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Economía

Wall Street cotiza en baja y las bolsas del mundo caen por temor a una segunda ola de coronavirus

(Reuters) (Lucas Jackson/)Las acciones estadounidenses se negocian este lunes con un fuerte desplome, en sintonía con los mercados de Asia y Europa, ante la resurgencia de nuevos casos de coronavirus en China y parte de Estados Unidos, que afectaron a las esperanzas de una rápida recuperación económica que llevaron al Nasdaq a récords máximos la semana pasada.En la apertura, el promedio industrial Dow Jones cae hasta 2,5% en los primeros minutos de negociación, por debajo de los 25 mil puntos; el índice S&P 500 cedía casi 2%, y el Nasdaq Composite cae 1,4 por ciento. Sin embargo, las pérdidas se fueron moderando y llegan a menos de 1 por ciento.Por su parte, las bolsas europeas también llegaron a ceder con fuerza. El STOXX 600 paneuropeo perdía hasta 3%, aunque luego recuperó parte del terreno hasta un negativo de 1 por ciento. Hacia las 10 GMT, el índice aleman DAX encabeza las pérdidas en las principales plazas europeas, con una caída de 1,4%, mientras que la bolsa de París pierde 1,3% y la de Londres, 1 por ciento. En tanto, el parqué de Madrid pierde 1,5% y en Milán el FTSE retrocede 0,6 por ciento.Las plazas globales de renta variable comenzaban la semana con noticia sombrías ya que el reciente brote en Beijing, que ha sido rastreado hasta un enorme mercado de alimentos al por mayor, reavivaba los temores de los daños económicos causados por la crisis sanitaria.El Nikkei cae al cierre un 3,47 % por nuevos temores sobre la covid-19. EFE/EPA/FRANCK ROBICHON/Archivo (FRANCK ROBICHON/)Otro factor que influía en la caída era el descenso del 3,3 % del precio del barril de petróleo (el Brent, de referencia en Europa, se cambiaba a 37,4 dólares).Previamente, la Bolsa de Tokio cerró con un descenso del 3,47 % en su principal indicador, el Nikkei, una caída que se agudizó después del descanso del mediodía por temores de un rebrote de la covid-19 tanto dentro como fuera de Japón.Aunque el comportamiento negativo se mantuvo desde el inicio de las operaciones y en la primera mitad de la sesión el descenso fue contenido, después del mediodía la caída se agudizó por una ola de ventas ligadas al desarrollo de la pandemia de coronavirus. Entre los operadores surgieron preocupaciones porque este domingo se dio a conocer que en las 24 horas anteriores se habían detectado 47 nuevos contagios de coronavirus, la cifra diaria más alta desde comienzos de mayo.Según los analistas, también influyó entre los operadores datos sobre la evolución global de la pandemia, incluyendo la situación en países como Estados Unidos, donde ya han muerto unas 116.000 personas, y un nuevo brote en China, origen del nuevo coronavirus.Con información de AFPMÁS SOBRE ESTE TEMA:La fortuna de Bill Gates recibe un nuevo impulso tras el exitoso debut en la bolsa de su última inversión

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El impacto de la cuarentena: 15.000 empresas dejaron de pagar las cargas sociales y cayó fuerte el empleo formal

Tras la parálisis de abril, en mayo comenzó a reactivarse la producción, aunque por ahora con muy pocas ventas (EFEI0404/)El aislamiento obligatorio dispuesto a mediados de marzo para evitar la propagación del Covid-19 tuvo un fortísimo impacto en las empresas, que recién en mayo retomaron la producción, pero con todavía importantes restricciones en las zonas con mayor aglomeración de personas y más impacto en la actividad, como es por ejemplo el AMBA.Uno de los reflejos de esta realidad es que, entre febrero y abril, unas 15.000 empresas (2,8% del total) dejaron de presentar las declaraciones juradas de la seguridad social ante la AFIP y el empleo mostró bajas significativas, precisó el informe “Panorama Productivo” de junio elaborado por el Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) del Ministerio de Desarrollo Productivo y dado a conocer este mediodía. Esta información había sido adelantada por Infobae a fines de mayo.De acuerdo con los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en abril aportaron 526.434 empresas, lo que refleja una caída de 14.923 firmas respecto de febrero. Ello implicó que 78.757 trabajadores se vieran afectados. En cuanto a los empleados cotizantes (los que están registrados pero sin aportes), la cifra cayó en abril en 1,3 millón.El sector de hoteles y restaurantes fue el más afectado en cuanto a los aportes a la seguridad social, ya que reflejó una caída del 8% en la cantidad de empresas que presentan declaraciones juradas. Según enfatizó Desarrollo Productivo, “si bien es prematuro catalogar esto como cierres definitivos, es un dato que ilustra el daño que ha generado el Covid-19”.Del mismo modo, el empleo formal ha exhibido bajas significativas tras los primeros signos de mejoría observados en el primer bimestre, precisa el informe. En marzo, la cantidad de asalariados formales en las empresas cayó 0,8% (-48 mil puestos) -la mayor disminución mensual desde la crisis de 2002-, en tanto que en abril esa baja se habría consolidado (-0,6%, la más pronunciada para un mes de abril desde 2002), tal como se desprende de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) que elabora el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.El "Panorama productivo" es realizado por el Ministerio de Desarrollo Productivo que conduce Matías Kulfas (AGUSTIN MARCARIAN/)La principal razón de estas contracciones no son los despidos (que explicaron alrededor del 10% de las bajas de abril), sino que son muy pocas las empresas que estuvieron incorporando personal: la tasa de entrada (el porcentaje de altas sobre la dotación del mes anterior) se ubicó en el 0,4%, la menor desde por lo menos 2001. De este modo, las bajas que se producen por distintas razones -renuncias, finalización de contratos, finalización del período de prueba, entre otros motivos- no se compensan con nuevas contrataciones. A ello se le suman las suspensiones, que alcanzaron en abril al 7,5% de los ocupados, la mayor cifra desde, por lo menos, 2006.¿Reactivación?El documento de la cartera que dirige Matías Kulfas asegura que la industria y el comercio ya se encuentran habilitadas casi en su totalidad en gran parte del país. A principios de junio, 15 provincias tenían más del 80% del empleo privado autorizado para trabajar; seis se encontraban entre el 75% y el 80%, y solo 3 por debajo del 70% (CABA, Buenos Aires y Chaco).En el caso de la actividad manufacturera, está habilitada para producir en todo el país salvo en AMBA, mientras que el comercio está autorizado en un 85% en todo el país, con 20 provincias por encima del 95%. “En la gran mayoría del país la reapertura ha sido pronunciada; en tanto, en el AMBA la reapertura de actividades se dio a un ritmo menor al resto de las provincias debido a las mayores dificultades para controlar la pandemia”, precisa el informe. El problema, aseguran los empresarios, es que las ventas se desplomaron; en el caso de los comerciantes, están al 20% a 30% de su actividad normal previo a la pandemia.A su vez, el consumo de energía en las plantas industriales se recuperó en la mayoría de los sectores, aunque a inicios de junio permanece aún por debajo de los niveles pre-cuarentena.El documento también detalla los distintos esquemas de asistencia que se han generado desde el Estado en los últimos tres meses. Como la cartera precisó en el informe del mes pasado, hoy el 89% de la población argentina (unas 40 millones de personas) vive en un hogar en donde al menos una persona percibe un ingreso proveniente del Estado. Ello se debe a que más de 21 millones de adultos (el 47,2% de la población argentina) lo reciben individualmente.Los comercios también comenzaron a reactivarse, con estrictos protocolos sanitarios (Franco Fafasuli/)Actualmente, hay cuatro grandes fuentes de ingresos monetarios en los hogares por parte del Estado. Por un lado, están las jubilaciones y pensiones (alrededor de 7 millones de beneficiarios), con una cobertura casi total en los mayores de 65 años. Por otro, el empleo público (que hoy alcanza a aproximadamente 3,2 millones de personas, incluyendo docentes y médicos de instituciones públicas de los tres niveles de gobierno). Estos dos preexistían al coronavirus.Tras la pandemia, el Gobierno implementó el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) de $10.000, que alcanzó a 8,4 millones de personas en la primera ronda, y el Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), a partir del cual 2,3 millones de personas que trabajan en 245.000 empresas cobraron parte del sueldo de abril por parte del Estado. En tanto, en mayo lo hicieron 2,04 millones de trabajadores.Según la cartera productiva, el IFE junto con otras medidas de ayuda como la duplicación del monto de la AUH y la Tarjeta Alimentar en marzo y abril evitaron que entre 2,7 y 4,5 millones de personas cayeran en la pobreza y la indigencia en el último bimestre.También se aprobaron 479.000 créditos a tasa cero por un monto de $52.272 millones, de los cuales ya se otorgaron alrededor de 340.000. En cuanto a los créditos a tasa subsidiada del 24%, al 4 de junio se habían asistido a 136.000 empresas (mayormente PyMEs), por un monto de $231.000 millones.Seguí leyendo:Subas de precios y faltantes de electrónicos por las trabas al dólar importador y la cuarentenaBono Anses: mientras avanza el segundo pago del IFE, no descartan que haya un tercero

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Vicentin: organizan nuevas movilizaciones populares en rechazo a la intervención y expropiación

El banderazo de la semana pasada en AvellanedaTal como sucedió la semana pasada, la ciudadanía de Avellaneda, en el norte de la provincia de Santa Fe, se movilizará para expresar su rechazo a la decisión del gobierno de intervenir la empresa Vicentin, y avanzar con la expropiación de la misma. Hasta el momento se desconoce en qué momento se enviará el proyecto de expropiación al Congreso de la Nación, en medio de un clima de tensión por el alto rechazo que la medida que impulsa Alberto Fernández tiene por parte de los sectores de la cadena agroindustrial.Si bien tras la reunión en Olivos entre el Presidente y el CEO de Vicentin, surgió la posibilidad de presentar “alternativas superadoras” a la expropiación, como aseguró el gobernador Omar Perotti, al día siguiente de dicho encuentro el propio Fernández salió a decir que la expropiación era “el único modo de recuperar a la empresa”, a pesar que está muy complicado para el oficialismo conseguir los votos, especialmente en la Cámara de Diputados de la Nación, para aprobar la propuesta del gobierno.Es por eso que en los últimos días se intensificaron las negociaciones para llegar a un acuerdo de conformar una empresa mixta, que involucre a varios actores del movimiento cooperativo y también de las pymes agropecuarias de Santa Fe.Luis Basterra, ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación)El propio ministro de Agricultura, Luis Basterra, confirmó que existieron conversaciones para lograr conformar una empresa mixta, con varios actores participando de la misma y con YPF Agro. Por otro lado, aseguró que no estaba al tanto del anuncio del presidente sobre la expropiación de la empresa, aunque dijo haber formado parte de una instancia de diálogo donde se analizó la posibilidad del rescate de Vicentin. “Los que trabajamos la tierra no le damos tanta vuelta, acá hay una medida que es rescatar la empresa y que el Estado Nacional sea actor partícipe. Esa parte, estuvimos involucrados, la conversamos, la conveniencia, la oportunidad, me buscaron, transmití. El instrumento y la oportunidad, no. No podemos hacer una asamblea universitaria para que se decida”, aseguró Basterra en declaraciones radiales.Es cada vez más visible que en el oficialismo los que promueven la expropiación de Vicentin son los sectores vinculados al kirchnerismo, y que hay otros actores del gobierno que buscan presentar a Alberto Fernández una “alternativa superadora”, con el aval del gobierno de Santa Fe y de representantes del sector privado, con el convencimiento de que es muy complicado que el Congreso de la Nación avale la expropiación como se está planteando desde la semana pasada.Movilización Con este panorama de elevada incertidumbre, mañana a las 8hs, en Avellaneda, la comunidad se concentrará en la Calle 14 y Av. San Martín, para decir “No a la intervención y expropiación de nuestras empresas”. Se realizará un “bocinazo” desde la sede central de Vicentin hasta el Juzgado donde se tramita la convocatoria de acreedores de la empresa. La consigna de la movilización será: “Defendamos lo nuestro, Defendamos la República”.Horas después del anuncio realizado por Alberto Fernández hace una semana atrás, la población de Avellaneda salió a las calles a manifestar su descontento con la medida. “No estamos de acuerdo en expropiar la propiedad privada. El país se ha desarrollado en base a empresas como Vicentin, y es nuestro recurso humano que ha hecho grande a la región, y nosotros tenemos que defenderlo más allá que podamos opinar igual o no en algunas cuestiones", manifestó en ese momento el intendente de Avellaneda, Dionisio Scarpín.Por su parte, los integrantes de la Sociedad Rural de Reconquista, en un comunicado de prensa, expresaron: “No vinieron por Vicentin, no vinieron para proteger la producción. Vinieron por nosotros, vinieron por la democracia. Hoy nuestra bandera a media asta simboliza la tristeza ante el entierro de los valores republicanos. Hemos advertido sobre el uso del odio, y lamentablemente tuvimos razón. No juzgamos conductas empresariales, para ellos está la justicia. Desde el punto de vista ético juzgamos lo ilícito del accionar de un Poder que se atribuye la suma del poder público. Una Nación que respete su Constitución Nacional es una República. Avasallar la constitución es nuestra desintegración como Nación”.Seguí leyendo: Vicentin: el campo profundiza su rechazo al avance del Gobierno sobre la propiedad privada

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Emergencia frutícola: para comprar 1 kilo de pollo se necesitan producir 20 kilos de fruta

Productores frutícolas piden prorrogar la emergencia: para comprar 1 kilo de pollo necesitan 20 kilos de frutaLa producción de manzanas y peras en Río Negro y Neuquén reclama continuar con la emergencia económica. La situación está grave por la caída de las ventas externas: los números no cierran. Aducen que para comprar un kilo de pollo, necesitan producir 20 kilos de fruta, y para un kilo de pan, más de cinco kilos. También aseguran que los productores y los consumidores son “los más perjudicados” de la cadena de valor frutícola.Agustín Argibay, presidente de la Cámara Argentina de Fruticultores (CAFI), mantiene –tal como lo hace todo el sector– la pretensión de lograr una prórroga en la emergencia para la producción frutícola: “estamos vendiendo al exterior, pero los mercados están sumamente afectados y los precios que recibimos son muy inferiores a los obtenidos en 2019”.“Hay muchísimas empresas que han abandonado la actividad y otros compañías internacionales ya se han ido del país. La situación es grave, ya que muchas firmas han quebrado y muchos productores hicieron abandono de las fincas. Nuestros principales mercados, como Rusia y Brasil, que han devaluado fuertes sus monedas, juntos a México y Estados Unidos, enfrentan una situación de gravedad. Por la baja del precio perdemos competitividad, mientras que los costos se han disparado respecto al año pasado”, explicó Argibay.El tema fue evaluado días atrás los gobernadores Arabela Carreras, de Río Negro, y Omar Gutiérrez, de Neuquén, con el ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas. Las provincias patagónicas reiteraron su pedido de contar con la prórroga de la emergencia para atender las demandas en sus respectivos distritos.Matías Kulfas analizó con gobernadores del Alto Valle la situación de los productores de frutas (Prensa Presidencia)También Rubén Magnani, secretario de la Cámara de Productores de Frutas de Maiquén (General Roca), en diálogo con Infobae comentó que, “la situación productiva y económica se han ido agravando y empeorando en los últimos años, actualmente por el peso que tienen el endeudamiento sobre el esquema de negocios del productos frutícola del Comahue".“Con un valor promedio de u$s 0,24 a u$s 0,26 de costo de producción –dijo Magnani-, el dólar fruta para productores, empacadores y exportadores ronda un valor de $68, ya que al dólar oficial se le debe restar el 5% de retención por la venta realizada al exterior de peras y manzanas. Para la compra de insumos, hay muchos abusos, y allí el productor debe duplicar el valor del tipo de cambio para invertir en la campaña. Hoy muchos quisieron hacer el esfuerzo pero no encontraron existencias de productos importados al valor del dólar oficial".La situación de los productoresAl hacer cuentas, los productores del Comahue necesitan producir cinco kilos de peras y manzanas para comprar un kilo de pan, y hasta 20 kilos para adquirir 1 kilo de pollo para sus familias en el Alto Valle. “Estos son los valores, es tremendo”, reconoció Magnani.En la tranquera de la finca, el kilo de fruta puede recibir un valor promedio pagado por la industria o bien el distribuidor de $17, pero todo depende de la calidad y la negociación: ya que hay ventas que se realizaron a un piso de $12 o de $20 para la fruta de calidad premium. “Hoy los números no dan”, reconoció Magnani, quien además es productor de fruta en el departamento de General Roca.La pérdida de rentabilidad que impone la reducción en los precios lleva a la producción de peras y manzanas a redoblar el esfuerzo en materia de productividad: en la última década se buscaba, vía calidad, producir 35 mil kilos por hectárea mientras que hoy el sector está obligado a recoger 60 mil kilos en la misma superficie para que el negocio cierre.El productor del Alto Valle ya mira hasta con incredulidad y desasosiego el valor que su fruta recibe en las góndolas de los supermercados de Buenos Aires, ya que, por ejemplo, la manzana de oferta se paga por kilo a $74 mientras que la premium recibe un valor de $130.“En la comercialización de peras y manzanas, hoy dos sectores muy perjudicados: uno el productor que no sabe cuál es el costo de producción de su materia prima, y el otro, el consumidor, que no sabe lo que paga en los supermercados o verdulerías. Allí el intermediario en la gran cadena de comercialización, es el que gana. Allí ganan todos”, dijo Magnani.Seguí leyendo:Vicentin: el campo profundiza su rechazo al avance del Gobierno sobre la propiedad privada

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Respaldo de la provincia de Buenos Aires a los municipios que quieren prohibir la venta de indumentaria en supermercados

En contexto de cuarentena y caída de la actividad los comercios barriales sufrieron con dureza la caída de la facturación. Es por eso que distintos distritos recurrieron a medidas para garantizarles una cuota de mercado en medio de la pandemia: prohibieron o analizan prohibir que los supermercados vendan ropa y otros productos no esenciales. Ahora, la ministra de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Teresa García, salió a respaldar esas iniciativas.“Con el tema de los hipermercados que venden textiles y otros rubros habría que generar una modalidad en la que no se presente competencia”, dijo la ministra en declaraciones a Radio Metro.“Jorge Macri (intendente de Vicente López) tiene razón con que los supermercados venden productos que al comercio barrial se le hace difícil”, agregó.Con el tema de los hipermercados que venden textiles y otros rubros habría que generar una modalidad en la que no se presente competenciaLas declaraciones de la colaboradora de Axel Kicillof se dan en medio de medidas de distintos distritos que tratan de conservar porciones de mercado para los pequeños comercios, en un intento por protegerlos ante la caída del consumo y la actividad que generaron las medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio vigentes desde el 20 de marzo.En las últimas semanas los municipios de Vicente López y Morón implementaron medidas para impedir que las grandes superficies comerciales continúen con la venta de artículos que los mismos comercios pyme no pueden ofrecer por pautas de aislamiento social. Normas parecidas se implementaron en distintos distritos en Córdoba, La Rioja y Santa Fe.Pero si bien hasta ahora fueron medidas aisladas de municipios, en el Gobierno de la provincia de Buenos Aires admiten que analizan la cuestión. “Es un tema que está en agenda y se está trabajando en eso”, dijeron desde el ministerio de Producción, que dirige Augusto Costa. Aunque “aún se está evaluando qué es lo mejor".La iniciativa, impulsada por FECOBA tiene a los intendentes como principales abanderados que buscan mantener con vida a los comercios que generan trabajo y pagan tasas municipales en cada uno de sus distritos. Los comerciantes argumentan ante ellos que el 40% de los establecimientos podría quebrar como resultado de la cuarentena.Desde el día cero de la cuarentena los supermercados vendían ropa sin ningún tipo de protocolo de seguridad, mientras que nosotros no podíamos trabajar. Y desde el punto de vista comercial, además, mientras los comercios de proximidad pueden atender de lunes a viernes de 11 a 20, los supermercados pueden abrir los siete días (Castillo)Buscan llegar también a nivel nacional, con contactos con el ministro de producción Matías Kulfas y el jefe de gabinete Santiago Cafiero. Buscan no sólo limitar la venta de indumentaria y calzado en los supermercados, sino además electrónicos,, bazar y otros rubros no esenciales. Y también a la Ciudad de Buenos Aires, donde tienen mañana una reunión prevista con el ministro de Desarrollo Productivo José Luis Giusti.“Desde el día cero de la cuarentena los supermercados vendían ropa sin ningún tipo de protocolo de seguridad, mientras que nosotros no podíamos trabajar. Y desde el punto de vista comercial, además, mientras los comercios de proximidad pueden atender de lunes a viernes de 11 a 20, los supermercados pueden abrir los siete días de la semana con horario corrido. Entonces nuestro reclamo es de salud y también de equidad comercial”, dijo Fabián Castillo, presidente de FECOBA.Entre los supermercadistas, mientras tanto, se defienden.Los supermercados dicen que sus ventas de artículos de ropa y calzado cayeron durante la pandemia porque el consumo viró hacia lo esencial“Nosotros la participación que tenemos en el mercado de indumentaria es el 1,4% y en el de calzado el 0,3%, según datos de Scentia”, dijo Juan Carlos Vaso Martínez de la Asociación Supermercadistas Unidos (ASU).“Creo que es un factor mucho más psicológico de responder a presiones políticas de otros sectores. Pese a tener nosotros la posibilidad de vender no ha aumentado, ha disminuido, porque los gastos se han dirigido a subsistencia. La gente sale menos”, dijo Vasco Martínez. “Es generar un problema donde no lo hay. Algunos productos pueden considerarse tan esenciales como otros. Una campera en invierno puede serlo. Cuando los comerciantes se quejan no se quejan de todo lo que se vende por mercado libre”, agregó.Por lo pronto, las cadenas de supermercados siguen vendiendo esa clase de productos y hasta tienen aprobado un protocolo de atención que impide probar ropa en el lugar, estrablece un procedimiento de desinfección en caso de cambio o devolución y asigna personas del local a hacer respetar medidas de seguridad.Seguí leyendo:En el año, los alquileres porteños acumularon una suba del 15 por ciento: cuáles son los precios en cada barrioGeneral Motors vuelve a producir autos en su planta de Santa Fe: cómo será el protocolo de seguridad que usaránSubas de precios y faltantes de electrónicos por las trabas al dólar importador y la cuarentena

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El Gobierno empezó a develar cuál es su plan para la economía, pero no es lo que los empresarios esperaban

El presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía Martín Guzmán No tardaron ni una semana los empresarios que se juntaron con Alberto Fernández en Olivos en descubrir el doble discurso presidencial. El Presidente les aseguró que no estaba en sus planes “hacer locuras”, ni quedarse con empresas. Apenas cinco días pasaron de aquel encuentro hasta el anuncio del plan para expropiar Vicentin. Ayer el Presidente reiteró que el plan continúa sin fisuras: “No hay otra salida”.Ahora le espera una ardua tarea al flamante interventor designado por el Estado, Gabriel Delgado, quien deberá hacer un profundo relevamiento sobre el verdadero estado de la empresa. Según los cálculos preliminares, Vicentin le debe casi USD 450 millones a los productores agropecuarios por las ventas de la cosecha de la última campaña. Èsta es parte de la deuda que forma parte del concurso preventivo.Además, quedó descartado que YPF Agro se haga cargo a través de un fideicomiso de la actividad de la cerealera. La razón es muy sencilla: no se trata de una sociedad anónima (como YPF Luz), sino de una unidad de negocios más de la compañía, que le vende combustible al agro a cambio de granos y luego los comercializa. También tiene negocio de fertilizantes junto a Profertil. El Presidente, sin embargo, metió a YPF Agro en el anuncio de expropiación, evidentemente desconociendo estos pormenores. “Así como tenemos un negocio muy rentable de venta de hamburguesas tenemos otro de comercialización de granos”, explican en la compañía.El anuncio de expropiación de Vicentín generó un gigantesco terremoto y no es para menos. Ya no se trata de sacar del negocio a una compañía extranjera que se quedó con el negocio petrolero, como fue el caso de Repsol en YPF en 2012, sino de una empresa familiar nacional, con fuerte raíces en el interior argentino y que compite con multinacionales en el negocio más rentable de la Argentina como es la exportación de soja y sus derivados.Alberto Fernández y sus ministros buscaron distintos “relatos” para justificar una posible expropiación. Desde la “soberanía alimentaria” hasta el peligro de una posible “trasnacionalización”, pasando por la necesidad de tener un mayor control del flujo cambiario. Alberto Fernández habló primero de “soberanía alimentaria”, pero rápidamente quedó claro que se trataba de un intento por vestir la expropiación con un nuevo “relato”. Después justificó la decisión en los peligros de una “trasnacionalización” de la compañía. Es decir que los compradores de la empresa en medio del concurso preventivo fueran extranjeros. Claro que no proporcionó nombres ni quiénes estarían interesados. Pero aún cuando fuera verdad, ¿qué tendría de malo si invierten en la Argentina y pagan impuestos en el país?El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, tampoco ayudó a tranquilizar los ánimos. “No vamos a expropiar a todas las empresas concursadas”. Dejó así abierta la puerta a utilizar esta figura para otros casos que se puedan presentar. La crisis económica preanuncia que cuando se reabran los tribunales los pedidos de concurso preventivo serán moneda corriente. La amenaza latente de que el Estado se quiera quedar con algunas compañías estará presente de ahora en más. La justificación puede ser de lo más variada: se trata de un sector estratégico, corren peligro los puestos de trabajo o no queremos que un extranjero se quede con la empresa. Cualquier excusa puede ser válida.Matías Kulfas fue quizás el más honesto al referise al plan para quedarse con Vicentín. El ministro de Desarrollo Productivo habló de tener una herramienta para manejar los flujos de dólares. Su obsesión desde antes de llegar al Gobierno era salir de la restricción externa que sufre la Argentina, o sea la escasez de dólares que lleva a reiteradas crisis cambiarias. Su plan de desarrollar Vaca Muerta para incentivar la exportación de hidrocarburos murió antes de arrancar y ahora el “plan B” pasa por el manejo del Vicentín. Pero de ahí a suponer que habrá un control sobre la actividad de los productores o que la influencia en el negocio cambiario será relevante hay un trecho gigantesco.Imagen de archivo del ministro de Desarrollo Productivo de Argentina, Matías Kulfas, en una presentación ante el Congreso, en Buenos Aires, Febrero 12, 2020. REUTERS/Agustín Marcarián (AGUSTIN MARCARIAN/)Es inevitable que la expropiación de Vicentín despierta los riesgos de una “chavización” de la economía. Además, hay otras compañías del sector alimenticio que podrían correr la misma suerte. Despejar el fantasma de nuevas expropiaciones llevará muchos meses.La deuda que la empresa contrajo con el Banco Nación, sobre todo en los últimos meses de la administración macrista, merece una investigación profunda. El banco oficial le prestó más de USD 300 millones, cuando el resto de las entidades locales no llegó a darle a la compañía ni la décima parte de esa cifra. Esa concentración del crédito en una sola entidad es más que llamativa. Sin embargo, no alcanza para ser un argumento fuerte a la hora de justificar la expropiación. Existen mecanismos judiciales para investigar qué sucedió y si los dueños pierden la compañía en el concurso de acreedores hay muchas variantes para que aparezcan nuevos dueños en un mercado tan apetecible.Otros casos de empresas emblemáticas en problemas graves como Sancor o Molino Cañuelas, ¿también terminarán en manos del Estado? El fantasma de las expropiaciones al estilo “chavista” se apoderó de los empresarios y en general de quienes temen que la Argentina siga un modelo parecido al del dictador Nicolás Maduro. Este fantasma no se evaporará de la noche a la mañana. Sólo la conducta que en el futuro adopte el Gobierno dirá si el de Vicentin es un caso único o en realidad será una posibilidad a la que se echará mano cada vez que se presente alguna compañía con problemas financieros.Cristina Kirchner y Alberto Fernández (Prensa Senado)Una de las grandes críticas de los empresarios es que no aparecía su plan para la economía. La necesidad de resolver la deuda primero y luego la pandemia fueron postergando la definición clara de un rumbo. Pero las medidas en las que avanza el Gobierno no están dentro de lo aconsejado por los hombres de negocios y mucho menos de lo que esperaban. Un nuevo impuesto a la riqueza, un cepo cambiario aún más duro que el del período 2012-2015 y ahora la expropiación de una compañía líder no ayudarán precisamente a recuperar la confianza. Salir de la depresión económica será mucho más lento y complejo.De a poco la Argentina se enfrenta al fin de la cuarentena y emergerán los gravísimos problemas económicos y sociales que deja la pandemia. La extensión del confinamiento está generando una caída de la imagen de Alberto Fernández en relación al manejo del coronavirus: seis puntos en la última semana.La ofensiva contra Vicentin reveló además lo que la mayoría intuía: el kirchnerismo más duro tiene un fuerte manejo en la agenda de Alberto Fernández. No está claro si el Presidente tiene otras ideas en mente y no las puede implementar. Pero sus declaraciones del pasado permiten intuir que como mínimo no estaría del todo cómodo con las últimas medidas.Es exagerado pensar que la avanzada contra Vicentín representa una complicación adicional a la demorada renegociación de la deuda. Nada indica que la operación podría complicarse por estas últimas noticias. Sin embargo, en la medida que la Argentina sea percibida como un país altamente riesgoso e impredecible, los futuros bonos cotizarán a valores más bajos y el riesgo país seguirá muy alto.Un rendimiento futuro de la deuda en el orden del 10% anual en dólares sería casi un milagro en semejante contexto. Y esto complicaría a las provincias que también se embarcarán en procesos de reestructuración y de empresas que precisan recuperar el acceso al mercado internacional para refinanciar vencimientos de capital o intereses.Para colmo, el principal capital político de Alberto Fernández comienza a diluirse: el fuerte apoyo a las medidas de aislamiento forzoso. Un relevamiento que realiza semanalmente Poliarquía reveló que la imagen del Presidente por el desempeño en relación al coronavirus descendió por cuarta semana consecutiva. Ahora fueron 6 puntos y llega al 63%.En medio del pico de la enfermedad aparece el fantasma del derrumbe económico, la caída del salario y el aumento de la pobreza. Ya entrando al segundo semestre, y una vez que se retire la “marea” generada por la pandemia, emergerá el drama social que deja esta crisis inédita. Será una prueba de fuego quizás mucho más difícil que la que tuvo que enfrentar el Presidente en estos convulsionados primeros seis meses de gestión.

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Real Estate: las oportunidades y los desafíos para el día después

Un hombre con barbijo frente a una inmobiliaria (REUTERS/Susana Vera/File Photo) (Susana Vera/)Estamos frente a un contexto muy particular a nivel global, pero si despejamos un poco la variable pandemia podemos encontrar en el mercado local algunos factores que nos muestran un escenario similar al del 2013: cepo cambiario, brecha cambiaria, tasa de interés baja o negativa en términos reales, imposibilidad de viajar al exterior, stock limitado de autos 0 km, sin alternativas de inversión, entre otras.Durante 2013 y sus años posteriores, los desarrollos inmobiliarios en pozo que se vendieron en pesos fueron una alternativa de inversión muy buscada ya que no solamente fue resguardo de valor de los ahorros, sino que también los dolarizó en el tiempo. Esto generó un gran impulso para muchos emprendimientos y reactivó la construcción de los mismos.Pero la oportunidad no solo se da para los generadores de pesos, sino también para los tenedores de dólares en el colchón (ahorro de los argentinos). Dado que los costos de construcción de los emprendimientos son en pesos, los proyectos que ya tienen paga la tierra pueden vender sus unidades también en pesos. Quienes tengan dólares guardados pueden tomar esta oportunidad con valores mucho menores al de hace un par de meses. Esto no quiere decir que los precios hayan bajado, sino que se han mantenido en pesos actualizados y lo que varió fue la cotización del dólar.Dado que los costos de construcción de los emprendimientos son en pesos, los proyectos que ya tienen paga la tierra pueden vender sus unidades también en pesos. Quienes tengan dólares guardados pueden tomar esta oportunidad con valores mucho menores al de hace un par de mesesEsta situación ventajosa tiende a ser por un tiempo limitado, ya que la inflación rápidamente termina volviendo a ordenar los valores. Considerando que el tiempo que lleva el proceso de adquisición de una tierra, la realización y aprobación municipal de un proyecto, y el inicio de las obras no es menor a 12 meses, los desarrolladores que ya cuenten con la tierra y proyecto aprobado, van a poder aprovechar esta oportunidad.No obstante, la ventana de oportunidad para este impulso e incentivo a la construcción podría extenderse un poco más en el tiempo. Resulta esperable que para los próximos meses las paritarias sean razonables considerando la importante recesión económica; la tasa de interés probablemente continúe siendo baja en términos reales de modo que ayude a reactivar la actividad; que se dé una importante emisión monetaria; que las tarifas de servicios públicos sigan congeladas o reguladas; etc.Esta situación ventajosa tiende a ser por un tiempo limitado, ya que la inflación rápidamente termina volviendo a ordenar los valoresSi a todos estos factores le sumamos el eventual acuerdo de la deuda, el efecto shock de confianza que se genere podría tener un impacto en el sector muy considerable y convertirlo sin duda alguna en una de los motores de la reactivación económica del país.El autor es economista especializado en Real Estate y CEO de Winterra

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Ideas y aspectos clave para atravesar la pandemia del negocio

Un hombre acomoda ropa en su local luego que el gobierno permitiera la apertura de zapaterías y locales textiles en Buenos Aires (EFE/Juan Ignacio Roncoroni) (EFEI0658/)Si tenés una empresa, un emprendimiento o un negocio de cualquier tipo, muy probablemente estás muy preocupado pensando en cómo vas a salir de esta situación. No será fácil, pero a continuación encontrarás algunas ideas y conceptos que pueden ayudarte a tomar decisiones en este contexto que nos afecta a todos.La expresión "crisis" en el idioma chino tradicional se compone de dos caracteres; al primero se le puede atribuir el significado de "peligro" y, para el segundo, una de sus acepciones es "oportunidad", aunque más correcto sería decir "punto crucial". Cualquiera sea el caso, tiene que ver con lo que estamos viviendo hoy y con lo que están atravesando tantos negocios y marcas. Casi todos sabemos que estamos en medio de una crisis sin precedentes. Y digo “casi todos” porque parece que algunas marcas no se enteraron de que la demanda ya no está donde estaba y siguen utilizando las mismas herramientas que antes de la pandemia. Hacer mucho de lo que se venía haciendo antes, muy probablemente sea equivalente a hacer casi nada. También esta situación ofrece la oportunidad de reconvertir sinérgicamente el vínculo con tus colaboradores. Demuéstrales que los entendés y ayúdalos a que te entiendanSin intención de dramatizar, pero sí para ponerle realismo a la situación, tenemos que reconocer que una crisis sin precedentes no puede pasar desapercibida. Lamentablemente, sus coletazos podrán dejar más de un herido. ¿Entonces qué hacemos? ¿Nos quedamos quietos esperando que pase con el menor daño posible? Por supuesto que no. Estamos en un momento crucial que requiere análisis, ideas claras, nuevas habilidades, flexibilidad, agilidad y compromiso.Si tenés un negocio, debés ya mismo accionar en dos direcciones: ver cómo podés minimizar el impacto del peligro y prepararte para aprovechar nuevas oportunidades. ¿Tenés que tener un plan? Ya viste este título; muy bien. Ahora, sacale los signos de interrogación: tenés que tener un plan. Sí o sí. Si todavía no pensaste en un plan para abordar esta situación, ya mismo tenés que diseñarlo. Necesitás un Plan de Recuperación del Negocio (PRN, así lo llamamos). Tenés que partir de un análisis del contexto muy detallado; comenzando por los jugadores más cercanos a tu negocio, tales como colaboradores, clientes, intermediarios, proveedores y competidores, y observar cuál es el rol de cada uno de ellos de cara a tu negocio, de cara a lo que querés que venga, y comenzar a imaginar cómo podrías optimizar cada uno de esos vínculos a favor de tus objetivos de recuperación.No comuniques como siempre. Contextualizá. Tus clientes están esperando que vos los ayudes; no que les vendas. Este no es momento para la venta agresivaLuego, también vas a contemplar otras variables de orden superior, como los aspectos ambientales, político-legales, socioculturales, económicos y tecnológicos. Respecto de estos aspectos tenés que revisar el impacto de cada variable sobre tu negocio y también sobre los jugadores que mencionamos antes, porque es muy importante que puedas entender también cómo ellos están afectados. A todo esto lo vamos a llamar "Mapa contextual V.I.C.A.". V.I.C.A. significa Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad, todas características de este contexto en el que hoy estamos inmersos. Ese diagnóstico preciso te va a servir para entender mejor dónde estás parado, para definir objetivos y para establecer tus prioridades de abordaje. Asimismo, te recomiendo que contemples el menos tres escenarios futuros alternativos. Es decir, tenés que prepararte para lo que pueda pasar, pase A, B o C.También hay buenas noticiasSi bien reconocemos y compartimos la angustia y preocupación que tenés como empresario que sos, queremos decirte que hoy tenés una oportunidad. Sí, aunque no puedas verla. Tenés la oportunidad de repensar tu empresa y tu negocio para un futuro mejor. Volvé a hacerte preguntas elementales: - ¿En qué negocio estoy? - ¿Quiénes son mis clientes? - ¿Qué segmentos estamos atendiendo con nuestras diferentes propuestas? (¿Siguen existiendo esos segmentos? ¿En qué estado se encuentran hoy? ¿Van a seguir requiriendo de lo nuestro? Por esto, entre otras cosas, es que habíamos hecho aquél Mapa Contextual V.I.C.A.). - ¿Por qué me eligen? - ¿Qué valor diferencial les ofrezco para que me sigan eligiendo? - ¿Dónde quedó mi demanda? - ¿Es necesario reformular mi propuesta de valor? Todas esas preguntas (y sus respuestas) te van a servir para volver a tener claro el propósito de tu empresa. Hacia un nuevo liderazgoEn otro orden de cosas, también esta situación ofrece la oportunidad de reconvertir sinérgicamente el vínculo con tus colaboradores. Demuéstrales que los entendés y ayúdalos a que te entiendan. Explícales que son importantes y necesarios para que juntos puedan recuperar el negocio. Lograr una visión compartida y comprometida es el camino para un mañana mejor. Gestioná por objetivos. Tenés que configurar relaciones ganar-ganar, que permitan que cada parte pueda seguir aportando lo suyoDespegate el viejo paradigma del control de la teoria en ejecución; lo que tenés que verificar es que los objetivos se cumplan. Asimismo, acordate lo que dijo alguna vez Peter Drucker: “no son empleados, son personas”; y pensá que las personas tienen problemas y emociones de personas, como vos. No vendas como siempre Otra gran oportunidad es la de resignificar la relación con tus clientes, proveedores e intermediarios. Seguramente muchos de ellos también lo están pasando mal. Muchos de tus clientes lo están pasando mal: la demanda está desplazada; las prioridades y requerimientos hoy son otros. Tus clientes de hoy no están como estaban antes de la pandemia; los clientes de tus clientes, tampoco. Tenés que acercarte más. Entenderlos. Tenés la empatía para hacerlo. No comuniques como siempre. Contextualizá. Tus clientes están esperando que vos los ayudes; no que les vendas. Este no es momento para la venta agresiva. No les pidas eso a tus ejecutivos comerciales. Es tiempo de buscar el diálogo. Escucha activa y abierta, agilidad y omnicanalidad (¿estás orientándote a medios digitales?). Por otro lado, tus proveedores e intermediarios están teniendo los mismos problemas que vos. No te olvides de eso, así que no pretendas que actúen como si no pasara nada. Tenés que configurar relaciones ganar-ganar, que permitan que cada parte pueda seguir aportando lo suyo. Considerá que, probablemente, hoy la prioridad de todo negocio pase más por la liquidez y menos por la rentabilidad, aunque, lógicamente, si se pueden lograr ambas será siempre mucho mejor. Es tiempo de construir un futuro distinto y lo bueno es que podés tomar decisiones para ello. Según sean nuestras decisiones de hoy, será el futuro con el que vamos a encontrarnos mañana. Dale. El autor es profesor de Marketing y Política de Producto en la Universidad de Palermo

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Por qué la cuarentena más larga del planeta podría desembocar en una Argentina con la mayor recesión del mundo

Todos los países verán el impacto económico del paso del COVID-19. En promedio se estima una recesión cercana a 5% haciendo las cosas bien, 10% si se tomaron medidas tardías, en exceso o directamente mal, y baja de más 10% en las naciones que fueron el epicentro de la crisis como España o Italia. La Argentina, con la cuarentena más duradera y restrictiva como si fuera el epicentro de la pandemia, estará entre las más afectadas.En concreto, en el primer trimestre la economía cayó 5,4% interanual según datos oficiales. Con la cuarentena durante todo el segundo trimestre Econométrica estima una baja cercana a 20% interanual. Para el tercer trimestre cabe esperar un lento desarme de la cuarentena que podría recortar la recesión a 14% interanual y el último cuarto del año, con la expectativa del ingreso en la “nueva normalidad”, el supuesto es una disminución del PBI de 6% interanual.Con esas proyecciones, en el promedio, la economía caerá 11,5% en el año, aunque dependerá del ritmo del desarme de las restricciones actuales y de si la inflación se acelera en el último trimestre del año tras la severa emisión monetaria durante la cuarentena.Para el tercer trimestre cabe esperar un lento desarme de la cuarentena que podría recortar la recesión a 14% interanual y el último cuarto del año, con la expectativa del ingreso en la “nueva normalidad”, el supuesto es una disminución del PBI de 6% interanualLa caída proyectada del PBI del 11,5% para este año, implica que el sector privado perderá no menos de USD 40.000 millones, además de una importante disminución de empleos y empresas. Muchas empresas se consumieron los ahorros y capital de trabajo a la espera del reinicio de actividades, por lo que no tendrán los recursos suficientes para retomar el ritmo previo a la cuarentena.Impacto fiscal y emisiónLos países tienen tres pilares para afrontar los gastos de una cuarentena: ahorro, crédito y moneda. Naciones como Noruega se apoyan en el ahorro; las emergentes sobre el crédito; y las desarrolladas sobre su moneda.La Argentina no tiene ni ahorros, ni crédito, ni moneda, por los que la crisis del COVID-19 se dispuso pagarla con inflación. Es decir, se emite pero sin demanda de moneda como le pasa a EEUU o Europa, camino que culmina en una aceleración de la inflación en breve.Durante la cuarentena la recaudación de impuestos crece a un ritmo del 12% interanual (tanto en abril como mayo), lo que implica una caída real del 23% interanual. Al mismo tiempo, el gasto público en cuarentena crece a más de 100% interanual, en un desesperado intento para que no caigan en forma masiva a la pobreza todo aquel que le es delito trabajar.Los países tienen tres pilares para afrontar los gastos de una cuarentena: ahorro, crédito y moneda. La Argentina ninguno, por eso debe apoyarse en la emisión del Banco CentralEn este nuevo escenario, el déficit fiscal primario pasó de cero un año atrás, a un promedio de USD 3.500 millones por mes. A fin de junio, el Gobierno habrá acumulado un rojo en las finanzas públicas equivalente a USD 14.000 millones, 3,4% del PBI. En 2019, crisis y FMI mediante, se había logrado un pequeño superávit primario en igual período.El Gobierno cubre todo este déficit fiscal con emisión monetaria del Banco Central. Hasta mayo emitió más de un billón de pesos para cubrir el déficit, y este mes emitirá otros $300 mil millones, piso. La mayor parte de ese exceso de dinero la logró contener con emisión de Leliq al 38% anual.Dicho de otra manera, para que la monetización del déficit no se transforme en inflación, el Gobierno puso nuevamente en marcha la bicicleta financiera. En lo que va del año, las Leliq aumentaron en un billón de pesos, que el BCRA remunera actualmente al 38% anual.Para que la monetización del déficit no se transforme en inflación, el Gobierno puso nuevamente en marcha la bicicleta financiera. En lo que va del año, las Leliq aumentaron en un billón de pesosEsta bicicleta no es nueva, está vigente desde la salida de la convertibilidad, con momentos donde el BCRA invita a pedalear más fuerte que otros. Emitir pesos e intentar contener con Lebac o Leliq hasta que un día estalla la moneda, es algo que ya todo argentino debería entender para sobrevivir en esta pileta de pesos.Cuando termine el primer semestre la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal será equivalente a 3,6% del PBI, lo que será un récord en los últimos 30 años. Hay que remontarse a la década de los 80 para ver números que le hagan competencia.Nunca se sabe cuál será la chispa para quienes pedalean salgan a buscar desesperados el dólar contado con liqui. La última vez que estalló esa bicicleta fue en 2018 cuando se acabó el crédito externo, y luego un nuevo rebrote en 2019 tras las elecciones primarias. Hoy las Leliq pasaron del equivalente a USD 20 mil millones a USD 30 mil millones en sólo 5 meses. El déficit futuro y la tasa de 38% anual, lo obligará a crecer todavía más.Cuando termine el primer semestre la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal será equivalente a 3,6% del PBI, lo que será un récord en los últimos 30 añosEvitar el default de toda la deuda externa bien podría ser la nueva chispa por evitar y contener la expansión de las Leliq. Por algo el Gobierno tardó 5 meses en ofrecer USD 40 dólares a los bonistas bajo legislación extranjera y sólo unas semanas en elevar la oferta a USD 50. Posiblemente en breve ofrezca algunos dólares más, para llegar a los USD 60 que piden los acreedores para cerrar un acuerdo de reestructuración de plazos.El autor es director y Economista Jefe de Econométrica, Economic Research & ForecastsSeguí leyendo:La cuarentena le recortó 21% a la recaudación impositiva de la provincia de Buenos AiresLas aerolíneas extranjeras ya anuncian el regreso de vuelos a la Argentina: cuáles son los destinos y los nuevos preciosAutorizarán a las inmobiliarias a volver a mostrar propiedades en la Ciudad: cuál es el protocolo que deben aplicar

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Vicentin define su estrategia judicial anti-expropiación, pero la familia ya se ve afuera de la conducción de la empresa

Alberto Fernández y Sergio Nardelli el jueves pasado, en Olivos (HANDOUT/)“Se sacaron selfies delante de la empresa”. El integrante del directorio de Vicentin muerde las palabras de bronca al recordar la escena del martes pasado, cuando enviados de Alberto Fernández intentaron ingresar a la sede histórica del holding agroexportador cerrado por la cuarentena y mucho más aún cuando circuló el dato de que “los expropiadores”, como los definió ese mediodía en la vereda de la compañía un vecino, habían aterrizado en el aeropuerto de Reconquista, a pocos kilómetros de Avellaneda. En este pueblo santafesino, hace 90 años, nacía la empresa que está en el ojo de la tormenta desde que el Presidente anunció que el Estado la intervenía y que buscaría expropiarla para garantizar, entre otras cosas, la soberanía alimentaria de la Argentina post pandemia.Desde entonces los rumores no paran de crecer. Juega la política, hubo “pueblada” en Santa Fe y hasta hay encuestas que advierten por los riesgos de una nueva 125, por la resolución que desató el conflicto entre el campo y el gobierno de Cristina Kirchner, en 2008. Por ahora –e incluso a pesar de versiones de más calma oficial– el Gobierno no parece moverse de su idea expropiadora. “Es el único camino”, repitió ayer el Presidente. La empresa debe USD 1.350 millones y su futuro está rodeado de signos de interrogante.Si hubo errores hay herramientas para subsanarlos… a nosotros nos va a costar la compañía e incluso podría costarnos la libertad, si hubo maniobras fraudulentas o indebidas, como dicen. Para eso está la Justicia. Si nos equivocamos no significa que el gobierno tiene que hacerse cargo, y mucho menos los contribuyentes“Acá hay un cambio de época por el nuevo Gobierno, no hay duda”, dicen en la empresa apuntando a la política, y señalan a otra empresa del sector, Molino Cañuelas, también en crisis y de la que poco se escucha por estos días.Cambio de épocaLos directivos de la compañía repasan una y otra vez la debacle. Les cuesta hacerse cargo de las responsabilidades propias, pero no dudan de que tienen poca “vida” en la conducción de una empresa que tiene 109 socios y un directorio complejo, en el que sobresale Sergio Nardelli. El “Mono” Nardelli, hijo de una Vicentin, visitó a Fernández el jueves en Olivos y de cara visible y CEO, aunque en los papeles no lo sea.Defendemos que los activos son más que suficientes para pagar los pasivos. Nosotros nos vemos afuera y vamos a discutir alternativas: otro management, cesión de acciones y hasta pérdida de la mayoría accionaria… obviamente, no la vamos a regalar“La verdad, no vemos a una Vicentin con este management. Quizás haya que buscar uno más confiable para el productor, no estamos defendiendo nuestra permanencia, que nadie se equivoque. Defendemos que los activos son más que suficientes para pagar los pasivos. Nosotros nos vemos afuera y vamos a discutir alternativas: otro management, cesión de acciones y hasta pérdida de la mayoría accionaria… obviamente, no la vamos a regalar”, aseguran muy cerca de Nardelli con bronca.Nadie regala nada, nunca. Y este caso será parte de la estrategia frente a la expropiación. Los Vicentin –una manera genérica de nombrar a la cabeza operativa de una empresa con cientos de accionistas y muchos apellidos en la conducción, varios de ellos de la familia– juran que no saldrán de la empresa familia con las manos vacías, y mucho menos si son expropiados por el Estado argentino. Después de todo, es lo que suele ocurrir años después con las expropiaciones locales: el perjudicado, más allá de méritos o culpas, cobra. Sus abogados ya están trabajando en ese sentido.“Este caso le sacó la modorra a un mundo legal casi en pausa con la cuarentena. Todos estamos trabajando poco y desde casa, pero muchos corrieron a preguntar si se puede accionar”, afirma el socio de un muy importante estudio que atendió consultas de proveedores afectados, de socios perjudicados y de terceros que creen que podrían obtener alguna tajada.Una imagen de una de las protestas de vecinos de Avellanada que salieron a las calles a defender a la empresaLa cúpula de Vicentin insiste con las culpas externas y relativizan las propias. Describen una y otra vez el tortuoso contexto para las finanzas de la empresa en los últimos años, con grandes pérdidas y deudas que se incrementan desde 2002 con recuperos cercanos a cero. En ese endeudamiento sin freno reconocen quizás alguna responsabilidad, siempre en pos del crecimiento de la agroexportadora y el país. Como sea, juran que no le van a correr el cuerpo a lo que venga y explican cómo los bancos internacionales le pidieron a la justicia de EEUU que localice cuentas bancarias en el exterior de la firma, sus directores y otros relacionados y nadie se negó, pudiendo hacerlo.“Lo que pasa con la política no es menor para una empresa que vive del crédito externo. No es una excusa, pero es así. Puede haber habido errores de estimación. Pero la idea siempre fue apostar. Y si hubo errores hay herramientas para subsanarlos… a nosotros nos va a costar la compañía e incluso podría costarnos la libertad, si hubo maniobras fraudulentas o indebidas, como dicen. Para eso está la Justicia. Si nos equivocamos no significa que el gobierno tiene que hacerse cargo, y mucho menos los contribuyentes”, aseguran.IntervenciónEn la empresa aseguran que, a pesar de las selfies, de haberlos dejado un día sin ingreso y de un episodio en el que tuvieron que abandonar un hotel de Reconquista por una manifestación muy bulliciosa, accedieron a dejar entrar a los interventores por expreso pedido de Fernández, y por la confirmación de la reunión en Olivos.Así, el subinterventor Luciano Zarich llegó junto al escribano oficial del Estado, Carlos Gaitán, pero los representantes de la compañía se negaron a firmar con conformidad el acta de intervención. Discutieron tres horas el tema y los smartphones se quedaron sin batería de tantos llamados a Buenos Aires. Finalmente, se firmó sin conformidad y la intervención quedó instaurada. Un día después, en Olivos, los directivos de la agroexportadora se encontraron con un Fernández que repitió una y otra vez que el único camino para “salvar a Vicentin es la expropiación”. Por eso escucharon con beneplácito –y algo de sorpresa– los dichos componedores del gobernador Omar Perotti, quien habló en el portón verde de Olivos de que se “podrían analizar instancias superadoras”. Duró poco: al día siguiente, con el ministro Matías Kulfas y directivos de YPF, volvió la idea del camino único.Sergio Nardelli ingresando a Olivos, el jueves pasado (Franco Fafasuli) (Franco Fafasuli/)La reunión fue tensa. El Presidente habría dicho que no está dispuesto a negociar con privados, ni con una empresa quebrada, ni con directivos sospechados de corrupción. En Vicentin aseguran que nada de eso es correcto: que ellos sí quieren negociar con YPF y que se haga una oferta en el marco del concurso; que no está quebrados, sino en concurso y con distintas alternativas en vista; y, sobre lo otro, que están dispuestos a aportar la información que haga falta y a responder denuncias de corrupción.“Lo que queremos es transformar la intervención presidencial en una judicial, nada más”, resumen. Vilma Ibarra, secretaria Legal y Técnica, les dijo que eso es imposible: la intervención está fundada en la expropiación, algo que todavía no fue al congreso. “Es ilegal, no corresponde y eso es lo que vamos a atacar jurídicamente ante el juzgado federal con recursos de distinto orden… pero de eso no puedo hablar”, dicen las fuentes y se frenan para no revelar detalles.Los abogados de Vicentin están cerrando una defensa en ese sentido de la que habrá novedades en los próximos días.Un largo caminoLa empresa entró en cesación de pagos el 4 de diciembre luego de un año 2019 muy malo. La crisis estalló con la corrida de agosto, con los retiros de depósitos luego de las PASO, con el fin del apoyo de los bancos del exterior, que había comenzado ya en 2018, y con los productores, que suelen pasar la cosecha sin vender, que les fueron a golpear las puertas para cobrar los granos entregados y hacerse de dólares antes de un posible cambio de gobierno y de una suba de las retenciones. Algo que finalmente pasó para la soja ya con Fernández en el sillón de Rivadavia.Una de las plantas del holding Las conversaciones de reestructuración con los bancos internacionales ya había comenzado y los Vicentin se ilusionaban con una deuda foránea renovada para 2020. No pasó: dejaron de pagar, de recibir semillas y cerraron las plantas (salvo la de etanol). Hablaron con ACA, Asociación de Cooperativas Argentinas, el principal acreedor comercial de la empresa, para proponerle una asociación, pero las cooperativas tienen sus tiempos y, sobre todo, estatutos que les suelen impedir movidas de ese tipo con gigantes privados. En el medio, analizaron la oferta de la suiza Glencor para quedarse con el 34% restante de Renova, su activo más importante; armaron un Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE); y fueron a pedirle reestructuración al Banco Nación. Tampoco prospero: la feria judicial de enero y los embargos derivaron en el concurso de acreedores.“La familia está dispuesta a mantener los activos operativos aun cediendo acciones y hasta el control. Queremos mantener el legado de estos 90 años, las fuentes de trabajo y el polo de desarrollo de la región”, repiten.El gobernador de Santa Fe, Omar Perotti (Franco Fafasuli)Hubo ofertas de achicar la empresa y surgieron los posibles compradores. Tres en rigor. El proyecto Ceibo, con nuevo management de ex directivos de Dreyfus. Otro grupo capitaneado por la casa de bolsa Allaria, ex ejecutivos de Cargill y el fondo CarVal. Y el tercero, que comandan también un ex CEOs y un ex funcionario de un banco internacional. Todos acuerdos sin exclusividad y con el concurso corriendo en paralelo.La empresa insiste con que la bomba de la expropiación, de la que se enteraron por los medios, les cayó cuando ya se había acercado a YPF para complementar la alternativa de ACA, y que se trataba de reunir con la petrolera desde enero. El encuentro finalmente se dio el jueves.“Lo de la gente fue impresionante”, repite emocionado un director sobre lo que define como una “pueblada espontánea” que “ayudó mucho en medio de la angustia”. Los Vicentin están convencidos de que por más que sea una jugada que deje afuera del tablero corporativo a la tercera generación de la familia, de esta crisis extrema se saldrá sólo negociando con el sector privado. “Igual que la Argentina negocia con sus acreedores su deuda, ¿no?”, se preguntan no con poca ironía en Avellaneda.Seguí leyendo:Las peluquerías porteñas tienen el protocolo para reabrir el 29 y esperan que no haya marcha atrásCompras estatales: con una nueva plataforma, buscan agilizar la provisión de bienes para la emergencia por la pandemiaCuáles son los 5 barrios porteños que crecerán después de la pandemia

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