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Economía

Los Fondos Comunes de Inversión aparecen como una opción de cobertura contra una inflación en alza

El segmento de renta fija representa actualmente un 33% del total de los activos bajo administración de los FCI -unos 5 puntos más que en abril- (Reuters) (AGUSTIN MARCARIAN/)El segmento de renta fija representa actualmente un 33% del total de los activos bajo administración de los FCI -unos 5 puntos más que en abril-. Este espacio lo van ganando, principalmente, de los Money Market que desaceleran su crecimiento (aunque aún explican cerca de la mitad de la industria). La razón: estos últimos han visto caer su atractivo ante los bajos rendimientos que ofrecen, se han transformado en negativos en términos reales (ajustados por inflación).De hecho, es la coyuntura en general lo que va obligando a la industria a ir mutando. Y es esta reconfiguración producto del entorno macro-financiero, opciones y rentabilidad, más el empuje de las regulaciones, lo que impulsa el crecimiento de los fondos de Renta Fija en pesos. Puntualmente, con flujos que se redirigen a opciones de cobertura -por las expectativas de inflación y probable aceleración en la devaluación-, que forman principalmente del universo de fondos T+2. Esto aparte de los Renta Fija conocidos como T+1, que hoy son quizás una opción a los Money Market. En conclusión, dos opciones, para dos posiciones diferenciadas.Las tasas de interés que ofrece hoy el sistema financiero al ahorrista son hoy una competencia para los FCI de muy bajo riesgo. Esto producto de que un minorista –tras la reciente suba impulsada del BCRA- puede conseguir una Tasa Nominal Anual en un plazo fijo hasta 60 días de entre 30% y 33% anual, contra la menos de 20% anual que ofrecen hoy estos fondos. Algo que deja esta última opción, sólo atractiva para el manejo de los flujos de muy corto plazo.Ahora bien, dentro de un escenario de expectativas crecientes de inflación –explicado, básicamente por la liquidez excedente de la política monetaria, en conjunto con la salida (aunque sea gradual) del aislamiento-, estos rendimientos en términos reales seguirán reduciéndose a niveles proyectados negativos.Además, hay que considerar que el BCRA estará en parte limitado a reingresar en un ciclo alcista de tasas, para no frenar la incipiente recuperación de la economía real que necesita impulsar.Hay que considerar que el BCRA estará en parte limitado a reingresar en un ciclo alcista de tasas, para no frenar la incipiente recuperación de la economía real que necesita impulsarEste marco es lo que impulsa la búsqueda de cobertura y donde entran en el “radar” los FCI que se han reorientado recientemente a los denominados Dólar Linked y/o los que tienen su objetivo en activos CER. Estos últimos, y ante principalmente la fuerte compresión del spread, han sabido “pagar” el mayor riesgo implícito que encierran.Se debe recordar que esta curva se ha rearmado en gran parte a la estrategia del Gobierno en lo que respecta a la deuda en pesos, y que ha llevado a diferentes nuevas emisiones que permitieron sumar opciones y profundidad -en cuanto a la liquidez- en distintos puntos de la misma. Y fue, la gradual pero constante normalización de este mercado (que bajo diferentes estructuras permitió cada vez mayores tasas de renovación de los vencimientos), lo que favoreció un movimiento hacia abajo y un cambio en su pendiente.Esta reducción del spread permitió alzas de hasta 80% desde principios abril hasta hoy en la parte más corta (duration de hasta 2 años), y de entre 50/60% en la media/larga. Llevando incluso a que los bonos más cortos a presentar hoy una tasa real negativa –es decir, una brecha negativa respecto al CER por el que ajustan-. En cambio, en la parte media esta tasa interna de retorno aún se ubica entre 1% y 2% más inflación, y en la parte más larga de entre 3% a 5% más CER.Un escenario que aún en la búsqueda de una cobertura contra las mayores expectativas de inflación obliga a ser selectivos. Y es acá donde los FCI basados en este tipo de instrumento vuelven a ser una opción para minoristas dada la diversificación que permiten como vehículo de inversión. Teniendo igual en cuenta que la volatilidad puede multiplicar por tres y hasta cinco o más la de las carteras más conservadores, con lo que es un dato de su mayor riesgo implícito. Estos fondos suelen identificarse así con un horizonte de inversión no de corto plazo, sino más de mediano y largo.Otras opciones para el ahorroMientras que, también a diferencia quizás de los Money Market o T+1, pero como en los Fondos Latinoamericanos, es más relevante la composición de su cartera para entender su rendimiento posible y su exposición a los vaivenes del mercado. Acá, la duration de la posición es un primer dato, que está determinada claramente por sus principales tenencias. En principio, estos fondos han tenido como objetivo la parte corta de la curva para aplacar su volatilidad, no obstante la fuerte suba de este tramo y su rendimiento actual está empujando a rotar parte de su cartera hacia la parte media y larga. Llevando hoy, en consecuencia, su duration promedio a los dos años. Mientras que sus Tires indicativas se ubican en líneas generales en terreno real positivo, ubicándose entre CER más 1,5% a 3,5% anual.En este escenario, aunque teniendo en cuenta todas las consideraciones mencionadas, creemos que estos fondos pueden ser una buena alternativa para inversores minoristas que busquen cobertura dentro de un marco de expectativas de inflación creciente. Le permite exponerse a diferentes tramos de la curva, limitando el riesgo y la volatilidad de posiciones puntuales.No obstante, es importante entender que repetir retornos promedio a los de los últimos meses -dada la posición actual de la curva- no sería posible. Incluso la volatilidad, en este escenario, podría ser mayor. La estrategia acá no debería ser de muy corto plazo, para no quedar encerrado en movimientos de mercado, sino de buscar una tasa real positiva que hoy dentro del sistema financiero va desapareciendo como opción.La autora es analista de Portfolio Personal Inversiones (PPI)Seguí leyendo:Para 2020, las consultoras económicas redujeron al 39,5% su pronóstico de inflación pero subieron al 12,5%El HSBC, asesor del Gobierno para la deuda, elogió el acuerdo pero dijo que la Argentina necesita un plan económico de posguerra

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Por qué desde el inicio de la cuarentena, la deuda con el FMI aumentó más de USD 2.000 millones

La nueva política económica de las Argentina se alinea con la que siguen la mayor parte de los 188 países miembros del FMI 162Entre el 10 de diciembre, cuando Alberto Fernández asumió la presidencia, y el 20 de marzo, cuando se inició la cuarentena para contener la pandemia de coronavirus, la deuda de la Argentina con el FMI disminuyó de USD 43.994 millones a USD 43.048 millones.No fue nada que hizo o dejó de hacer la gestión del nuevo Gobierno, sino que la pandemia impactó primero en Asia y Europa y fortaleció al dólar respecto del euro, el yuan, el yen y la libra esterlina, divisas con las que integra la canasta que determina el valor del “Derecho Especial de Giro” (DEG), la “moneda” del Fondo. Y como la deuda con el FMI es en DEGs (exactamente, 31.913,7 millones), su valor en dólares disminuyó.Pero, de igual modo, entre el 20 de marzo y el jueves 6 de agosto, a medida que el virus hizo estragos en EEUU, el dólar se debilitó respecto al resto de las divisas que componen el DEG, y determinó que la deuda con el FMI se elevara al equivalente a USD 45.089 millones, más de USD 1.000 millones que el día que asumió Fernández y de USD 2.000 millones que el primer día de cuarentena. Escenario para el reperfilamiento de vencimientos con el FondoLos datos describen el intrincado mundo geopolítico, económico y financiero con el que el Gobierno deberá lidiar cuando termine de restructurar la deuda de USD 66.000 millones con los acreedores privados. El Fondo no es sólo el principal acreedor: también una burocracia rígida y rigurosa, una estructura gerencial de control y un directorio en el que se sientan 24 directores en representación de 189 países. Sólo 7 de ellos representan pura y exclusivamente a su gobierno y no deben rendir cuentas ante nadie más: EEUU, China, Japón, Alemania, Francia, el Reino Unido y Arabia Saudita, que concentran el 38,8% del poder de voto.El Fondo no es sólo el principal acreedor: también una burocracia rígida y rigurosa, una estructura gerencial de control y un directorio en el que se sientan 24 directores en representación de 189 paísesLos otros 17 directores, incluido el argentino, Sergio Chodos, representan grupos de países con los que deben coordinar posiciones al momento de votar. Allí, por ejemplo, Rusia lleva la representación de Siria, y Brasil, no Portugal, suma a la africana Cabo Verde, de habla portuguesa.Además, en la Asamblea Anual conjunta que realiza con el Banco Mundial, los propios ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales de los países más poderosos, medidos por su aporte de capital, confirman o cambian directivas políticas en nombre de sus gobiernos.Sergio Chodos es el representante de la Argentina en el directorio del FMICuando Alberto Fernández asumió la presidencia, la deuda argentina representaba el 44% de los créditos desembolsados por el Fondo y pendientes de repago y cerca de 4,4% de su capacidad prestable total, próxima al billón (millón de millones) de dólares. La primera proporción se redujo a fin de junio a 33,9% y bajará a medida que el FMI desembolse los USD 87.842 millones en créditos de “emergencia Covid-19” aprobados los últimos meses a otros países miembros, incluidos USD 51.000 millones a países de América Latina (USD 23.930 a Chile, USD 11.000 a Perú y USD 10.800 millones a Colombia, entre los más importantes).El Fondo no es sólo el principal acreedor: también una burocracia rígida y rigurosa, una estructura gerencial de control y un directorio en el que se sientan 24 directores en representación de 189 paísesCon todo, en el directorio la principal cuestión con la Argentina no es la deuda, sino su condición de deudor “prolongado” e incumplidor serial, una lista en que lo clasificó un documento de la “Oficina de Evaluación Independiente” del FMI, en el que listó a un total de 44 “repetidores”, mayormente de África y América Latina, más algunos del este europeo y del sur de Asia:La lista de países que un documento de la "Oficina de Evaluación Independiente" del propio FMI clasificó como "usuarios prolongados" del organismo, sin contar los acuerdos "precautorios".El próximo acuerdo que se prepara a negociar el ministro de Economía, Martín Guzmán, será el número 22 desde que en 1956 la Argentina se sumó al FMI, con un historial de dos defaults en 90 años. Desde entonces, sumó otros siete, incluido el actual, del que saldrá en septiembre si, como se espera, una mayoría holgada de acreedores acepta la última oferta acordada con los grandes fondos.Como puede verse en el cuadro siguiente, los cinco primeros acuerdos se hilvanaron, con intervalos de apenas días, entre diciembre de 1958 y octubre de 1963. A eso siguió un interregno de cinco años sin acuerdos (incluida toda la presidencia de Arturo Illia) hasta que dos nuevos “Stand-by” se sucedieron entre mayo de 1967 y abril de 1969, durante la dictadura de Onganía. Siguió otro interregno de 8 años hasta que, 14 meses después del “rodrigazo” que había hecho estallar la economía del tercer gobierno peronista y cinco meses después del golpe de marzo de 1976, la dictadura del “Proceso de Reorganización Nacional” acordó el octavo Stand-by, que empalmó con el noveno, hasta 1978.Evolución de los programas y los créditos de la Argentina con el FMI, expresados en DEGs, la moneda de cuenta del organismo. Al jueves 6 de agosto, 1 DEG valía 1,41 dólaresYa en democracia, el gobierno de Raúl Alfonsín firmó su primer Stand-by con el Fondo un año después de asumir, en diciembre de 1984, plena “década perdida” y “crisis de la deuda latinoamericana”. Los acuerdos se sucedieron casi sin respiro, hasta principios de 2006. Este período incluyó la novedad del primer programa largo, el “Crédito extendido” de 1992 a 1996, e innovaciones como el préstamo “suplementario de reservas” con el que el gobierno de Fernando De la Rúa buscó extender la vida del uno-a-uno entre el peso y el dólar que marcó los años de la “convertibilidad”.A lo largo de esas décadas y hasta principios del siglo XXI, nombres como los de los franceses Jacques de Larosiere y Michel Camdessus, titulares del Fondo, ganaron los titulares de los medios, y miembros del “staff”, como el catalán Joaquín Ferrán, el argentino Claudio Loser, la italiana Teresa Ter Minassian y el indio Anoop Singh se volvieron figuritas repetidas en las crónicas sobre la economía, antes de ser defenestradas por el fracaso de los sucesivos programas.El indio Anoop Singh, el italiano Roberto Cardarelli y el argentino Claudio Loser, tres de los funcionarios cuya trayectoria en el FMI se vio afectada por los fracasos de los acuerdos con la ArgentinaEn 2002, el norteamericano Michael Mussa, ex economista-jefe del Fondo (y antes, miembro del Consejo de Asesores Económicos del gobierno de Ronald Reagan) publicó una exposé (Argentina y el Fondo, del triunfo a la tragedia) a propósito del apoyo que en la época de Camdessus el FMI le había dado a un régimen monetario (el de Convertibilidad) y a un Gobierno (el de Carlos Menem) en los que –dijo- el staff no creía.La crisis del sudeste asiático había llevado a que el gobierno de EEUU y los entes multilaterales, en su Asamblea Anual de 1998, mostraran a Menem, jefe de un gobierno muy sospechado de corrupción, como ejemplo mundial. Flanqueado por los titulares del FMI y el Banco Mundial y el entonces presidente norteamericano, Bill Clinton, Menem aconsejó a Japón, cuya economía flaqueaba por la crisis asiática, adoptar la convertibilidad argentina. No le cobraría derechos de autor.Nueva etapaEl derrumbe de la convertibilidad y la grave crisis 2001/2002, al cabo de una larga recesión, abrieron una etapa de mutua recriminación. La renegociación de la deuda tras el default de diciembre de 2001 y los dos programas durante el gobierno de Néstor Kirchner tuvieron, sin embargo, su cuota de ortodoxia. En 2004, después de perjurar que la Argentina no se pasaría un céntimo del 3% de superávit fiscal, como pedía el FMI, el gobierno de Kirchner registró un superávit de 4,2%, esto es 40% más que el supuesto límite. La megadevaluación de 2002, la licuación de salarios y jubilaciones y el vuelo que iniciaron los precios de las commodities le permitieron al kirchnerismo inicial, del que el hoy presidente era jefe de Gabinete, exhibir superávits gemelos (presupuestario y externo) sin transpirar la camiseta fiscal ni devaluar el peso.El minué de las relaciones con el Fondo en la presidencia de Kirchner tuvo como contrapartes al alemán Horst Köhler y su segunda, la norteamericana Anne Krueger, y después al español Rodrigo Rato, aunque el peso de la relación lo llevaban el entonces ministro de Economía, Roberto Lavagna, y su secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, que también negociaron la deuda en default.Néstor Kirchner, recibiendo en Buenos Aires al entonces titular del Fondo, el español Rodrigo Rato. Al fondo, Roberto LavagnaCuando en enero de 2006 la Argentina le pagó al FMI los poco menos de USD 10.000 millones que le debía, estaba libre de “condicionalidades” del organismo. Le hubiera sido más barato pagar de a una las cuotas que faltaban, a bajas tasas, que cancelar en un sol pago y luego recurrir a acreedores más caros, como la entonces petrodolarizada Venezuela.Pero el gesto fue políticamente rendidor, al punto que aún se habla del “desendeudamiento” de un ciclo que entre marzo de 2005 (al cabo del primer canje de deuda) y diciembre de 2015 llevó la deuda pública de USD 120.000 millones a USD 254.000 millones, aumentó el stock de Lebacs (deuda del BCRA) en 5.300% desde mayo de 2003 y dejó de herencia un costoso arreglo con el Club de París, el pago a Repsol por la expropiación de YPF y el “dólar-futuro”, amén de los litigios de “buitres” y holdouts en Nueva York y juicios como el derivado de la expropiación de YPF. Ese legado, más una política fiscal relajada, un gradualismo ingenuo, un equipo económico financierista, una sequía y el abrupto corte del crédito externo hicieron que en abril de 2018, amenazado por una fuerte devaluación, el gobierno de Mauricio Macri, que había rechazado esa posibilidad al inicio, recurriera al auxilio del FMI. A un primer acuerdo por USD 50.000 millones en junio siguió en septiembre una yapa que elevó el monto a USD 57.000 millones, de los que el Fondo desembolsó USD 45.000 millones (al valor actual del DEG) hasta junio de 2019.En abril de 2018, ante el abrupto retiro del crédito privado, Macri corrió a los brazos (o mejor dicho, a los bolsillos) del Fondo. Aquí, con la entonces directora-gerente, la francesa Christine LagardePese a varios ajustes operativos (sobre todo de la política cambiaria) el programa no estabilizó el dólar ni los precios, pero sí derrumbó el nivel de actividad. Así se llegó a las PASO de agosto 2019, en que lo que quedaba del programa se hizo añicos con la corrida cambiaria del día después. La suerte estaba echada. En septiembre, el Fondo se negó a desembolsar un nuevo tramo del préstamo, pese a una gestión de Macri en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de la ONU. Aunque su gobierno había reducido el déficit fiscal primario (el número que más mira el FMI) a menos de medio punto del PBI, el historial de acuerdos anotaba otro fracaso, agravado por la magnitud de la apuesta, el más grande crédito en la historia del Fondo.Aunque el gobierno de Mauricio Macri había reducido el déficit fiscal primario (el número que más mira el FMI) a menos de medio punto del PBI, el historial de acuerdos anotaba otro fracaso, agravado por la magnitud de la apuesta, el más grande crédito en la historia del Fondo.En una reunión con funcionarios del organismo, Alberto Fernández, quien ya era visto como “presidente electo” después de las PASO reprochó al Fondo la cuenta del nuevo fracaso y hasta corrió el rumor (luego desmentido) de la inquietud del organismo por un “vacío de poder” en la Argentina.Alberto Fernández, cuando recibió en su bunker de la calle México a Alejandro Werner, director "Hemisferio Occidental" del FMI y a Trevor Alleyne, representante del organismo en la Argentina Relaciones con el actual GobiernoLo demás es historia reciente: el nuevo Gobierno rehusó recibir los millones pendientes del acuerdo de Macri y decidió negociar primero no con el FMI, sino con los bonistas privados. La nueva directora del Fondo, Kristalina Georgieva, emitió señales amables, desplazó del “caso argentino” a funcionarios cercanos al acuerdo caduco, como el italiano Roberto Cardarelli, y se allanó a un pedido expreso del ministerio de Economía argentino: la publicación de un “Análisis de Sostenibilidad de la Deuda”, que Guzmán empezó a exhibir cual mandato bíblico, pero al final dejó de lado para lograr el sí de los Comités de Acreedores y despejar el camino del canje, cuyo resultado se conocerá el 24 de agosto. Tras la liquidación, el 4 de septiembre, ese mismo mes podría empezar la negociación con el Fondo, como adelantó el jueves el representante argentino ante el organismo, Sergio Chodos. En principio, el gobierno no pediría “fondos frescos”, sino un acuerdo de refinanciación.Georgieva se allanó a un pedido especifico de la Argentina: la publicación de un “Análisis de Sustentabilidad de la Deuda” que Guzmán empezó a exhibir como un mandato bíblico ante los acreedores, hasta que al al final dejó de lado para alcanzar un acuerdo con los Comités de bonistasA favor del planteo oficial puede jugar la necesidad del Fondo de mejorar su reputación tras el fracaso de un programa como el firmado en 2018 del que -suele repetir Héctor Torres, representante argentino ante el FMI durante las gestiones ministeriales de Roberto Lavagna y Alfonso Prat Gay- se cumplieron todas las metas pero no se alcanzaron ninguno de los objetivos.En contra juegan el cronograma y los plazos necesarios para acomodar las cargas financieras. El acuerdo con los acreedores privados, según cálculos de Gabriel Rubinstein & Asociados, reduce los pagos del período 2020-2023 en casi USD 36.000 millones, brinda entre 2024 y 2027 un alivio sustancialmente menor (USD 8.159 millones) y se vuelve sobrecarga en el período 2028-31, en el que los pagos de capital e intereses aumentan USD 13.422 millones respecto del calendario previo.El propio Presidente buscó ocultar esto en una entrevista televisiva en la que dobló el papel que tenía en sus manos para mostrar la reducción inmediata (que abarca básicamente su gestión), pero no la evolución posterior. La prioridad que tuvo el gobierno al negociar se evidencia en un dato que destacó Jorge Vasconcelos, economista del Ieral de la Fundación Mediterránea; “en el quinquenio 2020-2024 el país deberá pagar un total de USD 5.600 millones, la mitad de ellos en 2024, esto es, después de la gestión de Alberto Fernández”.La directora-gerente del FMI, Kristalina Georgieva, con Guzmán, en una reunión del G20, en Arabia. Hasta ahora, todo fue respaldoLa cuestión será cómo acomodar en esa planilla las cuentas con el FMI. Según el cronograma actual, la Argentina debe pagarle al organismo poco más de US 5.900 millones hacia fines de 2021, pero los pagos se empinan en 2022 (unos USD 20.200 millones) y 2023 (poco más de USD 23.200 millones).De las cinco líneas crediticias de que dispone actualmente el Fondo, resumidas en el siguiente esquema por la consultora Quantum, la Argentina podría optar por el clásico Stand-by, un programa de hasta 3 años, al cabo de los cuales quedarían dos o tres más para saldar la deuda, o un “Extended Fund Facility” (EFF o “Crédito Extendido”) que implicaría un programa de hasta cuatro años y otros tantos de repago.Las líneas de crédito actualmente disponibles en el Fondo, según un esquema de la Consultora QuantumEs muy difícil que las sumas que debe refinanciar la Argentina entren en un Stand-by sin más “condicionalidades” que las financieras, como querría el gobierno. Acomodar la carga conjunta de pagos a bonistas privados y al Fondo requeriría un programa “largo” de modo de distribuir los flujos financieros hasta cerca del año 2030, para no “atorar” a la economía.El Gobierno buscará repactar los vencimientos de poco más de US 5.900 millones hacia fines de 2021, y suben en 2022 a unos USD 20.200 millones y en 2023 a poco más de USD 23.200 millonesSi así fuera, el Fondo pedirá a cambio un paquete de reformas “estructurales”, dentro de un menú más o menos conocido: reformas impositiva, previsional, laboral, regulatoria, del Estado, etc. Su lógica es que esas reformas hacen más competitiva a la economía y “pagan dividendos” a mediano y largo plazo.En cualquier caso, el consenso de los consultores privados considera que el Gobierno necesitará un programa económico, un conjunto de metas y de medidas que las apuntalen para presentar al Fondo. Es cierto que el Presidente le dijo al Financial Times, vidriera de las finanzas globales, que no cree en los planes. Pero también lo es que la oferta de Martín Guzmán delineó flujos financieros hasta el 2041. Seguí leyendo:La dificultad para acumular reservas es el tema que más inquieta hoy al Banco CentralDeuda: un informe del Congreso señaló que se pagará por el canje más de lo informado por el ministerio de Economía

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Bono Anses: El gobierno estudia transformar el “Ingreso Familiar de Emergencia” en un nuevo “Programa de Empleo”

Mientras transfiere los aproximadamente $ 80.000 millones al sistema bancario que demandará el pago de la tercera cuota del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), el principal programa del gobierno para atenuar los efectos de la crisis económica a raíz del coronavirus en los segmentos más pobres de la Argentina, la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) encabeza, dentro del Gabinete socio-económico, un grupo de Trabajo para transformar el subsidio, que alcanza a poco menos de 9 millones de familias argentinas, en un nuevo “Programa de Empleo”. Presentado en marzo por los ministros de Economía, Martín Guzmán, y de Trabajo y Seguridad Social, Claudio Moroni, y dirigido a beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), monotributistas de las categorías A y B y monotributistas sociales, trabajadores y trabajadoras de casas particulares, desempleadas y empleados informales de entre 18 y 65 años, el cálculo inicial fue que el IFE alcanzaría a unas 3 millones de personas-familias, pero finalmente la cifra de beneficiarios se triplicó.Recientemente, la Anses publicó en su página en Internet un perfil de ese universo, precisando que 5,6 millones (61,7% del total) “son trabajadoras/es informales o están desocupadas/os”, 2,4 millones perciben la AUH o la AUE, unos 700.000 (7,8%) son monotributistas de las categorías A, B o del monotributo social, cerca de 180.000 (2,1%) son trabajadoras/es de casas particulares y por último 120.000 son titulares del programa Progresar, un subsidio escolar para “garantizar el derecho a la educación” de “grupos vulnerables” (hogares monoparentales, comunidades indígenas, personas con discapacidad, transexuales, entre otros).Los ministros de Trabajo, Claudio Moroni, y Economía, Martín Guzmán, cuando anunciaron el subsidioEse estudio sería la base para pasar de “subsidio” a “plan”, entre otras cosas porque también incluye precisiones sobre la distribución geográfica de los beneficiarios y su incidencia social. “Si bien el IFE llega, en promedio, a un 19,5% de la población total del país, al analizar su alcance en las distintas provincias se observa una marcada focalización en aquellas que presentan los indicadores sociales con mayor situación de vulnerabilidad”, dice un pasaje.El texto también desagrega la cantidad de beneficios pagados en relación a la población de cada provincia: las del Noreste (23,1 a 28,9%) y Noroeste (22,1 a 28,6%) son las que proporcionalmente más beneficios recibieron, lo que –dice- “refleja la desigualdad regional al interior del país”. Los lugares de menor incidencia son la Patagonia (12,5 a 16,8%) y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (11,9%)El trabajo también destaca la relación de los IFE pagados con la Población Económicamente Activa (PEA) de cada provincia: en las del Noreste es de 55,3 a 80,1%, en el Noroeste 52,9 a 71% y, de vuelta, por debajo están las provincias patagónicas (29,6 a 42,2% y CABA (23,2%)Sobre la inserción laboral “en relación de dependencia” de perceptoras y perceptores del bono mensual, la Anses precisa que entre febrero de 2019 y enero de 2020 “solo 826.195 personas (9,3%) tuvieron trabajo registrado al menos un mes y percibieron, en promedio, una remuneración de 13.046 pesos durante cuatro meses”.Ensayo postergado en SaltaUn atisbo de lo que podría ser este programa se vio cuando en Salta, antes de que se confirmara que el tercer del IFE abarcaría a los beneficiarios de la primera y segunda cuotas, se barajaba la posibilidad de limitar el beneficio a los distritos aún en “fase crítica”, esto es con mayor circulación viral y donde la cuarentena y las dificultades para trabajar fueran más severas. Entonces se anunció que en esa provincia, donde se habían pagado 344.000 IFEs, el beneficio llegaría a través del programa “Potenciar Trabajo”, del Ministerio de Desarrollo Social e incluiría contraprestaciones laborales.Arroyo, ministro de Desarrollo Social, en una vista a uno de los beneficiarios de programas de su cartera Finalmente, dada la profundidad de la crisis y la demanda de los gobernadores, preocupados porque el retiro de esa masa de fondos hundiera las economías locales, el gobierno decidió que el IFE 3 seguiría abarcando toda la geografía del país.¿Desarrollo Social o Sistema Previsional?Que la Anses encabece el grupo de trabajo para transformar el subsidio en un nuevo Programa es, en algún modo, un nuevo avance sobre el ministerio de Desarrollo Social, a cargo de Daniel Arroyo, y un cuestionamiento a su eficacia en el diseño e instrumentación de los programas de su área. El “Potenciar Trabajo” se había lanzado en marzo, pero quedó suspendido por la pandemia y fue relanzado en junio.A fines de julio, Arroyo señaló que con plan se aspiraba a crear “unos 500.000 puestos de trabajo” a partir de la distribución, por parte del gobierno nacional, de $ 20.000 millones entre provincias y municipios, que serían quienes asignen los fondos, a destinar la compra de herramientas y maquinaria para trabajadores informales. La cartera de Arroyo ya había creado el Registro Nacional de Trabajadores de la Economía Popular” (Renatep), de modo que los inscriptos puedan facturar la venta de los bienes que producen o los servicios que prestan, estando exentos de impuestos durante los primeros dos años. Además, Arroyo precisó que ya se habían inscripto 100.000 “trabajadores sociales”.La titular de la Anses, Fernanda RavertaArroyo dijo también entonces que la salida de la crisis para los sectores más pobres de la sociedad se basaría en “Potenciar Trabajo”, la instrumentación de un “ingreso de base” (que por cuestiones fiscales parece ser un proyecto que el gobierno decidió postergar para más adelante) y la urbanización de unos 4.000 “barrios populares” donde habitan “unas 4 millones de personas hacinadas”.La transformación del IFE en un “Programa de Empleo” podría terminar haciéndose cargo de esos objetivos y supondría la consolidación -gracias a su capilaridad, sus centenares Unidades de Atención Integral (UDAIs), sus más de 60 Unidades Locales de Atención Transitoria (ULATs) en organismos públicos y sindicatos y sus Móviles de atención en barrios- de la Anses, a cargo de Fernanda Raverta, como principal ariete de la política social del gobierno.Seguí leyendo:Cuál es el plan que está diseñando el Gobierno para que los sectores de más ingresos accedan a créditos hipotecariosDía del Niño con aumentos: el precio de los juguetes subió un 40% en un año

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¿Se cierra una grieta? Pese a las dudas de los productores, avanza el diseño del Plan Agroindustrial que busca dejar atrás la confrontación del campo con el gobierno

El presidente Alberto Fernández junto a los representantes del Consejo Agroindustrial. Fue el martes pasado en Olivos (Presidencia)¿Acercamiento para diseñar una política agropecuaria o una puesta en escena para la foto? Dos interrogantes que surgieron a partir de la actual relación entre el gobierno y los integrantes del mundo agroindustrial, tras un arranque muy conflictivo por el aumento de las retenciones y el intento oficial de intervenir y expropiar Vicentin, que fue definido por los productores como un claro avance sobre la propiedad privada y la división de poderes, al tratarse de una empresa en convocatoria de acreedores.En tiempos de pandemia y con la producción que no detuvo su motor, al ser declarada como esencial por la importancia que tiene en el abastecimiento de alimentos al mercado interno y externo, integrantes del gobierno, desde el presidente y ministros, han manifestado en varias oportunidades que el sector agroindustrial será vital una vez más para aportar a una economía que no encuentra rumbo, con un aumento de la inflación, la pobreza y el déficit fiscal, y una abrupta caída del PBI.Con la firme intención de realizar un aporte para revertir la actual crisis económica, una importante cantidad de sectores de la agroindustria presentaron un Plan que pretende transformarse en un proyecto de ley a ser analizado y eventualmente aprobado este año por el Congreso de la Nación.La idea surgió desde el flamante Consejo Agroindustrial Argentino, con la presencia de más de 40 entidades, mediante la cual se proyecta un incremento de las exportaciones por unos USD 16.000 millones hacia 2025, y generar cerca de 700 mil nuevos puestos de trabajo de manera directa e indirecta en 10 años. Para cumplir dicho objetivo, se reclama, entre otras cosas, “estabilidad fiscal” en los tres niveles del Estado (Nación, Provincias y Municipios) por un plazo de diez años , a la vez que se debe avanzar con el fomento de la inversión agroindustrial, un régimen especial de amortización acelerada, prefinanciación de exportaciones a tasas internacionales, y una “agresiva” agenda para posibilitar el acceso a mercados a través de negociaciones internacionales.Una iniciativa que ya cuenta con un amplio apoyo, entre ellos del presidente Alberto Fernández, la Vicepresidenta Cristina Fernández, y el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa. Pero además, hay gobernadores que ya manifestaron su adhesión, como así también los integrantes del interbloque de diputados de Juntos por el Cambio.José Martins, presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, y Alberto Fernández, durante la reunión del último martesTras haber recibido el martes pasado a los representantes del Consejo en la Quinta de Olivos, el presidente Alberto Fernández anunció que designará un equipo inter ministerial, desde donde se redactará el proyecto de Ley que contemplará la propuesta privada. “Estamos frente a una gran oportunidad. En toda la agroindustria hay una gran posibilidad de exportaciones y necesitamos que produzcan ya”, dijo varias veces durante la reunión el presidente de la Nación.“Estoy gratamente sorprendido por el apoyo que está recibiendo nuestra propuesta. Ahora deberemos trabajar en la redacción del proyecto de Ley. Considero que vamos por el buen camino, pero todavía hay mucho por hacer. Hay voluntad de todas las partes de avanzar, y en el marco de un diálogo respetuoso y en la búsqueda de los consensos”, señaló José Martins, presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en diálogo con Infobae. Por su parte, el Canciller Felipe Solá, aseguró en las últimas horas en declaraciones radiales: “El plan es consistente. Hicimos una mesa que en pocos días alumbrará una síntesis del tema y sabremos si se puede hacer un proyecto de ley de estabilidad fiscal, como piden. Este es un armado en la búsqueda de dos cosas que necesitamos: fuentes de trabajo rápidas, sobre todo en el Interior; y aumentar nuestras exportaciones”.Dudas en la producción Pero en los sectores de la producción hay dudas, por las medidas que se implementarán a través del Plan, y por las reuniones de los últimos días con Alberto Fernández y Cristina kirchner. El recuerdo del daño que provocó la política agropecuaria del kirchnerismo sigue estando muy latente en el interior productivo. La desconfianza es muy grande. La confrontación entre el campo y el kirchnerismo ya lleva más de 10 años. Todo comenzó en 2006 cuando el ex presidente Néstor Kirchner decidió cerrar las exportaciones de carne vacuna, afectando a toda la cadena de ganados y carnes. Y luego fue el conflicto por la Resolución 125.Los dirigentes que conforman el Consejo Agroindustrial Argentino tienen la intención de dar una vuelta de página. Por su parte, el Gobierno habilitó una instancia de diálogo. “Ojalá que todo contribuya para dejar atrás el desencuentro permanente y se pueda diseñar una verdadera política agroindustrial”, agregó el presidente de la Bolsa de Cereales porteña.Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina, a la derecha de Alberto Fernández durante el acto del 9 de julio (Presidencia)“Hay que dejar trabajar al productor agropecuario. El gobierno debería bajar las retenciones y carga tributaria, recortar el gasto público, y generar empleo. Estamos cansados de ser los que ponemos el lomo para el bienestar de otros. Los productores tenemos que unirnos y ponernos de pie, para exigir que nos respeten como tiene que ser”, sostuvo Román Gutiérrez, productor autoconvocado de la provincia de Buenos Aires.El propio presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Daniel Pelegrina, quien estuvo el pasado 9 de julio en la quinta de Olivos con Alberto Fernández participando del acto por el Día de la Independencia, planteó sus dudas sobre el nuevo Consejo: “Hemos tenido muchos de estos intentos, esperemos no sea más de lo mismo. El Gobierno tiene que entender que el campo es el motor posible de la recuperación de un momento muy crítico en que está la economía y en el que va a estar, especialmente a la salida de la pandemia. Será una nueva oportunidad de que se apliquen políticas correctas”.La historia marca que el sector agropecuario siempre terminó subsidiando a otros de la cadena agroindustiral. No queremos que la historia vuelva a repetirse (Jorge Chemes, presidente de CRA)La SRA que decidió no participar del Consejo Agroindustrial explicó sus motivos días atrás mediante una carta interna que llegó a los socios de la entidad: “No integramos el mismo, porque no hemos participado en la elaboración del plan que se promueve. Tenemos dudas de que, bajo el genérico ‘agregado de valor’, se escondan propuestas de medidas que puedan resultar perjudiciales para la producción primaria, y tengan el efecto contrario al de promover las exportaciones, que es materia fundamental de nuestra propuesta”.Uno de los integrantes del Consejo que despejó las dudas sobre los efectos que tendrá en la producción primaria el alcance del Plan que se está debatiendo con todos los sectores, fue Gustavo Idígoras, presidente del Centro de Exportadores de Cereales y la Cámara de la Industria Aceitera: “Lo que buscamos es que el productor gane mucha más plata. Si a ese productor no le podemos generar una mayor previsibilidad para que pueda aumentar sus niveles de producción, nosotros no tenemos razón de ser. Además, si ese productor no entiende que tener más industria es mejorar las condiciones de rentabilidad a su producción, tampoco somos una cadena de valor, y tampoco tenemos futuro”, aseguró en diálogo con el portal Bichos de Campo.Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara Argentina de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de CerealesLa desconfianza es muy grande entre los productores, porque aseguran que en el Consejo Agroindustrial hay sectores que mostraron cercanía con el kirchnerismo, en los años que gobernó el país. Al respecto, Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), señaló: “Para poder confiar necesitamos hechos. Obviamente que las palabras son muy lindas, las promesas y las expectativas son maravillosas. Lamentablemente, y tampoco quiero que nadie se ofenda, la historia siempre ha marcado que el sector agropecuario terminó subsidiando a otros sectores de la cadena. Lo que no queremos es que la historia se vuelva a repetir. Ojalá todo esto sea un cambio, donde todo el mundo pueda gozar de los beneficios”.Seguí leyendo:Sigue sumando adhesiones el Plan del Consejo Agroindustrial para aumentar las exportaciones y el empleoCarga impositiva extrema: cuánto le deja al fisco un empleado formal por su trabajo, ingresos, patrimonio, consumos y ahorros

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Dura de bajar: la brecha entre el precio que pagan los consumidores y el que que reciben los productores del campo aumentó en julio a 4,87 veces

Reuters 163Durante julio, los consumidores pagaron en promedio en los supermercados 4,87 veces más de lo que recibió el productor, un aumento del 6,1% respecto de la brecha de 4,59 veces entre esos mismos valores durante junio, precisó un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que desde hace cinco años elabora el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) en base al seguimiento de los precios de 24 productos agropecuarios en las tranqueras de los productores y en las góndolas de los supermercados. Entre junio y julio, la brecha aumentó para 14 productos y bajó para 10. El aumento del promedio estuvo impulsado por el fuerte aumento de la distancia productor a consumidor de tres productos en especial: zanahoria, zapallito y cebolla. Y acelga, pollo y papa fueron los productos en que la brecha más disminuyó. Para los primeros siete meses del año, el promedio del IPOD es 4,69 veces entre el precio en góndola y al productor, el más bajo desde 2015, cuando empezó a elaborarse este indicador, pero a su vez el valor de julio es más alto que el promedio de 2017, el promedio anual más bajo. En 2015 el precio promedio en góndola de los productos incluidos era 7,2 veces superior al precio promedio al productor, la brecha se estrechó en los dos años siguiente, pero desde entonces mantuvo una tendencia levemente al alza. Falta de transparenciaEl IPOD permitió “visibilizar la falta de transparencia en las cadenas de valor”, señaló CAME en un informe. Pero aunque “contribuyó a generar conciencia, tanto en los consumidores y en el gobierno nacional, sobre las prácticas abusivas por parte de los formadores de precios -se lamentó- aún no se ha logrado achicar la brecha de precios campo-góndola”.El indicador es elaborado por la comisión de Economías Regionales de CAME en base a precios diarios online de los principales supermercados del país, más de 700 precios de verdulerías y mercados para cada producto, y precios de origen de las principales zonas productoras que relevan 35 encuestadores. Para el sector frutíhortícola, el IPOD fue en julio de 5,2 veces, un aumento de 8,1 respecto de junio, aunque fue inferior a la de julio de 2019. Para el sector ganadero, la brecha es más baja (IPOD igual a 3,5 veces), 10% por debajo del mismo mes del año pasado. Para el sector frutihortícola, esto quiere decir que el consumidor final paga por lo que compra un 420% más de lo que recibe el productor. Y para el sector ganadero, que el bife en la carnicería o la góndola del supermercado es en promedio 250% más cara que lo que recibe el productor ganadero. En los últimos meses el IPOD o brecha aumentó en el sector frutihortícola y tuvo una leve baja para las carnes, lo que resultó en un aumento leve del IPOD general. Siempre a estar del indicador, la producción más perjudicada fue la de zapallitos, donde la brecha desde que salió del campo hasta que llegó al bolso o changuito de compras fue de 9,24 veces (824% más caro). Le siguieron la manzana roja (8,43 veces) y la naranja (7,6). Los que menos pueden quejarse son los productores de acelga (1,9 veces), pollo (1,94), frutilla (2,17) y papa (2,6). A su vez, los productos en que la brecha más varió fueron la zanahoria (fundamentalmente, porque se redujo 57,3% el precio a los productores, reflejo de la salida de una situación de escasez que -previamente- había aumentado inusualmente el precio de la zanahoria, por falta de agua en Mendoza. A su vez, la brecha en el primiento rojo se redujo, porque mejoró 9,5% el precio a los productores y bajó en promedio el 14,4% el precio en góndola o mercados. Otra forma de ver el fenómeno es calcular qué proporción final del precio de un producto es lo que va al productor. El gráfico siguiente refleja así que el productor de acelga recibió un 53% del precio pagado por el consumidor final, en tanto el de zapallitos recibió sólo el 10,9% CAME empezó a elaborar el IPOD en 2015 “para medir las distorsiones que suelen multiplicar por varias veces el precio de origen de muchos productos agropecuarios en el recorrido desde que salen del campo y hasta que llegan al consumidor”, Distorsiones,dice, que “son muy dispares según producto, región, y tipo de comercio, y época del año”. Según la entidad la brecha responde en buena medida a “comportamientos, algunos especulativos de diferentes actores del mercado, básicamente de las grandes cadenas de supermercados que se abusan de su posición dominante en el mercado, y otros son factores comunes como la estacionalidad, que afectan a determinados productos en algunas épocas del año, o los costos de almacenamiento y transporte”.A principios de año, productores de naranja (uno de los productos de mayor brecha) denunciaron también la incidencia de las “mafias”, con mano de obra de barrabravas, que dominaban el sector de descargas en el Mercado Central, imponiendo quiénes y a qué “tarifa” debían hacer la descarga. Como sea, la brecha promedio entre precio al productor y al consumidor se mantiene en cerca de 5 veces y parece dura de bajar, a prueba de indignaciones y discursos. Seguí leyendo: Carga impositiva extrema: cuánto le deja al fisco un empleado formal por su trabajo, ingresos, patrimonio, consumos y ahorros Día del Niño con aumentos: el precio de los juguetes subió un 40% en un año¿Se cierra una grieta? Pese a las dudas de los productores, avanza el diseño del plan agroindustrial que busca dejar atrás la confrontación del campo con el gobierno

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El arreglo con los acreedores y las 60 medidas del Presidente

Si bien la carga sobre la cuenta financiera en lo que resta del mandato del actual Gobierno tendrá un alivio considerable, tras el acuerdo que logró el ministro Martín Guzmán, el déficit fiscal está alcanzando alturas delicadas (Télam)Si bien la carga sobre la cuenta financiera en lo que resta del mandato del actual Gobierno tendrá un alivio considerable, tras el acuerdo que logró el ministro Martín Guzmán con los bonistas bajo legislación extranjera, el déficit fiscal está alcanzando alturas delicadas.Haciendo caso omiso a las recomendaciones más cautelosas, el Gobierno ha anunciado que prepara un “importante” paquete de 60 medidas, que ha provocado una ola de fuertes críticas. Las más insistentes provienen de los economistas más ortodoxos, que sostienen que los lineamientos que se intentan implementar implican un regreso a las prácticas del pasado que han sumido al país en la pobreza y el estancamiento.Argumentan muchos expertos que, lejos de conseguir los objetivos deseados, se desencadenará un incremento de los desequilibrios estructurales que impiden crecer y progresar a la economía argentina. Carlos Rodríguez ha escrito profusa e insistentemente sobre la necesidad de realizar un amplio “ajuste estructural”.Argumentan muchos expertos que, lejos de conseguir los objetivos deseados, se desencadenará un incremento de los desequilibrios estructurales que impiden crecer y progresar a la economía argentinaPero existe una importante confusión sobre el significado de este término, ya que usualmente se lo utiliza para caracterizar a las medidas de política económica que recomienda el Fondo Monetario Internacional (FMI) como condicionamiento, previo al otorgamiento de préstamos destinados a paliar las dificultades transitorias de balanza de pagos de sus países miembros.Usualmente los técnicos del Fondo Monetario Internacional recomendaron a gobiernos argentinos aumentar la presión impositiva para equilibrar las cuentas fiscalesAsesorados por el organismo de crédito multilateral, el aumento de la presión impositiva ha sido la única herramienta que los distintos gobiernos argentinos han utilizado cada vez que una crisis cambiaria golpeó a las puertas del BCRA. Cuando la tributación es excesiva, al aumentar los impuestos, el “efecto Laffer”; impide una mejora sustancial de la recaudación, más allá del corto plazo. La mejora cambiaria y la reducción del déficit fiscal, una vez superado el efecto inicial, tienden a volver a su equilibrio natural, es decir a aquel que está implícito en el incólume nivel del gasto público.El ajuste estructuralCarlos Rodríguez insiste permanentemente en la necesidad de implementar un programa económico que reasigne los recursos existentes desde los usos más ineficientes de la actualidad hacia otros más eficientes en el futuro. Es esta su definición de “ajuste estructural”. Esta reasignación persigue el objetivo de incrementar la productividad general de la economía para, así, recuperar el crecimiento y mejorar el resto de las variables, tales como exportaciones, empleo y salarios, entre otras.Sobre este tema, es necesario destacar las enseñanzas de Juan Carlos de Pablo, que son terminantes en cuanto al absurdo de implementar algunas pocas medidas, sin profundidad, coordinación ni convicción.Un plan incompleto es peor que un no plan (Juan Carlos de Pablo)Fueron varios los intentos fallidos, en el pasado, por insuficientes y amarretes. Dice De Pablo: “un plan incompleto es peor que un “no plan”. Si no se suma una masa crítica, los resultados son efímeros y la opinión pública se vuelca contra el “ajuste”; y culpa al “neoliberalismo”; de todos los males de la cristiandad.Carlos Rodríguez insiste permanentemente en la necesidad de implementar un programa económico que reasigne los recursos existentes desde los usos más ineficientes de la actualidad hacia otros más eficientes en el futuro (Adrián Escandar) (Adrian Escandar/)Por otro lado, este tipo de programas, no forman parte de los planes de corto plazo del FMI, sino que suelen ser recomendados como condicionamiento para el otorgamiento de préstamos de más largo plazo, generalmente denominados “facilidades extendidas”.Las reformas estructurales que recomienda Rodríguez son necesarias por sí mismas y no debería importar que el Fondo las requiera o no. Una actitud inteligente sería adelantarse proponiendo las medidas y solicitar luego el apoyo disponible. Podrían obtenerse algo así como 10.000 o 15.000 millones de dólares, a pagar en diez años y con una muy baja tasa de interés.Las reformas estructurales que recomienda Rodríguez son necesarias por sí mismas y no debería importar que el Fondo las requiera o no. Una actitud inteligente sería adelantarse proponiendo las medidas y solicitar luego el apoyo disponibleEsos fondos debieran destinarse a financiar el efecto de una fuerte reducción de los impuestos más distorsivos, como Ingresos Brutos, a los Débitos y Créditos Bancarios y todas las gabelas que se incluyen en las facturas de los servicios públicos que son pagados por el sector productivo.El ajuste requerido debería abarcar, como mínimo, una reforma laboral, una reforma previsional, una racionalización y fuerte baja del gasto público en los tres niveles de gobierno (nación, provincias y municipios), una reforma impositiva y una profunda e incondicional apertura económica con la firma de tratados de libre comercio con las principales potencias económicas del orbe.Sin estas medidas, el futuro próximo es muy preocupante. Se avizora un gravísimo deterioro del nivel de ocupación y un incremento significativo de la inflación, la pobreza y el ánimo de la sociedad.Sin estas medidas, el futuro próximo es muy preocupante. Se avizora un gravísimo deterioro del nivel de ocupación y un incremento significativo de la inflación, la pobreza y el ánimo de la sociedadLa oportunidad de desbaratar el feo escenario que pinta en el horizonte cercano es única. Con una pizca de conocimiento de la Teoría de las Expectativas Racionales, los gobernantes locales comprenderían que el anuncio de un paquete de medidas como el propuesto mejoraría rápidamente el clima de negocios y desataría un vendaval de inversiones, sobre todo en el sector pyme. Se produciría un mejoramiento rápido de la producción y el empleo y se abandonaría definitivamente el sendero decadente en el que estamos inmersos desde hace décadas.El autor es economista y asesor financieroSeguí leyendo:El Banco Central no planea flexibilizar el cepo cambiario en el corto plazo a pesar del acuerdo por la deudaCon los resultados del canje, el Gobierno prevé arrancar en septiembre el diálogo con el FMILas calificadoras de riesgo elogiaron el acuerdo con los bonistas pero afirmaron que faltan medidas claras para que el país vuelva a crecer

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Procrear 2020: requisitos, montos y otras claves del nuevo programa de crédito para la vivienda

Entre los créditos personales se encuentran las líneas de Microcréditos, Mejoramientos Refacción, Mejoramientos Gas y Mejoramientos Sustentables.El actualizado programa Procrear lanzado esta semana por el Gobierno Nacional prevé una inversión de 25.000 millones de pesos, con el objetivo de garantizar el derecho a la vivienda y promover un acceso igualitario. A través del mismo, se dispone otorgar 300.000 créditos para mejoramientos, refacción y ampliación y para la construcción de 44.000 nuevas viviendas. Asimismo, se adjudicarán 10.000 nuevos lotes con servicios en todo el país. El programa está a cargo de la cartera de Desarrollo Territorial y Hábitat y cuenta con nueve líneas de préstamos, entre hipotecarios y personales.Entre los créditos personales se encuentran las líneas de Microcréditos, Mejoramientos Refacción, Mejoramientos Gas y Mejoramientos Sustentables.Características y requisitos para acceder a los créditosMejoramientos Microcréditos: el objetivo es, a través de créditos para la compra de materiales, posibilitar obras de pequeña escala destinadas al mejoramiento de las condiciones habitacionales de las viviendas como filtraciones, terminaciones de núcleo húmedo, pisos, carpinterías, instalaciones de gas, sanitaria o eléctrica, pintura, entre otros.Una vez que cierra la inscripción, aquellas personas que cuenten con los requisitos participarán del sorteo que realizará el Banco Hipotecario, ante escribano público y bajo la supervisión del Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat.Habrá 120.000 Microcréditos que se otorgarán en todo el país con un monto de $50.000 para compra de materiales a una tasa de interés fija del 24 por ciento.Entre los requisitos para acceder, figuran: ser argentino/a, natural o por opción, o extranjero/a con residencia permanente. Contar con Documento Nacional de Identidad vigente.Además, el grupo familiar deberá contar con ingresos provenientes de trabajos formales, jubilaciones y/o pensiones. En tanto, la suma de los ingresos del grupo familiar en forma mensual netos deberá estar en el rango de uno y medio (1,5) y ocho (8) unidades de salario mínimo vital y móvil al momento de la inscripción.Quienes quieran acceder deberán tener entre dieciocho y sesenta y ocho años de edad al momento de la inscripción y no registrar antecedentes financieros desfavorables en los últimos doce meses, ni encontrarse inhibidoLa ministra de Desarrollo Territorial y Hábitat, María Eugenia Bielsa, en una entrega del viejo Pro.Cre.Ar, en marzo pasadoCómo inscribirseEl Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat ya dejó abierta en su página web (argentina.gob.ar/habitat) la inscripción para las dos primeras líneas que se abren: Microcréditos y Mejoramientos Refacción.“Se busca recuperar el Programa Crédito Argentino del Bicentenario para la Vivienda Única Familar (Pro.Cre.Ar), con sus mejores prácticas, dentro de una política de desarrollo que tiene como pilares fundamentales la creación de empleo así como mejorar las condiciones de vida de la población”, señala la norma que quedó oficializada en el Decreto 643/2020.-Mejoramientos Refacción: el propósito de esta línea es posibilitar el acceso al crédito para mejorar las condiciones habitacionales de las viviendas como aislación, terminación de núcleos húmedos, pisos, carpinterías, pintura, instalaciones de gas, sanitarias o eléctricas.Cabe destacar que quienes quieran acceder deben tener en cuenta que, al inscribirse en la esta línea, luego no podrán presentarse a las líneas de Ampliación, Construcción y Mejoramientos Microcréditos.Habrá 70.000 créditos que se otorgarán en todo el país por tres montos diferentes: $100.000, $250.000 y $500.000 para compras de materiales y mano de obra, con una tasa de interés fija del 24 por ciento.-Mejoramientos Sustentables: esta línea brinda la posibilidad de acceder a un crédito personal para realizar intervenciones en la vivienda, mejorando la eficiencia energética, la seguridad y el confort térmico. Contempla materiales y mano de obra. La inscripción todavía no está abierta hasta el momento para esta línea.-Mejoramientos Gas: el propósito de esta línea es mejorar las condiciones habitacionales, económicas y de salud de los hogares, a través de créditos personales destinados a la instalación domiciliaria para el acceso a la red de gas. Contempla materiales y mano de obra. En este caso tampoco está abierta aun la inscripción.Línea de créditos hipotecarios ProcrearEl nuevo programa Procrear contará con créditos para que las personas puedan construir en lotes de su propiedad, otros para adquirir los lotes y una tercera línea para desarrollos urbanos.Las líneas de crédito hipotecario, que se irán sumando el resto en forma escalonada entre septiembre y octubre, se dividen en Desarrollos urbanísticos, Desarrollos habitacionales, Construcción, Ampliación y Lotes con servicios.El nuevo programa Procrear contará con créditos para que las personas puedan construir en lotes de su propiedad, otros para adquirir los lotes y una tercera línea para desarrollos urbanosLa nueva modalidad del plan amplía el rango de los requisitos que necesita una familia para ingresar al programa con el fin de que puedan calificar familias monoparentales y de bajos recursos.El nuevo programa Procrear contará con créditos para que las personas puedan construir en lotes de su propiedad, otros para adquirir los lotes y una tercera línea para desarrollos urbanos.El Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat todavía no estableció los montos para los préstamos hipotecarios, sin embargo, informó que se considerará el costo total para la construcción de una vivienda de 65 metros cuadrados y que los créditos deberán ser depositados en cuentas del Banco Hipotecario. En ese sentido, el ministerio ofrecerá entre ocho y diez modelos de viviendas.Habrá 30.000 créditos para la construcción de viviendas en toda la Argentina, 4.000 para viviendas multifamiliares en desarrollos de edificios consolidados y 10.000 en desarrollos urbanísticos y de conjuntos de viviendas en predios ProcrearAsimismo, el Gobierno informó que los créditos se actualizarán a través de la fórmula “Hogar” la cual sigue la evolución de los salarios a través del Coeficiente de Variación Salarial (CVS) más CER, con un tope del 2 por ciento. La fórmula se actualizará teniendo en cuenta la evolución de los salarios más una tasa que partirá en 0,5 por ciento y estará sujeta a los ingresos de las personas que soliciten el préstamo.Habrá 30.000 créditos para la construcción de viviendas en toda la Argentina, 4.000 para viviendas multifamiliares en desarrollos de edificios consolidados y 10.000 en desarrollos urbanísticos y de conjuntos de viviendas en predios Procrear.Seguí leyendo:¿Volverán los vuelos en septiembre? Incertidumbre y dudas en las aerolíneas por el regreso de los viajes comercialesIFE Anses: cuándo cobra cada beneficiario el bono de $10.000 que se empieza a pagar el lunes

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Cómo hicieron los países para sustituir una moneda que perdió su rol de reserva de valor

La inflación a ritmo de dos dígitos al año deprecia aceleradamente el poder de compra del peso (Adrián Escandar)La función primaria del Banco Central de la República Argentina es preservar el valor de la moneda. Además, debe desarrollar una política monetaria y financiera dirigida a salvaguardar las funciones del dinero como reserva de valor, unidad de cuenta e instrumento de pago para cancelar obligaciones monetarias. Si se analiza el desempeño del organismo sin dudas todos coinciden en que no ha alcanzado los objetivos.El valor de un peso frente a un dólar ha variado desde la paridad del 1 a 1 entre 1991 y 2001 hasta hoy en que cayó a menos de 1,4 centavos de dólar para el comercio exterior, y 0,8 centavos de dólar al cambio blue. Una pérdida del 98,6% a 99,2% de poder adquisitivo en moneda dura, respectivamente. Para ponerlo en un ejemplo bien gráfico. Si en el 2001 con $100 se podía comprar 1.000 caramelos, en el 2020 apenas alcanza para 14, alrededor de la centésima parte. De ahí que los devaluados pesos lejos están de ser una reserva de valor.A pesar de los intentos publicitarios, como las reiteradas frases de varios presidentes y ministros advirtiendo que quien apueste al dólar pierde, o de las alquimias de los tomadores seriales de deuda externa para mantener artificialmente sobrevaluada la moneda, cada vez son menos los argentinos que consideran la cualidad de reserva de valor al peso.El valor de un peso frente a un dólar ha variado desde la paridad del 1 a 1 entre 1991 y 2001 hasta hoy en que cayó a menos de 1,4 centavos de dólar para el comercio exterior, y 0,8 centavos de dólar al cambio blueTampoco cumple en la práctica su rol como unidad de cuenta, pues si bien existen obligaciones legales para que sea utilizada como tal, los bienes y servicios que se ofrecen en el mercado tienen siempre como referencia directa o indirecta al dólar; o cuentan con mecanismos o fórmulas de ajuste que permitan preservar el valor del dinero en el tiempo.La función primaria del Banco Central de la República Argentina es preservar el valor de la moneda. Además, debe desarrollar una política monetaria y financiera dirigida a salvaguardar las funciones del dinero como reserva de valor, unidad de cuenta e instrumento de pago para cancelar obligaciones monetarias (Reuters) (Enrique Marcarian/)La misma suerte corre su funcionalidad como instrumento de pago para cancelar obligaciones monetarias, basta con observar en los contratos a largo plazo la cantidad de cláusulas y procedimientos que buscan orientar el poder cancelatorio a otras referencias, dólares, índices, mix de productos, etc., dejando abierto el hecho cancelatorio al ajuste posterior al pago del importe original.El BCRA fracasó en su objetivo principalLa combinación de la pérdida de autarquía de la entidad y la falta de justicia que acomodó la interpretación de las normas en virtud de las crisis y los gobiernos de turno debilitaron el poder de compra de la moneda sistemáticamente. Se puede afirmar que la política monetaria ha destrozado a su herramienta por excelencia “la moneda”.La combinación de la pérdida de autarquía de la entidad y la falta de justicia que acomodó la interpretación de las normas en virtud de las crisis y los gobiernos de turno debilitaron el poder de compra de la monedaLa comunidad argentina no es la única que ha pasado por estas circunstancias. A lo largo de la historia y aun en estos días existen experiencias exitosas sobre la implementación de monedas paralelas o alternativas a la principal, con el objeto de dar previsibilidad su valor en el tiempo. Algunas de ellas:1) WIR, es una moneda que se utiliza en Suiza desde 1934. Surgió como respuesta a la falta de dinero, francos suizos durante la crisis económica del año 30 y su uso perdura hasta nuestros días. Actualmente cuenta con más de 50,000 negocios asociados con ingresos anuales de un aproximado de 1,5 billones de Euros.2) La pêche es creada en 2014 en Montreuil, Francia, con el propósito de estimular la economía real y el intercambio local. Además, escapa de la estructura del mercado financiero internacional, salvando con ello su economía local de paraísos fiscales, especulación, etc. Por cada intercambio de euros en pêches el 97% del depósito se resguarda en un fondo de la Nef (New Economics Foundation), organismo que financia únicamente proyectos éticos y solidarios, y el 3% restante se puede dirigir a la asociación de su elección.3) Chiemgauer, lanzada en 2003 en Baviera, Alemania, con valor de un Euro, creado con los siguientes objetivos: Creación de empleo, promoción de actividades culturales, educativas y medioambientales; promoción de sostenibilidad; fortalecimiento de la solidaridad; estímulo de la economía local.Eta moneda tiene el objetivo de crear empleos, promover actividades culturales, educativas y medioambientales; promoción de sostenibilidad; fortalecimiento de la solidaridad y estímulo de la economía local (Wikipedia)Al día de hoy es la moneda regional más activa en Alemania y está totalmente respaldada con el Euro. Funciona de la siguiente manera: Los consumidores intercambian por ejemplo 100 euros en Chiemgauer, el 3% de esa suma va dirigida al proyecto social. Después, la emplean en compras a comercios locales; y éstos tienen dos opciones, ir a la oficina de Chiemgauer y convertirlos en euros, pagando el 5% de comisión o, pagar a otros comercios locales con la moneda para evitar la comisión.4) Eco Iris, moneda local de Bruselas, capital de Bélgica, creada para promover comportamientos medioambientales sostenibles e impulsar la economía en la localidad. Dejó de funcionar en enero de 2015. La manera de recaudar era simple, se tenía que registrar en el sitio web oficial, realizar alguna de las actividades ‘eco friendly’ enumeradas ahí mismo, llevar las pruebas a un centro Eco Iris donde al ser confirmadas se le otorgaba el equivalente a la acción realizada para posteriormente hacer uso en los establecimientos participantes.5) Bristol Pound, valía una libra por unidad; cuando fue lanzada en septiembre de 2012 en la ciudad de Bristol, Reino Unido, por una empresa sin ánimo de lucro, con el propósito de impulsar el comercio local, evitando de tal manera el consumo de productos y servicios ofrecidos por las grandes empresas que, consideran, no hacen más que extraer el dinero de la ciudad. Ofrece 3 métodos de pago: efectivo, a través de SMS, o digital con una plataforma informática. Las empresas ofrecen descuentos de todo tipo al hacer uno de esta moneda.Ofrece 3 métodos de pago: efectivo, a través de SMS, o digital con una plataforma informática. Las empresas ofrecen descuentos de todo tipo al hacer uno de esta moneda (Shutterstock)Monedas corrientesProbablemente sorprenda que casi todos estos ejemplos son actuales y que se encuentran en países desarrollados europeos, Suiza, Francia, Alemania, Bruselas y el Reino Unido. Esto demuestra que la política monetaria llevada por el Banco Central Europeo con el Euro queda reservada a su interés de mantener el valor sin perjuicio de ello, existen jurisdicciones dentro de la Comunidad Económica Europea que generan sus propias políticas de desarrollo y protección de intereses a través de unidades monetarias locales, en algunos casos convertibles.La política monetaria llevada por el Banco Central Europeo con el Euro queda reservada a su interés de mantener el valor sin perjuicio de ello, existen jurisdicciones dentro de la Comunidad Económica Europea que generan sus propias políticas de desarrollo y protección de interesesTambién existen experiencias exitosas en América, en países como México, Perú, Costa Rica, pero sin dudas el continente en el que mayor impacto tiene y tendrá la implementación de este tipo de soluciones monetarias alternativas es en África. Incluso en las comunidades más pobres, las personas tienen bienes y servicios para ofrecerse mutuamente, pero carecen del dinero para comerciar.Al abrir la puerta a la creación de crédito, las comunidades ya no tienen que depender de la ayuda de los donantes para tener un medio de intercambio. Se ha visto un apalancamiento de hasta 20 veces en la financiación inicial que respalda la creación de crédito local.En la Argentina se desarrolló la plataforma digital Smart Money de intercambio sobre Blockchain, de “moneda de inclusión comunitaria” que permite asignar a través de los documentos de identidad de los beneficiarios de programas de asistencia social cuentas electrónicas de créditos para consumo de manera automática e inmediata, permitiendo que el poder de compra fluya hacia el destinatario. Por otro lado, vía web los comercios seleccionados pueden realizar la validación de identidad del beneficiario; la verificación del crédito disponible; la transacción comercial; emisión de factura electrónica; y administración de inventario. El administrador del sistema podrá determinar en tiempo real qué productos pueden adquirirse, a qué precio y dónde.De esta forma la herramienta de asignación de subsidios se complementa con un gestor de pagos y un auditor en tiempo real de consumos, permitiendo de esta forma convertirse también en herramienta para el desarrollo.Soluciones como las descriptas permiten preservar el valor del dinero soberano de una nación, reservándose los atributos indelegables de unidad de cuenta, reserva de valor e instrumento de pago sólido para compromisos, tanto de corto como de largo plazo, sin que esto implique resignar políticas monetarias expansivas como demanda la Argentina en la actualidad.El autor es director en Fundación Iberoamericana de Telemedicina. Esta columna fue publicada en el blog Fin.Gurú Seguí leyendo:Mercados: después de euforia del acuerdo por la deuda, las acciones y los bonos en el exterior vuelven a bajarMelconian: “Guarda con interpretar que el Plan Marshall y el New Deal salen de lo que se ahorra por el acuerdo con bonistas”

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Según el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, “se está viendo una recuperación incipiente” de la economía

El ministro Matías Kulfas y su visión rosa de la economía (Maximiliano Luna)Matías Kulfas es optimista sobre las perspectivas de la economía. En una entrevista radial, el ministro de Desarrollo Productivo dijo que ya “se está viendo una recuperación incipiente” y que podría ganar impulso gracias a que el acuerdo con los acreedores externos “despejó el horizonte financiero” y logró “un ahorro importante”.El objetivo es “poner a la Argentina en la senda de la recuperación económica”, dijo el funcionario, en una entrevista por la AM 750 en la que reiteró el discurso oficial de que el país atraviesa dos crisis: “la que dejó Macri y la crisis internacional del coronavirus” y subrayó que el arreglo que el ministro de Economía, Martín Guzmán, alcanzó con los acreedores privados es “un acuerdo significativo que despejó el horizonte financiero” y significa un ahorro que definió como “un primer paso indispensable para el crecimiento”. Kulfas buscó transmitir optimismo sobre las perspectivas y mostrar una gestión económica activa. “La agenda que tenemos planeada es recuperar la centralidad del trabajo: mejorar el acceso al financiamiento para que las pymes puedan invertir”, señaló. Dijo además que el gobierno ya logró “contener los daños de la pandemia” y citó como evidencia de ello una “recuperación importante” del índice Construya y “un crecimiento significativo” del consumo en el Área Metropolitana”, la zona más afectada por la pandemia. El “Índice Construya” es un indicador de actividad privada de la construcción que en julio aumentó 27% respecto de junio, registrando así tres aumentos consecutivos a partir de la caída de abril, la más grande desde que existe la serie. “La economía está mucho mejor: los datos de julio indican que la industria ya está en los niveles previos a la pandemia”, dijo en otro pasaje. El objetivo, insistió el ministro “es poner a la Argentina en una senda de recuperación y luego establecer una política de crecimiento de largo plazo”.La economía está mucho mejor: los datos de julio indican que la industria ya está en los niveles previos a la pandemiaKulfas atribuyó la crisis económica a la necesidad de contener la circulación del coronavirus. “Es doloroso ver locales desmantelados, porque son familias que tuvieron que cerrar sus negocios”, dijo al respecto. “El daño existe –admitió- y la cuantía la vamos a ver en un tiempo y estaremos trabajando para que se reabra lo que pueda reabrir”. Como contracara, destacó que el país “tiene mucho para crecer en términos de consumo, porque hay consumo postergado”. Para eso, señaló, “queremos lograr que las personas que no tuvieron una caída en sus ingresos movilicen sus consumos”. Apuesta a la ConstrucciónPor generación de empleo e impacto en los sectores de menores ingresos, el gobierno busca activar el sector de la construcción REUTERS/Marcos Brindicci (MARCOS BRINDICCI/)El ministro destacó que “la inversión privada tiene un rol central” y que el gobierno está “trabajando con la Cámara de la Construcción y la Uocra para reactivar el sector”. También identificó al sector del petróleo y el gas como “muy importante” y dijo que el gobierno “está trabajando” en el precio de los combustibles y en un ordenamiento de tarifas” que sea compatible con una reducción de la inflación y “permita tener tarifas razonables y que sean asumibles en los hogares”. Sobre las 60 medidas que se esperan del gobierno, Kulfas señaló que se está consultando a los gobiernos provinciales para “conciliar herramientas” e “identificar potencialidades”. “Nuestro Gobierno tiene claro el rumbo: de nuestro lado no van a encontrar proyecciones macroeconómicas fantasiosas”, dijo el ministro, en línea con el libreto oficial de no hablar de “plan”. También acusó a la gestión macrista de dejar “un déficit fiscal de 4 puntos del PBI” y dijo que el gobierno quiere avanzar hacia “un equilibrio fiscal”, pero admitió que “una baja en las retenciones y en los aportes patronales puede estar en agenda”. Datos en contrarioEl optimismo de Kulfas contrasta con los datos que sigue arrojando la economía. El índice Construya, que señaló como ejemplo, si bien tuvo tres meses consecutivos de crecimiento, acumuló en los primeros 7 meses de 2020 una caída de 20,7% respecto de igual período de 2019, un año muy malo. Por otra parte, también es cierto que hay un aumento de la demanda de madera, asociado al repunte de la construcción en los últimos mesesSus referencias sobre una “recuperación incipiente” chocan también con datos muy recientes de la consultora ScanTech, que releva precios en 670 supermercados chinos, autoservicios y regionales y volvió en julio a mostrar números negativos, especialmente en la última semana del mes, en que las ventas cayeron 9,6%. En términos de actividad industrial, además, las terminales fueguinas informaron una fuerte caída en la producción y ventas de televisores, celulares y acondicionadores de aire, afectada por la caída de la demanda e incluso por un rebrote del coronavirus en Río Grande, sede de la mayoría de las empresas del sector. Por último, la idea del ministro de que el “ahorro” de recursos logrado mediante el acuerdo con los acreedores permitirá reactivar la economía también es cuestionada por varios economistas, quienes señalaron que el acuerdo significa postergar y reducir una serie de pagos que debía realizar el Estado con recursos que no tenía, y no un ahorro de recursos disponibles, para ser reasignados a la reactivación de la economía. Seguí leyendo:El nuevo ATP: qué requisitos hay que tener en cuenta para acceder al nuevo programa de ayuda para empresas y monotributistas A dos meses del cambio de la Ley de Alquileres ¿cuál fue el impacto en el valor de las locaciones?

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El 40% de las empresas vinculadas a la industria maderera vende más ahora que al comienzo de la pandemia

Casi el 70 por ciento de las empresas destacó el incremento del costo de la materia prima como una de las principales dificultades de la operación.Cuatro de cada diez empresas vinculadas con la industria maderera tuvieron más ventas en julio que al comienzo de la pandemia, mientras casi el 60 por ciento realiza operaciones online, lo que representó un aumento de 15 puntos porcentuales, según un sondeo de la Federación Argentina de la Industria Maderera (FAIMA)Los encuestados marcaron el rol central que tienen las redes sociales para alcanzar nuevos clientes y la importancia de un contenido visual profesional como eje de ventas.En ese marco, el estudio arrojó que el 43 por ciento de las empresas vende más que al comienzo de la pandemia, mientras el 41 por ciento registra ventas menores.Casi el 70 por ciento de las empresas destacó el incremento del costo de la materia prima como una de las principales dificultades de la operación.Mientras que un 60 por ciento de las empresas vendió de manera online, lo que representa un incremento de 15 puntos porcentuales respecto del inicio de la pandemia, según el sondeo.Respecto de los motivos que explican la suba de ventas que se dan principalmente en el interior del país los empresarios del sector señalaron que tiene carácter transitorio.En ese contexto, el sondeo arrojó que se observan compras para mejoras del hogar por la cuarentena, adelantamiento de consumo por posibles presiones inflacionarias y por la brecha cambiaria.Casi el 70 por ciento de las empresas destacó el incremento del costo de la materia prima como una de las principales dificultades de la operaciónRespecto de las principales dificultades de operación, actualmente casi el 70 por ciento de las empresas indica el incremento del costo de la materia prima como uno de los ejes centrales. Al mismo tiempo el 50 por ciento de las empresas tiene problemas hoy de falta de insumos, aseguró el estudio.Respecto al aspecto financiero casi el 50 por ciento de las empresas indicaron que tuvieron que posponer el pago de impuestos respecto a otras obligaciones priorizando el pago del salario y aguinaldo. “En el interior del país se observa un buen volumen de ventas y el foco hoy está puesto en cómo garantizar la sostenibilidad del mismo. La articulación de medidas con el gobierno resulta fundamental para apuntalar a las empresas y sostener a aquellas que todavía se encuentran en situación crítica”, destacó Román Queiroz, presidente de FAIMA.El sondeo arrojó que se observan compras para mejoras del hogar por la cuarentena, adelantamiento de consumo por posibles presiones inflacionarias y por la brecha cambiaria.A su turno, Soledad Milajer, secretaria general de FAIMA, expresó: “El sector muestra preocupación por el incremento del costo de la materia prima y la dificultad para conseguir insumos que detectamos en muchas de las empresas en nuestro relevamiento”.“Tenemos preocupación por el incremento del costo de la materia prima y la dificultad para conseguir insumos que detectamos en muchas de las empresas en nuestro relevamiento”, añadió.Respecto al aspecto financiero casi el 50 por ciento de las empresas indicaron que tuvieron que posponer el pago de impuestos respecto a otras obligaciones priorizando el pago del salario y aguinaldo.Asimismo, el 35 por ciento de las empresas informaron que abonaron todo durante junio/julio coinciden con aquellas que se encuentran fuera de la zona del Área Metropolitana.En tanto, desde FAIMA señalaron que los ejes que surgen del relevamiento sectorial son planteados en las mesas sectoriales coordinadas por el gobierno nacional. “Planteamos una agenda sectorial que incluya los distintos entramados de la industria manufacturera con las particularidades específicas de cada sector. La articulación público-privada que resultan clave para definir estrategias de política”, afirmaron.Gonzalo Rondinone, Director Ejecutivo FAIMA, destacó que el desafío, como sector, es convertir el shock positivo de ventas de carácter transitorio en uno permanente al mismo tiempo que auxiliamos a las que continúan fuertemente afectadas.Para realizar el informe “Estado de Situación de la Industria de la madera y el mueble” se encuestó a más de 260 empresas del sector de la madera y el mueble. La muestra abarca casi todas las provincias argentinas mostrando el alcance de la cadena foresto industrial y muestra la gravedad de la situación.Cabe destacar que el sector madera y muebles está integrado por Pymes en un 98,7% y genera 110.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos.Seguí leyendo:Procrear 2020: requisitos, montos y otras claves del nuevo programa de crédito para la viviendaSegún el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, “se está viendo una recuperación incipiente” de la economíaEl nuevo ATP: qué requisitos hay que tener en cuenta para acceder al nuevo programa de ayuda para empresas y monotributistas

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