Último momento

Economía

Por qué la inflación del gobierno de Macri fue la más alta en tres décadas

En los últimos cuatro años el billete de mayor denominación pasó de $100 a $1.000. (AFP) (JUAN MABROMATA/)En 2015, el entonces jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri afirmaba: “la inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar. En mi presidencia la inflación no va a ser un tema, no va a ser un desafío”.Ya en marzo de 2016, a 100 días de haber asumido, el Presidente expresó que “si la inflación no baja es culpa mía, no le voy a echar la culpa a otro”. Y agregó: “lo primero que tengo que decirles a los argentinos es que la inflación se produce por culpa de un Gobierno que se administra mal, que gasta más de lo que tiene, más de lo que debe. Entonces recurre a la maquinita de hacer billetes y llena de billetes a la sociedad”.Mauricio Macri se despide del gobierno con una tasa de inflación por encima del 50% anual, la más alta desde 1991, cuando la economía empezaba a superar la histórica hiperinflación. En sus cuatro años de gestión la inflación acumuló un 300 por ciento. Es decir que en promedio los precios minoristas se multiplicaron por cuatro.El propio mandatario cambió su punto de vista sobre la factibilidad de bajar la inflación y la estrategia para abordarla. En octubre de este año admitió que “lo peor es convivir con esta inflación, que yo asumo” y deslizó: “No logramos un acuerdo de fondo para decir ‘éste es el presupuesto, con esto nos manejamos y no mentimos más y se gasta lo que hay y se bajan los impuestos a la gente’”.Lo peor es convivir con esta inflación, que yo asumo” y deslizó: No logramos un acuerdo de fondo para decir ‘éste es el presupuesto, con esto nos manejamos y no mentimos más y se gasta lo que hay y se bajan los impuestos a la gente’ (Mauricio Macri)A todas luces el problema inflacionario fue subestimado y las vías para abordarlo fracasaron por una realidad que el propio Macri manifestó: la raíz de un alto déficit fiscal que es origen de una serie de distorsiones que impulsan la escalada de los precios.Se pueden identificar tres motores de la inflación en los últimos cuatro años: la emisión monetaria, la devaluación del peso y el ajuste de las tarifas.La fuerte expansión de la cantidad de dinero con la que funciona la economía se traslada más temprano que tarde a los precios. La Base Monetaria (billetes y monedas en circulación, cheques cancelatorios y depósitos de bancos en cuenta corriente del BCRA) creció un 170%, de $612.400 millones el 15 de diciembre de 2015 a $1.655.187 millones ($1,66 billón).¿Por qué hay una raíz fiscal en la emisión? Básicamente el rojo de las cuentas públicas fue cubierto con la colocación de deuda en moneda extranjera y la compra de esas divisas del Tesoro que efectuó el BCRA se concretó con emisión de pesos.La inflación de 2020 partirá parte de un punto más elevado que en el pasado y con un gasto público atado esa dinámicaPor otro lado, el BCRA procuró reabsorber los pesos emitidos a través de la colocación de sus títulos de deuda (Lebac, Leliq), para reducir la liquidez de la plaza financiera, y así ponerle contención a la inflación generada. Pero el pago de altas tasas de interés por esos títulos terminaron generando con el correr de los meses una presión inflacionaria y devaluatoria aún mayor, como ocurrió entre mayo y septiembre de 2018 (desarme de Lebac), también a partir de agosto de 2019 (desarme de Leliq).El indicador más fácil de seguir es el del valor del dólar. En este caso, el aumento fue de 514,8% si se toma como referencia el tipo de cambio mayorista del 10 de diciembre de 2015, en $9,75 con la vigencia del control de cambios aplicado por el gobierno de Cristina Kirchner. Si se toma el tipo de cambio del cierre de 2015, de $13,01 por dólar mayorista, el aumento fue igualmente significativo, de 360,7%, hasta los $59,94 mayorista de comienzos de diciembre de 2019.La suba del dólar impacta en los precios mayoristas, debido a que muchos productos tienen insumos o componentes importados, o incluso son fabricados en su totalidad en el exterior. En el caso de los alimentos que la Argentina exporta, la diferencia cambiaria también se traslada al mercado doméstico aun cuando éstos sean de producción enteramente local.“En economía suele decirse que la mejor respuesta a la escasez son justamente los precios altos, la señal que requiere el mercado para aumentar la producción y limitar el consumo. Por lo tanto, el Estado no debería interferir en esta señal”, comentó Juan Manuel Garzón, del IERAL de la Fundación Mediterránea. “Lo que sí puede hacer el gobierno y tiene herramientas para ello es defender el poder de compra o de consumo de las familias de los segmentos más vulnerables, es decir, actuar por el lado de la demanda, fortaleciendo ingresos o modificando condiciones de precios pero sólo para determinadas personas y familias”, acotó.En cuatro años la inflación acumuló 300%, frente a 183% de la segunda presidencia de Cristina Kirchner“Es la línea que ha anunciado el próximo presidente de la Nación cuando refiere a la necesidad de disponer de una ‘tarjeta alimentaria’, en la que se canalicen recursos del Estado para que familias de bajos ingresos apliquen a consumos preferentes”, puntualizó Garzón.Un tercer factor inflacionario en la economía de Mauricio Macri fue el ajuste de tarifas y precios regulados -como combustibles y prepagas-. La distorsión y atraso de estos precios fue notoria durante el Gobierno anterior y la gestión de Cambiemos los acercó –aunque no por completo- a los costos internacionales. Una suba en las tarifas se transmite en parte al resto de los precios, encarece los costos de producción, almacenamiento y transporte y su variación la termina pagando el consumidor final.Por ejemplo, el valor al público de la nafta Premium tuvo en cuatro años un recorrido similar al del dólar, desde los $14,65 por litro a $61,54 (+320%). En el caso de la electricidad, el cargo fijo mensual que cobra Edenor para la categoría residencial más alta subió 1.283% desde diciembre de 2015, desde los $132,06 a 1.826,31 pesos. Para el gas domiciliario, Metrogas aplicó un aumento 3.556% para una provisión de 1.000 metros cúbicos en la Categoría R2 3°.Ecolatina subrayó que hace seis meses los precios regulados vienen creciendo por debajo de la inflación núcleo y los precios estacionales y por eso “deberán mostrar cierto dinamismo -los aumentos en combustibles de la últimas semanas vienen en esta línea- para aliviar la carga de los subsidios sobre las cuentas públicas y evitar el inicio de un nuevo período de atraso tarifario”.La inflación anual de 2019 será la más alta desde el 84% de 1991, durante la presidencia de Carlos MenemUn informe de Invecq Consultora Económica señaló que “una de las herencias con las que deberá lidiar el próximo gobierno será la dinámica inflacionaria, que concluirá el último año de gestión con el guarismo más elevado de los cuatro años y, por si fuera poco, la más alta desde principio de los años 90. Sin embargo, esta afirmación esconde ciertos matices porque sería erróneo comparar este nivel de inflación con el del período 2011-2015, así como con la que le tocará afrontar a la nueva administración entre 2020 y 2023”.Añadió que “la corrección de precios relativos iba a ser uno de los activos que esta administración le iba a dejar a la siguiente. Sin embargo, todavía hay un sendero de corrección que difícilmente pueda ser contenido. Por ejemplo, a partir de la última devaluación, la brecha para que el precio del gas alcance el equilibrio será del 35%, mientras que en 2015 era del 87%. En el precio de la energía esa brecha es aún mayor: 50%”.Círculo vicioso de déficit e inflaciónEl Gobierno de Alberto Fernández tendrá en la inflación un condicionante para la economía difícil de resolver, puesto que cerca del 65% del gasto público se indexa por inflación pasada, como en el caso de los salarios y las jubilaciones. Por lo tanto es dificultoso reducir dicho gasto, germen del déficit fiscal y el endeudamiento, que a su vez terminan en emisión monetaria y, por lo tanto, en más inflación.Las prestaciones sociales representan un 53% del gasto público total –la mayor parte son haberes jubilatorios- y se aumentan en base a una fórmula de movilidad, mientras que los salarios del sector público suman otro 12 por ciento.El gasto público tiene poco margen para bajar: un 65% del total se indexa por inflación pasadaPara José María Segura, economista Jefe de PwC Argentina, junto a la necesidad inmediata de renegociar la deuda soberana “aparece la cuestión fiscal, que asegure la solvencia del Estado para el repago de sus compromisos. Un gasto indexado a la inflación pasada vuelve este objetivo mucho más desafiante”.“No menor es la política monetaria que irá a elegir el BCRA para el control de la inflación. Las actuales restricciones al acceso del mercado cambiario podrían limitar el desarrollo de ciertas actividades, condicionando el despegue de la actividad económica”, agregó Segura.Seguí leyendo:En cuatro años de gobierno de Cambiemos la inflación acumulará una suba de 300%La inflación y los controles sobre el dólar deterioran la competitividad cambiariaShock de pesos y presión inflacionaria: el stock de Leliq cae al mínimo del año y hay fuerte expansión monetariaCrecer para pagar: el escenario que enfrenta la Argentina para renegociar su deuda

Leer más »

Las obras más emblemáticas que deja a mitad de camino Cambiemos y cuyo futuro definirá el equipo de Alberto Fernández

Está en proceso de licitación el Túnel Caracoles, una segunda vía del cruce Cristo Redentor. La obra tiene un costo estimado de USD 750 millonesUno de los pilares de la administración de Cambiemos fueron la obras públicas. Durante cuatro años Mauricio Macri se mostró inaugurando rutas, viaductos y metrobuses. Hasta en el discurso por cadena nacional el ítem obras públicas ocupó más tiempo que el de deuda.Pero aunque en los últimos meses casi no se realizaron llamados a licitaciones consecuencia de la crisis económica que hizo casi imposible el acceso al financiamiento, algunas de las dependencias de la Nación realizaron lanzamientos de grandes obras de infraestructura que ahora quedará bajo el análisis del ministro de Obras Públicas, Martín Katopodis, su par de Hábitat, María Eugenia Bielsa y el titular de Transporte, el bonaerense Mario Meoni.En el caso de Transporte, entre las obras más emblemáticas ya están licitadas, en proceso de pliegos terminados y en análisis de oferta, hay 10 carpetas que lo esperan a Meoni en su futuro escritorio.La primera es una que podría caerse mucho más rápido de lo que comenzó. La licitación del Puerto de Buenos Aires que tenía fecha para el 2 de octubre, luego se pasó para el 2 de diciembre y, finalmente, el Ministerio de Transporte de Guillermo Dietrich definió postergar la apertura de los sobres para el 20 de marzo.La licitación del Puerto de Buenos Aires que tenía fecha para el 2 de octubre, luego se pasó para el 2 de diciembre y, finalmente, el Ministerio de Transporte de Guillermo Dietrich definió postergar la apertura de los sobres para el 20 de marzoLa licitación ofrece pasar de tres operadores a uno solo por 50 años de la operación de contenedores en el único puerto que está bajo la órbita del Estado Nacional y que reclama su traspaso la Ciudad Autónoma. A cambio de inversiones por USD 1.370 millones por parte de quien resulte ganador y el aporte del Estado de otros USD 840 millones en obras.El 20 de marzo se abrirán los sobres de la licitación por la que se busca pasar de tres a un sólo operador del Puerto de Buenos Aires y concesionarlo por 50 añosHasta ahora 4 operadores mundiales habían presentado su interés. Los tres que actualmente operan el puerto porteño (APM Terminals, Hutchison Port Holdings y Dubai Ports World) e International Container Terminal Services Inc. (ICTSI), que es el concesionario del Puerto La Plata.En la línea del negocio marítimo, y de manera sorpresiva, el ministro Guillermo Dietrich lanzó a pocos días de dejar el puesto presentó los pliegos de la futura licitación de la Vía Navegable Troncal, por donde circula más del 60% del comercio exterior del país.Guillermo Dietrich lanzó a pocos días de dejar el puesto presentó los pliegos de la futura licitación de la Vía Navegable Troncal, por donde circula más del 60% del comercio exterior del paísA través de la UPE Hidrovía Federal y la Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante, el Gobierno Nacional presentó los pliegos preliminares para el contrato de dragado y balizamiento más grande de la región.La nueva licitación es para contratar un nuevo concesionario para los 820 Km de vías navegables entre Santa Fe y el Océano, en vistas al vencimiento del contrato actual que finalizará en abril de 2021.El viaducto del Ferrocarril San Martín tiene estaciones inconclusasLos pliegos incluyen la profundización de la vía navegable a 38 pies de profundidad, cuatro más que los actuales, y el ensanche de sectores puntuales. En su conjunto, estas obras y otras mejoras pautadas reducirían un 35% las demoras de los buques, mejorarían la seguridad, productividad y eficiencia del sistema y permitirían el acceso de buques más grandes al sistema portuario fluvio-marítimo.Estas obras y otras mejoras pautadas reducirían un 35% las demoras de los buques, mejorarían la seguridad, productividad y eficiencia del sistema y permitirían el acceso de buques más grandes Ahora el futuro ministro de Transporte deberá seguir adelante con la licitación de la Hidrovía, el sistema de ríos y canales que vincula más de 80 puertos argentinos de los ríos Paraná y de la Plata.La tercera obra de envergadura, que ya está en un proceso más avanzado es el denominado Túnel Caracoles, que no es más que una segunda vía del paso internacional Cristo Redentor.El acto licitatorio se desarrolló el pasado 15 de noviembre en el Salón de Acuerdos de la Casa de Gobierno y participaron nueve consorcios conformados por empresas nacionales e internacionales que presentaron un total de nueve ofertas para quedarse con el proyecto que está presupuestado en 750 millones de dólares.Antes de irse, Dietrich lanzó la licitación para un nuevo concesionario de la hidrovía Paraná-Paraguay, el canal acuático por donde salen el 60% de las exportaciones argentinasCuando Mario Meoni asuma se encontrará que los equipos técnicos del Ministerio están en proceso de análisis de cada una de las ofertas.En el sector ferroviario el caso más urgente es el del tren Sarmiento. La obra está paralizada, la tunelera quedó en Liniers y la Nación y la Ciudad están estudiando la posibilidad de continuar desde Liniers a Caballito con la construcción de un viaducto.La obra del Tren Sarmiento está paralizada, la tunelera quedó en Liniers y la Nación y la Ciudad están estudiando la posibilidad de continuar desde Liniers a Caballito con la construcción de un viaducto.En ese sector también está en un estado crítico el viaducto de la línea San Martín. Meoni deberá definir qué hacer tras la rescisión del contrato del consorcio constructor ya que quedaron sin terminar la obra del tendido de vías y las estaciones Villa Crespo y La Paternal.En los ferrocarriles de cercanía también tiene por delante la apertura de los sobres de 15 consorcios para la construcción de la segunda etapa del viaducto del Belgrano Sur, el tramo que va de Sáenz a Plaza Constitución. La obra está estimada en USD 55 millones financiada mayormente por créditos de la CAF y Fonplata.En la Ciudad de Buenos Aires deberá definir qué sucederá finalmente con la Terminal Retiro, una concesión que hoy tiene una licitación en curso y en medio del análisis de las ofertas.Desde que llegó Cambiemos que lanzó varias veces la licitación de la terminal de ómnibus de Retiro. Ahora se volvió a postergarEn una situación similar están las obras de la Circunvalación ferroviaria a Santa Fe y la compra de 70 trenes de pasajeros nuevos. En ambos casos la licitación está en curso y ya se encuentran analizando las ofertas.Vivienda y cloacas La otra gran oficina de obra pública es la que comanda hasta el próximo 10 de diciembre el ministro Rogelio Frigerio. Cloacas, viviendas, edificios públicos e infraestructura y otros.Según explicaron a Infobae desde el equipo de Frigerio, en la carpeta que recibirán sus sucesores Eduardo “Wado” de Pedro, Martín Katopodis y María Eugenia Bielsa figura que "estamos haciendo 1.094 obras en todo el país y 312 áreas de infraestructura urbana por $206.969 millones.Hay en construcción 650 viviendas sociales en todo el paísMaría Eugenia Bielsa, será la encargada de Vivienda, se encontrará con que Frigerio deja 650 obras por $35.934 millones, Martín Katopodis se encontrará con 56 obras hídricas por $31.645 millones, De Pedro con 264 obras de Mejoramiento urbano por $103.537 millones (163 son de agua y saneamiento por $98.672 millones), 63 obras en edificios públicos por $9.847 millones, 61 obras de renovación urbana por $440 millones y 312 de Infraestructura urbana -obras de iluminación, calles y veredas, desagües pluviales, espacios públicos y servicios básicos- por 25.567 millones de pesos.En el sistema de cloacas, la más relevante es el Sistema Riachuelo. Es la obra más importante de cloacas de los últimos 70 años. Va a mejorar el servicio que reciben 4,5 millones de personas de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, y va a permitir incorporar 1,5 millones a la red.Está en marcha la canalización del Canal San Antonio en el límite entre Santa Fe y Córdoba para evitar inundacionesEn lo que se refiere a las 56 obras hídricas son aquellas con la que se busca mitigar las inundaciones en las zonas más críticas. En la provincia de Buenos Aires las más relevantes que se encuentran en proceso son las obras de dragado del Río Salado, la reconstrucción del Arroyo Maldonado en Ramos Mejía, Buenos Aires y las obras en Arroyo del Rey en Lomas de Zamora.En la zona de Córdoba y Santa Fe, quedan en proceso la canalización del Canal San Antonio en el límite entre Santa Fe y Córdoba y el reacondicionamiento Canal Vila Cululú y Cañada Sunchales con el que se busca sanear 18.000 hectáreas.Seguí leyendo:Qué espera el mercado de Martín Guzmán: reestructuración rápida y “no agresiva” de la deuda para eludir un incumplimiento de pagosHoracio Rodríguez Larreta y Diego Santilli se reunieron con Alberto Fernández y acordaron sacar las rejas de Plaza de Mayo35 vuelos cancelados y más de 5000 pasajeros varados por un paro sorpresivo de dos gremios aeronáuticos

Leer más »

Martín Guzmán tiene una tarea urgente por delante: evitar el default total de la deuda

Martín Guzmán, próximo ministro de Economía (Photo by Juan MABROMATA / AFP) (JUAN MABROMATA/)Al presentar a su gabinete de ministros, Alberto Fernández ya anunció escuetamente cuáles serán sus primeros pasos ni bien asuma. Habló básicamente de darles un aumento a jubilados, beneficiarios de planes sociales y empleados públicos, lo que seguramente se implementará a través de un bono de “emergencia”. También se refirió a los “trabajadores de menores ingresos”, por lo que se supone que habría alguna medida en relación a este grupo, cuyo peso recaerá en las empresas. Además, aseguró que no habrá “congelamiento” de precios, pero al mismo tiempo aclaró que “revisará” si hubo aumentos excesivos en la previa a la asunción del nuevo gobierno.Estas medidas serán acompañadas por una importante expansión de la cantidad de dinero. El Banco Central ya emitió $170.000 millones en las últimas dos semanas y se calcula que hasta fin de año serían otros $130.000 millones. El aumento de la base monetaria llegaría así a casi un 20% en pocas semanas, algo que es seguido con atención por los economistas. El peligro es que estos pesos no tengan demanda suficiente y terminen generando más presión sobre el dólar y otra espiral inflacionaria. La clave será febrero: allí se verá si el Central ya con la conducción de Miguel Pesce prende la “aspiradora” para llevarse este dinero sobrante. Pero también podría imponerse una visión más “heterodoxa”, según la cual la emisión de dinero hasta ciertos límites no es culpable del aumento de precios.La mejora del poder adquisitivo en el corto plazo, junto al pacto social para reducir la inflación y la expansión de la base monetaria que llevaría a menores tasas de interés, serán el “combo” de las medidas de urgencia que adoptará el nuevo Presidente. Se trata de arrancar la gestión con el “pie derecho” y llevando alivio a las familias. El objetivo es conseguir una rápida reactivación de la economía a partir de las fiestas y que se prolongue durante el verano. En general, los analistas económicos coinciden en que es posible conseguir este efecto de cortísimo plazo, aprovechando además la expectativa que genera cualquier gobierno en el arranque. Algo así como una “luna de miel”, pero en medio de un clima tormentoso.Sede del Banco Central de la República Argentina en Buenos Aires (REUTERS/Ricardo Moraes) (Ricardo Moraes/)Se espera una expansión monetaria de $ 300.000 desde mediados de noviembre hasta fin de año. La hora de la verdad llegará en febrero. Allí el nuevo titular del Central, Miguel Pesce, tendrá que decidir si prende o no la “aspiradora” de pesosPero más allá de las medidas de urgencia, lo que definirá la posibilidad de salir de la recesión y recuperar el crecimiento de la economía será la renegociación de la deuda. El propio ministro de Economía designado, Martín Guzmán, había reconocido en entrevistas previas que se trata de una tarea prioritaria.Su propuesta, presentada el 20 de noviembre pasado en una reunión de la ONU en Ginebra, fue adelantada por Infobae y reiterada posteriormente hasta el hartazgo. Ya es posible hasta repetirla de memoria: extensión de plazos de pago de capital, dos años de gracia para los intereses y cierre de todo el proceso en marzo de 2020. Al mismo tiempo, se debe presentar un programa que establezca un horizonte para ir hacia el superávit fiscal primario.La propuesta de Guzmán ya se sabe de memoria: extensión de plazos para el capital, dos años de gracia para los intereses y cierre del proceso para marzo de 2020. Y presentar un programa que establezca un horizonte para llegar al superávit fiscal primarioLa clave de todo lo mencionado anteriormente es el plazo: en menos de cuatro meses habrá que encarar una tarea titánica: renegociar la deuda con los bonistas privados, pero al mismo tiempo llegar a un nuevo acuerdo con el FMI. Para colmo a partir del 20 de diciembre no queda virtualmente nadie en Washington ni en Nueva York por las fiestas (pensando en burócratas del FMI y ejecutivos de grandes fondos de inversión), por lo que se trata casi de un mes perdido. La actividad se retoma a pleno recién a partir del 10 de enero.¿Conseguirá el nuevo gobierno una rápida y exitosa renegociación de la deuda? Las opiniones están muy divididas en el mercado. Un informe elaborado por Alberto Bernal, analista de XP Securities y experto en el mercado argentino, consideró el viernes que la propuesta de Guzmán es la adecuada y tiene buenas posibilidades de cerrarse adecuadamente.Según el experto, los bonos argentinos tienen un potencial de aumento de 100% respecto a los niveles actuales, ya que las quitas que llevará adelante el futuro gobierno son suaves. En este escenario, la Argentina volvería a tener acceso a los mercados financieros a tasas inferiores al 10% anual en dólares, ya que el castigo a los inversores habrá sido muchísimo menor al de la quita récord del 2005.El presidente electo Alberto Fernández (Franco Fafasuli)Pero no todos lo ven con este optimismo. Un extenso de informe de la consultora Economía y Regiones, que dirige Diego Giacomini, plantea un escenario lapidario: “La Argentina se dirige a un default pleno tanto en la esfera doméstica como en el escenario internacional. Creemos que la reestructuración de la deuda caerá en saco roto en el corto plazo”.La decisión de presentar el proyecto de Presupuesto 2020 recién en marzo o abril del año que viene es un serio obstáculo para negociar rápido la deuda. Deja preguntas claves sin responder por demasiado tiempo, sobre todo en relación al déficit fiscal del año próximoUn nuevo default abortaría en muy poco tiempo la recuperación de la actividad económica, a partir de las medidas de estímulo que propondrá la administración de Alberto Fernández prácticamente desde el primer día de su asunción.El riesgo país arriba de los 2.300 puntos básicos demuestra que los inversores siguen sumamente cautelosos y por ahora no “compran” la posibilidad de que efectivamente se avance hacia una reestructuración “amigable”.Uno de los comentarios que realizó el futuro presidente también aumenta los interrogantes. Según explicó, el proyecto de Presupuesto 2020 recién sería presentado en marzo o abril. Pero tardar cuatro meses es una eternidad. ¿Qué pasará con los subsidios? ¿Habrá recorte de gastos y en qué areas? Y lo más importante, ¿qué pasará con el resutlado fiscal, a cuánto ascenderá el déficit fiscal si es que lo hay?Todas estas preguntas son imprescindibles para entender cuál es realmente el plan económico sino para darle mayor solidez a la propuesta de reestructuración de la deuda. Es casi imposible la reestructuración sin tener antes un nuevo acuerdo con el FMI y un Presupuesto 2020 aprobado por el Congreso.Seguí leyendo:Quita, tamaño y otras claves del paper en el que Martín Guzmán da su receta para resolver la deuda externa

Leer más »

Presupuestos “dibujados”: qué posturas tomó Alberto Fernández cuando fue Jefe de Gabinete

Alberto Fernández extenderá el presupuesto actual hasta marzo 2020Aquel viernes 30 de junio de 2006 toda la Argentina tenía puesta la atención en la definición por penales que la Selección estaba disputando con su par de Alemania en el Mundial de Fútbol. La pasión futbolera impidió a la mayoría de la población enterarse de que poco después de que Esteban Cambiasso errara su ejecución y dejara la clasificación a la semifinal en las manos del arquero Jens Lehmann, favorecido por secretas instrucciones escritas por el cuerpo técnico germano, otro papelito más importante ingresaba a la Mesa de Entradas del Congreso de la Nación.Se trataba del proyecto de ley para modificar el artículo 37 de la ley 24.156 de Administración Financiera, que al plasmarse días después en la sanción de la ley 26.124, le confirió a la Jefatura de Gabinete de Ministros más facultades de las que ya tenía para modificar el Presupuesto de la Administración Central a través de decisiones administrativas que ni siquiera requerían de la rúbrica presidencial.Chicos superpoderososNacían así los superpoderes del jefe de Gabinete. El nombre del funcionario era Alberto Fernández y por entonces nadie sospechaba que trece años y medio después, ya investido como presidente, iba a tomar entre sus primeras decisiones la prórroga del Presupuesto. Así lo anunció el sábado en Catamarca, donde dio a conocer su determinación de prorrogar el Presupuesto 2019 hasta “marzo o abril” de 2020, en el convencimiento de que el actual cálculo de gastos y recursos “está dibujado” y que quería “hacer las cosas bien”, sin los apremios marcados por el escaso tiempo que resta hasta el 31 de diciembre.No sería la primera vez que el Poder Ejecutivo recurre a una prórroga del Presupuesto, si se recuerda que el de 2010 fue extendido todo el año siguiente ante la imposibilidad del oficialismo kirchnerista de entonces de conseguir que la oposición –envalentonada por el triunfo electoral del año anterior– aprobara un proyecto al que calificaba con las mismas palabras que Fernández utiliza nueve años después. Aquella vez, fueron los diputados Gerardo Millman y Oscar Aguad los que enrostraron al oficialismo que se quería sancionar “un dibujo”, en tanto el proyecto que ya contaba con la aprobación del Senado fue defendido en la Cámara Baja por Agustín Rossi, sucesor de Aguad en el Ministerio de Defensa.No sería la primera vez que el Ejecutivo recurre a una prórroga del Presupuesto: el de 2010 fue extendido todo el año siguiente ante la imposibilidad del kirchnerismo de conseguir que la oposición aprobara un proyecto al que calificaba con las mismas palabras que Fernández utiliza nueve años después“Macri, cada presupuesto que presentó, lo corrigió 10 minutos después y eso demuestra muy poca seriedad, yo quiero hacer las cosas seriamente”, expresó Fernández este sábado, horas antes de su asunción. Quizás un repaso de su desempeño como jefe de Gabinete sea útil para conocer la relación entre el presidente y la “ley de leyes”. Para eso, nada mejor que revisar la cantidad modificaciones presupuestarias mediante decisiones administrativas (D.A.) que dispuso durante su gestión como jefe de Gabinete. Además, se puede distinguir entre las resueltas antes y después de la sanción de los superpoderes cuyo proyecto él mismo giró al Congreso.Previo a la ley 26.124, la Jefatura de Gabinete de Ministros había realizado modificaciones al Presupuesto a través de 424 D.A., a razón de una cada 2,76 días. Con posterioridad a la sanción de la norma, Fernández modificó el Presupuesto (nunca menos apropiado nombrarlo “ley de leyes”) en 232 oportunidades, una cada 3,04 días.Es decir que en los poco más de cinco años que estuvo al frente de la Jefatura de Gabinete, Fernández formalizó 656 modificaciones presupuestarias. No fueron los “diez minutos” que le atribuyó a Macri, sino un promedio de una cada 2,87 días. Dos modificaciones por semana durante cinco años. Pero el jefe de Gabinete con la mayor frecuencia de cambios no fue él sino el actual presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, con una decisión administrativa cada 2,84 días, en tanto la frecuencia fue de 3,51 días en las dos etapas de Aníbal Fernández, 6,83 días en la de Juan Manuel Abal Medina y 6,17 días en la de Jorge Capitanich.Ya con Mauricio Macri como presidente y los superpoderes atenuados con una nueva ley, Marcos Peña deja su gestión con 132 modificaciones en 1461 días, con una marca mejor que la de sus antecesores: 11,06 días, si bien esto no le impidió al Gobierno meter mano a los presupuestos con decretos de necesidad y urgencia (DNU), pero esta es una atribución que excede a los jefes de Gabinete.Desde 2003, Marcos Peña fue el jefe de Gabinete que menos seguido modificó el presupuesto. También el que aprobó la mayor ampliación: 41%, pero se trataba de un proyecto heredado del kirchnerismo (LUCIANO INGARAMO / COMUNICACION SENADO/)Además de la cantidad de decisiones administrativas y DNU, otra manera de medir la relación de los gobiernos de turno con las leyes de Presupuesto es la de la proporción de los incrementos del gasto a través de esas dos normas propias del Poder Ejecutivo. Debe dejarse en claro que todas estas intervenciones tienen el debido respaldo jurídico, pero lo destacable es la contradicción con dos principios universales de la división de poderes: la sanción y supervisión del cumplimiento del Presupuesto es una atribución propia del Poder Legislativo y su aprobación (tal como lo indica el prefijo “pre”) es previa al inicio del ejercicio fiscal correspondiente. Las D.A. y los DNU son posteriores (¿post-supuesto?) y están a cargo de un Poder Ejecutivo que de esa forma decide controlarse a sí mismo.Presupuestos elásticosLa Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) realizó en 2017 el “Estudio sobre la discrecionalidad presupuestaria a nivel nacional en Argentina”, que pone en evidencia que el avance (legal) del Poder Ejecutivo sobre una atribución tan parlamentaria como el Presupuesto atraviesa a todas las gestiones. Al punto que el primer puesto se lo lleva Peña en 2016 con el 41,1% de ampliación, con la salvedad que se trataba de una ley sancionada y elaborada por el gobierno anterior.La investigación coordinada por Gustavo Sibilla y Jorge Vega comprobó que entre 1994 y 2016 el promedio de ampliaciones a la autorización de gasto representó en promedio el 14,9% del total en esos 23 años. Pero también que fue a partir de 2004, con Fernández como jefe de Gabinete, que se produjo un aumento sustancial en esos porcentajes. De un promedio menor al 5% entre 1994 y 2003 se pasó a un 15,9% en 2004, 18,4% en 2005, 17,8% en 2006, 31% en 2007 y 27,4% en 2008, cuadruplicando el nivel de ampliaciones presupuestarias del decenio anterior.El grueso de las modificaciones presupuestarias se concentra en el cuarto trimestre de cada año¿A qué se debe que en todos los gobiernos se recurra a estas ampliaciones? O, dicho de otra forma, ¿por qué siempre el Poder Ejecutivo tiene que corregir los “dibujos” de una ley de Presupuesto con gastos y recursos notoriamente subestimados?Analistas presupuestarios apuntan a errores de planificación y a que la inflación y las devaluaciones desbaratan las previsiones oficiales. Casi dos tercios de las modificaciones presupuestarias se produce en el cuarto trimestre del añoASAP ensaya una respuesta que pone el centro en los errores de planificación en la elaboración del proyecto de ley y a cómo los efectos de la inflación y, en algunos casos, la devaluación, desbaratan las previsiones oficiales. Tanto es así que el grueso de las modificaciones presupuestarias se concentra en el cuarto trimestre de cada año. Es cuando queda en evidencia que los números no cierran y hay que hacer frente a aumentos salariales y ajustes jubilatorios imprevistos, incrementos (en pesos) de los pagos de deuda (en dólares), subsidios a diferentes sectores económicos y transferencias a provincias, municipios y universidades.Según pasan los trimestresApenas el 4% del promedio de las modificaciones presupuestarias fueron realizadas en el primer trimestre, el 8% en el segundo y el 24% en el tercero, en tanto que entre octubre y diciembre de cada año alcanzan al 64%. “Las razones subyacentes a esta tendencia no se vinculan con fenómenos coyunturales sino con el funcionamiento real del ciclo presupuestario en particular y del sistema de administración financiera en general”, indicó ASAP. Y agregó al respecto: “intervienen factores tales como la falta de planificación de la ejecución y la necesidad de su reprogramación para evitar la ‘pérdida’ de saldos no comprometidos al cierre del ejercicio.Como jefe de Gabinete, Santiago Cafiero tendrá un maestro de lujo sobre la relación con el presupuesto: el propio presidente Fernández (AGUSTIN MARCARIAN/)Con Santiago Cafiero en el rol que le cupo a él hace dieciséis años, Fernández tendrá de ahora en más el desafío de quebrar una tendencia de un cuarto de siglo de avances del Poder Ejecutivo sobre el Congreso en materia presupuestaria. Su desempeño entre 2003 y 2008 no es el mejor antecedente y en el presente debe incorporar el agravante de una inflación mayor a la de esos años, lo que constituye en sí misma una dificultad mayúscula para trazar previsiones. En una Argentina que, como aquel 30 de junio de 2006, parece inmersa en una eterna definición por penales para evitar la ‘pérdida’ de saldos no comprometidos al cierre del ejercicio.Seguí leyendo:Fuerte mensaje de la Iglesia ante Alberto Fernández y Macri: no hay que caer en la tentación de querer destruir al otroLas obras más emblemáticas que deja a mitad de camino Cambiemos y cuyo futuro definirá el equipo de Alberto Fernández

Leer más »

El sector inmobiliario cierra el año con su peor marca histórica y propondrá medidas al nuevo gobierno

El derrumbe de las ventas de propiedades en el último año y medio informado por el Colegio de Escribanos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires mantiene en alerta al sector inmobiliario. (Nicolás Stulberg)Luego de 17 meses consecutivos en baja, el sector inmobiliario se encamina a cerrar el 2019 con la peor performance de escrituras en la Ciudad de Buenos Aires en más de 30 años producto de una devaluación del peso de más del 60% -según datos en base al promedio de la cotización dólar del Banco Central-; la ausencia de crédito que incluye la paralización de los hipotecarios; y la incertidumbre política y económica que caracterizó a este año electoral.El derrumbe de las ventas de propiedades en el último año y medio informado por el Colegio de Escribanos de la ciudad de Buenos Aires mantiene en alerta al sector. Tal es así que los distintos representantes, entre los que se encuentra la Cámara de la Construcción, la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV), el Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires (CUCICBA), el Colegio de Escribanos y la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), esperan la asunción del presidente electo Alberto Fernández para tener audiencias con distintas áreas de gobierno y presentar sus reclamos entre los que figuran pedidos para que se declare la emergencia habitacional y que se reestablezca el crédito para que los inquilinos se puedan transformar en propietarios.Entre los que figuran pedidos para que se declare la emergencia habitacional y que se reestablezca el crédito para que los inquilinos se puedan transformar en propietarios“Necesitamos crecer como país y la industria de la construcción es una de las patas de la mesa junto con el agro, Vaca Muerta y otras áreas. Nosotros vamos a ofrecernos para trabajar juntos con el Gobierno. Queremos que sepan que estamos a disposición", afirmó Armando Pepe, titular de Cuciba.Armando Pepe, presidente de Cuciba: "Nosotros vamos a ofrecernos para trabajar juntos con el Gobierno"Entre los motivos de la estrepitosa caída del sector, Pepe destacó fundamentalmente tres: las "altísimas tasas de la bicicleta financiera que alcanzaron el 85% anual”, la incertidumbre política y económica, la fuerte devaluación con su consecuente inflación y el control de cambios.“El Colegio de Escribanos dijo que es el peor año de la historia en la Ciudad para el sector inmobiliario. La cantidad de escrituras en Capital Federal este año no superan las 30.000. Eso muestra que es el peor año de la historia”, remarcó el presidente de Cuciba.Mientras que Alejandro Bennazar, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) remarcó: “en 2019 hubo una fuerte devaluación y que lo que más impactó al sector fue el aumento del dólar. Si se estabiliza el tipo de cambio, el mercado se moviliza. De lo contrario se retira la persona que podía acceder a un crédito hipotecario y todo aquel que necesitaba un apoyo financiero”.Si se estabiliza el tipo de cambio, el mercado se moviliza, de lo contrario se retira la persona que podía acceder a un crédito hipotecario y todo aquel que necesitaba un apoyo financiero (Alejandro Bennazar, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina)Escenario incierto para el corto plazoA su turno, José Rozados, agente de Reporte Inmobiliario hizo una evaluación en línea con los otros representantes del sector inmobiliario. Indicó que en cantidad de escrituras el 2019 va a ser el peor de los últimos 20 años.“La expectativa con respecto al 2020 sinceramente no es muy grande. La realidad es que hasta que no se conozca el manejo de la política económica es muy difícil poder trazar un horizonte que aliente a que haya una mejora importante”, enfatizó.Tanto Pepe como Bennazar y Rozados coincidieron en que se deberían tomar medidas para impulsar las ventas de inmuebles que a su vez colaboren para reactivar la economía a partir de generar una acción de la actividad privada. Desgravar impositivamente todo lo que tenga que ver con volcar fondos hacia la construcción puede generar empleo y actividad económica, son algunas de las claves afirmaron. Y añadieron que después es necesario generar mayor oferta para regular los precios.Desgravar impositivamente todo lo que tenga que ver con volcar fondos hacia la construcción puede generar empleo y actividad económica, son algunas de las claves que propondrá el sectorTambién pedirán alentar la inversión en el sector de la construcción privada que tampoco atraviesa por un buen momento. El reclamo llega en un contexto que no ayuda.Un sondeo del Grupo Construya, que mide cómo evolucionará la construcción en los próximos doce meses en base a las encuestas realizadas a los profesionales del sector, siete de cada diez empresarios encuestados del rubro de la construcción creen que esa actividad se mantendrá igual o empeorará en los próximos 12 meses. Sólo el 18% de los consultados considera que habrá una reacción positiva durante 2020, en el primer año de gestión de Alberto Fernández como presidente.En otro orden, Bennazar consideró que las perspectivas para el 2020 no son muy alentadoras. “Creemos que el año que viene va a ser un año de mínima tranquilo como hasta ahora pero con expectativas de que surgen reglas como para que el mercado se aliviane. El comprador tiene que recuperar confianza como para volver a tomar una línea de crédito”, consideró.Y agregó que el retiro de confianza afecta mucho, aunque destacó que se puede volver a construir “siempre y cuando haya estabilidad”.Sin embargo, Armando Pepe destacó que comienza a aparecer “una importante demanda retenida en el sector inmobiliario. “Nosotros creemos que todos los que están en plazos fijos y en la bicicleta financiera van a empezar a venir al sector inmobiliario en la inversión en pozo, en fideicomiso. Van a invertir en pesos todos los meses y al final del ciclo, cuando se termina la obra, va a tener la inversión dolarizada”, señaló.La cantidad de escrituras en Capital Federal este año no superan las 30.000. Eso muestra que es el peor año de la historia (Armando Pepe)Aunque aclaró que este año trabajaron solo con operaciones de “registro civil”, es decir aquellos que se casaron y tenían que comprar una casa o personas que se separaron y tuvieron que salir a buscar vivienda. “El que se iba a casar y no la puede pedalear más salió a comprar. El que se separó y le pusieron la valija en la puerta compró. El que tuvo un bebé y necesitó una habitación más compró. Y el que podía esperar se sentó arriba de los dólares a ver cómo arranca el partido”, analizó.Mientras tanto, los representantes del sector inmobiliario mantienen reuniones con funcionarios del gobierno actual y el entrante en relación a temas como la Ley de Alquileres y alquileres temporarios. “Ya luego de la asunción vamos a pedir reuniones con distintos ministerios para ponernos en conocimiento con las partes y trabajar con los equipos técnicos de las áreas de gobierno”, deslizaron.Alquileres temporariosLuego de varios proyectos presentados y de algunos intentos que quedaron a mitad de camino, finalmente la Ley de Alquileres obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y se encamina a lograr la aprobación en la Cámara de Senadores. En ese contexto, el titular de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) Alejandro Bennazar sostuvo con respecto al proyecto, que están de acuerdo pero no con la actualización del precio de los alquileres de manera anual. Por eso señaló que el punto a discutir es una actualización semestral.Asimismo, Armando Pepe afirmó que “hay muchos senadores que nos han llamado y están queriendo modificar la cláusula de tres años de contrato por 2 años y un ajuste semestral en lugar de anual”.Luego de varios proyectos presentados y de algunos intentos que quedaron a mitad de camino, finalmente la Ley de Alquileres obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y se encamina a lograr la aprobación necesaria en la Cámara de Senadores. (Shuttertock)Créditos UVA: del impulso inmobiliario al derrumbe tras los controles de cambiosLos créditos nominados en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) surgieron con el gobierno de Mauricio Macri, a mitad de 2016 y apuntaban a cumplirle el sueño de su casa propia a muchos inquilinos. Sin embargo, la alta inflación junto con las devaluaciones recientes impactaron fuertemente en las cuotas.Más de dos años después, quienes accedieron a los créditos tienen serias dificultades para no atrasarse con el pago de las cuotas. Hay incluso casos en los que las cuotas aumentaron más de 220% desde el inicio el 31 de marzo de 2016, con un valor UVA de $14,05 que hoy cotiza en $45,37. Esto hizo que muchas tomadores de esos créditos se autoconvocaran, totalizando más de 27.000 en todo el país, en reclamo a los gobernantes de medidas de alivio.Deudores con créditos UVA nucleados en el Colectivo Nacional Hipotecados Autoconvocados reclamaron el congelamiento de la cuota. Hasta el momento, Mauricio Macri anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley que prevé que ese tipo de préstamos dejen de indexarse por la inflación y pasen a actualizarse por el CVS (Coeficiente de Variación Salarial: ajuste por salarios) a partir de enero de 2020.En tanto, el presidente electo Alberto Fernández dijo durante la campaña electoral que dará prioridad a la vivienda y que prevé generar un ministerio que atienda este rubro.Seguí leyendo: Cuánto vale tu auto usado: modelo por modelo, cómo variaron los precios en el último mes del añoLa industria lleva 18 meses de caída constante y acumula una baja de 7,2% en lo que va del año

Leer más »

Impuestos 2020: Las claves para tener en cuenta para el pago de Bienes Personales, Ganancias y Monotributo

El presidente electo anticipó que podría subir las alícuotas del impuesto a los Bienes Personales (Getty Images/iStockphoto/)Diciembre es un mes clave para comenzar a estimar cómo será el pago de impuestos durante el próximo año. Los tributaristas anticipan que con el cambio de gobierno podrá haber modificaciones significativas en varios de los principales tributos como Ganancias, Bienes Personales y Monotributo. ¿Qué se debería esperar para 2020 en materia impositiva?BIENES PERSONALES¿Quiénes lo pagan?Se aplica sobre el patrimonio que tiene una persona al 31 de diciembre de cada año. Se declara en junio del año siguiente, y se paga el impuesto determinado en 5 anticipos anuales. Están comprendidos bienes como propiedades inmuebles, vehículos, inversiones y objetos personales y del hogar; también los radicados en el exterior.Se comienza a tributar cuando la suma de los bienes declarados excede, en valores fiscales, generalmente inferiores a los del mercado, un piso establecido previamente que, en el caso de 2019, se determinó en $2 millones, unos USD 31.700 al tipo de cambio de la última semana. Por encima de ese piso y hasta $3 millones de patrimonio, tributa una alícuota del 0,25%; entre $3 millones y $18 millones, sube a 0,5%; y para más de $18 millones, se eleva a 0,75 por ciento.Posible suba de las alícuotasDurante la campaña, el presidente electo, Alberto Fernández, anticipó que podría subir la tasa del impuesto a los Bienes Personales, especialmente para quienes cuentan con inversiones en el exterior. “Para 2019, la alícuota máxima es de 0,75%. No sabemos cuál será el nuevo porcentaje que se establecerá, pero tenemos la certeza de que se realizarán modificaciones”, dijo Sebastián Domínguez, socio de SDC Asesores Tributarios.No sabemos cuál será el nuevo porcentaje qué se establecerá, pero tenemos la certeza de que se realizarán modificaciones (Sebastián Domínguez, socio de SDC Asesores Tributarios)Ante estos movimientos previstos, crecieron las consultas de los contribuyentes que tienen bienes fuera del país y que buscan anticiparse a la mayor presión impositiva. ¿Qué les recomiendan los especialistas? Hay alternativas sofisticadas y costosas, como la creación de un trust irrevocable (similar a un fideicomiso) pero que están solo al alcance de personas con alto poder adquisitivo (de entre USD 2,5 millones a USD 3 millones en el exterior) o un cambio de residencia legal, que es difícil de concretar e implica grandes cambios laborales y económicos. “No son opciones para cualquier ciudadano de clase media, que terminan siendo los más afectados por este impuesto”, agregó Domínguez.La AFIP ya difundió las escalas y el tope máximo anual para los contribuyentes para mantenerse dentro del monotributo “Los comentarios han hecho que los contribuyentes se sientan muy preocupados. Para protegerse, varios clientes recurrieron a un fideicomiso o trust anglosajón de carácter de irrevocable. No solo tiene ventajas impositivas sino de para confidencialidad y planificación sucesoria. Pero lamentablemente los costos de constitución y mantenimiento son altos”, coincidió Carlos Quian, socio del estudio TGCQ & Asociados.Cuáles son los bienes que están exentos Están eximidos del pago del impuesto los títulos y bonos emitidos por el Estado (Nación, las provincias, municipios y la ciudad de Buenos Aires). Pero es una opción incierta frente a un posible default. “Por evitar pagar el impuesto sobre los Bienes Personales, se puede llegar a tener una pérdida de capital mucho mayor al impuesto ahorrado”, advirtió el especialista. Otros bienes eximidos del pago son las viviendas de hasta $18 millones, cuando se trata de una propiedad utilizada como casa habitación.Por evitar pagar el impuesto sobre los Bienes Personales con la inversión en títulos del Estado, se puede llegar a tener una pérdida de capital mucho mayor al impuesto ahorrado (Carlos Quian, socio del estudio TGCQ & Asociados)Tampoco tributan los depósitos de efectivo (en pesos y dólares) en plazos fijos y cajas de ahorro, una opción más viable. Sin embargo, luego de las elecciones primarias (PASO) una parte de los ahorristas retiró sus fondos por temor a una liquidación en pesos o a un cambio por títulos públicos. “Los que sacaron el dinero de los bancos lo hicieron por una decisión que está por encima de los temas fiscales. Tampoco sabemos qué es lo que se va a modificar, pero no hay mucho tiempo para un gran debate, porque la Ley de Presupuesto se tiene que aprobar antes del 31 de diciembre”, dijo Iván Sasovsky, titular del estudio Sasovsky & Asociados.“Bienes Personales no es un impuesto al patrimonio, si no al activo. Alguien que tiene un activo de 10 millones y un pasivo de 9 millones paga sobre los 10. Y otro que tiene un activo de 10 millones y un pasivo de cero también paga sobre los 10. Estamos ante una desigualdad de la capacidad contributiva”, indicó Quian.Bienes Personales no es un impuesto al patrimonio, si no al activo. Alguien que tiene un activo de 10 millones y un pasivo de 9 millones paga sobre los 10. Y otro que tiene un activo de 10 millones y un pasivo de cero también paga sobre los 10. Estamos ante una desigualdad de la capacidad contributiva (Carlos Quian)MONOTRIBUTOLas nuevas escalas y el riesgo de salir del regimenLa AFIP ya difundió las escalas y el tope máximo anual para los contribuyentes para mantenerse dentro del monotributo (o régimen simplificado): será de $1.739.493 para la prestación de servicios y $2.609.240 para la venta de bienes. Esos incrementos son a partir de enero de 2020 y no tienen efecto para 2019.“Hay personas que creen que en diciembre pueden incrementar su facturación, superando los límites aplicables a 2019 porque ya publicaron las nuevas tablas. Eso no es así. De hacerlo, al superar los valores de 2019, quedarán excluidos con las consecuencias gravosas que se les producirán”, alertó Sebastián Domínguez.Hay personas que creen que en diciembre pueden incrementar su facturación, superando los límites aplicables a 2019 porque ya publicaron las nuevas tablas. Eso no es así. De hacerlo, al superar los valores de 2019, quedarán excluidos con las consecuencias gravosas que se les producirán (Sebastián Domínguez)Otra dato que se debe tener en cuenta es que la persona que vende bienes no puede tener a la venta productos que superen un determinado valor, que se va actualizando, detalló el especialista. Ese valor unitario máximo de venta de productos en 2020 será de $29.119,56. Si el monotributista ofrece un producto por $30.000, quedará fuera del régimen simplificado y deberá inscribirse en el general.Para 2020, también se espera una reforma que contemple un “puente” más razonable de empalme entre el Monotributo y el régimen generalLa suspensión de las exclusiones de “oficio”Luego del resultado de las PASO, la AFIP dispuso la suspensión de las “exclusiones de oficio” hasta el 29 de febrero de 2020. “Seguramente no se prorrogará esa medida y habrá que ver cómo el organismo vuelve a instrumentar esta facultad. Pero más allá de la suspensión de la exclusión de oficio, el fisco puede igualmente, luego de la misma, excluir al monotributista. Por ejemplo, si facturó por encima del monto máximo permitido quedaría excluido”, advirtió Domínguez.El puente entre el Monotributo y el regimen generalPara 2020, también se espera una reforma que contemple un “puente” razonable de empalme entre el Monotributo y el régimen general. Los especialistas sugieren que en lugar de restringir el régimen simplificado o aumentar su costo, se contemple un incremento gradual de la carga tributaria en la transición. “En muchos casos, las actividades dejan de ser viables al pasar de un régimen a otro por las cargas tributarias y administrativas, entre otras", opinó Domínguez.Para 2020 se espera una reforma que contemple un ‘puente’ más razonable de empalme entre el Monotributo y el régimen general. Los especialistas sugieren que en lugar de restringir aun más el Monotributo o aumentar su costo, se contemple un incremento gradual de la carga tributariaLa necesidad de aumentar las escalas cada 6 mesesOtra sugerencia de los tributaristas es que con niveles de inflación que ronda el 50% anual, las escalas del Monotributo, y los montos a pagar tengan un ajuste semestral por la variación del índice de inflación (IPC) elaborado por el Indec. Actualmente esa actualización se realiza una vez al año, en un porcentaje equivalente al aumento acumulado en el período anual previo por los haberes jubilatorios del sistema nacional. Esa fórmula incluye 70% de la variación trimestral de la inflación y 30% de los salarios formales (Ripte).Los tributaristas ven poca probabilidades de que el nuevo Gobierno de marcha atrás con el impuesto a la renta financiera IMPUESTO A LAS GANANCIASLos tributaristas están a la expectativa de los proyectos de modificaciones tributarias del nuevo Gobierno luego de que surgieran versiones acerca de una vuelta atrás en algunos aspectos de la Reforma Tributaria dispuesta por la Ley 27.430. Las nuevas escalas se suelen dar a conocer a finales de diciembre, pero ya se estima que el mínimo no imponible (MNI) a partir del cual se tributa el impuesto podría tener una actualización del alrededor del 45% para el próximo año.Ese aumento se realizará sobre los montos y las escalas de principio de año sin contemplar la suba del 20% que se aplicó este año después de las elecciones primarias (PASO). “Por ahora, lo que está vigente es que no se tendrá en cuenta ese aumento para 2020, aunque esto podría cambiarse por decreto con una normativa”, explicaron.El aumento del mínimo no imponible de Ganancias se realizará sobre los montos y las escalas de principio de año sin contemplar la suba del 20% que se aplicó este año, después de las elecciones primariasQué pasará con el impuesto a la renta financiera “Si bien la gravabilidad de la renta financiera generó muy poca recaudación y grandes problemas para determinarla y tributarla, ante los problemas financieros del Estado, no existirían muchas probabilidades de que el nuevo Gobierno vuelva marcha atrás.Sin embargo, es lo que debería hacerse debido a que en muchos casos se gravan ganancias ficticias por la inflación y la devaluación; y por otro lado el Estado necesita que le presten dinero y si se gravan los rendimientos y la compra venta de títulos públicos, entre otros, los inversores buscan otras alternativas”, explicó Domínguez.Según señaló el especialista, puede resultar conveniente desde el punto de vista del Impuesto a las Ganancias mantener moneda extranjera cuyo resultado por la compra venta está exento o invertir en títulos públicos soberanos de Brasil o Bolivia, que también están exentos por los acuerdos para evitar la sobreimposición firmados por la Argentina con esos países.Puede resultar conveniente desde el punto de vista del Impuesto a las Ganancias mantener moneda extranjera cuyo resultado por la compra venta está exento o invertir en títulos públicos soberanos de Brasil o Bolivia, que también están exentos por los acuerdos para evitar la sobreimposiciónDefiniciones sobre los intereses de títulos públicos cobrados en 2019En 2018, a través de un decreto, se dispuso que el contribuyente podía optar por afectar los intereses al costo de los títulos públicos. De esta forma, el que no había vendido los títulos no tributaba el impuesto sobre los intereses sino que disminuía el costo de dichos títulos al ser considerados al momento de la venta.Este año, el Gobierno no dictó un decreto en ese sentido pero incluyó esa opción en el proyecto de Ley de Presupuesto 2020. “Como ya sabemos, el nuevo Gobierno estará enviando un nuevo proyecto de Presupuesto y esperamos que se incluya un articulo que permita esta opción. De lo contrario, quienes hayan cobrado el cupón de renta en 2019 deberían tributar el impuesto mientras ven que su capital, que es el valor de los títulos, se ha deteriorado significativamente”, aclaró Domínguez.El nuevo Gobierno estará enviando un nuevo proyecto de Presupuesto y esperamos que se incluya un articulo que permita optar por afectar los intereses al costo de los títulos públicos. De lo contrario, quienes hayan cobrado el cupón de renta en 2019 deberían tributar el impuesto mientras ven que su capital, que es el valor de los bonos, se ha deteriorado significativamente (Sebastián Domínguez)La necesidad de actualizar las deducciones y las escalasAl igual que sucede con el Monotributo, con una inflación de alrededor del 50% anual, los especialistas advierten sobre la necesidad de que las escalas del impuesto, como las deducciones, se actualicen en forma semestral por la variación de la inflación (IPC) elaborado por el Indec. “Si se continua con este ajuste anual por el índice Ripte”, de salarios, se termina pagando un mayor impuesto sobre ganancias que no son reales sino solamente se produce por un incremento nominal de los ingresos por la inflación", indicó Domínguez.Seguí leyendoImpuesto a los Bienes Personales: los tributaristas alertan sobre su efecto negativo en la economía

Leer más »

La lupa sobre el equipo de Guzmán: quiénes lo acompañarían en su gestión

Maríin Guzmán (REUTERS/Agustin Marcarian) (AGUSTIN MARCARIAN/)Recién llegado a Buenos Aires –aterrizó el viernes por la mañana proveniente de Estados Unidos–, una de las cuestiones más inmediatas que debe resolver el futuro ministro de Finanzas, Martín Guzmán, es armar el equipo. Quiénes lo acompañarían en la gestión y, sobre todo, quiénes serían sus alfiles en la negociación de la deuda es uno de los principales interrogantes para el mercado desde que cobró fuerza su nombre como candidato al ministerio. Ahora, la lupa estará puesta en los nombres que él designe. Y también el buscador de Internet.Muchos de los hombres que seguramente ocuparán un despacho en el Palacio de Hacienda (no trascendió aún el de ninguna mujer) son desconocidos fuera del ambiente profesional y académico. Incluso aquellos que desde la estratégica secretaría de Financiamiento tengan que renegociar la deuda.El equipo de Martín va a sorprender. Va a tener un corte muy técnico, incluso ideológico y no van a ser conocidosEstá claro que la conformación de su equipo es una tarea que Guzmán –quien no tiene filas propias y a quien el mercado respeta pero ve como “un llanero solitario”– no abordará en soledad. Contará con el aporte de los economistas de mayor confianza de Alberto Fernández. Tanto Cecilia Todesca como Martín Abeles referirán candidatos para las distintas áreas del ministerio, en algunos casos, técnicos provenientes de la Universidad de San Martín. Pero, previsiblemente el economista egresado de la Universidad de La Plata y profesor en la Universidad de Columbia quiere rodearse de algunos colegas de su propio entorno. Economistas que, trascendió, provienen de la UBA y también de la UNLP. “El equipo de Martín va a sorprender. Va a tener un corte muy técnico, incluso ideológico y no van a ser conocidos”, asegura una fuente involucrada.Seguí leyendo:Quién es Martín Guzmán, el discípulo de un Premio Nobel que eligió Alberto Fernández como ministro de EconomíaSin embargo, al menos para algunos puestos críticos, será valorada la experiencia en la gestión. Por caso, en la ultra delicada Secretaría de Hacienda. Es uno de los cargos más sensibles de cara al próximo gobierno, desde donde se manejan todos los gastos del Estado y se diseña el Presupuesto. Por el momento, para el proyecto que será enviado el jueves al Congreso, a cargo de Todesca y Abeles, se consultó a Raúl Rigo, el hombre que más sabe de la materia en la Argentina. Rigo fue subsecretario de Presupuesto desde 2002 hasta 2017, cuando se fue del entonces Ministerio de Hacienda y Finanzas con la gestión de Alfonso Prat Gay. Hoy tiene un cargo de asesor en el Senado, lo mismo que el silencioso ex ministro de Economía, Carlos Fernández, a quien hoy algunos en el entorno del presidente electo señalan como un buen candidato a manejar Hacienda.Sergio Chodos, un economista que conoce a Guzmán (Nicolás Stulberg)Entre los nombres cercanos a Guzmán, el más conocido es el de Sergio Chodos, abogado, quien sí tuvo un paso por la gestión pública. Integró el equipo de Guillermo Nielsen que renegoció la deuda en 2005, luego pasó a la Secretaría de Medio Ambiente y finalmente recaló en el equipo económico de Amado Boudou. Fue durante en esa época que trabó relación con Guzmán, cuando su padrino el premio Nobel Josehp Stiglitz se presentó como amicus cuiriae ante la Corte de Estados Unidos durante el conflicto con los fondos buitre. Otro nombre que se conoció es el de Nicolás Depetris, economista de la UBA y que está vinculado al otro padrino del futuro ministro, Daniel Heyman.La lista de nombres que acompañe a Guzmán en su función adquiere, de cara a la reestructuración de la deuda, una importancia vital. La falta de agenda y fogueo en este tipo de negociaciones hace suponer a muchos en el mercado que el área será reforzada por funcionarios de experiencia. Por eso no descartan que siga en carrera Adrián Cosentino si, tal como propuso hace pocos días Guzmán, la discusión con los acreedores tiene que ser rápida y quedar saldada en marzo. Un equipo de nombres que sea una total novedad para el mercado podría conspirar contra ese objetivo.El ex secretario de Finanzas, Adrián Cosentino“Los tiempos de la renegociación de la deuda lo dan los vencimientos. No necesariamente tiene que estar cerrada en marzo”, dicen ahora en el entorno económico del próximo presidente.La definición confirma lo que Kulfas y Todesca ya le anticiparon a un grupo de bancos: habrá un tratamiento diferenciado para la deuda emitida bajo ley argentina y aquella bajo legislación extranjera. En el primer caso, la deuda en pesos, los altos vencimientos se concentran en la primera parte del año.En el peor de los casos reestructurarla rápidamente mediante decreto o resolución, tal como fue emitida, permite descomprimir las cuentas y obtener oxígeno para una negociación algo más dilatada tanto con el FMI como con los tenedores de ley extranjera. En ambos casos, se vislumbra una discusión bastante más dura pero que, ante todo, tiene como objetivo evitar el default y el regreso de los fondos buitres contra la Argentina en los tribunales de Nueva York.Seguí leyendo:Matías Kulfas, el ministro de Desarrollo Productivo que tendrá la difícil tarea de que la economía vuelva a crecer

Leer más »

Quita, tamaño y otras claves del paper en el que Martín Guzmán da su receta para resolver la deuda externa

Martín Guzmán proviene del mundo académico. Su "padrino" es el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, un heterodoxo y crítico de Wall Street, el FMI y el Banco Mundial. Hasta hace no mucho tiempo, pocos sabían quién era. Pero fue elegido por Alberto Fernández para encabezar uno de los temas clave de su gestión: la reestructuración de la deuda pública, de modo de poner a la economía argentina en un ciclo de crecimiento “sostenible”.Al futuro presidente le habrán sonado como música para sus oídos los principios que Martín Guzmán, egresado de la Universidad Brown y hasta hace poco investigador de la de Columbia, ambas de la élite académica de Estados Unidos, expuso en un paper de título explícito: “Evaluando la medida apropiada del alivio en una reestructuración de deuda soberana”. En síntesis, cuánta “quita” hay que hacerle a la deuda de un país para no tener que lamentarse o volver a las andadas.El primer principio que exponen Guzmán y su coautor, Domenico Lombardi, del “Centro Internacional de Gobernanza”, es que el resultado de la reestructuración debe cumplir con el requisito de “una meta mínima de crecimiento económico que genere los recursos suficientes para satisfacer algunas demandas indispensables, tales como mantener capitalizado el sistema jubilatorio o evitar la venta de activos soberanos esenciales para las estrategias de desarrollo de la Nación”.Esa enumeración de prioridades (crecimiento, sistema previsional, activos públicos) le asegura a Guzmán un lugar entre los economistas “progresistas”, el mismo lugar que habita a nivel global su mentor académico, el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz. Además, en los reconocimientos iniciales, el paper cita, además de a Stiglitz, al economista argentino Daniel Heymann, uno de los cerebros del “Plan Austral”, y al también argentino Juan Pablo Bohoslavsky, abogado que se volcó a los estudios deuda y coautor, con Horacio Verbitsky, del libro “Cuentas pendientes, los cómplices económicos de la dictadura”.Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía 2001, uno de los académicos norteamericanos que se mantuvo más próximo al kirchnerismo, es el mentor académico de GuzmánEl segundo principio de Guzmán y Lombardi es que la relación entre el superávit fiscal al que se comprometa el país en una restructuración y su tasa de crecimiento a partir del acuerdo deben ser sostenibles a través del tiempo y tener “alta probabilidad” de resistir “shocks” externos desfavorables. Aunque el paper no menciona qué tipo de shocks, algunos ejemplos podrían ser una sequía –en el caso de un país como la Argentina tan dependiente de la agroindustria para generar divisas–, una caída abrupta o prolongada de los precios de los productos de exportación o un alza pronunciada de las tasas de interés internacionales.El tercer principio es aún más exigente y seguramente será motivo de duras discusiones con el Fondo Monetario Internacional y con los acreedores privados. Allí Guzmán se refiere a la “factibilidad política y económica” de las exigencias derivadas de una reestructuración. Concretamente, dice que no es viable aceptar que en algún momento del tiempo el PBI del país restructurador caiga más de 1% anual o que el superávit fiscal sea constantemente mayor al 1% del PBI.Por último, Guzmán evalúa el nivel de deuda aceptable que satisfaga los tres criterios previos sin violar las limitaciones presupuestarias a través del tiempo. Si la deuda reestructurada es tal que ese criterio no es satisfecho, significa que la quita o alivio no es suficiente y debe ser mayor. ssGuzmán no considera suficiente una quita de deuda que implique que en algún momento del tiempo el PBI del país restructurador caiga más de 1 % anual o que el superávit fiscal sea constantemente mayor al 1 % del PBISegún el paper, gran parte de las reestructuraciones de deuda no cumplieron estos principios. De hecho, afirma que “en las cuatro últimas décadas más de la mitad de las reestructuraciones con acreedores privados fueron seguidas por otra reestructuración o por un nuevo default poco tiempo después”.Al respecto, Guzmán y su coautor señalan que las actuales prácticas del Fondo Monetario para evaluar esas situaciones fallan por no tener en cuenta los criterios expuestos en el documento y apuntan críticamente a estudios que comparan el tamaño de las quitas de deuda en diferentes reestructuraciones de deuda internacional, citando autores como el economista chileno Sebastián Edwards, profesor de la UCLA y ex economista jefe del Banco Mundial para América Latina, y los economistas argentinos Eduardo Levy Yeyati y Juan José Cruces, rector de la Universidad Torcuato di Tella (UTDT).Uno de los problemas de estas comparaciones, dicen Guzmán y Lombardi, es que al mirar el tamaño de las quitas de las deudas con los acreedores privados se deja de lado el tamaño de la deuda total del país cuya deuda está en proceso de reestructuración y que incluye también deuda interna y –particularmente en el caso argentino actual– deuda con organismos internacionales.En 2018 el FMI concedió a la Argentina el préstamo soberano más grande de su historia. El organismo propicia una quita de la deuda con los acreedores privados, pero no está dispuesto a una reducción de la que el país contrajo con el organismo. (Yuri Gripas/)Ahí hay un potencial punto de conflicto entre la posición del FMI y la de los acreedores privados, que probablemente intente explotar en su gestión como ministro Guzmán. El organismo no acepta por principio quita alguna de su parte e invoca su condición de “acreedor privilegiado” en virtud de su calidad de “prestamista de última instancia”, esto es, una suerte de bombero que asiste a los países precisamente cuando éstos se quedan sin crédito privado.Si pretende explotar estos resquicios y conflictos de interés entre diferentes tipos de acreedor, el gobierno de Alberto Fernández necesitará mucha muñeca política. Esa no parece ser, al menos por ahora, una fortaleza de Guzmán, un “tapado” surgido del mundo académico pero que ascendió al ministerio clave, el que ya desde los primeros meses marcará el rumbo de la próxima presidencia.Seguí leyendo:Impuestos 2020: Las claves para tener en cuenta para el pago de Bienes Personales, Ganancias y MonotributoEl sector inmobiliario cierra el año con su peor marca histórica y propondrá medidas al nuevo gobierno

Leer más »

Quién es quién: cómo estará conformado el equipo encargado de impulsar la producción y el comercio exterior

Acompañarán a Matías Kulfas en Desarrollo Productivo Sergio Lanziani, en Energía; Paula Español, en Comercio Interior; Ariel Schale, en Industria, Comercio Exterior y Conocimiento; Alberto Hensel, en Minería, y Guillermo Merediz, en la Sepyme. Jorge Neme irá a CancilleríaTras la confirmación de que el economista Matías Kulfas finalmente será el ministro de Desarrollo Productivo, comenzó a trascender en las últimas horas cómo quedará conformado el equipo que, desde su área y desde la Cancillería, tendrá la misión de reactivar la economía mediante el impulso al mercado interno y la exportación. Los ejes de esta cartera estarán focalizados en las pymes y el entramado productivo de valor, el desarrollo de la industria del conocimiento y el green deal local, con el objetivo de compatibilizar los sistemas de producción con los desafíos ambientales. ¿Quiénes son los funcionarios elegidos para acompañar a Kulfas en esta tarea?El economista Ariel Schale, histórico directivo de la Fundación Pro Tejer y experiencia en la gestión pública, tanto en Industria como en la Cancillería, tendrá a su cargo una súper secretaría de Industria, Gestión de Comercio Exterior y el Conocimiento. Cada área, a su vez, tendrá una subsecretaría, aunque esos lugares no están del todo definidos. Trascendió que el economista Alejandro Barrios, quien había sido nombrado en 2007 al frente del Indec por la entonces ministra de Economía, Felisa Miceli, figura entre los candidatos para ocupar alguno de estos puestos.Schale es un referente de la actividad textil, pero tiene un vasto conocimiento en la temática industrial y el comercio internacional. Además, pasó por la administración pública durante la gestión K. Fue subsecretario de Política y Gestión Comercial en 2007 y también estuvo a cargo de la subsecretaría de Industria y Comercio Exterior durante los mandatos de Cristina Fernández. A su vez, entre 2010 y 2011 fue subsecretario de Comercio Internacional de la Cancillería.Matías Kulfas liderará un ministerio de Desarrollo Productivo fuerte, con Industria, Comercio, Energía y MineríaA Comercio Interior irá Paula Español, quien también tuvo su experiencia en el sector público durante la gestión pasada. Fue subsecretaria de Comercio Exterior y Relaciones Internacionales del Ministerio de Economía, en 2012, y luego subsecretaria de Comercio Exterior de la Secretaría de Comercio que dirigía Augusto Costa, entre 2014 y 2015, cuando Axel Kicillof era ministro de Economía. La economista finalmente quedará bajo la órbita de Kulfas, ya que el canciller Felipe Solá rechazó su desembarco al frente de la secretaría de Relaciones Económicas Internacionales de su ministerio.Ese puesto también estuvo a punto de ser destinado a Mariano Kestelboim, otro economista muy ligado a la actividad productiva, especialmente la textil. Pero a último momento, como sucedió con el cargo de ministro de Agricultura, ese lugar lo ocupará Jorge Neme, tucumano que se desempeñaba como secretario de Relaciones Internacionales de esa provincia. Aunque no tiene un perfil diplomático, quienes lo conocen destacan su conocimiento territorial y su expertise en materia agroindustrial. Tuvo a su cargo durante quince años los proyectos de la Unidad para el Cambio Rural (UCAR). Fue la primera persona que Solá convocó para ese rol, pero luego hubo algunas idas y vueltas porque fue denunciado por irregularidades en algunas licitaciones provinciales.Comercio Interior quedó liberado luego de que a la ex ministra de Economía bonaerense, Silvina Batakis, la convocaran para acompañar a Eduardo Wado de Pedro en el Ministerio del Interior, dijeron fuentes allegadas a las negociaciones. A su vez, la Agencia de Inversiones y Comercio Exterior dejará de depender de Producción para ser parte de la Cancillería, y quien estará a cargo será Juan Usandivaras, que fue director de la Fundación Exportar en 2010.Ariel Schale tendrá a su cargo la secretaría de Industria, Comercio Exterior y el ConocimientoEn tanto, el economista Guillermo Merediz será quien ocupe la secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa (Sepyme), tal como había trascendido en los últimos días. Tanto él como Schale y Gabriel Delgado, quien finalmente no será ministro de Agricultura pero tendrá funciones en el sector, acompañaban a Kulfas en todas las reuniones con cámaras empresarias y ya se lo mencionaba como el “experto” en la temática pyme. Tendrá tres subsecretarías a cargo, de las que todavía no hay definiciones de nombres.En su cuenta de twitter, Merediz se define como especialista de economía política y desarrollo productivo. Es profesor en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), junto con Kulfas, y amigo del futuro jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Fue director provincial de cada subsecretaría que Cafiero tuvo en el gobierno bonaerense durante la gestión de Daniel Scioli.Como había trascendido, el área de energía estará manejada desde una secretaría que dependerá del ministerio de Desarrollo Productivo -hoy está bajo la órbita de Economía- y será conducida por Sergio Lanziani, quien hasta ahora era el ministro de Energía de Misiones. También habrá una secretaría de Minería, que quedaría para el sanjuanino Alberto Hensel.Seguí leyendo:La lupa sobre el equipo de Guzmán: quiénes lo acompañarían en su gestiónLas principales definiciones económicas de Alberto Fernández en la presentación del gabinete

Leer más »

El default de dos empresas disparó al dólar y obligará al nuevo gobierno a replantear su plan

Vicentín suspendió un pago por USD 350 millonesComo si al dólar le faltaran motivos para subir, dos empresas de primera línea anunciaron que no pudieron cumplir con sus vencimientos de deuda en dólares y entraron en default.Celulosa Argentina y Vicentín suspendieron los pagos por USD 60 millones y USD 350 millones, respectivamente. La primera pidió un canje de su deuda y Vicentín una reestructuración, dos formas distintas de defaultear y que, de alguna manera, se tornan como un presagio para la Argentina.¿Por qué esta situación es un default y no una reestructuración? Porque dejaron de pagar las obligaciones negociables que emitieron el día del vencimiento. Es decir, no reprogramaron con los acreedores nuevas formas de pago antes de que vencieran.La notificación de Celulosa Argentina a la Bolsa de ComercioPara los inversores y ahorristas fue otro estímulo para cubrirse en dólares. De hecho, en el mercado oficial, el Banco Central debió vender un bloque de USD 50 millones para que el mayorista no superara los $ 60. Gracias a esa intervención la divisa cerró en $59,99, lo que representa un alza de 11 centavos sobre el día anterior.En bancos y casas de cambio, quedó sin variaciones en $ 62,94. Los dólares que no controla el Banco Central se dispararon. El dólar libre en la plaza marginal subió un peso y cerró a $ 70 y quedó firme para el viernes.Los más demandados fueron los dólares alternativos. El contado con liquidación aumentó casi 5%. Cerró en $ 79,91 lo que representa un alza de $ 3,74. El dólar Bolsa o MEP, no le fue en zaga. Avanzó 3%, o sea $ 2,12 y finalizó en $ 75,81.Hay dos dólares que están a punto de superar techos psicológicos. El “blue” alcanzó los $ 70 y el contado con liquidación quedó a pocos centavos de los $ 80.Pero el mensaje que dejaron las empresas, en particular Vicentín que está vinculada al agro, es que el Gobierno que llegará en unos días va a tener dificultades para aumentar retenciones a un sector que está haciendo ruido por los costos financieros que le dificultan financiar las futuras siembras y cosechas. Los precios internacionales -la soja cotiza a USD 325 en Chicago- tampoco ayudan.En este escenario, las reservas bajaron 23 millones a USD 43.752 millones y el riesgo país subió 23 unidades (1%) a 2.382 puntos básicos. Va en búsqueda de los 2.400 puntos.Fuente: Rava Por donde se mire no hay alivio para refinanciar la deuda y hay problemas para aplicar nuevos impuestos. El Gobierno electo asumirá en medio de un laberinto de difícil salida porque ahora, más que antes, debe reestructurar la deuda como primera medida. No puede pensar en encarar gastos y emisión de dinero sin efectos negativos. Si emite, sin reestructurar la deuda, esos pesos no serán deseados y desatarán inflación porque irán a dólares y no al consumo.Aumentar retenciones apenas asuma, puede desatar un conflicto con el campo que puede venir de dos formas, con caídas de nuevas empresas o con protestas generalizadas. Lo que sucedió con las dos empresas defaulteadas le obligará a replantear el plan de Gobierno y alterará las prioridades.Si bien se adjudica la suba del dólar a que no se sabe quién será el nuevo ministro de Economía, el tema es que tampoco se conoce el plan económico y que, en el entretanto, las empresas van quedando en cesación de pagos o despiden empleados ¿Se podrá hablar del bono de fin de año en estas condiciones?La Bolsa, después de un comienzo con dudas, cerró en alza. El S&P Merval, el índice de las acciones líderes, aumentó 2,17% con negocios por $ 625 millones, un buen monto para lo que se está operando en las últimas jornadas.Los papeles de mejor desempeño fueron Banco Macro (+6,57%) y Aluar que rebotó y recuperó 4% después de haber caído 18% en dos ruedas.Fuente: RavaLos ADR’s argentinos -certificados de tenencia de acciones que cotizan en Wall Street- soportaron una rueda adversa donde predominaron las bajas sobre las alzas.Lo mejor pasó por Central Puerto (+3,24%), Banco Macro (+1,89%) y Loma Negra (+1,67%). La caída más notable fue la de IRSA Propiedades Comerciales (-8,16%).El panorama económico se complicó y la apuesta más firme seguirá siendo al dólar. Ahora el Banco Central estará concentrado en controlar la divisa en el mercado mayorista. Guido Sandleris, que ya anunció su renuncia, quiere irse dentro de 5 días con un dólar mayorista que no pase los $ 60. Es tan importante para él este techo psicológico, que no tolera un precio mayor a $ 59,99. Un centavo no parece ser diferencia visto fríamente. Pero los que viven la Argentina día a día saben que hay barreras que no se pueden quebrar por miedo al desborde.Seguí leyendo:Más emisión en el final de la era Macri: el Banco Central giró $110.000 millones más al TesoroVicentín, uno de los exportadores de soja más grandes del país, en crisis por una deuda de USD 300 millones

Leer más »