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Economía

Aspiran a que el crédito al consumo crezca de la mano del refinanciamiento de la deuda de las provincias

Si las provincias lograr reperfilar sus vencimientos abrirían una puerta a que vuelva el crédito para el consumoLos vencimientos de deuda de las provincias para el 2020 están dominando el escenario económico. Mientras se espera los resultados del canje propuesto por Buenos Aires a sus acreedores para esta semana, el resto de los distritos empieza a mirar hacia los costados y se preparan para salir a competir por el escaso crédito que estará disponible durante el 2020 para hacer frente a los vencimientosLos analistas de Economía & Regiones estiman que la devaluación posterior a las PASO incrementó la deuda de las provincias en unos $341.000 millones, monto que elevó la relación de las deudas provinciales del 38% al 49% de los ingresos totales. También por el salto cambiario creció el peso de los pasivos provinciales de un 6% del PBI a cerca del 8% del PBI.Los analistas de Economía & Regiones estiman que la devaluación posterior a las PASO incrementó la deuda de las provincias en unos $341.000 millones, monto que elevó el ratio de las deudas provinciales del 38% al 49% de los ingresos totalesEn ese esquema, los analistas del sector privado estiman que los grandes 24 distritos del país acumulan emisiones de bonos en moneda extranjera por casi USD14.000 millones entre 2016 y 2017, situación que se dio con el consentimiento de la Casa Rosada, la relativamente baja tasa de interés y la estabilidad del dólar, que evolucionó debajo del ritmo de la inflación.Con el fin de ese proceso y el cierre de los mercados externos de crédito, las provincias acumularon un elevado stock de deuda que durante este 2020 deberán empezar a pagar. Pero sin fondos para cubrir los pagos en la mayoría de los casos, se iniciaron varios procesos de renegociación con el caso de Buenos Aires como el más emblemático.La normalización financiera de la Nación y de las provincias se considera determinante para reanimar el consumo via mayor crédito y menores tasas (RICK WILKING/)Según un informe de la consultora Elypsis, a lo largo de 2020 Buenos Aires deberá afrontar pagos por USD2705 millones. “Es la provincia más endeudada del país. Su deuda equivale al 84% de sus ingresos anuales. El 77% está en moneda extranjera”, dicen los autores, que estiman que la provincia necesitaría durante los próximos períodos un superávit primario anual de 4,7% de sus ingresos, muy superior al de los últimos años, para hacer frente a sus obligaciones. El diagnóstico era concluyente: “Tendrá que renegociar su deuda”. Y así fueEl proceso de Buenos Aires será una prueba de fuego para el resto de los distritos, para la Nación, y para la macroeconomía en general. Pero un resultado positivo podría quitar presión a la economía local y repercutir favorablemente en lo que tanto busca el Gobierno nacional: la reactivación del consumo.Con más fondos provenientes de la coparticipación y la suba de Ingresos Brutos, las provincias se podrán concentrar en renegociar los vencimientos y “liberar” crédito que se pueda destinar al consumoEl economista especializado en provincias Felix Piacentini se refirió a que el stock de deuda es de “aproximadamente 1,6 billones de pesos” y que las provincias tienen servicios de deuda previstos para 2020 “de unos $370.000 millones aproximadamente, entre $220.000 millones de amortizaciones y $150.000 millones de intereses”.La ventaja para las provincias que observa el economista es que las provincias van a contar con mayores ingresos “provenientes de la devolución total de los 15 puntos de coparticipación que antes iban a la Anses (se completa el cronograma de 3 puntos por año); la suspensión del Consenso Fiscal (que aún no ha sido aprobada por el Congreso; ni presentada aún, pero lo será muy probablemente) que se traduce en la suspensión en la baja de Ingresos Brutos y la contención del gasto salarial durante el primer semestre (por apoyo de los gremios estatales y eliminación de las cláusulas gatillo)” y que a partir de esto es “probable” que las provincias “puedan concentrarse más en rollear (refinanciar) los compromisos de deuda en la medida que el mercado se los permita”. La Casa Rosada asegura que no salvará a Buenos Aires como mensaje al resto de las provinciasEsta situación podría generar una ventaja para incrementar el consumo. “Con un tipo de cambio creciendo menos que la inflación y la recaudación, el peso de los servicios puede disminuir como porcentaje del total del gasto. En este sentido, no espero un efecto crowdnig out del crédito, a las provincias desplazando al privado, y la disminución de la tasa de interés real puede impulsar el crédito, especialmente los préstamos para consumo”. El economista Matías Carugati dijo a Infobae que “si hay un beneficio macro de la refinanciación de deuda de las provincias es que reduce el riesgo de un bailout (rescate) de la Nación, y eso a su vez tiene implicancias en cuanto a la sostenibilidad de la deuda y la renegociación que lleva adelante el ministro Martín Guzmán. El correlato de esto es que si baja el Riesgo País y bajan las tasas internas, podría haber una mejora en las tasas de crédito al sector privado”. Si se logra una buena renegociación de la deuda bajaría el riesgo país y la tasa interna, lo que podría lograr una mejora en la tasa de crédito al sector privadoSi el camino de renegociación que encaró Buenos Aires llega o no a buen término se verá en los próximos días cuando cierre la fecha para que el 75% de los acreedores de los Bonos 10,75% anual que tienen fecha de cobro el 26 de enero aceptan o no cobrar el 1 de mayo. Si la administración de Axel Kicillof logra alcanzar el objetivo se allanaría el camino a otros distritos como, por ejemplo, Chubut.En diciembre de 2018 Argentina ocupó el primer puesto en América Latina del ranking de consumo electrónico per cápita (D. Hurst / Alamy/)Pero, de todas formas, el corrimiento de las provincias del mercado de crédito y que no compitan ni entre ellos ni con los privados, podría mejorar la posición de créditos para el consumo. “Obviamente que este impulso no es sostenible por mucho tiempo en la medida que se apoye en una mayor emisión monetaria que aumente la presión inflacionaria y revierta la expansión real inicial rápidamente”, señala PiacentiniEl empuje al consumo es un eje central de la administración de Alberto Fernández. Y el arranque es bastante bajo. El consumo masivo cerró el 2019 con su cuarta caída anual consecutiva. De acuerdo con un informe dado a conocer por la consultora Scentia, las ventas en supermercados y autoservicios de todo el país se derrumbaron 7,3% el año pasado, con una peor incidencia en los autoservicios independientes que en las grandes cadenas. Por su parte, la consultora Nielsen también dio a conocer esta semana que pasó el dato preliminar de diciembre, que mostró una merma de 8,8% en comparación con el mismo período del 2018.Seguí leyendo:Primer viaje de Guzmán al exterior para negociar la deuda: se reunirá con bonistas en Nueva York el 28 de eneroLa titular del FMI habló de la Argentina: “Hemos tenido una interacción constructiva hasta ahora con el nuevo gobierno”Primera rebelión empresaria: los estacioneros le avisaron al Gobierno que no van a pagar el aumento de $4.000

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El regreso de los pozos: la inversión inmobiliaria desde el comienzo, un resguardo para desarrolladores y futuros propietarios

La construcción de unidades con venta desde el inicio de la obras suele atraer tanto a quienes apuestan por el segmento como opción de inversión, como para quienes desean ser propietariosLa construcción de unidades con venta desde el inicio de la obras suele atraer tanto a quienes apuestan por el segmento como opción de inversión, como para quienes desean ser propietarios y no acceden, por diferentes razones, a un crédito hipotecario para la adquisición de la vivienda terminada. Según el momento de ingreso se puede lograr un precio preferencial, entre 20 a 30% por debajo del valor de mercado respecto del valor de la entrega de las unidades. Frente a un escenario económico complejo, las construcciones y operaciones desde el pozo vuelven a ser un instrumento que se valora mucho por estos días. Las condiciones jurídicas que amparan esta inversión dentro del real estate la transforman en una opción que protege el dinero a todas las partes, e incluso, contribuyen a dinamizar la economía, porque se tratan de proyectos en los que se requieren entre 50 y 150 trabajadores en promedio.Sobre el escenario actual, Mario Gómez, director de Le Bleu Negocios Inmobiliarios, dijo: “es un verano especial, con un gobierno recién asumido, con mucha gente expectante por las decisiones ligadas con la inversión. “Desde hace tiempo, existe una demanda contenida que no define y en los próximos meses se van a animar a movilizar su capital. Obviamente, no será un proceso masivo, sino más bien selectivo. Cada inversor evaluará la mejor posibilidad a fondo, teniendo en cuenta su perfil de riesgo”.Las condiciones jurídicas que amparan esta inversión dentro del Real Estate la transforman en una opción que protege el dinero a todas las partes, e incluso, contribuyen a dinamizar la economíaEn este segmento fue una contrariedad la aplicación de un nuevo cepo cambiario, y ante la restricción de poder comprar dólares o dolarizar su cartera, el inversor ve la posibilidad de poder adquirir inmuebles desde el pozo y en pesos, “a la larga estará dolarizando su capital, además de la valorización que implica una compra así. Los valores se acomodaron, el costo en dólares de la construcción bajó, y eso representa una oportunidad. Así se paga la construcción en pesos, pero luego se vende en dólares. A lo largo del tiempo siempre hubo alternativas de inversión financieras o de otra índole, pero a la larga siempre la mejor performance en rentabilidad y refugio de valor la logra el ladrillo”, explicó Elbio Stoler, fundador y director de ADN Developers.Desde la mirada del desarrollador se necesita que la rueda siga girando. Tener en marcha un mecanismo de producción de largo plazo. Históricamente, cuando no existió el crédito fluido se apalancaron en las preventas, con emprendimientos orientados a un segmento acotado de la población, que cuenta con fondos propios (ABC1) y con proyectos inmobiliarios de mayor liquidez, como las unidades pequeñas, que son las de entrada al mercado.Desde la mirada del desarrollador se necesita que la rueda siga girando. Tener en marcha un mecanismo de producción de largo plazo. Históricamente, cuando no existió el crédito fluido se apalancaron en las preventasMientras que por el lado de la demanda, los primeros días del año no muestran grandes cambios respecto de los últimos meses de 2019, con escasas operaciones de venta de viviendas destinadas a personas y familias de nivel socio-económico medio alto y alto. Estos compradores no precisan crédito hipotecario porque tienen todos o gran parte de los ahorros disponibles para realizar su inversión.“Pero esta demanda tiene dos grupos, uno son los que llamamos expectante, donde ubicamos aquellas personas que están esperando el mejor momento para mover sus ahorros en la vivienda. Por otra parte, el sector durmiente, integrado por los que teniendo sus ahorros en el colchón, que generan flujos excedentes por su actividad, pueden dilatar su decisión de compra porque su objetivo es asegurar el resguardo del valor de sus ahorros o mejorar las prestaciones de su casa. Se trata de pequeños, medianos y grandes ahorristas particulares que serán los actores con rol protagónico en la revitalización de la construcción. Creemos que la certidumbre que aporten las medidas concretas del nuevo gobierno generarán las condiciones necesarias para la expansión del sector”, destacó el ingeniero Claudio Ronchi, responsable de la comercialización de grandes emprendimientos en la inmobiliaria Achaval Cornejo.Creemos que la certidumbre que aporten las medidas concretas del nuevo gobierno generarán las condiciones necesarias para la expansión del sector (Claudio Ronchi)Pros y contras del sistemaLa edificación de pozo ofrece ventajas y algunas cuestiones negativas; al respecto, Hernán Siwacki, socio gerente de Capital Brokers Propiedades, puntualizó: “al ingresar desde el minuto cero del proyecto se accede a un precio por debajo de otras propiedades de obra avanzada o terminadas. La desventaja sería el tiempo, y que a veces se excede el plazo de entrega acordado, y la incertidumbre respecto del precio de venta del inmueble una vez concluido. Al igual, que con los valores de renta. En dos o tres años el mercado puede modificar las estimaciones. Lo importante es entender que estas distorsiones tienen que ver con el mercado y no tanto con el proyecto elegido”.En el enfoque del comprador el acceso a alguna unidad en construcción, vuelve a ser una opción para aquellos inversores históricos acostumbrados a mover capital, y para aquellos que tienen capacidad de ahorro. Para el resto de la población sigue estando lejos el acceso a la cuota de partida ya que los salarios se vieron perjudicados por la inflación.Ignacio O’Keefe, director de Inmobiliaria O’Keefe, dijo: “como ventaja, al adquirir una propiedad desde el pozo, se está entrando a un valor que ya bajó considerablemente en dólares, por lo que la capitalización a futuro debería ser mayor. Por otro lado, se pueden invertir pesos en un bien que a futuro y al momento de venderse, generará dólares”.Pero Ronchi trazó algunas alertas para quien elija esta opción: “Comprar desde el pozo tiene riesgos mayores a la alternativa de compra de una unidad a estrenar. Como se desembolsa dinero y hasta la entrega no se recibe nada tangible, en realidad lo que se verifica en la mayoría de los casos es que la recompensa se compone de un conjunto de promesas. Por ejemplo, la promesa que al momento de la entrega la unidad tendrá las características que decía el boleto, que el monto total de aportes será parecido al precio original de compra, y que el valor de venta de la unidad será mayor o igual a los aportes en dólares”."Una decisión acertada nos pondrá a resguardo si no nos equivocamos en los aspectos relacionados con la ubicación, las características de la unidad y del edificio, la calidad y experiencia del desarrollador", dijo el experimentado Claudio Ronchi “Muchos de estos riesgos son ajenos al emprendimiento y no los podremos evitar, como efectos negativos por distorsiones no previstas en tipo de cambio, inflación, importaciones, por ejemplo. En cambio, una decisión acertada nos pondrá a resguardo si no nos equivocamos en los aspectos relacionados con la ubicación, las características de la unidad y del edificio, la calidad y experiencia del desarrollador”, detalló Ronchi.Opciones y valoresElbio Stoler, apuntó: “actualmente tenemos dos grandes obras que se ofrecen en pozo, una en el límite entre Palermo y Villa Crespo, y la otra en Belgrano. Por diseño y tipología, son inmuebles cotizados entre USD 2.500 y USD 3.400 el metro cuadrado, con un total de 8.000 metros cuadrados.En Lebleu, manejan unidades de pozo en Villa Urquiza, a razón de USD 69.000 total, y en Caballito o Balvanera donde se pueden adquirir propiedades desde USD 50.000 orientados a un segmento de inversores de bajo ticket.En este sistema, Mario Gómez acotó: "la indexación, sin dudas, es un indicador positivo, porque tanto las cuotas como los ajustes que deben afrontar los inversores siempre son en pesos: esto favorece a la mayoría que participan de los emprendimientos, ya que tienen que aportar pesos ajustados por el índice de la Cámara Argentina de la Construcción”.La indexación, sin dudas, es un indicador positivo, porque tanto las cuotas como los ajustes que deben afrontar los inversores siempre son en pesos: esto favorece a la mayoría que participan de los emprendimientos (Mario Gómez)Por su parte, Achaval Cornejo comercializa un emprendimiento residencial en el centro de Tigre. Allí lanzó una promoción que aplica a pocas unidades de 2 ambientes en Goletas II, una torre de 12 pisos. Se entregan en diciembre de 2020, y se ofrecen con la posibilidad de pagar con 35% al boleto y el saldo en 14 cuotas fijas en pesos.La venta desde el pozo no es solo patrimonio de Buenos Aires y el GBA, en el interior, también se utiliza“Por regla general, en las unidades de emprendimientos en pozo o en obra, el comprador va realizando aportes parciales desde la firma del boleto o instrumento de adhesión hasta la entrega efectiva de la unidad terminada. Estos aportes en la actual coyuntura tienen un primer aporte que es habitualmente del 35-40% a la firma del boleto. Este, puede ser en dólares, o en pesos al tipo de cambio equivalente al dólar libre o dólar contado con liquidación. El saldo del precio pactado en el contrato se convierte a pesos y se paga en cuotas mensuales. Estas, se ajustan con la variación del índice de la CAC. La manera de calcular esta modalidad se hace en base a los cambios mensuales de una canasta de materiales y servicios de la construcción (mano de obra, arena, entre otros)”, dijo Ronchi.El saldo del precio pactado en el contrato se convierte a pesos y se paga en cuotas mensuales. Estas, se ajustan con la variación del índice de la Cámara Argentina de la ConstrucciónEn tanto que Siwacki, comentó que existen muchos sistemas para la compra desde el pozo que dependen de la desarrolladora y su estrategia comercial y de negocio. Se puede comprar en dólares a precio cerrado por adelantado, y de esa forma no afrontar cuotas ni estar expuesto a vaivenes del mercado. Tiene que ver con los inversores que entran en la etapa de la compra de la tierra. Una vez que se tiene el terreno y el proyecto, se sale a prevender a los que les interesa pagar cuotas en pesos, obviamente a un precio del m2 algo más elevado del que pagaron en dólares los primeros inversores.La venta desde el pozo no es solo patrimonio de Buenos Aires y el GBA, en el interior, también se utiliza. En Bariloche se comercializa un desarrollo compuesto por lotes y condominios frente al lago Nahuel Huapi. “Con unidades de hasta 4 ambientes desde 82.000 dólares, a pagar en hasta 30 cuotas en pesos ajustados por el índice de la CAC”, detalló O’Keefe.Según el último informe del Mercado Inmobiliario e Índice del Salario Real del Instituto de Economía de la UADE en los barrios de Belgrano, Núñez, Palermo y Recoleta se necesitaron en septiembre último 5,7 salarios para comprar un metro cuadrado de un inmueble nuevo y 4,2 salarios para un m2 en una vivienda usada. El m2 promedio de los departamentos nuevos en la Capital se ubicó en USD 3.927, mientras que los usados cayeron a USD 3.229, levemente inferiores a los de un año antes.Seguí leyendo:Mientras baja la tasa para el ahorro tradicional, el Banco Central impulsa los depósitos que ajustan por UVADeuda: cuál es la propuesta que Martín Guzmán les transmitió a los bancos para que sondeen a los bonistasMapa: cuáles son los barrios más y menos seguros de la Capital Federal

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Sin estrategia clara aún contra la inflación, vuelven las viejas recetas: congelamiento de dólar, tarifas y naftas

Foto de archivo. El presidente argentino Alberto Fernández anuncia su gabinete antes de asumir el cargo, en Buenos Aires. 6 de diciembre de 2019. REUTERS/Agustín Marcarián. (AGUSTIN MARCARIAN/)En el orden de prioridades del Gobierno en materia económica sobresalen dos aspectos: frenar la caída de la actividad y avanzar con la reestructuración de la deuda. El ajuste que procura la Ley de Solidaridad aprobada a fin de año es otro de los objetivos pero que apunta a llegar mejor parado a la negociación con los acreedores. La inflación aparece como un tema secundario en medio de la emergencia, lo que supone nuevamente un cambio de paradigma respecto a la anterior administración.El gobierno de Mauricio Macri partía de la idea de que una baja de la inflación mejoraría el poder adquisitivo de los asalariados y por lo tanto era su prioridad por ante cualquier otro objetivo. El problema es que la política monetaria restrictiva, incluyendo un fuerte aumento de la tasa de interés y la prohibición para que el Banco Central financie al Tesoro, no dio el resultado previsto. Esta semana el Indec informó que la inflación del 2019 fue de 53,8%, la mayor desde 1991.El nuevo titular del BCRA, Miguel Pesce, declaró que su objetivo es que la inflación de este año sea menor a la del año pasado. No se trata de un gran compromiso, teniendo en cuenta que la del año pasado superó el 50% Por el momento, su decisión más contundente fue bajar la tasa de Leliq del 63% al 50% en poco más de un mes. Automáticamente promovió una reducción de tasas de plazos fijos. La mayoría de los bancos del sistema pagan entre 35% y 37%, varios puntos por debajo de la inflación. Esto significa que los ahorristas volvieron a percibir rendimientos negativos en términos reales.El titula del BCRA Miguel Pesce (Photographer: Maria Amasanti/Bloomberg) (Maria Amasanti/)Con las últimas rebajas del BCRA, las tasas de interés para los ahorristas se volvieron negativas, es decir que los plazos fijos pierden contra la inflación. Para evitar una caída de depósitos, es clave que el dólar “libre” y el “Contado con Liquidación” no se disparenLa baja de tasas busca poner en marcha la rueda del crédito. Y lentamente empiezan a vislumbrarse señales en ese sentido. Uno de los principales jugadores del mercado de financiamiento a consumo aseguró a Infobae: “Las tasas bajaron alrededor de 25 puntos respecto a los picos máximos de 2019. Y eso alienta a más gente a tomar financiamiento”. La caída del crédito fue tan brutal el año pasado que trasladó un gran potencial para el 2020.Esa demanda “adormecida” es lo que quiere “despertar” el Gobierno para empujar a la reactivación del consumo. Está claro que no alcanza con los aumentos a cuentagotas otorgados a jubilados y beneficiarios sociales (bono de fin de año) y a los asalariados públicos y privados, a partir del aumento por decreto de $4.000. Como la inflación también sigue en niveles elevados, estos aumentos apenas alcanzan para que no se deteriore adicionalmente el poder adquisitivo. Pero para apalancar una mejora del consumo es necesario que repunte el crédito.Al revés de la “gestión Macri”, para el nuevo Gobierno es más importante la reactivación económica que salir a combatir con más fuerza la inflación. Por lo pronto, la reducción de tasas empezó a despertar el crédito al consumo, tras la brutal caída del 2019Bajar la tasa de interés real y darle impulso al crédito para incentivar el consumo no son medidas precisamente “ortodoxas” para combatir la inflación. La “prueba de fuego” llegará pronto para el nuevo titular del Central. Esta semana comenzará con el nuevo esquema de licitaciones de Leliq, que además serán emitidas a un plazo de hasta 14 días. El interrogante es hasta dónde llegará la absorción de pesos, luego de la expansión de $600.000 millones que efectuó el BCRA en el último bimestre del año. Cerca de $350.000 millones fueron adelantos transitorios para financiar al Tesoro y unos $200.000 millones para comprar dólares en el mercado cambiario.Pesce tiene que evitar caer en el mismo error que sus antecesores (Federico Sturzenegger y Guido Sandleris), que bajaron muy rápido las tasas y se quedaron cortos con la absorción de pesos, desatando fuerte presión sobre el dólar y generando nuevos picos inflacionarios. Ahora, a diferencia de lo sucedido en estos episodios, hay un fuerte control cambiario que le daría algo más de margen al Central para moverse, debido a que existen muchas más restricciones para mover los pesos, especialmente entre empresas e inversores institucionales como fondos comunes de inversión o compañías de seguros. Es decir hay menos espacio para dolarizarse.El gobierno busca salir del enfoque “monetarista” para explicar la inflación. Tanto el ministro de Economía, Martín Guzmán, como el de Producción, Matías Kulfas, reconocieron que la emisión monetaria debe ser “cautelosa”. Y hacen referencia a la necesidad de reducir las “expectativas inflacionarias”. Para eso es fundamental frenar la indexación, tanto de salarios como del gasto público. La baja de tasas también perseguiría ese objetivo.Para el titular del BCRA, Miguel Pesce, se avecina un período clave. Deberá calibrar tasas y absorción monetaria para absorber la cantidad de pesos excedente luego de la fuerte emisión de $ 600.000 millones del último bimestreEdificio del banco central de Argentina en Buenos Aires, Foto de archivo Oct 16. REUTERS/Enrique Marcarian (ARGENTINA - Tags: BUSINESS POLITICS) (Enrique Marcarian/)La política de tasas negativas no ha tenido, sin embargo, históricamente buenos resultados. Por un lado puede generar un repunte del crédito de corto plazo. Entre 2011 y 2015 hubo rendimientos en pesos por debajo de la inflación y sin embargo la economía tuvo crecimiento cero. La manera de mantener esos bajos rendimientos es controlando que el tipo de cambio no se dispare. Si el dólar “libre” y el “contado con liquidación” continúen en aumento, esa brecha tarde o temprano terminará presionando a una devaluación del dólar oficial.El cepo cambiario, en definitiva, resulta un instrumento mucho más fuerte que las tasas negativas o la política para reactivar el crédito. Las restricciones cambiarias reducen la salida de dólares, pero sobre todo inhibe la llegada de nuevas inversiones.Las tradicional recetas del kirchnerismo volvieron a estar presentes en el arranque de la gestión de Alberto Fernández: mantener el dólar oficial quieto, impedir la suba de naftas y dejar por seis meses las tarifas congeladasMientras tanto, la inflación de enero se mantendría en niveles elevados, ya que se estima un valor superior al 3,5%. Uno de los aspectos que pesa es el regreso del IVA a los alimentos, que generó un fuerte repunte en los productos básicos en la primera quincena del mes. Pero para compensar estas presiones se recurre a viejas recetas: naftas y tarifas congeladas y un dólar oficial inamovible, que vuelve a usarse como ancla de precios.De esta manera, se corre el peligro de volver a bajar los niveles de inflación artificialmente, pero sumando distorsiones a la economía. Todo será encarado recién después de la renegociación de la deuda, idealmente previsto para fin de marzo. La decisión de Axel Kicillof de postergar el pago de capital de un bono provincial de USD 250 millones agregó presión y dejó en claro que las negociaciones que se avecinan para la deuda nacional no serán precisamente un camino despejado. Empiezan 60 días decisivos, que marcarán a fuego al gobierno de Alberto Fernández.Seguí leyendo:El Gobierno extenderá hasta marzo el congelamiento de las cuotas en UVA, mientras analiza una solución de fondoEl Gobierno ofrecerá un canje de deuda de $146.000 millones por nuevos títulos a mayor plazo

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Advierten que la descoordinación entre las políticas monetaria y fiscal puede recrear tensiones cambiarias, como ocurrió en el gobierno anterior

Dureza fiscal y flexibilidad monetaria, la combinación del arranque del gobierno de Alberto FernándezDurante gran parte del gobierno de Cambiemos, el economista Miguel Angel Broda solía decir: “la economía argentina tenía encendidos el aire acondicionado y la calefacción al mismo tiempo”. La metáfora remitía a que mientras desde el Banco Central se impulsaba con dureza una política monetaria contractiva, la política fiscal era demasiado débil y gradualista.En el comienzo del gobierno de Alberto Fernández, algunos analistas comienzan a ver que existe un riesgo de volver a tener distintas velocidades en lo monetario y lo fiscal, pero en sentido inverso. Con todas las salvedades que pueden considerarse en una administración que solamente lleva un mes de gestión, las primeras medidas apuntaron a ser estrictos en los fiscal pero flexibles en lo monetario.La ley de Emergencia Económica, entre otras medidas, trajo un sesgo de cautela fiscal para muchos inesperado. La eliminación del ajuste de las jubilaciones por la regla vigente, la carga impositiva de Bienes Personales, el impuesto P.A.I.S., las retenciones a los exportadores, fueron señales inequívocas de la intención de mostrar disciplina fiscal ante el inicio del proceso de reestructuración de la deuda.La reacción de los títulos públicos y la consecuente baja del riesgo país, fueron el mensaje de los mercados que convalidaron el hecho de que en el futuro habrá dinero para pagar la deuda.Al mismo tiempo, la política monetaria transcurrió por un sendero expansivo, bajo el amparo de la necesidad estacional de pesos del fin de año, atada al turismo y el pago de premios y aguinaldos. En el camino, el Banco Central giró $160.000 millones al Tesoro en carácter de adelantos transitorios, bajó 13 puntos porcentuales la tasa de referencia, subió el dinero en circulación muy por encima de los años anteriores y realizó compras netas por USD 1.742 millones en el mercado. A la vez, el BCRA eligió no anunciar ninguna regla monetaria determinada.“Con Cambiemos la política monetaria era más agresiva y la fiscal más laxa. Lo complejo de esa diferencia, que durante un tiempo no mostró demasiados problemas, quedó claro en 2018. Ahora se repite el hecho de que hay dos velocidades de ajuste diferentes pero al revés: la política monetaria es mas laxa y la fiscal es más contractiva”, explicó Federico Moll, director de la consultora Ecolatina.Para el economista, el discurso del presidente del BCRA, Miguel Pesce, en favor de la tasa real positiva y en contra de la apreciación cambiaria, no se refleja en la realidad. “Todavía no se sabe qué es tendencia y qué es coyuntura. Pero en lo monetario hubo un criterio muy laxo, las tasas se bajaron muy rápido y ya son negativas. Se habla de un pacto social pero no se sabe nada en concreto de él,” señaló.Con Cambiemos la política monetaria era más agresiva y la fiscal más laxa. Ahora se repite el hecho de que hay dos velocidades de ajuste diferentes pero al revés: la política monetaria es mas laxa y la fiscal es más contractivaEl principal impacto en este sentido, advierte Moll, puede terminar en el mercado cambiario, alimentando las diferentes cotizaciones del dólar a las que hoy puede acceder el mercado: “Si se sigue bajando la tasa y monetizando el déficit, la brecha cambiaria va a traer problemas”. Y recuerda el panorama de 2018, donde las dificultades “llegaron de un día para el otro”.El BCRA transitará en las próximas semanas el complejo mes de febrero. En los últimos dos años, tras el habitual pico de demanda estacional de pesos de diciembre, la autoridad monetaria creyó que estaba frente a un aumento de la demanda de dinero, sinónimo de mayor confianza de los consumidores, y bajó la tasas con una velocidad que lució excesiva, dado que en ambos casos debieron volver a su nivel anterior.Desde el BCRA confían en que durante el complejo segundo mes del año podrán esterilizar todos los pesos que sean necesarios para evitar una disparada en la inflación o en el tipo de cambio. En ese sentido, se extendió el plazo de las Leliq, el principal instrumento con que cuenta la autoridad monetaria para ese cometido.Desde el plano fiscal, son bajas las chances para la flexibilidad ante la inminencia de la negociación por la deuda, en la que tanto los acreedores como el Fondo Monetario Internacional (FMI) tendrán como prioridad la cautela en las cuentas públicas.El Banco Central confía en que podrá esterilizar en febrero la emisión que lanzó en diciembre (Enrique Marcarian/)Un informe de la consultora PxQ, que dirige Emmanuel Alvarez Agis, señaló: “en el corto plazo la evolución de la brecha cambiaria se verá afectada tanto por las novedades que haya sobre la negociación con acreedores privados y el FMI como por la coordinación entre el Tesoro y el BCRA para el manejo de la liquidez en pesos y la reconstrucción de la curva en pesos”.“Será clave que el proceso que está encarando el BCRA con sus pasivos remunerados de reducción de tasa, extensión de plazos y desarme de pases con fondos comunes de inversión se combine con nuevas emisiones exitosas del Tesoro y que, a su vez, este último logre renovar los abultados vencimientos en moneda local de los próximos meses”, concluye el informe.Será clave que el proceso que está encarando el BCRA con sus pasivos remunerados de reducción de tasa, extensión de plazos y desarme de pases con fondos comunes de inversión se combine con nuevas emisiones exitosas del Tesoro (Emmanuel Álvarez Agis)La diferencia de velocidad entre ambas políticas derivó para algunos analistas en la crisis cambiaria de 2018. En este caso, si se acentúa la descoordinación, además del impacto cambiario pueden llegar consecuencias en el plano de la ya golpeada economía real, según Moll: “Aún considerando que el Gobierno lleva poco tiempo en funciones, un escenario de política monetaria laxa y dureza fiscal puede impactar en el crecimiento. Además, deberá asumir los costos de no relajarse en lo fiscal, ya que debe demostrarle a los acreedores que la deuda es pagable”.Seguí leyendo:Alarma en la City: la cantidad de pesos en circulación creció muy por encima de lo habitual en diciembreSemana financiera: las acciones y los bonos soportaron el vaivén por el reperfilamiento de provincias

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La consultora de Daniel Marx alerta sobre la excesiva expansión monetaria

Adrián Escandar 162La mayoría de los economistas y funcionarios del área económica no se han caracterizado en los últimos años por su precisión en los pronósticos sobre la inflación, que invariablemente terminó siendo más elevada que las previsiones originales.Desde la conferencia de prensa del 14 de enero de 2016 del entonces ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, anunciando un meta del 5% para 2019 (menos de la décima parte de lo que fue realmente la inflación de ese año) hasta las sucesivas imprecisiones en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que hace un año proyectó un 28,7% para el año pasado (25,1 puntos porcentuales menos que el 53,8% informado por el INDEC), los ejemplos abundan y a la vez dejan planteada la duda acerca de lo que ocurrirá en 2020. ¿Volverán a fallar los pronósticos que indican, como en todos los años anteriores, que esta vez la inflación será menor a la anterior?Los ejemplos sobre errores en los pronósticos de inflación abundan y a la vez dejan planteada la duda acerca de lo que ocurrirá en 2020. ¿Volverán a fallar los pronósticos que indican, como en todos los años anteriores, que esta vez la inflación será menor a la anterior?Como en cada cambio de Gobierno, el relevo de Mauricio Macri por Alberto Fernández en la Presidencia generó expectativas favorables en la población y una apreciación generalizada entre los economistas, que estiman un primer semestre con una inflación contenida por la aplicación de una serie de medidas (congelamiento de tarifas, restricciones cambiarias y acuerdos de precios) pero al mismo tiempo muestran sus reparos sobre lo que ocurrirá “el día 181”, es decir cuando venza el plazo de vigencia de la ley de Solidaridad social y reactivación productiva.En ese sentido, la consultora Economía & Regiones sostuvo que “más temprano que tarde el dólar paralelo volverá a saltar y la brecha ensancharse, con lo cual la inflación volverá a acelerarse y el problema inflacionario y cambiario terminará siendo peor que el actual", al igual que “el nivel de actividad”, algo sobre lo que “nadie puede sorprenderse” porque, citando la famosa frase de Albert Einstein, “la locura sería pensar que haciendo más de lo mismo el resultado puede ir en sentido opuesto”.Por otra parte, Quantum Finanzas puso su atención en el aumento de la base monetaria y el circulante en el último bimestre de 2019, que si bien suele ser un fenómeno habitual para esa época del año, en la que la demanda de dinero tiene una suba estacional, en esta ocasión se dio con una intensidad inusual, al punto que el incremento porcentual duplicó al promedio de los quince años anteriores.“La expansión de la base del año pasado está muy por encima del promedio, tanto en términos nominales (25,8% vs 12,9%) como reales (14,9% vs 9,6%)”, advirtió Quantum Finanzas“La expansión de la base del año pasado está muy por encima del promedio, tanto en términos nominales (25,8% vs 12,9%) como reales (14,9% vs 9,6%)”, advirtió la consultora dirigida por el ex secretario de Finanzas, Daniel Marx, quien presidió por un mes el Consejo Asesor para renegociar la deuda y luego se alejó por considerar que ya habia “cumplido su cometido”.Para Quantum, ese aumento de la base monetaria en proporciones mayores al promedio 2003/2018 obliga a prestar atención al trabajo que que tendrá que llevar a cabo el Banco Central en el primer trimestre de 2020 para producir el efecto inverso, es decir una “contracción real de la base monetaria”.Por razones estacionales, generalmente la expansión de la base en el final de un año se compensa con la contracción en los primeros meses del siguiente. Al respecto, Quantum precisa que en el promedio 2003/2018 en el primer trimestre la contracción real de la base monetaria fue del 7,9%, luego de un incremento del 9,6% en el último bimestre de los años precedentes.Pero en esta oportunidad lo que cambian son los valores porcentuales: la expansión monetaria en noviembre-diciembre de 2019 fue del 14.9% en términos reales, cinco puntos porcentuales más que el promedio de los quince años anteriores, y 12,9 puntos nominales."El mayor aumento de la base de fin de 2019 marca el trabajo del BCRA en la adecuación de la cantidad de dinero para minimizar riesgos de impactos sobre el tipo de cambio/brecha e inflación”, indicó Quantum Finanzas“Si bien no se pueden hacer inferencias lineales, el mayor aumento de la base de fin de 2019 marca el trabajo del BCRA en la adecuación de la cantidad de dinero para minimizar riesgos de impactos sobre el tipo de cambio/brecha e inflación”, dijo la consultora, que señaló los cuatro hechos principales llevados a cabo por la autoridad monetaria:En primer término “expandió base como contrapartida de compras de dólares”, algo que ocurrió “antes como después del cambio de Gobierno”, aunque en forma decreciente por las menores liquidaciones de exportaciones en diciembre, luego del aumento de las retenciones.También en los dos gobiernos “asistió de forma importante al Tesoro” ($ 333.000 millones desde fines de octubre), aunque, al revés del caso anterior, la ayuda fue mayor después del 10 de diciembre, en parte por el pago de aguinaldos.La consultora dirigida por Marx puntualizó que en las últimas semanas el Banco Central expandió la base monetaria como como contrapartida de compras de dólares, asistió de forma importante al Tesoro y pagó $120.000 millones en intereses de leliqs y pasesEn tercer término, “absorbió liquidez mediante Leliqs y más recientemente con mayor participación de Pases” y por último pagó $120.000 millones en intereses de esos dos instrumentos.De ahora en más, habrá que seguir el manejo monetario del BCRA que, a juicio de Quantum, “podría ser más complejo por los cambios normativos”, como la limitación a los bancos en la oferta de suscripción de leliqs, la reduccióin del incentivo a los Fondos Comunes de Inversión a hacer pases pasivos y la reducción de la Tasa de Política Monetaria en trece puntos porcentuales desde el 10 de diciembre.Ni prestigio, ni reputaciónLa prudencia en los pronósticos de Quantum no es compartida por E&R, que puntualiza el peso de la caída de la demanda de pesos por parte de la población en un escenario que muestra a un Banco Central “quebrado” sin “prestigio” ni “reputación” para llevar a cabo una política anti-inflacionaria.En un análisis de las medidas tomadas por Fernández y, en particular, el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, la consultora dirigida por Diego Giacomini caracterizó la situación como “un nuevo plan de estabilización transitoria, que sólo podrá desacelerar ‘algo’ la inflación en el muy corto plazo, pero luego más temprano que tarde, la inflación volverá a acelerarse”.Para Economía & Regiones, dirigida por Diego Giacomini, las primeras medidas del presidente Alberto Férnandez muestran “un nuevo plan de estabilización transitoria, que sólo podrá desacelerar ‘algo’ la inflación en el muy corto plazo, pero luego más temprano que tarde, la inflación volverá a acelerarse”.“El actual plan económico de AF va a lograr que, a lo sumo y en el mejor de los casos, la tendencia polinómica de largo plazo de la inflación se aplane por un ‘rato’, para luego retomar su sesgo alcista”, agregó para señalar que “hay que mirar el mercado paralelo de dólar” para prever la evolución de la inflación.La cotización del “contado con liquidación" subió un 26% desde el 30 de agosto frente a una inflación aproximada del 20%, en tanto la brecha entre el dólar oficial y las cotizaciones alternativas se amplía a un ritmo más rápido que en 2012, en el inicio de las restricciones cambiarias de la segunda Presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.En ese sentido, E&R subrayó que “cuanto más alto sea el dólar paralelo y más brecha haya, menos demanda de dinero habrá y más transitoria será la estabilización, con lo cual la inflación bajará menos y durante un tiempo más breve”.“Así, la inflación se volverá a acelerar más y más rápido, con lo cual más pronto recuperará una tendencia alcista más fuerte”, completó, para luego repasar los resultados obtenidos “desde que se recuperó el BCRA y su política monetaria”, tras la caída de la convertibilidad."Desde que se recuperó el BCRA y su política monetaria, la inflación acumuló 3858% en 2003/2019. En los 12 años de CFK y Macri, la inflación acumuló 2357% en 2008/2019. La inflación promedio mensual subió de 2,3% (2008/2019); a 2,6% (2012/2019) y 2,9% (2016/2019)", detalló Economía & RegionesE&R señaló al respecto que "la inflación acumuló 3.858% en 2003/2019. y que “en los 12 años de CFK y Macri, la inflación acumuló 2357% en 2008/2019”. período en que el promedio mensual “subió de +2,3% (2008/2019); a +2,6% (2012/2019) y +2,9% (2016/2019)”.“Esta aceleración de la inflación es consecuencia, por un lado, de un BCRA que nunca para de emitir y cada vez emite más y, por el otro lado, de unos agentes económicos (firmas y empresas) que se defienden demandando cada vez menos (más) pesos (dólares)”, sostuvo, razón por la que “para que la inflación baje en serio se tienen que dar dos fenómenos en simultáneo, que el BCRA deje de emitir y que la gente demanda de dinero aumente en forma sostenida y permanente”.Sin embargo, para la consultora “los datos de diciembre 2019 y comienzos de enero 2020 no muestran un BCRA más precavido que en años anteriores” y en la medida que se espere más inflación “la demanda de dinero no sólo no crecerá, sino que seguirá derrapando”.El panorama descripto por Quantum y E&R deja abierto el interrogante sobre las proyecciones de inflación para este año y si se quebrará la tendencia alcista o, por el contrario se completarán tres años consecutivos en el que el Índice de Precios al Consumidor termina siendo más elevado que el del año anterior.Seguí leyendo:Las 10 claves del control de cambios que definirán la economía este añoSin estrategia clara aún contra la inflación, vuelven las viejas recetas: congelamiento de dólar, tarifas y naftasAdvierten que la descoordinación entre las políticas monetaria y fiscal puede recrear tensiones cambiarias, como ocurrió en el gobierno anterior

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La Ciudad de Buenos Aires es la más perjudicada por la Coparticipación: recibe 69% menos de lo que aporta a la economía

El presidente Alberto Fernández y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, con posturas diferentes sobre el porcentaje de Coparticipación que debe corresponderle a la Ciudad de Buenos AiresEl conflicto entre el Gobierno nacional y el de la Ciudad de Buenos Aires sobre a cuánto deben ascender los recursos que le corresponden al distrito reactualiza un viejo debate sobre el federalismo fiscal y si el reparto tiene que priorizar las necesidades de las provincias o bien lo que cada una aporta a la economía del país.En medio de la discusión entre el presidente Alberto Fernández y el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta subyace el reclamo de las provincias “grandes” que se consideran perjudicadas en el reparto de recursos fiscales nacionales. Y entre esos distritos, la Ciudad de Buenos Aires se ubica en el primer puesto de la fila: es el que aparece como más perjudicado en la distribución de ingresos en relación con su aporte al PBI total, al recibir el 68,92% menos que su porción en la “torta” argentina.En la tensión entre una mayoría de provincias que reciben más de lo que aportan y una minoría en la que los términos de la ecuación se invierte, se encuentran dos criterios rectores. Los especialistas los denominan respectivamente “redistributivo” (o simplemente “distributivo”) y “devolutivo”.Los criterios básicos para definir el reparto de recursos de la Coparticipación son el redistributivo, que atiende las necesidades de las provincias económicamente más rezagadas, y el devolutivo, que contempla el aporte que cada distrito realiza a la economía nacionalEntre los partidarios de la primera opción se anotan las provincias más empobrecidas en tanto las de mayor peso económico propugnan por la segunda, tal como periódicamente se señala desde la provincia de Buenos Aires, cuyos representantes aseguran que reciben la mitad de lo que aportan.Del otro lado, objetan que esa postura no considera la necesidad de equilibrar las desigualdades regionales en términos de capacidad de generación de riqueza, las cuales buscan corregirse con la coparticipación del cobro de impuestos.La discusión está lejos de estar saldada, ya que las provincias “ricas” aducen que en sus territorios se concentra la mayor cantidad de población con necesidades básicas insatisfechas y que además son receptoras permanentes de la demanda de servicios de salud y educación por parte de las provincias “pobres”, en tanto estas reclaman por la falta de atención del poder central para la realización de las obras de infrastructura que permitan reducir esa brecha de desarrollo.Los hospitales de la Ciudad atienden un alto porcentaje de vecinos del Gran Buenos AiresFalta de informaciónPero el principal inconveniente para determinar un criterio de justicia en el reparto de los recursos (o por lo menos que se acerque a esa meta) radica en la falta de información confiable, precisa y actualizada sobre cuál es el aporte de cada uno de los 24 distritos a la economía argentina en general. Es decir, se sabe cuál es el PBI total, incluso con información desagregada por sectores económicos, pero no qué porción le corresponde a cada uno de los 24 distritos.La última medición realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) sobre el Producto Bruto Geográfico (equivalente provincial del PBI) data de 2004 y no contempla los cambios económicos de los últimos quince años. Por ejemplo, el desarrollo de la explotación de hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta, la liquidación de exportaciones del complejo sojero o el crecimiento de la industria del software y la denominada economía del conocimiento.Ese “vacío notable” representa “dificultades a la hora de analizar las economías regionales argentinas, tanto con objetivos de monitoreo macroeconómico como de diseño y evaluación de políticas públicas”, señalaron los economistas Federico Muñoz, de la consultora homónima, y Martín Trombetta, de la UADE cuando presentaron el Indicador Sintético de Actividad Provincial (ISAP), con el que desde 2016 intentan subsanar esa falta de información actualizada.La última medición oficial del Producto Bruto Geográfico data de 2004. Hay un ‘vacío notable’ de información que implca dificultades a la hora de analizar las economías regionales argentinas (Federico Muñoz y Martín Trombetta)Infobae cruzó la última actualización del ISAP de 2018 con la distribución de la Coparticipación vigente a 2019 detallada por la Comisión Federal de Impuestos (CFI). Porque en este caso también hay diferencias respecto de la Ley 23.548 sancionada en enero de 1988. Desde entonces se crearon nuevos impuestos, se modificó su distribución, la Nación transfirió a las provincias los servicios de Salud y Educación y, para completar, se sumaron dos nuevos protagonistas al reparto: Tierra del Fuego y la Ciudad de Buenos Aires, que no eran autónomos hace 32 años.De ese entrecruzamiento surge la información necesaria para saber no sólo qué porcentaje del total de recursos recibe cada una de las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires sino también cuál es el aporte que cada distrito realiza a la economía argentina. Y, en consecuencia, quiénes se benefician al recibir más recursos impositivos que el aporte económico que realizan y quiénes se perjudican por ser receptores de un porcentaje menor a la proporción que tienen en la economía del país.La información tiene fundamental importancia en medio del debate entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires, porque este es el distrito más perjudicado en la distribución de los recursos del Régimen de Coparticipación Federal de Impuestos: recibe un 68,92% menos de lo que aporta a la economía nacional.En el otro extremo, la provincia más favorecida en el reparto es Formosa, ya que se le envía un 465% más de su aporte al PBI, un beneficio que en los 32 años de vigencia del actual Régimen de Coparticipación no se reflejó en una mejora significativa como para reducir la brecha de desarrollo entre el estado gobernado por Gildo Insfrán y el resto del país.Además de CABA, cuatro provincias integran el lote de las que aportan más que lo que reciben: Neuquén, Buenos Aires, Chubut y Santa Cruz. Otras tres aportan y reciben porcentajes equivalentes (Santa Fe, Córdoba y Mendoza) y las 16 provincias restantes reciben por Coparticipación más de lo que representan en la economía argentina.En este último grupo se observa una marcada disparidad, entre el ya mencionado caso de Formosa y, por ejemplo, Tierra del Fuego, en el que la brecha es del 27,78%. Pero la mayoría recibe entre el doble y el triple de lo que aporta.En los 32 años de vigencia del actual Régimen de Coparticipación no se reflejó en una mejora significativa como para reducir la brecha de desarrollo entre el estado gobernado por Gildo Insfrán, el más favorecido, y el resto del paísUn 3,5% que representa 5,78 por cientoEl debate de los últimos días entre porteños y provincianos, estos últimos apoyados por el presidente Alberto Fernández (paradójicamente porteño) estribó en si correspondía mantener el actual aporte a la Ciudad Autónoma del 3,5% de la Coparticipación o reducirlo a un nivel que podría llegar al 2,5 por ciento.En rigor, el porcentaje que recibe la Ciudad es mayor a ese 3,5%, ya que la forma de calcularlo es diferente a la del resto de las jurisdicciones en que se divide el país, por haber sido el último distrito en alcanzar la autonomía y, en consecuencia, acceder al derecho ocho años después de la sanción de la Ley 23.548.La ley estableció 32 años atrás que el 42,34% de la masa coparticipable se destinaría al Estado nacional, el 1% a los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y el 56,66% restante a las provincias, que por entonces eran 22. En la actualidad, lo único que permanece sin cambios es el 1% de los ATN. A la Nación le corresponde el 38,14% y a las provincias (que ahora incluyen a Tierra del Fuego y CABA) el 60,86%. A esa asignación de procentajes se lo conoce como “distribución primaria”, en tanto la forma en que se reparte ese 60,86% entre las provincias constituye la “distribución secundaria”El 3,50% que se le asigna a la Ciudad de Buenos Aires está calculado sobre el total de la Coparticipación, pero si lo calculara dentro de la distribución secundaria (la masa de recursos que le corresponde a las provincias) el porcentaje subiría a 5,78 por cientoPero el 3,5% de la Ciudad de Buenos Aires está calculado sobre el 100%, es decir incluyendo también el 38,14% de la Nación y el 1% de los ATN. Si se lo calculara dentro de la distribución secundaria, el porcentaje sube a 5,78 por ciento.Pero incluso con ese aporte adicional de 2,28 puntos porcentuales la Ciudad de Buenos Aires continúa recibiendo notablemente menos de lo que aporta, que de acuerdo con el ISAP de Federico Muñoz y Asociados representa el 18,6% de la economía argentina.Detrás de CABA e incluso delante de la provincia de Buenos Aires, Neuquén es el segundo en la lista de perjudicados, principalmente por el crecimiento económico que representó en los últimos años la explotación de recursos no convencionales de gas y petróleo en el área de Vaca Muerta, que no siquiera eran un proyecto cuando se sancionó la ley de Coparticipación. En este caso, la brecha negativa llega al 57,37% y seguirá en aumento en la medida que se impulsen los emprendimientos hidrocarburíferos en la zona.Seguí leyendo:Tras las críticas del oficialismo porteño, intendentes bonaerenses defendieron la reducción de la coparticipación de la Ciudad de Buenos AiresLa trama secreta del conflicto entre Alberto Fernández y Rodríguez Larreta por la coparticipaciónRodríguez Larreta, tras la polémica por la coparticipación: “Ratifico mi vocación de mantener un diálogo constructivo con el Gobierno nacional”

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Los 5 factores que pueden limitar la recuperación del consumo

Los supermercados publicitan sus promos, aunque no siempre le resultan convenientes al consumidor (NA)Si tenemos comida en la heladera, ropa en el placard, techo en la cabeza y una cama para dormir somos más ricos que casi el 40 % de los argentinos. El deseo de cualquier ser humano que quiera vivir con dignidad es contar con “pan, techo, trabajo” y le agregaría salud.El pan (alimentos) de acuerdo el índice de precios al consumidor del Indec tuvo una variación acumulada en 2019 del 56,8%; el techo (construcción) acumulado a noviembre 2019 subió 50,2% y si necesitamos equipar y mantener la vivienda 63,7% y para el caso de salud 72,1%. Para mejorar estas condiciones hay que bajar la inflación y generar un escenario para crear riqueza, producción y lo que faltaba en el deseo de cualquiera ser humano: trabajo.Todos los cañones están puestos en incrementar una parte del consumo privado (en este caso familias). ¿Por qué la otra parte que corresponde a empresas dependerá de las expectativas y resultados reales del plan?. Hasta ahora la única política fiscal conocida fue mediante la aprobación de la “Ley de Emergencia” consistente en generar una distribución de los ingresos vía mayores niveles impositivos sobre ciertos sectores para transferir a aquellos de menores ingresos.De acuerdo a Undav el paquete implica adicional para jubilados y pensionados $46.000 millones, beneficiarios de la AUH $16.000 millones, aumento a estatales de la APN $2.100 millones, tarjeta alimentaria $3.000 millones, congelamiento de medicamentos $3.050 millones, congelamiento de naftas y peajes $9.150 millones, congelamiento de servicios públicos (luz, agua, gas, transporte) por 6 meses $22.050 millones, aumento remunerativo a privados $20.000 millones. Unos $121.000 millones, 0,5% del PBI y 0,74% del consumo privado.El paquete de medidas de incentivos al consumo implica un adicional para jubilados y pensionados, principalmente, de unos $121.000 millones, 0,5% del PBI y 0,74% de la demanda privada (Undav)Si nos ponemos en lugar posición de toma de decisiones no todo este ingreso adicional va a generar un consumo adicional. ¿Por qué no sería así?1- Deudas: Los favorecidos por la transferencia ingresos son los más endeudados. Para el caso de Jubilados y Pensionados el 70% debe algún tipo de préstamo, y si bien los que perciben menos de $19.600 tuvieron en diciembre y enero un bono compensador, hasta ahora no lo cobrarán en febrero; y para los beneficiarios de AUH el 90% tiene deudas. En el caso de las familias 4,4% está en situación de irregularidad con los créditos tomados, de acuerdo con datos del Banco Central de la República Argentina; y debe en promedio unos $140.000, es decir unos 3 salarios promedios; y un poco más de 9 salarios mínimos vital y móvil.Se estima que el 70% de los Jubilados y Pensionados debe algún tipo de préstamo, y por ahora en febrero no tendrán un bono compensador como en diciembre y enero (Telam)2- Bienes: Habría que evaluar hacia qué tipo de productos podría ir el excedente de ingreso, a nivel masivo tiene un punto de partida muy malo de arrastre de 2019, por las caídas de las compras en supermercados 10,8%, en hipermercados 7%, en canal mayorista 4%, de acuerdo a Focus Market – Scanntech. De ahí que la desaceleración de la caída se verá más rápida en ese segmento que en bienes durables como indumentaria, calzado, marroquinería que de acuerdo a la CAME durante 2019 tuvieron una baja del 11,6 por ciento.3- Tasas: El Banco Central sigue con la política de gradual disminución, ahora en 50% anual el tipo de interés de política monetaria. Sin embargo, para el consumo la tasa de tarjeta de crédito por fuera de los programas Ahora (6, 12, 18) sigue en niveles elevados y con costo financiero total de hasta 200% anual. Seguramente acá también se buscará disminuir los costos. Para el caso del ahorro la situación no es mejor. Hoy el interés ofrecido por una colocación a plazo fijo oscila entre 35% y 37% anual, sería real negativa; y como ya ha sucedido en otros momentos sin posibilidad de ahorrar en divisa extranjera por el impuesto del 30% la propensión a consumir no será solo una opción sino en muchos casos una obligación para evitar que el poder adquisitivo del peso no se escurra entre las manos. La alternativa que estará ofreciendo el Banco Central a través de los bancos es un nuevo instrumento financiero que rendirá UVA +1 nominal anual para las colocaciones en pesos, pero con un plazo mínimo de 90 días.La tasa de tarjeta de crédito por fuera de los programas Ahora (6, 12, 18) sigue en niveles elevados y con costo financiero total de hasta 200% anual4- Inversión: Hasta el propio John Keynes, bajo la heterodoxia propuesta por las medidas económicas actuales para impulsar el consumo, sostiene: “si el ahorro es la medicina y el consumo es la mermelada, la mermelada extra tiene que ser proporcionada al tamaño de la medicina adicional”. La duda por parte del sector empresario es si los intentos de incrementar el consumo será sostenible en el tiempo o será solo veranito en pleno otoño e invierno. Las condiciones para mejorar la ocupación aún no están dadas por la altas contribuciones patronales sobre la nómina salarial que pone a las pymes en una situación de alta carga impositiva, juicios laborales y doble indemnización sobre la nómina actual pero que genera un sobrecosto para aquella que deba despedir por que el contexto heredado no ayuda.Las condiciones para mejorar la ocupación aún no están dadas por la altas contribuciones patronales sobre la nómina salarial que pone a las pymes en una situación de alta carga impositiva, juicios laborales y doble indemnización sobre la nómina actual Por otra parte, los niveles de inversión requeridos para incrementar la ocupación son demasiado grandes y se parte de empresas sobrestockeadas en almacén y depósitos y con uso de la capacidad instalada de sólo 60,7%, según datos del Indec. Hay que recordar que cuando un agente económico toma la decisión de invertir por ejemplo en un bien de capital lo hace sobre el rendimiento probable del mismo y el costo de reposición. Lo que le ha sucedido a una pyme incluso en contexto de expansión del consumo que la ganancia neta luego del pago de impuestos no le da margen alguno para reinvertir utilidades en este concepto y sus niveles de informalidad son altos por que la presión tributaria es alta y no al revés.En materia de crédito la búsqueda será bajar tasa de interés pero la eficiencia marginal del capital seguirá siendo baja en la Argentina sino hay cambios en materia impositiva con la incertidumbre que el precio proyectado de un bien no tenga certeza sobre su rendimiento probable en contexto inflacionario.Los niveles de inversión requeridos para incrementar la ocupación son demasiado grandes y se parte de empresas sobrestockeadas en almacén y depósitos y con uso de la capacidad instalada de sólo 60,7 por ciento5- Inflación: No se puede proyectar una suba de precios al consumidor para 2020 cuando aún no se determinó una política monetaria y fiscal dentro de un plan económico integral. El mismo está condicionado a las negociaciones por la deuda con el FMI y acreedores privados. El Gobierno parece ir dando pasos pero no pautas sobre el recorrido futuro en esta materia más que lo intentos de desindexar la economía en el primer semestre vía congelamiento de tarifa servicios públicos y acuerdo de precios.El economista norteamericano Henry George decía “El estado ideal no es aquel en que cada uno tiene acceso a la misma cantidad de riqueza, sino en proporción a su contribución a la riqueza general”. Comenzamos por distribuir la riqueza generada por “emergencia” con los stocks existentes. El desafío del Gobierno pasará por recuperar los incentivos para recupera la inversión, generar riqueza, producción y empleo en forma sostenible para que la distribución sea a partir de agrandar la torta para distribuir más porciones y más grandes en el tiempo y no la misma torta con porciones cada vez más pequeñas.Todos conceptos que están fuera del mapa argentino desde hace ya 9 años. Ni hablar sobre la competitividad y productividad de la economía. Una ilusión “macrista” que solo paso por las promesas y deseos y esperemos que no sea ahora solo una utopía “albertista”.El autor es Analista Económico y Director de la Consultora Focus MarketSeguí leyendo:La revista “The Economist” asegura que el Banco Central se convirtió en la imprenta de la Casa RosadaVaca Muerta: el Gobierno enviará al Congreso un nuevo proyecto de ley de Hidrocarburos para que se trate en extraordinarias

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El Gobierno ofrecerá un canje de deuda de $146.000 millones por nuevos títulos a mayor plazo

(Wikipedia)El Gobierno realizará el próximo lunes una operación de canje de títulos públicos por $146.000 millones, en una licitación por “adhesión” en busca de mejorar el perfil de vencimientos de deuda. Ofrecerá Letras del Tesoro Capitalizables en Pesos (Lecaps) que tienen vencimientos entre febrero y abril próximos, por dos títulos similares que vencerán el 18 de septiembre y el 22 de diciembre próximos.“El propósito es despejar el panorama de vencimientos para que sea más largo y menos cargado el cronograma”, señalaron a Infobae fuentes del Palacio de Hacienda. Agregaron que lo que se busca es empezar a armar “un mercado de opciones en pesos más lógico”.El título con vencimientos en septiembre devengará intereses a la tasa nominal anual equivalente a la Badlar privada más un margen de 400 puntos básicos que se pagarán íntegramente al vencimiento. El que tiene vencimiento en diciembre tendrá la misma tasa nominal, más un margen de 550 puntos básicos, y los intereses también se pagarán íntegramente al vencimiento.El canje “permitirá mejorar el perfil de vencimientos de la deuda pública denominada en pesos”, y la operación cumple los objetivos de la ley financiera de mejorar los plazos, bajar las tasas y no aumentar el pasivoLos títulos que se ofrecen en el canje son Letras del Tesoro Capitalizables en pesos, con vencimiento 30 de agosto próximo por $45.155 mil millones, otra con vencimiento el 28 de febrero por $23,753 millones, otra que vence el 13 de septiembre por millones $59.298, otra que 11 de octubre por $45.558 millones y la última que vence el 15 de noviembre por $40.497 millones.El total emitido de esas cinco Lecap asciende a 214.000 millones de pesos, de los cuales restan pagos futuros por unos 146.000 millones.Martín Guzmán, ministro de Economía. (Mariana Greif/)“La estrategia apunta a despejar el horizonte de vencimientos de corto plazo. Estirar la duración de esos vencimientos es una forma de atender más del 58% de las obligaciones de Lecap con privados en 2020. Al mismo tiempo, le pondría menor presión a la necesidad de emitir dinero y, por lo tanto, a la brecha cambiaria y a la inflación”, señaló a Infobae Nery Persichini, gerente de Inversiones de GMA Capital.Con esta operación se busca también descomprimir el cronograma de vencimientos del primer semestre, según explicaron las fuentes oficiales.Cabe recordar que la recepción de ofertas comenzará a las 11:00 y finalizará a las 15:00 del próximo 20 de enero.La operación le permitirá a los tenedores de los instrumentos elegibles canjear los títulos en condiciones de mercado recibiendo títulos nuevos a tasa variable, más un margen diferencial a mayor plazo.Seguí leyendo:Primer viaje de Guzmán al exterior para negociar la deuda: se reunirá con bonistas en Nueva York el 28 de eneroSemana financiera: las acciones y los bonos soportaron el vaivén por el reperfilamiento de provincias

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Maraña tributaria: la lista completa de los 166 impuestos que se pagan en la Argentina

(iStock)La cuenta es contundente: 42 impuestos nacionales, 41 impuestos provinciales, 83 “tasas” municipales. Total: 166 tributos que pesan sobre cualquier posesión o actividad en la Argentina.El Vademecum Impositivo, un completo trabajo de búsqueda por todos los niveles de gobierno que realiza el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que encabeza el economista Nadin Argañaraz, será actualizado en febrero. La edición 2019 arrojaba 163. La Fundación Libertad y Progreso lo tomó y sumó dos del período, como el impuesto PAIS. La lista incluye desde los impuestos más conocidos y fiscalmente rendidores para la AFIP, como el impuesto a las Ganancias, el IVA, el impuesto a los Bienes Personales, los “Derechos de Exportación” (más conocidos como “retenciones”) y el impuesto al cheque hasta los “derechos”, “contribuciones” y “tasas” más extravagantes.Una categoría aparte, siempre entre los tributos “nacionales” son los “impuestos internos”, de los que muy pocos se salvan: tabaco, bebidas alcohólicas, cervezas, bebidas analcohólicas, jarabes, extractos y concentrados, champañas, objetos suntuarios, vehículos automóviles y motores, embarcaciones y aeronaves de recreo o deportes, productos electrónicos, seguros y telefonía satelital.La creatividad tributaria no se agota allí: también están los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxico de carbono, a la energía eléctrica, el impuesto “de emergencia” a los gigarrillos, a los espectáculos cinematográficos, aquel que se destina al “Fondo Especial del Tabaco”, el recargo al Gas Natural, el impuesto al juego, y también, por supuesto, los Derechos de Importación, la tasa de estadística y el impuesto a la renta financiera.“Argentina es un infierno tributario, es uno de los países con mayor presión fiscal del mundo”, le aseguró hoy a Infobae Martín Litwak, CEO de Untitled, una boutique de servicios legales especializados en planificación patrimonial internacional, y autor de “Cómo protegen sus activos los más ricos y por qué deberíamos imitarlos”, libro que presentó en Punta el Este. “Los paraísos fiscales existen gracias a los infiernos tributarios”, agrego el abogado argentino.La cantidad de tributos no es proporcional a su eficacia recaudatoria. Aproximadamente el 80% de la recaudación fiscal del país es de origen nacional, las provincias aportan cerca de 16 % del total y los municipios explican el restante 4%. En cuanto al gasto, provincias y municipios se llevan el 40%; la diferencia se cubre con muy variados métodos de transferencia de fondos, desde la Coparticipación Federal hasta Adelantos del Tesoro, amén de una miríada de fondos y leyes especiales.Nación, provincias, municipiosSi se quiere escapar no ya del impuesto, sino al menos de la territorialidad tributaria, el contribuyente argentino será alcanzado por el impuesto a los pasajes al exterior, al que ahora se vino a agregar el tributo número 42 de la lista de cargos “nacionales”, el impuesto PAIS, del 30% para quien quiera acceder a divisas extranjeras, sea con fines de turismo, ahorro o cualquier otro destino.Las provincias suman a esa panoplia el impuesto inmobiliario y el impuesto a los Ingresos Brutos, que las agencias recaudadoras provinciales cobran sobre todas y cada una de las etapas del proceso productivo, haciendo que su impacto final sobre los precios, por “efecto cascada”, sea mucho mayor que las alícuotas de un dígito del tributo, que cada tanto retocan gobernadores y legislaturas.Además, las provincias gravan el juego (loterías, rifas, concursos, tómbolas y otros juegos de azar), y también cobran impuesto a los automotores y a “la transmisión gratuita de bienes”. Tampoco se les olvida gravar la “generación de residuos sólidos urbanos", sean éstos “húmedos” o ”áridos”, amén de hacerlo con el uso de superficie, espacio aéreo a subsuelo de la “vía pública”, que será pública pero no gratuita.Mercedes Marcó del Ponto, directora de la AFIPTambién hay tasas o "derechos” como los que gravan el ejercicio de “profesiones liberales”, derechos de cementerio, de timbres, o penalizaciones como las tasas de depósito por mercadería en infracción.A nivel municipal, la enumeración es un homenaje a la inventiva de ediles y jefes comunales. En principio, las “tasas” municipales deben ser la contrapartida de servicios específicos, cuestión ardua de comprobar. Las tasas más conocidas, según la localidad que se trate son “Seguridad e Higiene”, “Comercio e Industria”, “Limpieza e Higiene”, a menudo complementadas por lo que se debe oblar por las respectivas “habilitaciones”, que a menudo deben renovarse anualmente.Derecho de patentes, derecho de oficina, derecho a los espectáculos públicos, tasa por “inspección de pesas y medidas”, tasa por “control de marcas y señales”, por “plusvalía urbanística”, por servicio de inspección veterinaria, por venta ambulante, registro de conductor, por uso de la Terminal de Ómnibus, por control de animales en la vía pública, tasa de deportes, tasa de salud. Y así hasta llegar a 166.Seguí leyendo:Extienden por un mes la validez de los billetes de 5 pesos

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Dinero digital: ¿qué cosas tienen que pasar para que se avance con la reducción del uso de efectivo?

(Shutterstock) (Userss/)¿En efectivo, con tarjeta, o con código QR? El número de personas que se inclina por la segunda y la tercera opción continúa creciendo, especialmente entre los más jóvenes -en la franja de los millennials y sobre todo en grandes urbes-.Una de las incógnitas en el mundo financiero actual tiene que ver con cuándo se dejará de usar el dinero en efectivo. Algo impensado hace algunas décadas, ya supone un destino más cercano. Los teléfonos celulares, la necesidad de que todo sea rápido y fácil en un mundo con grandes avances tecnológicos, la seguridad y un crecimiento voraz en la digitalización de los bancos, sumado a la llegada de las fintech, colaboraron para avanzar en el proceso. A medida que pasa el tiempo, el dinero en efectivo es menos importante.En la actualidad, los documentos de identidad digitales hacen más fácil que nunca abrir una cuenta. Asimismo, la digitalización de los pagos en efectivo permiten que más personas empiecen a usar cuentas de transacciones. Mientras que los servicios financieros a través de celulares permiten que haya un acceso incluso en las zonas más remotas.Los documentos de identidad digitales hacen más fácil que nunca abrir una cuenta. Asimismo, la digitalización de los pagos en efectivo permiten que más personas empiecen a usar cuentas de transaccionesPero para lograr este avance hacia el dinero digital, resulta fundamental dar pasos firmes en lo que respecta a la inclusión financiera. El uso de tarjetas de crédito y débito aún es bajo en la Argentina: sólo $2 de cada $10 del total del consumo de los argentinos se hacen con débito o crédito, mientras que $ 7 se concretan en efectivo. Así se desprende del Informe de gastos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) que llevó a cabo el Instituto Nacional de Estadísticias y Censos (Indec) entre 2017 y 2018, en el que se agrega que el resto se hace a través de homebanking y otros medios.El uso del plástico en las transacciones de las familias se mantiene reducidoNo hay que perder de vista que muchos comercios incentivan las compras en efectivo ofreciendo descuentos, algo que se encuentra prohibido. Es que al cobrar en billetes, muchos negocios evitan emitir factura para no tener que pagar impuestos como el IVA o Ingresos Brutos, y tampoco Ganancias por esas ventas.Esas prácticas de los comercios suelen suceder ante la falta de fiscalización de la AFIP por lo que las empresas no temen en publicitar en vidriera los descuentos por pago en efectivo.En tanto, un estudio denominado “Ciudades sin Efectivo” que realizó Visa junto con la empresa norteamericana Roubini ThoughtLab revela que, sólo en Estados Unidos, el efectivo conlleva un costo de 200.000 millones de dólares anualmente mientras que en India se estima que el costo es de 28.000 millones de dólares estadounidenses.En la era digital actual, “las monedas y los billetes son de hecho un anacronismo”, afirma. “Hacen que los pagos sean increíblemente difíciles, con gente desperdiciando todo tipo de tiempo en la caja mientras esperan a que la persona delante de ellos encuentre efectivo o que la cajera devuelva el cambio”.En la era digital actual,“las monedas y los billetes son de hecho considerados un anacronismo“Ese estudio expone las importantes ventajas para consumidores, empresas y gobiernos a medida que las ciudades adopten más ampliamente los pagos digitales”, destaca en diálogo con Infobae Gabriela Renaudo, gerente general de Visa Argentina y Conos Sur.“Las sociedades que sustituyen el efectivo con los pagos digitales reciben beneficios gracias a un mayor crecimiento económico, una menor tasa delictiva, un mayor número de empleos, salarios más altos y mayor productividad de los trabajadores”, asevera.Gabriela Renaudo, gerente general de Visa Argentina y Conos Sur.La investigación esclarece los altos costos del efectivo. En promedio, las empresas gastan un 2% de los ingresos por mes en cobros no digitales. El porcentaje aumenta al 3% para algunas ciudades, como San Pablo y Tokio, y empresas más grandes. El tiempo promedio de circulación del dinero físico (tiempo que tardan los fondos en aparecer en una cuenta bancaria) puede variar desde un día y medio para el efectivo hasta tres días para los cheques en mercados en donde el uso de cheques es habitual.Si bien el nivel varía según el tamaño del negocio, las empresas gastan un promedio de 68 horas por semana en la gestión del efectivo. El número de horas es incluso mayor en ciertas ciudades como Bangkok (89 horas) y Tokio (en torno a 86 horas).En promedio, las empresas gastan un 2% de los ingresos por mes en cobros no digitales. El porcentaje aumenta al 3% para algunas ciudades, como San Pablo y TokioAsimismo, las empresas pierden una cifra equivalente al 4% de sus ingresos al mes por robo, dinero falso y déficit en la caja registradora. Mientras que los importes tienden a ser inferiores en ciudades de mercados desarrollados como Chicago (1%) y Tokio (2%), pueden ser muy elevados en ciudades de mercados emergentes como San Pablo y Lagos (9% cada una).El estudio agrega que en general, las empresas gastan algo más de 88 horas al mes en procesar aproximadamente el 45% de sus pagos que realizan con efectivo, cheques o giros bancarios. Pasan la misma cantidad de tiempo procesando el 55% de sus pagos efectuados de forma digital, lo cual significa que estos pagos, en promedio, llevan menos tiempo.El rol de los bancosLos bancos juegan un rol fundamental con respecto a la inclusión financiera brindando herramientas y tecnología con el fin de avanzar hacia la digitalización.Desde Banco Ciudad, por caso, aseguran que además de implementar una serie de beneficios para la adhesión al débito automático de diversos servicios y también para el comercio, trabajando conjuntamente con FECOBA para impulsar la bancarizacin de las transacciones reduciendo costos para los comerciantes abordan esta temática desde tres dimensiones: educación financiera, asistencia crediticia a microeprendedores y presencia en zonas vulnerables. Detallan que entre 2018 y 2019 realizaron más de 800 talleres de capacitación y se bancarizó a más de 7.000 recuperadores urbanos, 1.500 ex manteros y 9000 familias en situación de calle; entregaron posnets gratuitos para feriantes y comerciantes de barrios vulnerables; y dieron más de 20.800 microcréditos por $1.149 millones. Marcos Devoto, gerente de Gestión Financiera de Santander Argentina, sostiene en dialogo con Infobae que constantemente la entidad está buscando soluciones para disminuir el uso de efectivo y favorecer el dinero digital. En ese sentido, afirma que unas de las principales acciones es premiar los cobros y los pagos con débito y crédito en cuenta.“Desde el año pasado, sorteamos 100 sueldos de $30.000 por mes a quienes acrediten sueldos en la cuenta (cobros) y a quienes paguen con tarjeta de débito o crédito. Tenemos múltiples descuentos y beneficios en cientos de comercios por pagar con débito o crédito”, detalla.Otra de las medidas del banco para fomentar el uso del dinero digital tiene que ver con la bonificación de parte de las facturas de servicios como luz, agua y gas por adherirlas al débito automático.En el centro de Londres una artista callejera usa un lector de tarjetas contactless para donaciones (AFP) (AFP/)“Hacemos promociones para que los comercios tengan las terminales de tarjetas (posnet) de manera más económica y sencilla. Además, hemos trabajado en la inclusión financiera en zonas vulnerables, actualmente tenemos seis sucursales de integración social en barrios del Gran Buenos Aires (Barrio Itatí, La Juanita, San Miguel Oeste, entre otros) y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Barrio 31). Trabajamos en la utilización de tarjeta de débito y crédito con límites adaptados a las necesidades de esas zonas”, explica gerente de Gestión Financiera de Santander a nivel local.Para el Banco BBVA, es claro que el uso del efectivo está en retroceso, en el mundo y la Argentina no es ajena a este comportamiento. “La velocidad en estos cambios de comportamiento no es igual en todos lados ni en todas las generaciones. Los bancos, como así también otras industrias y los Estados, estamos generando herramientas para facilitar esta conversión. Lo fundamental es brindar seguridad, simplicidad en el uso, y en lo posible que la experiencia comparativamente con el uso de efectivo sea superadora e innovadora. En el momento en que la gente perciba que el uso del dinero físico es un inconveniente, es un indicador de que ese futuro ha llegado”, consideran.Para la entidad privada la tendencia es que los pagos electrónicos, en todas sus formas, las vigentes y las que vendrán, incrementen su uso y adopción en la población. Ya sea porque las generaciones más grandes las usen por sus beneficios, o porque las nuevas generaciones no ven otra forma de relacionarse con el dinero.Lo fundamental es brindar seguridad, simplicidad en el uso, y en lo posible que la experiencia comparativamente con el uso de efectivo sea superadora e innovadoraEn otro orden, consideran que importante destacar que la expansión de los métodos electrónicos de pago contribuyen al blanqueo de la economía. “Los pagos con tarjetas ya sea de crédito o de débito así lo están demostrando”, aseguran. Entre los beneficios destacan la seguridad, trazabilidad de las operaciones, blanqueo y su correspondiente contribución impositiva.Herramientas como los pagos de código QR (códigos de barra) facilitan y reducen los tiempos que necesita una persona para realizar un pago, siendo esto un gran beneficio y también para los comercios que lo utilizan.(Foto: Pixabay)Ezequiel Valls, líder de Everyday Banking del Banco Galicia, afirma que el uso de efectivo permite la facilidad de operar relativamente rápido y tiene la característica de no dejar rastro para el caso de aquellos que se manejan en el mercado informal o que quieren evitar controles. Por eso aclara: “El foco y la capacidad de acción de los bancos está puesto en bajar las barreras de entrada en el sistema financiero, facilitando el ingreso a través de medios digitales, que ofrecen procesos más simples”.“Estos procesos permiten la apertura de cuentas, que hasta no hace mucho debían realizarse de manera presencia y en horarios restringidos. Por otro lado, tenemos oportunidades importantes en simplificar el uso y el seguimiento de los medios electrónicos de pago, trabajando tanto del lado de los consumidores en el cambio de hábitos, como de los comercios en la aceptación”, sostiene.La bancarización ayuda pero en contra de la economía en negro se necesitan más incentivos. Controles más exigentes e incentivos fiscales que desalienten la operación en efectivo”En ese sentido, considera que desde la entidad privada ven oportunidades de agregar valor en colaborar en el ordenamiento de la vida financiera de los usuarios, permitiendo planificar mejor sus consumos y tomar mejores decisiones financieras. “Una muestra de que estos movimientos empiezan a verse reflejados es que, durante los últimos cuatro años, las extracciones de billetes aumentaron un 70% acumulado, mientras que las compras con débito lo hicieron en un 114%”, subraya.Con respecto al avance del dinero digital en detrimento de la economía en negro, señala: “La bancarización ayuda pero en contra de la economía en negro se necesitan más incentivos. Controles más exigentes e incentivos fiscales que desalienten la operación en efectivo”.La bancarización ayuda pero en contra de la economía en negro se necesitan más incentivos. Controles más exigentes e incentivos fiscales que desalienten la operación en efectivo”En tanto, desde el Banco Nación, entidad pública, manifiestan que la industria no ha estado exenta de los cambios tecnológicos en materia de transformación digital. “Eso ha generado que el acceso a soluciones que desarrollen y fomenten medios de pago electrónico haya crecido fuertemente mínimamente en los últimos 5 años. En Argentina, aún los medios de pago tradicionales como tarjetas de crédito y de débito siguen liderando el ranking de utilización de medios de pago electrónicos, mientras que las transferencias persona a personas y los pagos QR vienen creciendo, pero aún representan transacciones marginales en el global”.La industria financiera no ha estado exenta de los cambios tecnológicos en materia de transformación digitalInclusión financiera en ArgentinaEl Banco Central de la República Argentina publicó en 2019 un Informe de Inclusión Financiera, un reporte de periodicidad semestral orientado a comunicar el estado de la inclusión financiera en el país y a dar cuenta de las medidas adoptadas en la materia.El mismo arrojó que Argentina registraba un 80% de adultos con al menos una cuenta de depósito -caja de ahorro o cuenta corriente- en una entidad financiera regulada a marzo de 2018. Este valor puede considerarse elevado para una economía de nuestras características, comunicó la entidad, al tiempo que agregó que en países de ingresos altos, la tasa de penetración de una cuenta bancaria básica es de 95% mientras que, en las jurisdicciones clasificadas por el Banco Mundial de ingresos medio altos, grupo en el que se encuentra categorizada Argentina, este indicador se acerca a 73 por ciento.El papel de la regulaciónEl Gobierno viene dando pequeños pasos en el sentido de acompañar el cambio cultural que implica el salto a la utilización del dinero digital. Desde el 1 de enero, bajó la denominada “tasa de intercambio” que los bancos cobran a los comercios por cada operación. La medida se enmarca en un cronograma dictado en marzo de 2017 por el Banco Central de la República Argentina que había previsto la reducción año tras año, con el objetivo de reducir los costos del uso del dinero de plástico y promover su expansión.Desde el 1 de enero, el Banco Central bajó la denominada “tasa de intercambio” que los bancos cobran a los comercios por cada operación (Reuters) (AGUSTIN MARCARIAN/)Según informó mediante un comunicado la Cámara Argentina de Comercio (CAC) desde el primer día del 2020 “el arancel máximo que pagarán los comercios será de 2% por operaciones con tarjetas de crédito y de 0,9% con tarjetas de débito”. Desde la entidad señalaron que la medida va en sintonía con el pedido que la Cámara le hizo recientemente al Gobierno Nacional de continuar con la baja en el tope de aranceles.Cabe recordar que la reducción gradual de las comisiones fue posible luego del acuerdo suscrito por la CAC y las empresas Prisma, First Data, Cabal, Tarjeta Naranja, Italcred y Tarshop en marzo de 2017. El convenio, junto a la desinversión de Prisma como consecuencia de la denuncia efectuada por la CAC por abuso de posición dominante.Con este cambio para 2020 la tasa para las tarjetas de créditos queda en 2% y para las de débito en 0,9% y para el 2021 en adelante en 1,8% y 0,8% respectivamente, en el esquema original publicado el 30 de marzo de 2017 era de 1,5% y de 0,70% y para el año siguiente en adelante era de 1,30% y 0,60 por ciento.Seguí leyendo:Alphabet se une a Apple y Microsoft en el club de las empresas valuadas en un billón de dólaresCómo funcionarán los nuevos plazos fijos en UVA, una herramienta que le asegura al ahorrista que no perderá frente a la inflación

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