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Economía

Todo le sale bien a Elon Musk: Tesla “subsidia” su crecimiento en Europa gracias a los retiros que otras automotrices les pagan a sus nuevos ingenieros

Elon Musk, en un gesto celebratorio. Según Michael Blurry, no será siempre así. (Photo by Joe Raedle/Getty Images) (Joe Raedle/)A Elon Musk, que gracias al estratosférico ascenso de las acciones de Tesla, la fabricante de autos eléctricos y mayor automotriz del mundo en valor de mercado, desplazó recientemente a Jeff Bezos, el fundador de Amazon, del primer puesto del ranking de multimillonarios del mundo, últimamente todo le sale bien.Hace diez días, en solo una jornada, el aumento de las acciones de Tesla hizo que el valor de la empresa aumentara en USD 60.000 millones, el mismo valor que ese día tenía General Motors, una de las más históricas fábricas de automóviles del mundo. A tal punto que Michael Blurry, de Scion Asset Management –que ganó chapa de gurú de las finanzas mundiales cuando en 2007 anticipó el colapso de la “burbuja inmobiliaria”, que finalmente estalló en 2008–, vaticinó que Tesla correrá una suerte similar.Mientras tanto, Elon ríe. Ahora, lo que parece calzarse como anillo al dedo es la decisión de Daimler, principal fabricante de camiones del mundo y dueña, entre otras marcas, de Mercedes Benz, de deshacerse de 10.000 empleados de su nómina mundial, principalmente en Europa.De resultas, muchos empleados de la firma alemana, en especial aquellos con alta calificación profesional, están recibiendo suculentas indemnizaciones en virtud de un convenio colectivo que beneficia a ciertos gerentes, líderes de grupo y empleados con 3 años o más de antigüedad en la compañía.TentaciónEn promedio muchos ingenieros de Daimler, que trabajaron en Daimler AG, Mercedes-Banz AG o Daimler Truck AG, están recibiendo indemnizaciones de 250.000 euros, algo más de USD 300.000, debido a los despidos que la firma decidió principalmente en su planta de Stuttgart, donde tiene su sede central y construyó también el “Mercedes Benz Arena”, el estadio donde hace de local el equipo de Stuttgart en la Bundesliga, la primera división del fútbol alemán.Ola Kaellenius, chairman de Daimler, en una presentación de un modelo de Mercedes Benz, su marca más prestigiosa, en una planta cercana a Stuttgart. Daimler es el principal productor mundial de camiones EUTERS/Ralph Orlowski/File Photo (RALPH ORLOWSKI/)Pese a pagar salarios inferiores a Daimler, Tesla, que está construyendo una importante planta en Grünheide, un pequeño pueblito alemán de menos de 10.000 habitantes en el estado de Brandeburgo, recibe con los brazos abiertos ese calificado aporte profesional y los ingenieros, que parecen no dar mucho crédito a las predicciones de Blurry, aceptan con mucha alegría los paquetes de acciones que ofrece la empresa de Musk, en el orden inicial de las decenas de miles de dólares.“Daimler está subsidiando involuntariamente a los nuevos empleados de Tesla”, dijo el experto en el sector automovilístico Ferdinand Dudenhöffer, citado por la edición en España de la revista Business Insider. “Los estadounidenses conocen el programa de indemnización por despido y pueden contratar a exempleados de Daimler por mucho menos dinero porque reducen sus ingresos debido al colchón de dinero que supone esa indemnización”, dijo el experto, y coincidió con Stefan Bratzel, académico y docente de la industria automotriz, en que es lamentable que Daimler haya puesto en marcha ese programa de indemnización justo cuando Tesla avanza en su instalación fabril en Alemania.Según Bratzel, todo se debe a que Daimler tiene exceso de personal, en especial en la división de combustión, debido a contratos de hace 10 a 15 años, cuando las automotrices alemanas crecían a un ritmo mucho mayor al de los últimos años. Un problema adicional para Daimler, y un plus para Tesla, es que como las indemnizaciones son tan buenas, muchos de los mejores profesionales de la empresa optan por sumarse al retiro e, indemnización en mano, incorporarse a la firma de Musk.“Hay muchos ingenieros de Daimler que tienen 20 años más de vida profesional por delante, además de una excelente formación, por lo que Daimler debería conservarlos, porque estas personas son un gran activo para Tesla, especialmente en la fase actual”, explicó Bratzel. Daimler termina así subsidiando involuntariamente al principal competidor de VW, la más grande automotriz alemana.Musk, también tal vez involuntariamente, parece aplicar la técnica del judo, y usar a su favor la fuerza y el talento de sus oponentes.Seguí leyendo:¿Se terminó la racha alcista?: la soja cerró con un precio de USD 482 por tonelada y cayó 7,4% en una semanaLa caída de Gordon Eco Bot: los operativos en la City no lograron frenar el ascenso de los dólares financieros

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La grave crisis de los hoteles porteños: estiman que hay más de 200 en venta en la Ciudad

El hotel Castelar, sobre la Avenida de Mayo, uno de los históricos de Buenos Aires, cerrado hace varios mesesLa hotelería argentina atraviesa una gravísima crisis. El 70% de los establecimientos en todo el país están cerrados, coincidieron en recientes declaraciones Gabriela Akrabian, presidente de la Cámara de Hoteles de la Ciudad de Buenos Aires, y Aldo Elías, presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT).La situación es aún peor en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), ya que los hoteles de la Ciudad dependen muchísimo del turismo extranjero, en particular brasileño, cuyos arribos disminuyeron 99%, mientras que el influjo de argentinos del resto del país disminuyó 90 por ciento.Un estudio encargado por la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra) a la consultora Invecq sobre el impacto de la pandemia en el sector precisó que el 90% de los propietarios debió endeudarse para mantenerse en pie y, de no contar con asistencia en 2021, 95% de las empresas no podrá afrontar sus costos cotidianos. En hotelería, preveía una caída del 90% para la temporada estival 2021, y en gastronomía del 80%, pero para los hoteles la situación es peor de lo previsto.El 90% del sector debió endeudarse para mantenerse en pie y, de no contar con asistencia en 2021, 95% de las empresas no podrá afrontar sus costos cotidianosSe trata de un sector intensivo en trabajo: el estudio realizado para Fehgra precisa que 4% de los puestos totales del sector privado, algo más de 650.000 empleos, son generados por la hotelería y la gastronomía. Y un análisis del Ieral de la Fundación Mediterránea para la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT), precisó que hacia septiembre último el sector “Servicios de Alojamiento y servicios de Comida” ya registraba una baja de 15,5% en cantidad de empleados y 18% en cantidad de empleadores. El trabajo de Invecq para Fehgra, en base a datos del Indec estimó en 225.000 la pérdida de empleos en el sector hotelero y gastronómico.Se trata, también, de otro sector apremiado por los impuestos: sin incluir el costo de las “habilitaciones” que en muchos municipios deben “renovarse” anualmente, un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal estimó que 37% del costo de alojarse en un hotel son impuestos: un 30,8% de origen nacional y 6,2% para los erarios provinciales y municipales.El sector de Servicios de Alojamiento y Servicios de Comida encabezó la reducción porcentual tanto de la cantidad de empleadores como de empleadosEn el último mes, precisó Akrabian, en la capital argentina cerraron de modo definitivo 15 hoteles. El portal inmobiliario Argenprop registra 188 establecimientos en venta, desde un hotel de 75 habitaciones y un precio pedido de USD 6,4 millones a pequeños establecimientos barriales de una o dos estrellas. En la mayoría de los casos el precio es a consulta y se subraya la confidencialidad.El sector está de hecho en liquidación, pero los compradores no aparecen. “No hay absolutamente nada”, dijo a Infobae Noel Verger, director de la división Hoteles de la inmobiliaria L.J.Ramos.El sector está de hecho en liquidación, pero los compradores no aparecenLa oferta, agregó Verger, abarca todo el espinel. Es grave, explicó, porque “un hotel no tiene otro uso, salvo soluciones como juntar habitaciones y hacer departamentos, o edificios de oficinas, o usos alternativos como el sector salud, que también está muy complicado”. Y en todos los casos se requiere una fuerte inversión previa.Además, resaltó el experto en ese mercado, la cifra de ofertas puede ser mayor: hay hoteles en venta por diferentes canales, incluso Mercado Libre.Según el Ente de Turismo de la Ciudad, en la Ciudad hay 547 “establecimientos hoteleros”, desde 34 hoteles Cinco Estrellas hasta 67 de una o dos estrellas y 213 “otros”, con un amplio abanico de tarifas.Entre 40 y 50 hoteles aceptaron, en los meses iniciales de la pandemia, la oferta del gobierno de la Ciudad para usarlos como centros de aislamiento de argentinos repatriados y una cantidad menor todavía tiene habitaciones asignadas para el cuidado de enfermos de covid-19 que no requieren atención hospitalaria. El arreglo sólo achicó pérdidas: la Ciudad paga $1.500 por habitación y puso el personal de atención.La cantidad y tarifas medias de los establecimientos hoteleros porteños, según el Ente de Turismo de la Ciudad (Sergio/)Respecto de los hoteles en venta, Elías, presidente de la CAT y dueño del Hotel Presidente, contó a Infobae: “En todos los niveles; obviamente a menor cantidad de estrellas mayor oferta de hoteles en venta, porque de alguna manera la decisión se planteó así. Son empresas familiares que no pueden seguir en esta situación. Además, una propiedad más grande es más difícil de lograr interesados”.“A mí me llama la atención que haya 30% de hoteles abiertos; no creía que fueran tantos”, dijo Ricardo Boente, del grupo 525 Hotel, ex titular de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés de Buenos Aires.Familia de hoteleros, Boente supervisa 3 hoteles (Impala, Embajador, Shelton). Ninguno está en venta, pero el empresario marca un oscuro panorama sectorial. “Hay una gran cantidad de hoteles con las puertas cerradas, algunas incluso tapiadas, y aún así los abiertos tenemos índices de ocupación de entre 3 y 12% como lo más alto en un día del mes; muchos propietarios y cadenas tienen que deshacerse de algunos activos para continuar con su vida empresarial”.Muchos propietarios y cadenas tienen que deshacerse de algunos activos para continuar con su vida empresarial (Ricardo Boente)Por eso, dijo Boente, no sorprende que haya tantos hoteles en venta “en un contexto desfavorable y sin perspectivas a corto y mediano plazo; es algo que se resolverá en el tiempo, no creo que sea algo inmediato”.Las conexiones de la hoteleríaSegún Boente, sin ayuda del Estado será imposible sostener los hoteles. “Los gobiernos y la sociedad deben decidir si pretenden que la hotelería siga existiendo como tal. Un sector tan relacionado con otras industrias, prosiguió, dejaría sin trabajo a muchos que dependen directamente: además de los empleados de hotel, servicios diversos, desde lavado y blanquería, comercio en zonas turísticas, alquileres, servicios, insumos para el desayuno, vajilla, mantenimiento edilicio, reinversión, “que dependen de nuestra actividad y que tampoco reciben ingresos porque no los podemos pagar; incluso la tecnología: cable, servicios de internet, no se pueden mantener ocupando 2 o 3 habitaciones diarias. Uno arrastra cada día más pasivos y eso tiene consecuencias”. abundó el empresario.La Ciudad estudia una moratoria del ABL (solo lo dispensó en junio y julio), pero ningún beneficio específico. Y Nación ya descartó extender el ATP y limitaría su ayuda al Repro II a partir de enero: unos $9.000 por empleado. Con esa suma, dijo Boente, “es imposible mantener la planta de personal”.El más reciente informe mensual del Ieral para la Asociación de Hoteles de Turismo da cuenta del colapso de los flujos de turismo tanto emisivo como receptivo. Para CABA, el resultado fue aún peorEl empresario hotelero precisó que el salario bruto promedio en el sector es de $65.000 para una antigüedad promedio de 15 años y hoy la tarifa promedio que se está cobrando es de $2.900 más IVA para una habitación doble (dos personas) en un Tres Estrellas. La cantidad directa de empleados de un establecimiento es, según los servicios que ofrece, entre 35 y 50% de la cantidad de habitaciones: un hotel de 100 habitaciones necesita entre 35 y 50 empleados directos. “¿Cuántas noches hay que vender sólo para para pagar el personal?”, pregunta retóricamente Boente. “Con los actuales niveles de ocupación, es imposible”.Por eso, concluye, “esto va a estallar en una crisis y quiebre total de la actividad si el Gobierno no lo entiende; no se trata de salvar a un sector empresarial, sino de que una actividad no desaparezca”. Los hoteles del país, dice, emplean 500.000 personas en forma directa.Sin horizonte ciertoOsvaldo Lombardi, ex Director de Desarrollo Turístico de la Ciudad, describió como “crisis profunda” la de la hotelería, en particular en CABA “y sobre todo de la hotelería independiente, que es básicamente nacional y no tiene espalda para bancarse todo este proceso”. Y como no hay horizonte cierto de recuperación, agregó, tampoco hay compradores para los establecimientos en venta.En CABA, dijo, “”todo fue peor: no veníamos de movimientos turísticos importantes, desde 2005 estaba todo muy parecido en flujos turísticos de afuera y venía bajando el flujo turístico del interior. Incluso los fines de semana largos la gente ya no venía tanto y esto lo terminó de golpear”. Los flujos turísticos, completó, “marcan el ritmo y determinan la profundidad de la crisis” de un sector que ya había sentido el impacto del crecimiento de las plataformas de reserva, como Airbnb.“La situación es desesperante”, dijo Roberto Amengual, presidente de la cadena de Hoteles American y de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT). “La temporada es peor de lo que se esperaba después de que los hoteles estuvieron 10 meses cerrados; es una situación delicada en lo financiero y en lo económico y el ATP se acabó, lo cual también habla de que no supimos transmitir totalmente la gravedad de la situación que atravesamos”, contó a Infobae.La situación es desesperante (Roberto Amengual)Las empresas hoteleras, abundó Amengual, acumulan deudas impositivas, laborales y con proveedores. “En Iguazú se está hablando de un ATP provincial, pero en CABA no hubo préstamos del Banco Ciudad y sólo condonaron dos meses el ABL; y también se entiende -añadió- la Ciudad está en una situación complicada”.La cadena Amerian tiene 20 hoteles, de los cuales 16 están abiertos, con plazas que funcionaron mejor, como Carlos Paz (80% de ocupación), Villa María (45%) y Catamarca (27%), pero en CABA tiene sus dos establecimientos cerrados.Sobre el panorama de los cerca de 200 o más hoteles en venta, Amengual dijo a Infobae que “siempre aparecen oportunistas, porque con el flujo actual las valuaciones son muy bajas y hay inversores que pueden intentar aprovechar”. Pero hasta eso está en duda. Además, recordó, cuando se reglamente el impuesto a la riqueza, cualquier establecimiento con 30 habituaciones será alcanzado, otro mazazo.Cuando se reglamente el impuesto a la riqueza, cualquier establecimiento con 30 habitaciones será alcanzado; otro mazazoSegún Amengual, el ATP representó hasta diciembre cerca del 30% de los salarios del personal de hotelería. Otro beneficio fue la rebaja de aportes patronales. Pero el Repro II, con sus $9.000 por empleado, no alcanza ni para empezar. “Hasta ahora con préstamos, reservas y otros tipos de deuda se podía hacer frente a la diferencia del costo de los equipos de trabajo; ahora se viene el desafío de cómo mantener un sector intensivo en mano de obra sin asistencia estatal”, concluyó el empresario.La más reciente publicación del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec, daba a Restaurantes y Hoteles como el más afectado por la crisis derivada de la pandemia y la cuarentena que obligó a los hoteles a cerrar desde el 20 de marzo (Sergio/)Graciela Fresno, presidente de Fehgra, calificó de “acuciante” la situación de la hotelería. “Después de un 2020 crítico, los hoteles en más de 70% están cerrados; el turismo internacional disminuyó 99% y el nacional 90%; no hay trabajo, no hay casi ocupación. En CABA se ocupan 1, 2 ó 3 habitaciones por hotel. Imposible cubrir costos, así las empresas no se pueden sostener”, dijo la dirigente gremial.En CABA se ocupan 1,2 o 3 habitaciones por hotel. Imposible cubrir costos, así las empresas no se pueden sostenerFehgra envió una carta al presidente Alberto Fernández, con copia a varios ministros, alertando sobre la situación, pero aún no tuvo respuesta. “Sin ATP, con prohibición de despido, doble indemnización y los gremios que quieren 34% de aumento, la única salida es vender el inmueble, pero no hay compradores”, resumió la situación.Aparte de los $9.000 del Repro II para los empleados que empezaría a abonarse en enero, destacó la entidad, el ministro de Turismo, Matías Lammens, estudia una ayuda adicional. Aún no hay novedades “pero nosotros tenemos que pagar los sueldos mes a mes”, dijo Fresno, quien además se quejó de que el Repro II abarque solo a la hotelería, no la gastronomía.La hotelería es un sector importantísimo en CABA, destacó Fresno, pero el Gobierno de la Ciudad solo atinó a condonar dos meses del ABL, a pesar de que los hoteles estuvieron cerrados desde el 20 de marzo. “Es un chiste”, dijo. En cuanto a los establecimiento en venta, la titular de Fehgra remarcó: “Siempre hay gente que pregunta, pero en esta instancia es difícil que haya alguna operación”.Seguí leyendo:El gobierno confirmó que no habrá más ATP ni IFEEmpresarios contra el “triple cepo”: aseguraron que la continuidad de la prohibición de despedir y la doble indemnización sólo suman más desconfianza

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Alejandro Rodríguez: “Sin medidas restrictivas, la demanda privada de dólares supera ampliamente a la oferta”

"Creo que lo que estamos viendo es una convergencia de la tasa de inflación a una tasa consistente con la política monetaria expansiva que tuvimos en 2020 y que estaba contenida por la pandemia y los controles de precios" (@nicolasaboaf/)Desde la flexibilización de la cuarentena la actividad económica tendió a recuperar parte de la fuerte depresión observada en el comienzo del segundo trimestre de 2019, sin embargo, no lo hizo sobre base sólidas y sustentables, porque tanto la situación macroeconómica como de las empresas y familias quedaron muy debilitadas.Y los limitados grados de libertad para implementar políticas derivados del creciente déficit fiscal, atraso en el valor de las tarifas de los servicios públicos y notable aumento de la deuda del Banco Central con la emisión de Leliq y Pases, sólo parecen conducir con más fuerza a presiones alcistas sobre los precios al consumidor que a la reactivación del entramado productivo y comercial.Frente a ese escenario, y en el contexto de un año electoral, Alejandro Rodríguez, director de la Licenciatura en Economía de la Universidad del CEMA destacó en una entrevista con Infobae: “Lo que se vienen son más controles de precios, regulaciones y manotazos de recursos”, y persistencia de una elevada brecha cambiaria que “no implica que no hayan correcciones abruptas en el dólar oficial (el comercial) acompañadas por correcciones en el dólar libre como sucedió a principios de 2014”, cuando Axel Kicillof era ministro de Economía._ El último mes de 2020 terminó con una tasa de inflación de 4%, e inflación núcleo de 4,9%, a un ritmo de 77% ¿Cree que es un fenómeno transitorio, de carácter estacional, o indica un cambio de tendencia?_ En los tres primeros trimestres de 2020 la inflación mensual promedió 2,3% y en el cuarto la inflación mensual se aceleró al 3,6% mensual. Creo que lo que estamos viendo es una convergencia de la tasa de inflación a una tasa consistente con la política monetaria expansiva que tuvimos en 2020 y que estaba contenida por la pandemia y los controles de precios. Este sinceramiento de la inflación no es del agrado del Gobierno el cual va a hacer uso de todos los instrumentos disponibles para evitar que la inflación se dispare por arriba del 50%. Ojo que cuando digo instrumentos disponibles no me refiero a las políticas monetarias y fiscales contractivas tradicionales ya que estas van en contra de su ideología. Lo que se vienen son más controles de precios, regulaciones y manotazos de recursos.El Gobierno el cual va a hacer uso de todos los instrumentos disponibles para evitar que la inflación se dispare por arriba del 50 por ciento_ Un trabajo de la Central de Ideas del Banco Central, sin firma, llegó a la conclusión que la inflación responde a la puja distributiva y que no hay evidencia de vinculación con la política monetaria ¿Qué piensa?_ Se habló mucho sobre ese trabajo en las redes sociales y si bien el monetarismo está en mi ADN creo que algo de razón tiene. Antes de que me maten por decir esto déjenme explicarlo de la siguiente manera: Una de las razones por las que en 2020 la inflación fue más baja que en 2019 es que los sindicatos fueron mucho menos “pujantes” con este gobierno que con el anterior. Si los salarios subían al 50% en medio de un conflicto distributivo, en lugar de al 30%, entonces la inflación hubiera sido mayor. Más allá de si se está de acuerdo o no con la nota del blog lo que creo que es interesante es el momento y el contexto en el cual se publica la misma. En 2019 la inflación anual tuvo un pico de 57,3% y cerró en diciembre de ese año en 53,8%. La inflación en diciembre de 2020 bajó casi veinte puntos porcentuales y de acuerdo con el enfoque estructuralista del artículo esto fue gracias en gran parte a la caída del salario real (el artículo no lo dice textualmente ya que convenientemente termina su análisis en diciembre de 2019). Este no es el típico artículo escrito para justificar una suba en la inflación como los que abundaban en 2007-2015. Yo creo que es un artículo escrito para justificar un fuerte ajuste en el salario real."Una de las razones por las que en 2020 la inflación fue más baja que en 2019 es que los sindicatos fueron mucho menos “pujantes” con este gobierno que con el anterior" (@nicolasaboaf/)_ Un sector del Gobierno nacional considera que es “una maldición ser exportador de alimentos”, porque presiona al alza al principal rubro del IPC del Indec ¿Cuál es su interpretación de ese fenómeno?_ Esta frase de la diputada Fernanda Vallejos es otra muestra del pensamiento estructuralista muy común entre los economistas del gobierno. Muchos se burlaron de la diputada por su falta de conocimientos sobre economía ya que el efecto de un cambio en los precios internacionales de los alimentos sobre el precio doméstico de estos es independiente de si somos exportadores o importadores. Sin embargo, yo creo que esa crítica no va al centro de la cuestión. Mi opinión es que para la diputada la verdadera maldición es tener una economía abierta e integrada al mundo y que ella preferiría “vivir con lo nuestro”, como decía el economista Aldo Ferrer.Para la diputada la verdadera maldición es tener una economía abierta e integrada al mundo_ Otro dato relevante del cierre de 2020 fue que la deuda pública no sólo crece sostenidamente, más en términos del PBI por efecto de la depresión de la actividad económica desde la llegada del covid-19, sino que comenzó a acelerarse la participación de los títulos indexados por CER ¿Puede anticipar un nuevo default en corto plazo, o más regulaciones de precios para atenuar el pago de los intereses y principal de esos compromisos, como ocurrió entre 2007 y 2015?_ Los vencimientos en moneda extranjera dura son prácticamente nulos (más allá de los pagos a organismos internacionales como el FMI) y la deuda ajustada por CER o dólar se paga en pesos los cuales parece que no tienen ningún problema para emitir, así que no anticipo un nuevo default en el corto plazo. Obviamente esa mayor oferta de pesos puede transformarse en presión sobre los precios y la brecha cambiara lo cual si me lleva a pensar que vamos a ver un aumento creciente de todo tipo de regulaciones y controles._ Cuando lo entrevisté en junio último destacaba: “la economía está en terapia intensiva, estabilizada con drogas experimentales” ¿Cómo la ve ahora, comparte con el equipo económico que lo peor ya pasó y se recuperaron los niveles precrisis sanitaria?_ Estamos vivos y eso no es poca cosa, sin embargo, las drogas pueden crear adicciones y daños de largo plazo en órganos vitales. En cierta forma no comparto que lo peor ya pasó. La crisis del covid-19 le permitió al gobierno tomar muchas medidas que de otra forma hubieran sido muy difíciles de vender y a su vez posponer muchas otras medidas. Cuando la casa se quema los bomberos entran rompiendo la puerta con un hacha y se llevan todo por delante. Durante el incendio nadie se pone a arreglar los cimientos o el techo. Ahora los bomberos se fueron y dejaron todo hecho un desastre. Hay que limpiar y reconstruir lo que se quemó además de todos solucionar todos los problemas que ya teníamos de antes. Eso no pasó y tampoco creo que pase dado el creciente dominio que está tomando La Cámpora dentro del Gobierno."Vamos a ver un aumento creciente de todo tipo de regulaciones y controles" (@nicolasaboaf/)_ ¿Alcanza con recuperar el nivel de actividad de precrisis para poder reactivar el consumo primero, y la inversión después?_ El consumo va a repuntar en la medida que la actividad económica se recupere y no me cuesta imaginar que el Gobierno tome medidas para estimular el consumo como vimos en los mandatos de Cristina Kirchner. La inversión es otro cantar. Para que la inversión privada mejore tienen que cambiar las expectativas (plata sobra en el mundo) y no veo motivo para que esto suceda. Tampoco veo que la inversión pública tome un rol preponderante como en años anteriores por distintos motivos. El financiamiento para el Estado es escaso y el riesgo judicial para los empresarios por participar en proyectos de inversión pública aumentó significativamente. La primera dama puede pasarse todo el día facilitando pozos de agua en Misiones los cuales sin dudas mejoran la vida de pequeñas comunidades, pero no va a lograr mover las cuentas macro.El financiamiento para el Estado es escaso y el riesgo judicial para los empresarios por participar en proyectos de inversión pública aumentó­_ ¿Qué expectativas tiene con las negociaciones que el equipo económico comenzará con el FMI para reestructurar plazos y tal vez obtener fondos frescos?_ No creo que el Gobierno tenga problemas en negociar con el FMI a menos que quiera tenerlos y elegirlo al Fondo como enemigo para sostener algún relato. El FMI no es lo que era antes, por lo menos el ala política. Tienen mucha culpa y culpa. Son más blandos y creo que les cabe una cuota importante de responsabilidad en la situación económica de la Argentina. El Gobierno tiene que aprovecharse de eso y negociar un buen trato para la Argentina. Aun así, no creo que veamos plata fresca._ ¿El aumento del índice de riesgo país debe leerse como el simple desánimo de los inversores en bonos, o esconde algo más?_ Como ya mencioné antes sobra plata en el mundo. Los países emergentes colocan deuda a tasas ridículamente bajas a plazos larguísimos. Lo que pasa con los bonos argentinos es cosa nuestra y esto se ve reflejado en los precios y en el riesgo país. Para colmo le sumamos el “riesgo operacional argentino”. Hoy comprás un bono argentino y no sabes si mañana no van a sacar alguna regulación que te dificulte su operatoria en el mercado. Todo esto hace que el mercado de capitales argentino se achique cada vez más, sacándole profundidad y espantado a los inversores._ Sustentado en el escenario de aislamiento y distanciamiento social que provocó un drástico cambio en la composición de la demanda de dinero, aumentó la emisión, pero cayó brutalmente la velocidad de circulación, el Banco Central se abocó a una política monetaria expansiva para financiar al Tesoro y luego la absorbió con instrumentos de regulación de la liquidez de las entidades financieras ¿Ve margen para sostener esa política?_ Yo le sumaría a la lista el endurecimiento del cepo y el sin fin de medidas para reprimir la formación de activos externos y contener la brecha cambiaria. La asistencia del BCRA al Tesoro sin dudas va a continuar, sin embargo, no creo que la demanda de dinero puede volver a crecer como lo hizo en 2020. Eso le va a poner un techo más bajo al financiamiento monetario y un piso más alto a la inflación. El BCRA puede jugar a subir la tasa, pero ya vimos que eso termina mal.La asistencia del BCRA al Tesoro sin dudas va a continuar, sin embargo, no creo que la demanda de dinero puede volver a crecer_ ¿Es sostenible una brecha cambiaria entre el mercado comercial y financiero por arriba del 70 por ciento?_ Nuestra historia nos muestra que sí. La cuestión es si es bueno tener semejante brecha y ahí mi respuesta es no. Ojo que una brecha alta y sostenida no implica que no haya correcciones abruptas en el dólar oficial (el comercial) acompañadas por correcciones en el dólar libre como sucedió a principios de 2014._ El Índice BigMac arroja que la moneda nacional está subvaluada entre 35% y 70%, según se convierta el precio del producto al cambio mayorista o financiero ¿Eso quiere decir que el tipo de cambio está en un nivel altamente competitivo, o refleja principalmente el efecto del deterioro de los precios relativos de la economía entre salarios y tarifas?_ ¡Todas de las anteriores! El tipo de cambio real comercial es lo suficientemente alto como para generar un superávit de cuenta corriente. Esto le da margen al Gobierno para seguir con el actual esquema a base de represión financiera y si hiciera falta pisando más las importaciones. Sin estas medidas restrictivas, la demanda de dólares por parte del sector privado supera ampliamente a la oferta y esto llevaría al tipo de cambio real de equilibrio mucho más arriba. Esto a su vez implicaría una mayor caída del salario real._ ¿Cómo ve el incentivo que el Gobierno acordó con las terminales automotrices para aumentar las exportaciones con retención cero sobre las ventas adicionales, desde el 4,5% vigente para el nivel del año anterior?_ No soy un conocedor del sector, pero mi intuición me dice que son tres empanadas. Lo que me preocupa es que esto sea lo mejor que el gobierno tiene para ofrecer en materia de política económica. Al final del día es otra forma más de tener un tipo de cambio diferencial por sectores y todo lo que sé de economía me dice que cuando se tienen muchos precios para la misma cosa el resultado no es bueno._ ¿Una reflexión final?_ Si alguien cree que se viene una recuperación con tasas de crecimiento chinas se equivoca. La casa se incendió, pero no se vino abajo del todo. A veces remodelar una casa es más difícil que hacer una desde cero.Fotos: Nicolás AboafSeguí leyendo:¿Atraso cambiario?: los analistas advierten que el Gobierno no tiene margen para abaratar el dólarDura advertencia de los bancos internacionales por el aumento de la inflación en la Argentina para este añoEmpresarios contra el “triple cepo”: aseguraron que la continuidad de la prohibición de despedir y la doble indemnización sólo suman más desconfianzaAlberto Fernández dialogó con Kristalina Georgieva sobre la deuda externa, la agenda global y la asunción de Joseph Biden

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La economía y la sociedad del cuidado

Llegada de los primeros contenedores de la vacuna rusa Sputnik V contra la covid-19, en el Aeropuerto de Ezeiza (EFE) (EFEI0023/)La pandemia de covid-19 ocurre en la era de la “globalización” conducida por las empresas multinacionales y en el marco de un proceso de concentración de los bienes. Ahí estamos. Estábamos allí antes del covid-19 y el aleteo de la mariposa del virus, que se inició en China -la potencia emergente de esta globalización- revela que las respuestas al virus también están concentradas pero su distribución tiene una velocidad menor que el aleteo que nos enferma.Stéphane Bancel, CEO de Moderna, el laboratorio que diseñó y produce una de las vacunas ya autorizadas por los organismos oficiales de EEUU y de la Unión Europea para control de fármacos, dijo que el coronavirus llegó para quedarse y que hay que prepararse para convivir con él por largo tiempo. Dicen los científicos que continuarán perfeccionando y ampliando el espectro de productos destinados a contestar eficazmente cada nuevo giro del virus.Será, según el CEO de Moderna, un largo período de “guerra de guerrillas” entre el virus -camuflado o disfrazado en distintas variantes más contagiosas o más letales- y vacunas cada vez más inteligentes.Este escenario hará de las públicas unas políticas cada vez más sanitarias o biológicas. La preservación de la vida funcionaba hasta ahora protegiendo la vida desde el nacimiento y prolongándola de manera extraordinaria y aumentando la duración saludable de la vida.El nuevo escenario hará de las públicas unas políticas cada vez más sanitarias o biológicasEl mensaje del CEO de Moderna advierte de la posibilidad y de la alta probabilidad, que el futuro esté condicionado por “el cómo” protegerse del coronavirus o “el cómo” organizar la vida y el trabajo, respecto de la defensa de la vida en relación con el ataque de este y otros virus que podrían replicar en el futuro, problemas similares o cuestionamientos del mismo tipo y misma intensidad respecto a la preservación de la vida.Es una advertencia que puede ser posible, aunque tal vez, poco probable. Pero al ser posible exige tener en cuenta ese riesgo colectivo. La aparición del covid-19 enseña que no se estaba preparado ni para “cuidarnos” estando sanos, ni para “curarnos” si enfermábamos; y tampoco para “detectar” el contagio y “evitar” la transmisión.Sobre todo, no estábamos preparados para la continuidad de la vida que veníamos llevando y que, con el trabajo de los humanos, provee de los bienes y servicios esenciales para la preservación de la vida, de las condiciones adquiridas de la vida y el acceso pleno a los bienes espirituales que prodiga la relación entre seres humanos.La cuarentena productiva, el encierro, la distancia ha dañado la idea del Tú que es esencial para ser conscientes del Yo. Este es un daño al tejido que nos une. A pesar del entusiasmo de las grandes multinacionales de la comunicación, disponer de medios maravillosos de contacto, no repara ese daño. Simple, la Universidad se muere sin diálogo, sin debate, sin todo el lenguaje presente, el de la palabra, el de la gestualidad, el del silencio. El ágora se muere sin la presencia y de ahí ¿qué democracia sin demos?La cuarentena productiva, el encierro, la distancia ha dañado la idea del Tú que es esencial para ser conscientes del Yo (EFE/EPA) (DANIEL DAL ZENNARO/)No se trata de una suma de individuos sino de la constitución de lo colectivo. ¿Cómo recuperar la riqueza humana de la sociabilidad conviviendo con el virus?Se ha aprendido muchas cosas en materia de detectar y prevenir la enfermedad. Ese conocimiento adolece de un problema de producción y de distribución. Existiendo las vacunas, el gran instrumento de la prevención, las mismas no se producen en cantidades suficientes o al ritmo necesario y su distribución no sigue un criterio compatible con la equidad universal.Este hecho, y todos los que lo precedieron, revelaron la dependencia que todos los países experimentan respecto de aquellos pocos con capacidad para investigar, producir y “autorizar” los bienes y los servicios que pueden ayudar al cuidado, la detección y la prevención de la vida ante la pandemia.La crisis sanitaria reveló la dependencia que todos los países experimentan respecto de aquellos pocos con capacidad para investigar, producir y “autorizar” los bienes y los servicios que pueden ayudar al cuidadoEstá claro que la “investigación” -con el apoyo público- está concentrada en las grandes empresas y en los países que hoy son de avanzada científico-tecnológica. Lo mismo ocurre con la producción de esos bienes y también con la “autorización” de los productos de prevención y tratamiento.La “investigación” -con el apoyo público- está concentrada en las grandes empresas y en los países que hoy son de avanzada científico-tecnológica (Reuters) (FRANCIS MASCARENHAS/)Todo esto ilustra un proceso que se puede llamar de “adelanto” en la carrera del desarrollo de unos países y de unas empresas, sobre otros y otras. O visto desde otro punto de observación, esto ilustra, con colores muy subidos, la dependencia de unos, los más atrasados, respecto de otros. ¿Responde esto a la universalidad de los bienes?Particularmente preocupa el dominio, la supremacía en materia de “autorización”: la autorización responde al paradigma científico del momento y al mismo tiempo lo construye.En síntesis, si la pandemia pasará a formar parte del contexto de nuestra vida en esta área de investigación, autorización, producción, es imprescindible forjar una conducta proactiva de la política.El rol del MercosurEn investigación y producción de productos de alta complejidad urge una convocatoria al Mercosur para encarar un proyecto común para tener las dimensiones necesarias.La UBA, bajo la conducción del Rector Alberto Barbieri, y entidades públicas de primer nivel de Brasil, han desarrollado acuerdos científicos previos a la pandemia. Esa puede ser la base de un proyecto regional para la investigación, la producción y la autorización de productos vinculados a esta cuestión.Un acuerdo para eliminar las postergaciones a las que condena la dependencia y la ausencia de autonomía incluso en aquello para la que se dispone de acreditada capacidad y en la que los acuerdos con países de Mercosur pueden potenciar las capacidades disponibles.Los acuerdos con países de Mercosur pueden potenciar las capacidades disponibles para la investigación, la producción y la autorización de productos vinculados con la pandemiaLa incapacidad de coordinación de la región es una de las mayores falencias de la Argentina y esta es una enorme oportunidad para comenzar un proceso de trabajos conjuntos. Si esto va a durar, es siempre momento oportuno para empezar.¿Cómo se llegó a ésta situación que más arriba describo en términos de “adelanto en la carrera del desarrollo de unos países y de unas empresas, sobre otros y otras, lo que ilustra la dependencia de unos, los más atrasados, respecto de otros”? La cuestión de esta “emergencia sanitaria que amenaza prolongarse”, es decir, que bien podría ser no sólo un accidente de la naturaleza sino un aviso acerca de cómo podrían ser los riesgos biológicos del futuro -habida cuenta de los dichos del CEO de Moderna o las advertencias de Bill Gates- llaman a pensar en términos de la capacidad de respuesta sino nacional al menos regional.La demora en la llegada de los suministros sugiere cuestiones de estructura: las necesidades son universales y las respuestas (los productos) son particulares y por lo tanto satisfacer las necesidades implica “cola”. ¿Cómo llegamos a esto? La respuesta a esa pregunta contiene el fundamento de una nueva estrategia o un retorno a las “viejas razones”. Decía el poeta “lo nuevo es lo que se ha olvidado” (Francis Bacon).La demora en la llegada de los suministros sugiere cuestiones de estructura: las necesidades son universales y las respuestas (los productos) son particularesLa globalización neoliberal, que no es estrictamente la globalización “natural”, es la nacida de una visión del capitalismo conducido por las empresas multinacionales y no por los “estados nacionales” que sería la etapa anterior.Hubo varias etapas en el proceso de hacer del mundo uno con crecientes interconexiones planetarias, la globalización, adoptando y adaptando los procesos tecnológicos que hacían posible la reducción y la proximidad del espacio; y con ella el compartir los avances en las condiciones productivas que permitían mejorar la calidad de vida.Estatismo y sustitución de importacionesA partir de la crisis de los 30 (siglo XX) comenzó en el país una política gobernada por el Estado decidida a procurar la incorporación de todos los avances tecnológicos y apalancar con ellos la transformación de la estructura productiva y del comercio exterior, de la Argentina.El común denominador de todos esos años, hasta los 45 posteriores, fue “la sustitución de importaciones”, que implicó la industrialización y la instalación de cadenas interiores de valor que recorriera la mayor cantidad de eslabones posibles hasta llegar al producto final.La sustitución de importaciones, implicó la industrialización y la instalación de cadenas interiores de valor que recorriera la mayor cantidad de eslabones posibles hasta llegar al producto final (Reuters) (MARCOS BRINDICCI/)La meta fue avanzando progresivamente desde la sustitución de la importación de los bienes finales destinados al consumo -y la construcción de la cadena de valor local desde el principio hasta el final allí donde era técnica y económicamente posible- hasta lograr capacidad exportadora.Ese proceso, propio de la madurez de la productividad, fue abortado deliberadamente. Sólo para los memoriosos es notable recordar que Alfredo Gómez Morales, a quien Juan Perón -en los 70 del Siglo XX- no quería cerca, sostuvo siendo ministro de María Estela Martínez (1974/75), que la Argentina no podía ni debía (las dos cosas) exportar industria: había que abortar el proceso iniciado…lo logró.La estrategia industrialista a partir de los años 30 implicó la sustitución de la producción de insumos allí donde había materias básicas disponibles y también algunos avances en materia de bienes de capital, maquinarias y herramientas.La estrategia industrialista a partir de los años 30 implicó la sustitución de la producción de insumos allí donde había materias básicas disponibles y también algunos avances en materia de bienes de capitalEl Estado decidió esas políticas que rigieron durante 45 años. No era el mercado y las condiciones naturales del mismo, el que orientaba esas decisiones de inversión privada, sino que el Estado generaba, vía política industrial y de desarrollo, esas “condiciones para el mercado”.Se pasó de la orientación por las condiciones del mercado a la creación política de condiciones para que, las decisiones de mercado, tuvieran incentivos integradores del aparato productivo.Ese período de “globalización conducida” implicó la incorporación de tecnologías y capitales y de organización de la producción promovidas por el Estado. Es la etapa, también en todo el planeta, del capitalismo gobernado o asociado a las políticas públicas, es decir al Estado.La Argentina tuvo varias etapas de “globalización conducida” que implicó la incorporación de tecnologías y capitales y de organización de la producción promovidas por el EstadoEse capitalismo, a su vez, fortalece al Estado y le genera la posibilidad de desarrollar el Estado de Bienestar que fortalece el tejido social del capitalismo post crisis de 1930.El capitalismo, en definitiva, es un régimen de utilidades más salarios. El desarrollo de los salarios fortalece el mercado interno y el desarrollo del capital nacional fortalece las utilidades nacionales y la reinversión en el ámbito de la Nación.La función de la políticaLa política debe concentrarse en fortalecer (incentivos) la acumulación de capital de modo de incrementar la productividad en un marco macroeconómico, con una política de ingresos consensuada, que fortalezca la “competitividad” que se resume en el desarrollo de las exportaciones (nuevos productos y nuevos mercados) y su base que es la sustitución de importaciones. El consumismo, como toda política de un solo objetivo, y la fuga de ahorro, son las señales que esa política no está concentrada en aquello que debe estarlo.Ese capitalismo y esa política correcta, a su vez, fortalecen al Estado y le generan la posibilidad de desarrollar el Estado de Bienestar que fortalece el tejido social del capitalismo y que vaya si lo fortaleció en la post crisis de 1930″.¿Dónde estamos ahora? Estamos en una nueva globalización, la surgida a partir del paradigma neoliberal, que es la dirigida, ya no por los Estados Nacionales, sino por las empresas multinacionales las que, para optimizar su capacidad de decisión y organización, requieren derribar los límites tradicionales, las fronteras, que implican al capitalismo nacional y al Estado como conductor del proceso capitalista.La nueva globalización, la conducida por las empresas multinacionales, hace que “el progreso” fluya básicamente al capital generando una inimaginable concentración de la riquezaClaramente mientras que en la etapa anterior de la globalización, la conducida por los Estados Nacionales, el progreso fluía al territorio, a la geografía de las naciones, y a las personas que los habitan y no sólo al capital. La nueva globalización, la conducida por las empresas multinacionales, hace que “el progreso” fluya básicamente al capital generando una inimaginable concentración de la riqueza en la que el valor bursátil de algunas de esas empresas y el patrimonio de los principales accionistas, superen el PBI de muchas naciones. ¿El progreso que se concentra de ese modo, es lo que llamamos progreso? La producción y distribución de las vacunas covid-19 es un buen ejemplo.El valor bursátil de algunas de esas empresas y el patrimonio de los principales accionistas, superen el PBI de muchas naciones (EFE) (EFEI0373/)En muchos países la nueva globalización conducida por las multinacionales implicó la desindustrialización. Es el caso de la Argentina y también, por ejemplo, el de Francia. En este país desarrollado, la industria pasó de participar en la generación del 20% del PBI por año a sólo el 10% antes de la pandemia.Una cuantificación similar sufrió la Argentina con la consecuencia, aquí como siempre fue desmesurado, de transformar el sistema capitalista de “utilidades y salarios”, en uno en el que los salarios han sido sustituidos por pagos de transferencia, es decir, no se trata de “retribuir”.Estos pagos son los que obla el Estado -nacional, provincial, municipal- sea a sus trabajadores, sea a los beneficiarios de pagos sociales. Los fondos surgen de los tributos, en su mayor parte, del consumo o de los pagos de salarios y utilidades capitalistas.Éxodo de empresasLa “desindustrialización” está acompañada de la “deslocalización”, es decir de la radicación de los capitales y plantas emigradas en otros países. No hay desindustrialización sin deslocalización y su correlato importación.China, convertida en la fábrica del mundo, recibió el flujo capitalista de EEUU y de Japón y de todo Occidente. Argentina ha visto migrar parte de sus empresas industriales hacia Brasil (automotores, autopartes, textiles, pilas y baterías, artículos para el hogar, máquinas y herramientas, cosméticos, artículos para la higiene personal y del ambiente, etc.) y fundamentalmente un “desvío de inversiones”: gran parte de la producción de transables se pasó a Brasil.China, convertida en la fábrica del mundo, recibió el flujo capitalista de EEUU y de Japón y de todo Occidente. Argentina ha visto migrar parte de sus empresas industriales hacia BrasilDesindustrialización no significa que el mundo produce menos industria, sino que la desindustrialización es la contraparte de la “deslocalización”. La industria que se deja de producir en una parte, deslocalización, se convierte en industria de otra parte y se transforma en importación de aquél bien que se deslocalizó.La globalización, gobernada por las empresas multinacionales, es la deslocalización que se convierte en importación. Este fenómeno se hace patente en la pandemia no tanto por lo que se deslocaliza, inclusive a nivel regional, sino por lo que no se produce y se requiere como prioridad.Las economías de alto desarrollo, como la francesa, han soportado ese proceso generando recursos para financiar el consumo importado de lo que ahora no producen. Pero lo que sí ha ocurrido es una caída del nivel real de los salarios y un proceso de creciente desigualdad.El Estado de Bienestar, el capitalismo promovido o asociado al Estado, ha estado asociado a salarios reales en alza y mejoras en la distribución del ingreso.El capitalismo gobernado por las empresas multinacionales ha convivido con un retroceso en los salarios reales y en la progresividad de la distribución “urbi et orbi” (EFE) (EFEI0499/)El capitalismo gobernado por las empresas multinacionales ha convivido con un retroceso en los salarios reales y en la progresividad de la distribución “urbi et orbi”. Pero, la contrapartida es la explosión industrial de China, la explosión de sus clases medias y la mejora en los salarios reales urbanos chinos. La mejora en la distribución en China, dado el enorme avance de las nuevas clases ricas, requiere una incorporación masiva de las poblaciones que aún no participan de ese proceso.Cruzar el puenteEs bueno recordar, sin dejar de reconocer la larga data de altas tasas de inflación, que mientras rigió la política del Estado gobernando el capitalismo local, la Argentina no fue asfixiada por la deuda externa. Es que el capitalismo de la globalización neoliberal conduce a la terrible opción de crisis social a partir del empobrecimiento y el conflicto; o al endeudamiento externo que genera un puente que da muy poco tiempo para cruzar “al otro lado” so pena de derrumbarse con todos arriba.Cruzar el puente es llegar al territorio de generación de industria, para no endeudarnos y empleo, para generar salarios, y generar las condiciones de atracción del ahorro nacional para convertirse en combustible de la acumulación. Hace 45 años que nos meneamos en el pasaje.Cruzar el puente es llegar al territorio de generación de industria, para no endeudarnos y empleo, para generar salarios, y generar las condiciones de atracción del ahorro nacional para convertirse en combustible de la acumulación (Fuente: Secretaría de FInanzas)El Banco Central acaba de recordar, una vez más, que no es el ahorro aquello de lo que carecen los argentinos sino ahorro pasible de convertirse en inversiones en el país. Anotició que con un PBI que cae al 12% y una inflación que corre al ritmo del 50% -un derrumbe gigantesco-, los ahorros expatriados declarados, en blanco, suman más de USD 250.000 millones.Una revolución productiva a la vuelta de la esquina, si el Estado recrea las condiciones de mercado. Para que la inversión reproductiva sea “un gran negocio” necesita de una política global centrada en la virtud de la acumulación como condición necesaria de los derechos: lo que la hace condición suficiente es una visión de la acumulación que incluye el capital humano y el capital social como partes de un sistema. ¿Cómo se vincula todo esto con el razonable temor que nos induce la pandemia?La búsqueda de la manera de retornar a la presencialidad, y su puesta en práctica con urgencia, es la condición necesaria para que “lo humano” conduzca como garantía de la libertad y de la de seguir siendo personas.La búsqueda de la manera de retornar a la presencialidad, y su puesta en práctica con urgencia, es la condición necesaria para que “lo humano” conduzca como garantía de la libertadLa educación, así como la salud, son los dos grandes territorios en los que “el humanismo”, en cada lugar, en cada espacio, debe desempeñar un enorme desafío inspirador e inspirado por la cultura. La actitud de algunos dirigentes gremiales es decepcionante e irreflexiva. No se trata de “poner condiciones” para hacer lo que hay que hacer; sino de hacer las condiciones para poder hacer lo que hay que hacer. No es tiempo de objeciones sino de proposiciones. Lamentable.La otra dimensión que genera el mundo posible que plantea el CEO de Moderna, es la necesidad de preservar el aparato productivo y -esencialmente- ampliar la capacidad de empleo asalariado productivo. Está claro que los sectores más golpeados, por las normas iniciales de protección de la pandemia, han sido los de los trabajadores cuentapropistas. Y los menos afectados han sido los trabajadores asalariados: la organización protege.Si las condiciones de pandemia fueran las que han sido, si esos escenarios fueran repetibles más allá de que sea baja la probabilidad, se debería diseñar una estrategia de recuperación del trabajo, es decir del empleo, más seguro en términos de organización y de salarios y no en términos de cuentapropismo y pagos públicos de transferencias. Es un enorme desafío. Pero se sabe lo que han sufrido esos sectores y se trata de pensar las alternativas de salida.Se debería diseñar una estrategia de recuperación del trabajo, es decir del empleo, más seguro en términos de organización y de salarios (Maximiliano Luna)Por cierto una política de desarrollo vinculada a la empleabilidad implica no sólo la capacitación de la fuerza de trabajo sino el incentivo a las inversiones productivas capaces de ocupar productivamente esa fuerza de trabajo. La pandemia acelera la necesidad de pensar el futuro inmediato del trabajo aquí y ahora.Déficit estructuralPero también se ha recibido de la pandemia un mensaje sobre el conurbano, mejor dicho, sobre las concentraciones urbanas con bajo nivel de infraestructura y baja calidad habitacional. Esas son condiciones negativas para la preservación de la salud y más en el caso de la crisis sanitaria. Ese mensaje habla, en vinculación a lo anterior, de la necesidad de la multiplicación de las condiciones de empleo en las zonas despobladas, que son las de emigración por falta de oportunidades laborales y que han derivado en concentraciones sin infraestructura habitable.La respuesta a la situación posible planteada por el CEO de Moderna es, en este caso, un alegato en favor del desarrollo regional. Primero, la incorporación de valor agregado in situ y segundo la generación de una oferta de volumen y calidad capaz de convertir esas regiones en centros de exportación, generación de salarios e integración regional.El miedo no es zonzo, es a veces, un buen inspirador de esa “economía del cuidado” no sólo de las amenazas de la pandemia que exalta la actitud de cuidado, sino de las consecuencias económicas y sociales que obligan a pensar la economía y la sociedad del cuidado del virus y también de la aceleración de las tendencias a la concentración que la crisis sanitaria revela en todos los campos, incluido el de las tecnologías y el riesgo de control que atenta contra la libertad sin la cual dejamos de ser humanos porque libres fuimos creados.Seguí leyendo:Paro de transportistas: advierten que faltarán granos en los puertos y denuncian agresiones a camionerosControl de precios, falta de dólares y prohibición de despidos: los frenos de los industriales para sostener la reactivaciónAlberto Fernández dialogó con Kristalina Georgieva sobre la deuda externa, la agenda global y la asunción de Joseph BidenCuáles son los requisitos para acceder desde hoy al programa Repro II a través de la AFIP

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Las restricciones comerciales y las redistribuciones de ingresos, empobrecen

El control de importaciones por falta de divisas afecta el intercambio con el resto del mundo (EFE) (EFEI0658/)El PBI, la creación de riqueza e ingresos, es el producto exclusivo de intercambios voluntarios, acotados por imposiciones forzadas. La multiplicación de beneficios obtenida cada vez que las personas acuerdan entregar algo que valoran menos que lo recibido a cambio, nivelan insatisfacciones diferentes.El empleado entrega su trabajo a cambio de dinero; el empleador entrega dinero a cambio del esfuerzo de su trabajador. Cada uno recibe lo que necesita más y paga con lo que le urge menos, beneficiándose ambos. Un verdadero milagro, incomprendido por muchos.Sin embargo, la razón de la ganancia compartida es simple. Los intercambios voluntarios generan valor satisfaciendo, nivelando, necesidades crecientes de la gente. Las libertades de transacciones multiplican los ingresos, expandiendo y, también, saciando insuficiencias individuales crecientes. Multiplican los ingresos tanto como las brechas de casi 400 veces entre los países más prósperos y los más carenciados. Grietas tan poco comprendidas como las desigualdades individuales tan criticadas. Despotrican confirmando ignorancias y envidias por éxitos ajenos que corroen a tantos observadores.La razón de la ganancia compartida es simple. Los intercambios voluntarios generan valor satisfaciendo, nivelando, necesidades crecientesAgradecer a los que más gananExplico en mi último libro: “Los ingresos miden el valor de los bienes entregados para atender demandas personales. Los individuos que más ganan son los que entregan más bienes, cuando las reglas son justas. Al tiempo que las intensidades y habilidades de los trabajos entre las personas difieren, pues se esmeran en tanto los ingresos superan el valor del ocio marginal de cada uno”.Atención: Las satisfacciones menguan con las actividades trabadas artificialmente. Las imposiciones redundantes contrarían deseos y empobrecen. Las redistribuciones de ingresos son forzadas. Lo opuesto a los negocios voluntarios. En lugar de generar satisfacciones individuales, las restricciones artificiales violan, contrarían voluntades, destruyen valores, incrementando la pobreza.En lugar de generar satisfacciones individuales, las restricciones artificiales que dispone el equipo económico violan, contrarían voluntades, destruyen valores, incrementando la pobrezaLa definición más abarcadora de trabas a las libertades de transacción es todo acto que las entorpezca, disminuyendo el valor de los ingresos conjuntos. Los impuestos que desvían esfuerzos hacia destinos menos satisfactorios son un ejemplo. Entonces, no cualquier impuesto es negativo. Son favorables los que posibilitan actividades que contribuyen a aumentar los ingresos individuales del conjunto. La actual carga impositiva empobrece mucho a la población. Con las restricciones, redistribuciones, los bienes pasan de quien los valora más a quien los valora menosCon las restricciones, redistribuciones, los bienes pasan de quien los valora más a quien los valora menos. Empobreciendo a la gente. Esto no es novedoso. Desde el inicio de los tiempos, las civilizaciones prohíben hurtos, asesinatos y violaciones, de ahí los Diez Mandamientos.Mandato constitucionalLa Constitución de 1853 establece amplias libertades a las actividades lícita y fuertes trabas a las expropiaciones y a su utilización posterior. Combo soslayado por los autoritarios.Valga un ejemplo concreto. En los robos, el ladrón revende el botín a menor precio del que pagaría la víctima para recuperarlo, una pérdida de valor concreta. Las liberaciones de delincuentes, sin resguardar a la ciudadanía, confirman desinterés por los sufrimientos privados. Aterrorizan a las gentes y envalentonan a los violadores.En contraste, las naciones prósperas defienden a la gente común. Los jueces no liberan a los violadores sin garantías protectoras de potenciales víctimas.La sociedad repudió la liberación de los presos antes de que cumplieran con sus condenas (Franco Fafasuli) (Franco Fafasuli/)La revelación de que las redistribuciones empobrecen es rechazada por muchos. Aceptarla restaría poderes a quienes basan su política en redistribuir propiedades, limitar competencias. El encantamiento de “nos prohíben para protegernos” y redistribuir propiedades atrapa a los incautos, empobreciendo sociedades.Diversos países sufren extensas expropiaciones. China soportó enormes privaciones y la muerte de 50 millones de personas, bajo el liderazgo de Mao Zedong, hasta que Deng Xioping y los dirigentes que lo sucedieron cambiaron el enfoque. Su Partido Comunista valoriza propiedades privadas y libertades comerciales.Retraso vertiginosoEl cuadro siguiente delinea el ingreso promedio de los 197 países compilados por el FMI, demostrando los estragos de la corrupción de derechos inciertos. En 2020, con idénticas tecnologías disponibles para todo el mundo, unos países apenas consiguen un ingreso de USD 250 por habitante por año. En el otro extremo, Suiza genera USD 82.000 anuales por persona. Los argentinos, arruinados con violaciones crecientes, apenas consiguen USD 8.400, al tipo de cambio oficial.Los argentinos, arruinados con violaciones crecientes, apenas consiguen USD 8.400 por año, al tipo de cambio oficialA pesar de su reconocido progreso, China sigue siendo un país relativamente pobre. Sujetas las libertades individuales a los dictados del partido, obtiene USD 10.600 anuales por cabeza. Sin embargo, el contraste es contundente. Mientras la China autoritaria liberó actividades, la Argentina democrática las restringió. En 1980, los ingresos de los argentinos eran 26 veces los del chino promedio; en 2020 eran 25% inferiores. Es tiempo de replantear prioridades.Las restricciones a las competencias y propiedades empobrecen. Cada restricción forzada coarta ingresos del conjunto. Sin embargo, valiéndose de relatos, algunos políticos suelen preferir usurpar poderes, aunque reduzcan los ingresos de la gente. En especial, cuando diseñan restricciones para favorecer las rentas de seguidores y aliados, restando capacidades de sus opositores.El PBI de la Argentina es el resultado neto de la creación de valor, en actividades competitivas, y las pérdidas sufridas, reasignando retribuciones favorables a funcionarios, provincias, entes estatales, proveedores y otros privilegiados.No asombra que países con pobreza creciente tengan líderes poderosos. Cuánto más corruptas las sociedades, mayores las divergencias de los deseos de la población con los de sus líderes.En tanto las naciones libres y democráticas consiguen ingresos y propiedades valoradas. Las Grandes Divergencias entre los objetivos políticos de autoridades y los deseos de la población se sustentan en corrupción de los poderes públicos y un sistema electoral usurpador de las voluntades de la gente.La corrupción de premios y castigos diferentes para los mismos actos, en función de las actividades, identidades y ocasiones, es lo contrario a la competencia de reglas justas, iguales y estables para todos. Enseña el libro “Por un País más Justo y Floreciente”.Seguí leyendo:Control de precios, falta de dólares y prohibición de despidos: los frenos de los industriales para sostener la reactivaciónCuando la maldición de la ignorancia derrotó a la bendición de exportar alimentosLa Argentina es el único país de América Latina que sigue sin poder acceder al mercado para financiar los planes sociales contra la crisis

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La pandemia redujo a menos de 7 horas el promedio de la jornada laboral: qué rubros trabajan 4 y cuáles 13 horas

De la estadística del Indec se desprende que en el promedio del año el obrero de la construcción trabaja menos de 6 horas diarias (EFE) (Gustavo Amador/)Los últimos datos del mercado laboral procesados por el Indec para estimar la distribución de la generación del ingreso determinaron que en el tercer trimestre de 2020 había en actividad cubiertos 18,8 millones de puestos de trabajo, 2 millones menos que en el momento previo a la crisis sanitaria que generó la llegada de COVID-19, los cuales en conjunto se ocupaban, equivalente anual, 25.875 millones de horas.Si de los 365 días del año se restan los 104 que corresponden a sábados y domingos y unos 20 días de feriados y no laborables, principalmente en la administración pública, más una media de 28 días por vacaciones y licencias varias del personal, sea asalariado o independiente, surge que en general se trabajan unos 215 días al año, con un promedio simple de 6,4 horas por jornada entre julio y septiembre 2020, con un desagregado global de 5,9 horas en el sector público y 6,5 horas en el total privado, el cual se desagrega en 6,4 horas entre los asalariados registrados y 5,1 horas entre los que no están anotados en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).Si bien esos valores se ubican entre los mínimos históricos de la serie del Indec que comienza en el primer trimestre de 2016, el ejercicio que hizo Infobae de relacionar los datos de horas trabajadas y puestos de trabajo, determinó que como promedio general en el trienio la jornada laboral se ubicó por debajo de 8 horas diaria, con máximos en torno a 14 horas en la actividad pesquera y algo más de 10 horas en la explotación de minas y canteras y del transporte y comunicaciones; y mínimo en torno a 4 horas en la enseñanza, tanto en el sector público como privado -por puesto-, como en los hogares privados con servicio doméstico, el cual comprende no solo limpieza, sino también cuidado y mantenimiento de jardines, pileta y exteriores en general.El promedio del sector público trabajó 5,9 horas diarias, fue de 6,5 horas en el total privado, el cual se desagregó en 6,4 horas entre los asalariados registrados y 5,1 horas entre los que no están anotadosDestacan los expertos del mercado laboral que una de las limitaciones a un mayor nivel de carga horaria promedio, como forma de mejorar la generación de ingreso por parte del trabajador es la legislación impositiva, porque impone el pago de Ganancias a partir de un umbral muy bajo de ingreso, menos del equivalente a USD 1.000 al cambio oficial y unos USD 600 al tipo financiero, o contado con liquidación, el cual en algunas actividades se alcanza con extender la jornada con pago extra en una o dos horas diarias.Por otra parte, la excesiva regulación del mercado de trabajo, con elevadas cargas sociales y previsionales, junto a prohibiciones de despidos y singulares penalidades, aun en casos extremos como provocaron las medidas preventivas de aislamiento social y restricción a la movilidad de trabajadores que fueron decretados como “no esenciales”, contribuyeron a mantener una muy baja tasa de participación de la población en el mercado laboral.Generalizada caída por la crisis sanitariaLa irrupción de la pandemia de COVID-19 provocó una generalizada disminución de los puestos de trabajo y de las horas trabajadas, tanto globales como promedio diario por trabajadores, con muy pocas excepciones.En términos de puestos, el nivel de posiciones activas estimadas por el Indec en el tercer trimestre de 2020 fue poco más de 2 millones menor al que midió en el primer cuarto del año, con caídas de diversa intensidad entre los 15 de los 19 sectores considerados y aumentos de 11,6% en el agro (145.815); 6,9% en los proveedores de servicios públicos de electricidad, gas y agua (8.231); 0,6% en el sistema de enseñanza pública (11.829) y 0,4% en servicios sociales y de salud pública (2.122 casos).La irrupción de la pandemia de COVID-19 provocó una generalizada disminución de los puestos de trabajo y de las horas trabajadas, tanto globales como promedio diarioMientras que el total de horas trabajadas por el total de los puestos activos, sea en forma presencial, como remota, cayó de un máximo equivalente anual de casi 34 mil millones en el último trimestre de 2019, a poco más de 20 mil millones de horas en el segundo de 2020 y se recuperó parcialmente en los tres meses siguientes a cerca de 24 mil millones.En este caso, sólo superaron los valores previos a la irrupción de COVID-19 el agro en 284 millones (15,1%) y la enseñanza en el sector público 16 millones de horas (1,4%), pese a que estuvieron cerrados los establecimientos y una parte del alumnado no tuvo acceso a la educación remota por las limitaciones de conectividad, sea por falta de equipo como de acceso a la red.La relación entre esos dos indicadores de puestos y horas trabajados arrojó, en valores aproximados, que la jornada laboral promedio pasó de 6,8 horas diarias en el primer trimestre 2020 a 5,5 en el siguiente y se recuperó parcialmente a 6,4 en el tercero.La jornada laboral promedio pasó de 6,8 horas diarias en el primer trimestre 2020 a 5,5 en el siguiente y se recuperó parcialmente a 6,4 en el terceroEn este caso, de la estadística oficial surge que lograron superar lo niveles previos a la crisis sanitaria el agro 0,22 horas, promedió 7,2; el sistema bancario, pese a que mantuvo una limitada atención presencial al público, 0,12 horas (6,8); la actividad inmobiliaria 0,13 horas (6,7), los ocupados en servicios sociales y de salud privados 0,13 horas (5,7) y el sistema de enseñanza a cargo de la administración pública 0,03 horas (3,7 horas).PluriempleoUn fenómeno propio en tiempos de crisis es que muchos trabajadores, sean asalariados o independientes, buscan generar ingresos adicionales a los habituales con pluriempleo como modo de compensar en algo la caída del poder adquisitivo, tanto por desactualización respecto al movimiento de los precios de los bienes y servicios que consumo, por disminución de la carga horaria que implica en algunos casos el recorte de las horas extras, y en otros de las suspensiones.La relación entre la serie de puestos de trabajo que informa el Indec en la estadística de Generación de Ingreso con la proyección al total país de los datos de empleo de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) en 31 aglomerados urbanos, posibilitó a Infobae detectar que en el conjunto de la economía casi 2 millones de personas tienen habitualmente más de un puesto de trabajo.El nivel máximo de la serie que se inicia en el segundo trimestre de 2016 para los dos indicadores de empleo y puestos de trabajo se registró en el último cuarto de ese año, con 2,16 millones de personas; mientras que el punto mínimo se anotó entre abril y junio de 2019, con 1,3 millones.A partir de ahí se inició un mini proceso de aumento parcial hasta 1,7 millones hasta el primer cuarto de 2020, aunque la limitada serie no permite afirmar cuánto respondió a factores estacionales y cuanto al surgimiento de oportunidades laborales complementarias a la habitual.Sin embargo, el movimiento distintivo se observó con la aparición de la pandemia de COVID-19: a contramano de las notables caídas observadas en los puestos de trabajo y en el total de empleados, en blanco y negro, asalariado e independiente, el pluriempleo se intensificó y se elevó a 1,89 millones de casos en el peor momento de la recesión económica, segundo trimestre de 2020, y prácticamente se mantuvo en ese rango, 1,84 millones, en los tres meses siguientes.Más del 80% de los trabajadores con pluriempleo lo hace en calidad de monotributista y asalariado o jubilado, en estos últimos casos como ingreso principalLos datos de la Encuesta Permanente de Hogares no presentan la apertura por rama de actividad para poder detectar en qué sectores se observa más y menos casos de pluriempleos. Sin embargo, el cruce de las diferentes estadísticas oficiales permite afirmar que más del 80% de los trabajadores con pluriempleo lo hace en calidad de monotributista y asalariado o jubilado, en estos últimos casos como ingreso principal.Seguí leyendo:Sindicatos docentes rechazan el regreso de las clases presenciales en CABA: Ademys amenazó con un paroAmazon, el “terror” de las entrevistas de trabajo: qué preguntan y por qué su método sirve para prepararse para otras empresasCuáles son los requisitos para acceder desde hoy al programa Repro II a través de la AFIPEmpresarios contra el “triple cepo”: aseguraron que la continuidad de la prohibición de despedir y la doble indemnización sólo suman más desconfianza

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La UIA envió una carta a Alberto Fernández: rechazó la extensión de la prohibición de despidos y la doble indemnización y denunció un “triple cepo” al empleo

Alberto Fernández, hablando en un evento de la UIA. Ahora la central fabril quiere que escuche Ya publicadas en el Boletín Oficial las medidas del gobierno que extendieron por 90 días la prohibición de despidos y hasta fin de año la doble indemnización, con un tope de $ 500.000 para no beneficiar a los cargos gerenciales, la Unión Industrial Argentina (UIA) alertó hoy que las decisiones oficiales “van en detrimento de la necesaria ampliación de las dotaciones de trabajadores con miras a impulsar el crecimiento económico e impactan sobre el objetivo de la formalización”.“Argentina necesita comenzar a construir un escenario de reactivación económica sustentable, y la recuperación del nivel de empleo formal en general e industrial en particular es el desafío más importante. Medidas como la prohibición de despidos y suspensiones o el régimen de doble indemnización no apuntan en esa dirección. Van en detrimento de la necesaria ampliación de las dotaciones de trabajadores con miras a impulsar el crecimiento económico e impactan sobre el objetivo de la formalización”, dijo la central fabril en un comunicado.Además, la UIA envió una carta al presidente Alberto Fernández en la que señala que si bien el empleo formal en la industria creció en octubre pasado por quinto mes consecutivo y registra 4.500 empleos más que en la etapa de prepandemia, desde 2013 a la fecha el empleo fabril se contrajo en 178.000 empleos y en el conjunto de la economía en 321.000 puestos de trabajo y que “el incremento de la informalidad ha esmerilado la competitividad de la economía registrada, aumentó la competencia desleal e imposibilitó consolidar la generación de empleo decente”.Otra agendaPara superar esas limitaciones y consolidar la recuperación, dice la misiva, se necesita “una política industrial que incorpore la agenda de productividad”, además de “un marco regulatorio que otorgue credibilidad y previsibilidad a las nuevas contrataciones y dé respuestas a los desafíos de empleabilidad de esta etapa”.La UIA le recuerda al presidente que “ya no están vigentes las condiciones de excepción que motivaron las medidas adoptadas el año pasado para regular el mercado de trabajo y mitigar los efectos de la crisis” y denuncia que “el triple cepo que implica la prórroga del esquema de prohibición de despidos y suspensiones sumada a la doble indemnización plantean un escenario de incertidumbre sobre el marco regulatorio que regirá a las nuevas contrataciones”.Son situaciones, dice la carta que “obturan la recuperación del empleo industrial y la recuperación genuina del mercado formal de trabajo, perjudicando especialmente a sectores que tienen potencial para demandar nuevos empleos pero no encuentran certidumbre para hacerlo”.La UIA señaló que el sector manufacturero recuperó puestos de trabajo en los últimos 5 meses, pero el esquema vigente desalienta la creación de empleo “Los indicadores económicos muestran que las condiciones de actividad y de empleo ya no son las que teníamos hace meses cuando se dispuso el triple cepo. Creemos que es hora de salir de una posición defensiva y buscar promocionar más contrataciones. Darle profundidad a la incipiente recuperación. Lamentablemente esta prórroga va en sentido contrario a ese espíritu”, señaló Carolina Castro, prosecretaria de la entidad, consultada por Infobae.En su misiva al presidente, que reitera cuestiones ya señaladas a miembros del Gabinete, la UIA puntualiza también que “los mayores costos no laborales asumidos por las empresas en el último año -en especial los que responden a los elevados niveles de ausentismo derivado de la aplicación de la resolución 207/2020 del Ministerio de Trabajo- ponen un freno a las mejoras en los niveles de productividad tanto como a la generación de nuevos empleos industriales”.Ese aumento de costos, prosigue el texto, “pone a la Argentina en desventaja frente a los cambios de la demanda internacional y de los patrones de consumo a nivel local, que favorecen a los bienes durables por sobre los servicios”. Por todo eso, la dirigencia industrial considera “crucial superar la etapa que requirió la puesta en funcionamiento de normas vinculadas a la emergencia, para ingresar en una nueva que mejore las condiciones del mercado de trabajo y acompañe la mayor demanda de empleo”. Argentina, subraya, “debe avanzar hacia un ciclo económico que convierta a la política industrial y a las mejoras de productividad en activos para competir en el escenario global”.En el último párrafo, amén de saludar al presidente y ponerse a su disposición para el debate, la UIA lo llama “a considerar un enfoque integral de las relaciones industriales, donde el diálogo social permita adaptar las políticas a la realidad de cada uno de los sectores de actividad”.Seguí leyendo:El Gobierno prorrogó hasta el 31 de marzo los beneficios impositivos para las empresas de saludEl Gobierno confirmó que la prohibición de los despidos seguirá por otros 90 días y la doble indemnización hasta fin de año

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Ante la aceleración de la inflación, bodegueros piden que los vinos dejen de estar en la lista de Precios Máximos

La entidad señaló que desde que empezó el plan a fines de marzo pasado, el Gobierno “solo autorizó dos aumentos de cuatro y seis por ciento”. (LA UNIÓ/)Luego de que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) diera a conocer que la inflación de 2020 alcanzó el 36,1%, y ante una aceleración de la suba de precios en diciembre, la industria del vino pidió al Gobierno nacional que sus productos dejen de estar en la listas del programa Precios Máximos.Cabe destacar que de acuerdo al último relevamiento de expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, la inflación se ubicaría en torno a 49,8% en 2021.En ese marco, Bodegas de Argentina, la entidad que nuclea a más de 200 bodegas de todo el país, dijo que desde que rige el citado programa, “justificado debidamente en su momento por la situación inédita de la pandemia”, esta industria asumió el compromiso como actividad esencial de acompañar al Gobierno nacional” y que el sector ahora necesita que los precios de esos productos queden liberados.En su análisis, Bodegas de Argentina apuntó que los insumos secos (envases, cajas, cartón, corchos, cápsulas, etiquetas) aumentaron hasta 40% desde marzo 2020 y el vino como insumo para embotellar más de 250%, entre otras cuestionesEn base a la información suministrada por el Gobierno en la página oficial de Precios Máximos, en la provincia de Buenos Aires la cantidad de productos vitivinícolas suma alrededor de 40.La entidad señaló que desde que empezó el plan a fines de marzo pasado, el Gobierno “solo autorizó dos aumentos de cuatro y seis por ciento”.Al argumentar el pedido para que estos productos salgan de la lista, los empresarios dijeron que las bodegas sufrieron “un incremento de costos sideral que ya resulta imposible no trasladar gradual y prudentemente a precio en góndola”.“Agravado ello también por la acumulación de cinco años consecutivos de pérdida de ingreso real debida a la incapacidad de nuestra industria de incrementar precios lo suficiente para compensar la inflación acumulada”, agregaron.La entidad señaló que desde que empezó el plan a fines de marzo pasado, el Gobierno “solo autorizó dos aumentos de cuatro y seis por ciento”En su análisis, Bodegas de Argentina apuntó que los insumos secos (envases, cajas, cartón, corchos, cápsulas, etiquetas) aumentaron hasta 40% desde marzo 2020 y el vino como insumo para embotellar un 175% (desde $ 8 en diciembre de 2019 a $ 22 en diciembre pasado), entre otras cuestiones. Bodegas ya pidió audiencia a la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, para acelerar el “deslistado” de los vinos de “Precios Máximos” o permitir un aumento de los que siguen dentro del programa. Las bodegas deben decidir qué vinos elaborar, antes de la próxima cosecha. “El incremento del costo del vino, que es verificable en las estadísticas de la Bolsa de Comercio de Mendoza, se debe a razones ajenas a nuestras bodegas, como las contingencias climáticas que han causado mermas importantes en la producción, y hace particularmente difícil continuar acompañando la política de control de precios”, señalaron.Solo deslistaron en noviembre y enero 80 vinos que cuestan más de 600 pesos, y no son representativos del consumo de la gente. Los vinos genéricos que representan el consumo masivo, y los varietales jóvenes que en marzo tenían un valor de alrededor de $300 siguen ‘congelados’Por último, Bodegas de Argentina manifestó su compromiso de “aumentar los precios gradualmente, especialmente de los vinos más económicos”, en el caso de que las autoridades tomen en cuenta la solicitud realizada.El vicepresidente de Bodegas de Argentina, Francisco Do Pico, dijo a Télam que alrededor del 98% de los vinos que formaron parte del programa a fines de marzo pasado, permanecen aún en la lista. “Solo deslistaron en noviembre y enero 80 vinos que cuestan más de 600 pesos, y no son representativos del consumo de la gente. Los vinos genéricos que representan el consumo masivo, y los varietales jóvenes que en marzo tenían un valor de alrededor de $300 siguen ‘congelados’”, finalizó Do Pico.Seguí leyendo:Empresarios contra el “triple cepo”: aseguraron que la continuidad de la prohibición de despedir y la doble indemnización sólo suman más desconfianzaLapiceras Mont Blanc, relojes Bulgari y otros productos: cómo participar del remate premium que realizará la AduanaSe podrá extraer dinero de cajeros automáticos con la huella digital: cómo va a funcionar y cuándo estará disponible

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El Gobierno confirmó que la prohibición de los despidos seguirá por otros 90 días y la doble indemnización hasta fin de año

(Adrián Escandar)Como estaba previsto, el Gobierno prolongó la prohibición de los despidos por otros 90 días y ordenó que la obligatoriedad de la doble indemnización se mantenga vigente durante todo el 2021, además de ratificar que el coronavirus será considerado como “una enfermedad profesional” siempre que afecte a un trabajador en relación de dependencia que haya cumplido sus tareas fuera de su domicilio particular.Todas estas medidas fueron anunciadas en el Decreto 39/2021, publicado este sábado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y todos los ministros nacionales.En primer lugar, las autoridades ampliaron hasta el 31 de diciembre próximo la emergencia pública en materia ocupacional, algo que ya habían hecho en marzo del año pasado con el objetivo de limitar el impacto de la pandemia sobre los empleos registrados hasta ese momento.De esta manera, las empresas no podrán echar a sus empleados sin justa causa y por las causales de fuerza mayor o disminución de la demanda de trabajo. La medida aplica a los privados, no al sector público, y se toma días antes de que caduque la prohibición vigente.La decisión original, que fue prorrogada en varias oportunidades durante este tipo, fue tomada por primera vez luego del intento del Grupo Techint de despedir 1.450 trabajadores de la constructora por la parálisis de la actividad. Alberto Fernández cargó contra Paolo Rocca -titular del holding-: “Has ganado tanta plata en tu vida, tenés una fortuna que te pone entre los más millonarios del mundo; hermano, esta vez colaborá, y hacelo con los que hicieron grande a tu empresa, con los trabajadores”, aseguró el Presidente.Además, durante el mismo periodo los empleadores tampoco podrán efectuar suspensiones por las causales de fuerza mayor o falta o disminución de trabajo. Si alguna empresa no cumple con esta norma, las suspensiones “no producirán efecto alguno, manteniéndose vigentes las relaciones laborales existentes y sus condiciones actuales”. Lo mismo ocurre para el caso de los despidos.Asimismo, mientras dure la emergencia ocupacional, o sea, a lo largo de todo el 2021, seguirá vigente el derecho para los empleados a percibir el doble de la indemnización correspondiente si son echados “sin justa causa no cuestionados en su eficacia extintiva”.Por otra parte, el Gobierno agregó en esta oportunidad un artículo adicional en el que estableció que por los siguientes 90 días “la enfermedad COVID-19 producida por el virus SARS-CoV-2 se considerará presuntivamente una enfermedad de carácter profesional -no listada-”, respecto de la totalidad de los trabajadores en relación de dependencia “que hayan prestado efectivamente tareas en sus lugares habituales, fuera de su domicilio particular”.Cuando se trate específicamente del personal de la salud y de miembros de fuerzas de seguridad federales o provinciales que cumplan servicio efectivo, “se deberá entender que la contingencia guarda relación de causalidad directa e inmediata con la labor efectuada, salvo que se demuestre, en el caso concreto, la inexistencia de este último supuesto fáctico”.Las medidas benefician a todos los empleados del sector privado en relación de dependencia (REUTERS/Agustin Marcarian) (Agustin Marcarian/)Hasta el momento, la medida fue cumplida casi a rajatabla, según mostró una Encuesta de Indicadores Laborales del Ministerio de Trabajo a las empresas del sector privado con más de 10 de trabajadores. Pasó de representar un 18% del total en el promedio de 2019 a un 2% en la segunda mitad de 2020, aunque en noviembre subió a 3,1% de las bajas.El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, admitió a fines de 2020 que el Gobierno mantendría la prohibición de despidos y la doble indemnización hasta que se haya normalizado la situación económica de la Argentina. “Frente a situaciones extraordinarias tuvimos que tomar medidas extraordinarias”, dijo el funcionario en un evento organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP).Y agregó que esas decisiones apuntaron, por un lado, a la “preservación de los contratos de trabajo” mediante la prohibición de los despidos y de las suspensiones sin pagos, y, por el otro, a la “protección de las empresas a través del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP)”.Por estas horas se trata de un tema que preocupa al sector industrial pese a la leve recuperación de la actividad que se registró en los últimos meses.Durante el encuentro del comité que se celebró recientemente, el titular de la UIA, Miguel Acevedo, destacó precisamente la recuperación del nivel de actividad y planteó que hay que trabajar sobre los temas que complican la sostenibilidad del crecimiento, como la cuestión laboral. En palabras del vicepresidente de la entidad y titular de la Copal, Daniel Funes de Rioja, el “triple cepo: prohibición de suspensiones, despidos y la imposición de la doble indemnización”.“Además, como ya no hay aislamiento sino distanciamiento, no se justifica que haya medida restrictivas desde el punto de vista de los licenciamientos sin prestación de tareas”, remarcó el dirigente.En la central fabril sostienen que esas medidas desalientan la creación de empleo y que si bien se entienden como parte de una coyuntura de emergencia, como fue el inicio de la pandemia el año pasado, ya no tienen justificación alguna y complica los planes de las empresas de contratar personal.Los últimos datos de la cartera laboral muestran que si bien en octubre cayó levemente el número de asalariados registrados del sector privado (-0,1%; -4.244 puestos), para la industria, el décimo mes del año fue el quinto período consecutivo de aumento del empleo registrado industrial (+0,3%; +3.672 puestos). Por lo tanto, remarcó un informe de la entidad, ya desde septiembre se encuentra por sobre el nivel pre pandemia y actualmente lo supera en 4,5 mil trabajadores (+0,4%).Seguí leyendo:Empresarios contra el “triple cepo”: aseguraron que la continuidad de la prohibición de despedir y la doble indemnización sólo suman más desconfianzaEl gabinete económico analizó la suba de precios de alimentos y estudia medidas

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Argentina 2021: pros y contras que ofrecen el escenario local y el internacional según siete economistas

El Gobierno apuesta al campo para volver a crecer sin ajuste (Reuters) (Enrique Marcarian/)¿Hay razones para ser optimistas respecto de la economía argentina en 2021? Si se observara solamente el frente externo, las noticias parecen ser casi todas positivas después del peor año de la economía desde la Gran Depresión de 1929, con precios altos de materias primas y abundante liquidez.Sin embargo, fronteras adentro, cuesta encontrar argumentos para sostener el buen ánimo, aunque claramente -a menos que la economía global vuelva entrar en otro hoyo negro- la economía local se recuperará en torno del 5%, tras caer cerca del 10% en 2020. ¿Qué opinan los economistas al respecto? ¿Qué bases hay para ser optimistas o pesimistas en este año electoral? Aquí, el resultado del diálogo con Infobae, dejaron una conclusión semiamarga:María Castiglioni Cotter (C&T): “En términos de actividad, el 2021 arrancará con un ´arrastre estadístico´ positivo, lo que permitirá una recuperación del PBI. El bajo costo de la construcción en dólares seguirá ayudando al sector, que es mano de obra intensivo. Además, el elevado precio de las materias primas es otro factor clave para este año, por su impacto en la oferta de divisas y su impacto fiscal”. En cambio, “los factores que me hacen ser pesimista son el elevadísimo déficit fiscal, con dudas sobre el cumplimiento de las metas 2021, por gastos extras derivados de la crisis. Al respecto, no están contemplados en el Presupuesto, tanto en lo que hace a gastos sociales como los subsidios por congelamiento de tarifas, que parece que seguirán en buena medida. Además, la tensión monetaria derivada del financiamiento del déficit y especialmente las fuertes presiones inflacionarias”.Hay cuellos de botella en energía, derivados del congelamiento de tarifas y falta de inversión, que complicarán la reactivación en los próximos meses (Castiglioni Cotter)“Todo esto se traducirá en crecientes controles sobre precios y tipo de cambio, que llevan a acentuar las distorsiones de precios relativos y de inflación reprimida. Hay cuellos de botella en energía, derivados del congelamiento de tarifas y falta de inversión, que complicarán la reactivación en los próximos meses, al igual que las trabas a importaciones para sostener superávit comercial, única fuente de divisas”, expresó.Lorenzo Sigaut Gravina (Ecolatina): “Antes de hablar de lo positivo y lo negativo, quisiera plantear qué sería positivo, porque en términos del PBI podríamos volver al nivel del 2019 si este año creciéramos 10%. Ahí también está un poco el sesgo que uno le puede imprimir al optimismo; la pregunta del millón es si la economía recupera el terreno perdido en términos de empleo y los niveles de actividad perdidos el año pasado”, aclaró.De todos modos, consideró que “hay términos favorables por las tasas de interés en niveles mínimos, mucha liquidez, el dólar depreciado a nivel internacional; todo esto genera que los precios de activos particularmente de riesgos y emergentes mejoren en un contexto de tasas de riesgo país muy baja para la región”.“Las condiciones externas son muy buenas y eso se traduce en precios de materias primas muy altos o que están continuamente mejorando, lo que es una bendición para la Argentina”, opinó. Pero agregó: “Del lado negativo, aunque habrá más recursos para el fisco por este aumento de los precios de las materias primas, a la vez el Gobierno deberá destinar buena parte de este excedente a reforzar el gasto social en un contexto que, sin contar la última parte del 2020, ya mostraba una pobreza del 45% en general y del 65% entre los niños”.“Si hay acuerdo con el FMI y el Club de París, finalmente la Argentina terminará de despejar los vencimientos de deuda en moneda dura elevados que había recibido y eso también es positivo, porque se sacará una mochila o bajará, al menos, un poco la carga de la deuda, sobre todo moneda dura para los próximos años”, apuntó Sigaut Gravina.Si hay acuerdo con el FMI y el Club de París, finalmente la Argentina terminará de despejar los vencimientos de deuda en moneda dura elevados que había recibido y eso es positivo (Sigaut Gravina)Gabriel Zelpo (Seido): “Los elementos para el optimismo básicamente son externos: el mundo está con tasas en mínimos históricos, los países desarrollados mantienen fuertes estímulos fiscales y el precio de las materias primas se mantiene en niveles elevados en términos históricos”, señaló. Sin embargo, explicó que “todo lo que nos concierne al manejo económico brinda motivos para el pesimismo: no veo plan consistente, le están rezando demasiado a que la soja este arriba de USD 500 la tonelada y que no haya sequía este año y, aun así, es poco consistente el programa económico; nos dejaría en una muy mala posición para el 2021”. “Hay atrasos de tarifas, restricciones a las importaciones y a la cuenta de capital en general, una nominalidad más elevada, con una inflación más cercana al 4% mensual que al 2%, demoras en la vacunación y con ello en la recuperación económica. Además, es probable que haya demoras en un programa con el FMI, se van a seguir financiando con emisión y ya está casi al tope esa canilla de financiamiento. A eso hay que sumarle todas las medidas propopulistas de un año electoral”.Los elementos para el optimismo son externos: el mundo está con tasas en mínimos históricos, los países desarrollados mantienen fuertes estímulos fiscales y el precio de las materias primas se mantiene elevado (Zelpo)Guido Lorenzo (LCG): “Hay factores para ser optimistas: la abundancia de liquidez, sumado a una mejora de los términos de intercambio son oportunidades. Con el primero, en un contexto de depreciación global del dólar e inversores que buscan rendimiento, deberíamos ser atractivos. Lamentablemente no estamos lo suficientemente integrados; esto por un lado nos da autonomía y nos protege de los vaivenes del ciclo financiero global, pero por otro nos hace ver por la ventana como el resto de los países emergentes aprovechan esta oportunidad. No es solo la integración, la solvencia fiscal del Tesoro sigue en dudas”.En segundo lugar, “la mejora en los términos de intercambio es ganancia para el país, es una locura que estemos discutiendo si exportar más o cuidar la mesa de los argentinos. Esto dejará a la Argentina en una situación relativamente mejor al resto de países y tiene que ser aprovechado. Luego existen mecanismos de redistribución en caso de que se requiera”. De inmediato, aclaró que “de todas formas una cosa es que la soja se incremente USD 200 y otra es que multiplique por cinco; el marginal es el que importa más que el valor absoluto del precio de los granos, porque genera los recursos extra, respecto a la situación actual”.La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía de Argentina, Martin Guzmán (Reuters) (REMO CASILLI/)“Este optimismo por el viento de cola se refuerza debido a que parece que serán shocks permanentes, durarán años. Se contrapone un mundo con cada vez más tensiones al mismo tiempo, la relación entre Washington y Beijing seguirá tensa, se inició el Brexit con barreras para arancelarias, y China empieza a tener con algunos países políticas agresivas en materia arancelaria”. Este contexto “por un lado es una oportunidad; las iniciativas de One Belt One Road podrían reactivar la Unión Europea que está con un desempleo elevado. Pero en ese contexto Argentina no tiene una plataforma de negociación importante e incluso regionalmente hay conflictos en nuestros vecinos”, apuntó Lorenzo.Del otro lado, se lamentó, “el saldo positivo a nivel internacional lo compensan las eternas discusiones en Argentina: una inflación acelerándose sin un Banco Central que tenga un plan para ello, la amenaza constante de conflicto entre Estado y empresas no dan buen clima para la inversión y la incertidumbre con la que se desenvuelve la economía es alta”.Hay una inflación acelerándose sin un Banco Central que tenga un plan para ello, la amenaza constante de conflicto entre Estado y empresas no dan buen clima para la inversión (Guido Lorenzo, LCG)“Hay objetivos: exportar más, desacelerar la inflación, que creo que nadie esté en desacuerdo, pero falta lo que media entre la realidad y esos objetivos. Por lo general es un plan, pero ya se adelantó que el Ejecutivo no cree en ellos, así que ni se espera”, aclaró Lorenzo.¿Puede haber un año mucho mejor que 2020? “No sé si mucho; se pueden tomar medidas distorsivas que hagan pasar una sensación de que ‘la cosa anda bien’, con un atraso del tipo de cambio que haga ceder a los precios, medidas sobre el comercio exterior que permitan acumular reservas, pero este Gobierno tiene tres años por delante y no sería incluso inteligente acudir a esas soluciones cortoplacistas, aún en un año electoral”, amplió el director de LCG.“Sin duda, la inflación que repercute en salarios reales y el empleo serán los temas del año, dado que repercute directamente en los indicadores socioeconómicos donde quizás no se ve un horizonte promisorio. Hay que entender que es una economía que viene de tres años de recesión y que no tiene un rumbo claro”, concluyó Lorenzo.Federico Furiase (Eco Go): “Lo positivo es la soja en USD 500, la hiper liquidez global, el dólar débil y las tasas negativas en el mundo; es un viento de cola, pero que lamentablemente no lo podemos capitalizar del todo por la alta brecha cambiaria y una deuda en dólares que rinde 16/175 anual”, resaltó. Lo que resulta completamente negativo es que “las restricciones políticas del año electoral pueden meter ruido en las negociaciones con el Fondo y arriesgar la consolidación fiscal y el ajuste monetario que se requiere para bajar la inflación y revertir los desequilibrios macroeconómicos acumulados”.“Las restricciones políticas del año electoral pueden meter ruido en las negociaciones con el Fondo y arriesgar la consolidación fiscal y el ajuste monetario por parte del Banco Cenral que se requiere para bajar la inflación y revertir los desequilibrios macroeconómicos acumulados” (Bloomberg) (Erica Canepa/)La alta inflación -los analistas estiman que llegará al 50% este año, mientras que el Gobierno estimó que será del 29%- y una devaluación del 4% mensual y “poca nafta en las reservas del Banco Central implica un riesgo para la nominalidad, la brecha, y el propio costo de fondeo de Finanzas con el grueso de las colocaciones en pesos atada a la inflación”, dijo.De todos modos, opinó que no habrá un salto importante del tipo de cambio oficial antes de las elecciones de octubre: “Con cepo, soja en USD 500 la tonelada, un BCRA con 15.000 millones de nominales en bonos soberanos en dólares líquidos, pero que rinden 16% anual, para vender contra pesos y cierto capital político, los desequilibrios macroeconómicos pueden perdurar más tiempo sin importar de lo que predice el Excel de los economistas”, agregó Furiase.Las restricciones políticas del año electoral pueden meter ruido en las negociaciones con el Fondo y arriesgar la consolidación fiscal y el ajuste monetario que se requiere para bajar la inflación (Federico Furiase, ECO GO)Andrés Borenstein (Econviews): “En cuanto a optimismo no hay mucho, pero la normalización de la economía, que tarde o temprano va a venir, va a hacer recuperar nivel de actividad. Lo segundo es que, pese a muchas medidas populistas, esta vez no hay apreciación cambiaria. Mal que mal habrá superávit de cuenta corriente. Y si bien no espero que genere mucha credibilidad cuando llegue el acuerdo del FMI generará un corsé para que se vayan encausando las variables fiscales al menos”, explicó."Si bien no espero que genere mucha credibilidad cuando llegue el acuerdo del FMI generará un corsé para que se vayan encausando las variables fiscales al menos”, dijo Andrés BorensteinEn cambio, se manifestó muy preocupado porque “la institucionalidad está gravemente herida y esto va más allá de la economía. En este contexto veo muy poca inversión en los próximos años, tanto externa como doméstica”.La institucionalidad está gravemente herida y esto va más allá de la economía. En este contexto veo muy poca inversión en los próximos años, tanto externa como doméstica (Andrés Borenstein, Econviews)“Veo una estructura impositiva que es muy alta y sobre todo muy ineficiente. Clima de negocios que tiene más chance de empeorar que mejorar. La inflación va a crecer en 2021. Y creo que nuestro escenario de déficit fiscal de 3,5% del PBI tienen más para subir que para bajar. Políticamente es difícil cualquier cosa que sea una baja seria del déficit. Veo mucha discrecionalidad en general la política. Y obviamente la grieta hace que la solución a los problemas sea mucho más difícil”, afirmó Borenstein.Pablo Repetto (Rubinstein & Asociados): “Los factores para el optimismo tienen que ver con la posibilidad de que se logre una vacunación masiva y efectiva hacia la segunda mitad de año; un contexto global positivo para materias primas y emergentes y que se vaya disipando el riesgo de sequía”. Del otro lado, “hay una inconsistencia que se percibe en la política económica del gobierno con persistente déficit fiscal que debe ser financiado en gran parte por emisión; junto a la muy baja credibilidad del gobierno para atraer inversión, la innumerable cantidad de controles existentes -y los que vendrán- para evitar sincerar precios, tipo de cambio y desempleo”.Todas las medidas auguran una economía con desempeño mediocre, frágil y no sustentable en el mediano plazo (Pablo Repetto, Rubinstein & Asociados)“Todas medidas que auguran una economía con desempeño mediocre, frágil y no sustentable en el mediano plazo”, concluyó, categórico Repetto.Las cifras del Presupuesto Nacional 2021 marcan una recuperación del PBI del 5,5%, una inflación del 29%, un déficit primario del 4,5%, luego de una caída de la actividad económica del 10% aproximadamente, una suba de precios del 36,1% y un rojo del 8,5% en las cuentas públicas en 2020. Habrá que ver en unos meses si el Gobierno logra cumplir parcialmente sus proyecciones o la Argentina se encamina a tener otro año mediocre en el marco de su nueva “década perdida”, observó el economista de Rubinstein & Asociados.Seguí leyendo:Dura advertencia de los bancos internacionales por el aumento de la inflación en la Argentina para este añoPor el impacto de la pandemia, el déficit fiscal del 2020 fue el más alto en 45 añosEmpresarios contra el “triple cepo”: aseguraron que la continuidad de la prohibición de despedir y la doble indemnización sólo suman más desconfianzaLa Argentina es el único país de América Latina que sigue sin poder acceder al mercado para financiar los planes sociales contra la crisis

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