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Economía

Deuda, ministerios y cepo, las claves del 28-O en un café con traders

Participaron:Juan José Ciro, jefe de mesa de dinero de banco CMFFederico Dorso, jefe de research en Banco ComafiMartín Saud, trader en Balanz CapitalNicolás Chiesa, jefe sales & trading en Portfolio Personal InversionesLo que se espera: los mensajes del 28-OEl mercado está enfocado en el 28 de octubre, y empieza a especular sobre los anuncios o medidas que podrían anunciarse ese mismo día si para entonces hay presidente electo. La señal más esperada será aquella que tenga que ver con la renegociación de deuda: tanto el gobierno actual como la oposición creen que no hay mucho tiempo para afrontar el problema. La reestructuración debe ser rápida y probablemente se ubique entre los primeros anuncios del candidato. ¿Habrá ‘reperfilamiento II’ para las letras en pesos? Todo sea por evitar el default: transitar 4 años sin mercado de deuda puede ser explosivo para la próxima administración. Las otras claves que se esperan se ubicarían en torno al equipo económico, el detalle del plan de desarme del stock de Leliqs del Banco Central y la posibilidad de más restricciones cambiarias para ahorristas.Lo que se mira: Fernández baraja ministeriosLos inversores hoy toman todas sus decisiones con la presunción de que el próximo presidente será Alberto Fernández. La gran duda es cómo será el reparto de ministerios pasada la elección. Preocupan tanto los nombres como la cantidad.Una muy buena noticia sería que en la cartera de Hacienda se optara por un perfil amigable: por ejemplo, el economista Carlos Melconian, la continuidad del actual ministro Hernán Lacunza o el consultor Emmanuel Álvarez Agis. El temor de todos, en cambio, es Matías Kulfas. Este economista de perfil heterodoxo, que ya participó en el gobierno de Cristina Kirchner durante los años de cepo cambiario, se hizo muy conocido en meses recientes por sus propuestas de expansión monetaria e intervencionismo.Curiosamente, la designación que genera menos expectativas es la del próximo presidente del Banco Central. Los traders imaginan un funcionario ‘testimonial’, completamente disciplinado y obediente de todas las medidas dictadas por el Tesoro. Ya se sabe: el kirchnerismo cree que la política está por encima de la economía.Lo que asusta: la salida a la uruguaya pierde adeptosEmpieza a descreerse cada vez más de una solución ‘a la Uruguaya’ para la deuda Argentina. No alcanza postergar los vencimientos de títulos para convencer a los inversores del exterior de que el país vuelve a ser viable en el largo plazo. La propuesta busca ser atractiva a los oídos de los bonistas. Pero, bajo esta salida, los compromisos de deuda volverán a ser acuciantes a los pocos años y la Argentina tendría que realizar un nuevo ajuste.Hoy crece, además, la desconfianza sobre las propuestas del peronismo. En las conversaciones con empresarios, los asesores de Alberto Fernández se esmeran en prometer soluciones amistosas a los problemas de cada sector. Pero, cuando se juntan estas promesas, algunas se ven completamente opuestas entre sí. El mercado ya ve casi impracticable hacer todo lo que se dice desde ese espacio.Lo que inquieta: el balotaje tampoco sería buena noticiaEn las mesas creen que la probabilidad de que el presidente Mauricio Macri revierta la elección es muy baja. Y estiman que, aún con este escenario, la reacción inicial podría ser buena pero la incertidumbre no se despejaría.Un resultado de ballotage podría desatar una pelea exacerbada entre los dos candidatos. Se abriría entonces un camino repleto de turbulencias: el peronismo tendría mayores motivos que hoy para generar escenarios de desestabilización y eso podría poner en riesgo la gobernabilidad de Macri. Además, se cree que una eventual reelección del presidente actual enfrentaría mayores limitaciones que en el pasado.Lo que anticipan: un ‘cepo II’ y brecha volando al 60%Los dólares que dispone Argentina para mantener la calma cambiaria son limitados. El Banco Central vigila dólar por dólar, buscando optimizar el uso de las divisas y de aquellas que ofrecen los exportadores del agro para abastecer a importadores y ahorristas.Se cree que, pasadas las elecciones del 27 de este mes, el organismo podría embarcarse en un segunda versión del actual cepo cambiario, que podría estar más enfocada en las compras de los ahorristas (¿una reducción del tope mensual de USD 10.000?). Teniendo en cuenta este escenario, se estima que la brecha actual entre contado con liquidación y el tipo de cambio oficial luce demasiado baja y que podría triplicarse, llegando al 60 por ciento.Seguí leyendo:Mauricio Macri y Alberto Fernández polarizaron la discusión con fuertes acusaciones cruzadasLos cruces más fuertes entre Mauricio Macri y Alberto Fernández en el segundo debate presidencialMacri y Fernández intercambiaron agravios en uno de los cortes del debate¿Es cierto que Macri tenía un auricular durante el debate?Encuesta: ¿quién ganó el debate presidencial?

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La empresa de cigarrillos Massalin Particulares, dueña de las marcas Marlboro y Philip Morris, cerró su planta en la provincia de Corrientes y despidió a 220 empleados

Massalin Particulares es la empresa fabricante de los cigarrillos MarlboroLa compañía tabacalera Massalin Particulares, dueña de las marcas Marlboro y Philip Morris, cerró su planta de fabricación de cigarrillos ubicada en la localidad de Goya, en la provincia de Corrientes, y despidió a 220 empleados que desarrollaban sus tareas en ese predio productivo. La fábrica operó durante más de 65 años.La firma —una subsidiaria de Philip Morris Internacional— anunció que relocalizará a unas 30 personas que trabajaban en ese lugar en otra de sus plantas, ubicada en Merlo, provincia de Buenos Aires, donde la empresa mudará a partir de ahora todas las líneas de producción.La decisión de cesar las actividades en la planta de Goya responde a que en los últimos años se redujeron las ventas de la compañía“La decisión de cesar las actividades en la planta de Goya responde a que en los últimos años se redujeron las ventas de la compañía, principalmente por el aumento de la participación de mercado de empresas que no pagan los impuestos correspondientes”, señaló la compañía en un comunicado. Según detallaron, estas firmas pasaron de un 2% de participación de mercado en 2015 a más del 16% de participación.“Todas las desvinculaciones se harán con absoluto respeto de la legislación laboral. Adicionalmente a los paquetes indemnizatorios, la compañía otorgará beneficios para los trabajadores despedidos y está colaborando en la puesta en marcha de un plan de asistencia a la comunidad de Goya”, aclararon.Massalin Particulares, afiliada de Philip Morris Internacional en la Argentina, es la principal compañía de producción de cigarrillos en el país. Con más de 120 años de historia, cuenta con un plantel total de 2.100 trabajadores, centros de compra y acopio de tabaco en las principales provincias tabacaleras, una fábrica de cigarrillos en Merlo, provincia de Buenos Aires, y una planta de procesamiento de tabaco en Rosario de Lerma, provincia de Salta.En las últimas semanas, varias grandes empresas de distintos sectores productivos anunciaron cierres de sus plantas y despidos de empleados. Algunos casos fueron Kimberly Clark, que dejó de fabricar papel higiénico y rollos de cocina en su fábrica de Bernal y presentó un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) para acordar unos 200 despidos. También la compañía local de motos Zanella, con cierres en Mar del Plata, San Luis y Córdoba y 70 despidos en la ciudad de Caseros, donde tiene una línea de producción.Mientras tanto, Arcor —la principal alimenticia del país— decidió otorgar vacaciones anticipadas a unos 2.500 empleados repartidos en cuatro de sus plantas productivas. En el año, la empresa dio de baja la producción en establecimiento en la provincia de Mendoza y Río Negro.Seguí leyendoNuevo aumento de los cigarrillos: suben un 6% durante octubre

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El Riesgo País argentino, otra vez sobre los 2.100 puntos básicos

En el exterior analizan escenarios de default para la deuda argentina (AP)Los dos debates presidenciales celebrados en la Argentina dejaron escasas definiciones acerca del futuro cumplimiento de los vencimientos de deuda soberana, en el marco del reperfilamiento de pasivos y un compás de espera para nuevos desembolsos del Fondo Monetario Internacional.De esta forma, los bonos soberanos argentinos vuelven a operar en baja este lunes, en una tendencia ya percibida la semana pasada, a menos de una semana de la crucial elección presidencial, para la que el candidato opositor Alberto Fernández, del Frente de Todos, asoma como amplio favorito.El Riesgo País, que mide el diferencial de tasa de los bonos del Tesoro de los EEUU con sus similares emergentes, trepa 59 unidades para la Argentina (+2,9%) para la Argentina, a 2.106 puntos básicos, lo más alto desde el 4 de octubre pasado.Lucas Longo, analista de Research de Balanz Capital, advirtió el comportamiento bajista de acciones y bonos argentinos en las últimas ruedas, junto con un incremento de la brecha de precios entre el dólar oficial y las cotizaciones bursátiles.“En cuanto a drivers de mercado, no surgieron eventos importantes en la semana, aunque estaría definido que el FMI no desembolsaría hasta reunirse con el próximo gobierno y conocer su programa económico”, puntualizó Longo.Para los expertos de Puente, “en general aún se observa cierta cautela de parte de los inversores ante el escenario político post-elecciones, donde los flujos de capitales dentro de los bonos soberanos tienden a ubicarse con más peso en bonos con legislación extranjera”.SEGUÍ LEYENDO:Por segundo año consecutivo las acciones argentinas son las que más caen en el mundoDólar hoy: en el promedio de bancos la divisa se vende a $60,86

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Créditos hipotecarios UVA: cuál es el plan que propuso Macri para que no se ajusten más las cuotas por inflación

Los créditos UVA fueron lanzados en marzo de 2016 y este año se congelaron las cuotas (Nicolás Stulberg)Los créditos hipotecarios actualizados por UVA fueron lanzados por el gobierno de Mauricio Macri en marzo de 2016 como una opción que permitió a más familias acceder a su vivienda propia porque requería de ingresos más bajos que un crédito tradicional. Pero como el ajuste se realizaba por el índice de inflación (IPC), a partir de 2018 el impacto de las cuotas sobre los salarios de los deudores fue cada vez más alto y obligó a realizar varias modificaciones. La última fue el congelamiento de los valores de las cuotas, vigente hasta diciembre de 2019.Sin embargo, en el último debate, el presidente Mauricio Macri propuso directamente anular la fórmula de ajuste de estos créditos —que refleja el índice de precios al consumidor y que está expresado en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA)— y reemplazarla por una actualización igual al coeficiente de variación salarial (CVS). En marzo de 2016, la UVA arrancó con un valor de $14,05, que equivalía al costo promedio de construcción de un metro cuadrado. Actualmente, el valor de la UVA es $42,48, un 200% más.Esta modificación está prevista solo en el caso de que Macri sea elegido como presidente en las próximas elecciones y no se realizarán nuevas modificaciones a los créditos antes del 10 de diciembreCon todo, desde el Gobierno aclararon que esta modificación está prevista solo en el caso de que Macri sea elegido como presidente en las próximas elecciones y no se realizarán nuevas modificaciones a los créditos antes del 10 de diciembre, fecha en que termina su actual mandato. Este lunes, el candidato presidencial Alberto Fernández aseguró que Macri propone resolver cosas que ya no puede resolver. “Celebro que se ocupe del desastre que organizó”, dijo a los medios que lo aguardaban frente a su casa.En caso de que se llegue a aplicar el cambio de ajuste de los créditos, sería a través de un nuevo sistema que funcionaría a partir de enero de 2020 (post congelamiento de cuotas, que está vigente hasta diciembre). A partir de entonces, las cuotas de todos los créditos hipotecarios para la vivienda —los ya otorgados y los que se otorguen en el futuro— se ajustarán según el índice general de salarios. Sin embargo, no habría una modificación del sistema y de los contratos. La propuesta de Macri es crear un fondo que va a compensar las diferencias (swap).Mauricio Macri, en el lanzamiento de los créditos hipotecarios a 30 años (NA)“Los deudores van a pagar ajustable por salarios y las diferencias con la UVA se van a compensar con el fondo”, explicaron fuentes del Gobierno. Los fondos salen del presupuesto 2020 y ya están previstos en el proyecto que el Gobierno envió al Congreso. Solo se requiere modificar la resolución de la UVA a través del Banco Central (BCRA)“Estamos en contra de la medida que anunció Macri porque el sistema UVA nos sobreendeudó al ajustar por inflación mientras los salarios no acompañaron; por eso, estamos pagando un porcentaje cada vez más alto de nuestros ingresos. Si se actualiza por salarios a partir de 2020, se va a cristalizar una relación cuota-ingreso altísima”, explicó a Infobae Federico Wahlberg, representante de Hipotecados UVA, un grupo integrado por familias tomadoras de créditos.“Macri se desentendió por completo de que fue él quién creó este problema. Hace un año que reclamamos medidas que nos saquen de la indexación por inflación. La medida de congelamiento de las cuotas es un subsidio que el Estado da a los bancos por la diferencia ente lo que tenemos que pagar y lo que implica dejar congelada la cuota. Pero en realidad nuestro crédito se sigue ajustando por inflación, nuestro capital adeudado se sigue ajustando y la cuota va a pegar un salto enorme en enero. Es una bomba de tiempo y sobre eso no se dijo nada”, destacó Wahlberg.Con todo, el congelamiento de cuotas no fue para todos los deudores, abarcó a unas 60.000 familias que solicitaron créditos en compras de viviendas con valores menores a 140.000 UVAs (que a principios de 2017 representaban unos USD 149.000) y a otras 33.000 familias que accedieron al plan Procrear.“El anuncio de Macri mostró el fracaso de pensar en la Argentina a largo plazo y ajustando por inflación. En economías de alta inflación, como la argentina, es más probable que haya un desajuste entre ingresos e inflación. Eran créditos que venían para estar 30 años y ya están parados. En menos de cuatro años años se tuvieron que subsidiar y ahora los terminan sacando. Más claro que eso en cuanto al fracaso de esta política, es imposible”, señaló el analista financiero Christian Buteler.Seguí leyendoVenta de propiedades: se consolida una baja en los precios en el último tramo del añoVolvieron a caer las ventas de inmuebles y el 2019 se consolida como el peor año de la historia para el sector inmobiliario

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Dólar hoy: en el promedio de bancos la divisa se vende a $60,95

El tipo de cambio acumula un incremento de 54,8% en 2019. (Gustavo Gavotti)El dólar retoma la moderada senda alcista, con la estricta regulación de liquidez del Banco Central, que aporta cerca de la tercera parte del monto al contado de la plaza cambiaria.En el promedio de bancos del microcentro porteño el billete gana 22 centavos y se pacta a $60,95 para la venta al público , mientras que se incrementa 50 centavos en las sucursales del Banco Nación, a 60,50 pesos.En el mercado mayorista el dólar avanza 20 centavos, a 58,55 pesos. En el recorrido de 2019 el tipo de cambio aumentó 54,8%, aunque más de la mitad de esa suba se produjo después de las elecciones primarias y la derrota del oficialismo, a manos del Frente de Todos.“La presión alcista sobre el tipo de cambio, aún con controles de capitales, se mantendrá en las próximas semanas. Un mayorista volviendo a ‘testear’ la zona $60 no debería llamar la atención”, precisó Sabrina Corujo, directora de Portfolio Personal Inversiones. "a pocas ruedas de la definición electoral este domingo, y con una incertidumbre creciente sobre las medidas económicas-financiera del próximo probable Gobierno.“La evolución del dólar Contado con Liquidación (CCL) se ha transformado en la variable clave desde la reinstalación del cepo (controles cambiarios)”, refirió la consultora Delphos Investment.“En la visión estática, un dólar Contado con Liqui de 75 pesos luce más próximo a caro que a barato”, agregó el reporte de Delphos Investment, pero estimó que “la inercia inflacionaria le imprimiría al mismo una dinámica alcista que implicaría una cotización estimada promedio para el caso base de 76,1 en noviembre, 81,4 en diciembre y 86,3 pesos por dólar en enero de 2020”.Desde Research for Traders apuntaron que “los mercados descuentan un triunfo del candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, pero si la diferencia entre éste último con Mauricio Macri se llegara a ampliar, los precios podrían tener una caída adicional y habría una mayor presión sobre el precio del dólar”.Mientras tanto, las reservas continuaron con su caída por 58° rueda y se ubicaron el viernes en niveles de USD 47.448 millones, según datos sujetos a ajuste, al monto más bajo desde el 3 de agosto de 2017. Desde las PASO los activos restan USD 18.869 millones (-28,4%), y unos USD 18.348 millones desde el inicio de 2019.Por su parte, los depósitos privados en dólares en efectivo del día miércoles 16 (último dato disponible) presentaron una caída de USD 95 millones para alcanzar los 20.905 millones de dólares.El Banco Central mantuvo equilibrada la tasa de política monetaria en la primera licitación de Letras de Liquidez (Leliq), a siete días de plazo, en 68,003% anual.El Central anunció el mes pasado que la baja para el piso del rendimiento de estos pasivos remunerados –exclusivos para ser suscriptos por bancos– a 68% en octubre, según un comunicado del Comité de Política Monetaria (COPOM).SEGUÍ LEYENDO:Deuda, ministerios y cepo, las claves del 28-O en un café con tradersMercado: la incertidumbre podría aumentar en la previa a las eleccionesPor segundo año consecutivo las acciones argentinas son las que más caen en el mundo

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Luis Malvido: “Si cambia el Gobierno, volverá la Aerolíneas Argentinas protegida, con menos pasajes baratos y más subsidio estatal”

(Pedro Kablan/Infobae)Con la tranquilidad de haber acordado con el gremio de pilotos sumas salariales fijas que le permitieron levantar la amenaza de paro de hace quince días y garantizar paz por los próximos meses, el presidente de Aerolíneas Argentinas, Luis Malvido, participó del 55º Coloquio de IDEA y, en una entrevista con Infobae, se refirió a la negociación con el sindicalismo, los números de la empresa y los planes que, pese a los pronósticos electorales, tiene para reforzar la facturación de la línea aérea.También defendió la mayor competencia que generó el boom de las low cost y puso en duda que los argentinos puedan seguir comprando pasajes baratos si cambia el gobierno.Este año ya dimos un 10% en enero, 4% en marzo, 15% en mayo y ahora estamos acordando sumas fijas que se van a consolidar en enero y que van terminar siendo aproximadamente un 15% adicional- ¿La oferta salarial realizada a los gremios garantiza la paz y el servicio al menos hasta la temporada de verano?- Para nosotros era muy importante llegar a un acuerdo que transmitiera tranquilidad a nuestros clientes, que supieran que sus pasajes estaban intactos y que iban a poder volar. Por eso es que siempre estuvimos abiertos a un diálogo y terminamos poniendo sobre la mesa una propuesta que afortunadamente fue aceptada y que, por un lado, cumple el objetivo de darle tranquilidad a nuestros clientes, pero también una recomposición salarial a nuestros trabajadores, que vienen haciendo un esfuerzo grande para servir a nuestros pasajeros. (Pedro Kablan/Infobae)- ¿Cuál fue exactamente la propuesta?- Este año ya dimos un 10% en enero, 4% en marzo, 15% en mayo y ahora estamos acordando sumas fijas que se van a consolidar en enero y que van terminar siendo aproximadamente un 15% adicional. Esto quiere decir que en el año vamos a terminar dando más de 50%. Es una propuesta consolidada que termina siendo muy atractiva para nuestros trabajadores y que nos da tranquilidad a todos.La aérea de bandera planea también ingresar en el negocio de la venta de paquetes turísticos- ¿Cómo es negociar con los gremios aeronáuticos?- Siempre es muy complejo. Hemos mostrado buena voluntad de ambas partes, pero es compleja porque siempre tienen la convicción de que tienen el derecho de interrumpir los servicios y amenazan y terminan en algunos casos generando asambleas o disrupciones por nadie queridas, y por otro parte nuestra obligación es garantizar el servicio. Entonces es un juego muy dispar en donde nuestra preocupación por el servicio y nuestros clientes termina amenazada por esta posición inflexible y de alguna forma salvaje de poner todo a riesgo con tal de defender los supuestos derechos de sus compañeros.- ¿Cómo cerrarán los números de la empresa este año? ¿Se mantiene la proyección de un déficit de $250 millones?- Lo importante es tener en cuenta que venimos bajando el déficit todos los años. La empresa llegó a tener un rojo de $800 millones en 2012 y desde entonces ha bajado, y especialmente con mucho foco en los últimos 4 años. Llegamos a tocar los $200 millones en 2017 y 2018, y esperábamos que este fuera un año muy cercano a déficit cero. La situación macro, y sobre todo el precio del combustible, nos han afectado y nos han llevado a posponer ese objetivo. Este año vamos a estar un poco arriba de lo que había anunciado el ministro (Guillermo Dietrich, de Transporte). Pero seguimos trabajando con el foco puesto en que nuestros pasajeros vuelen y nuestros aviones estén llenos.Es un juego muy dispar en donde nuestra preocupación por el servicio y nuestros clientes termina amenazada por esta posición inflexible y de alguna forma salvaje de poner todo a riesgo con tal de defender los supuestos derechos de sus compañeros- Más allá de lo que suceda el 27 de octubre, ¿qué planes tiene la empresa para los próximos años? - En lo que respecta a Aerolíneas Plus, hay compañías donde el programa de millas se han separado de la empresa por lo exitoso que ha sido, y ahí es teníamos una materia pendiente muy grande. No sólo por la rentabilidad que se puede conseguir de esos programas, sino porque es una forma de devolver en premios la lealtad de nuestros clientes. Venimos de un negocio en donde vendemos a nuestros socios, bancos y tarjetas, millas a cambio de los puntos que reciben de sus clientes, y este negocio creció mucho. Hoy, en nuestros vuelos internacionales, de tener el 1% de los pasajes otorgados con millas, subió a 7-8%, dependiendo del destino. También estamos integrando soluciones como el Puerta a Puerta; a través de plataformas digitales nos estamos integrando al e-commerce. Aerolíneas puede ser el sistema nervioso del e-commerce en la Argentina, nos podemos integrar a muchas marcas para llegar desde la puerta de un cliente final a la de otro cliente final. O conectando hubs de distribución.- ¿Están pensando en ingresar en el negocio de la venta de paquetes turísticos?- Sí, muchas aerolíneas han entrado y Aerolíneas tiene la capacidad, hasta ahora inexplotada. Estamos avanzando bien en todos los trámites internos para poder llegar a tener una oferta que va más allá de la venta de un pasaje. Creemos que podemos ofrecer soluciones empaquetadas de turismo, y lo haremos antes de fin de año.- El gobierno de Macri ha impulsado fuertemente el negocio de las low cost y no está claro qué sucederá con ello si llegara a ganar Alberto Fernández. ¿Cómo imagina el futuro de Aerolíneas Argentinas en este contexto?- Aerolíneas ha crecido mucho en estos últimos cuatro años, pero lo más importante es que los argentinos tienen opciones. La empresa creció 40% dentro del territorio nacional, pero también sabemos que las low cost ya representan un 20% de todos los pasajes que se venden en el país, lo cual muestra que hay opciones. Y las opciones son mejores para todos los argentinos, porque son no sólo son de destino, sino de calidad y de precio. Los precios son muy accesibles. Mirando para adelante, de continuar la política actual, esto seguirá consolidándose y el mercado seguirá creciendo. Lo que hemos escuchado en los medios es que si llegara a cambiar el gobierno, volveremos a una situación de una Aerolíneas protegida. Puede beneficiar a algunos, pero lo que hemos visto en el pasado es que esto genera menos acceso de los argentinos a pasajes baratos y termina implicando un mayor subsidio para la empresa. De eso venimos, hemos salido, y creemos que es la mejor salida para todos los argentinos. La competencia nos ha hecho muy bien porque nos ha obligado a mejorar.Seguí leyendo:Incertidumbre y la urgente necesidad de consensos: las definiciones de un coloquio de IDEA que dejó gusto a pocoDaniel Herrero, presidente de Toyota: “Este año se van a vender unos 450.000 autos y el año que viene será similar”

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Martín Rapetti: “Es importante tener algún tipo de acuerdo, de institucionalidad, sobre el desarrollo exportador”

"El nivel del tipo de cambio alto, en base a mi carrera académica de análisis de la paridad cambiaria, lo veo como condición necesaria, ineludible, sin eso no se puede crecer"“La Argentina lleva varias décadas retenida en una trampa de crecimiento interrumpido. Desde mediados del siglo pasado, experimentó 16 episodios recesivos que involucraron 25 años de contracción económica. Una recesión cada tres años”, ese el primer párrafo del Resumen Ejecutivo de ‘#META Metas Estratégicas para Transformar Argentina: Exportar para crecer´, un nuevo trabajo de investigación de Cippec (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento), ONG que fue convocada por la Cámara Nacional Electoral (CNE) a participar del Consejo Asesor para el Debate Presidencial. El documento elaborado por Martín Rapetti, director del Programa de Desarrollo Económico; los coordinadores Pablo Carreras Mayer y Caterina Brest López y el analista Alejo Sorrentino.Sobre esa base, Infobae entrevistó a Martín Rapetti, uno de los economistas estudiosos del ciclo económico y que desde hace más de un año viene planteando la necesidad de poner foco en el crecimiento de las exportaciones, para revertir los recurrentes ciclos recesivos que, generalmente, se disparan a partir de la crisis de divisas para poder hacer frente a los pagos externos, a los cuales bautizó como “El día de la Marmota”, doctor en Economía (Universidad de Massachusetts, Amherst). Profesor adjunto de Macroeconomía II y director de la Maestría en Economía en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, para analizar la coyuntura, pero en particular el camino que se debe recorrer para revertir un largo ciclo de estancamiento y alta inflación.Sobre todo, porque desde 2013 Rapetti viene analizando el ciclo del tipo de cambio real en la Argentina, al punto que había anticipado con 8 meses la crisis que derivó en la devaluación de enero de 2014, cuando Axel Kicillof era ministro de Economía de Cristina Fernández de Kirchner; y también en noviembre de 2017 se encontraba entre “la fauna”, como le gusta decir, de economistas que alertaban sobre la entonces inconsistencia entre la política fiscal, exigente pero a la vez gradualista, y la monetaria que se había puesto una meta rígida, en base a una tasa objetivo de inflación, fue en una conferencia en la Unión Industrial Argentina.- Una de las enseñanzas de las crisis en la Argentinas es el rápido ajuste del sector externo, se recupera rápidamente el superávit comercial y externo, por moderado aumento de las exportaciones y drástica caída de las importaciones. Sin embargo, tanto en los equipos técnicos de la UIA, como del Frente de Todos, plantean la necesidad de crear incentivos para poder generar divisas de modo permanente y no transitorio. ¿Cree que el tipo de cambio está ahora en niveles competitivos, para que se sostenga el superávit comercial y no depender de otros incentivos y administración del comercio exterior?- Lo primero que hay que decir es que el nivel del tipo de cambio alto, en base a mi carrera académica de análisis de la paridad cambiaria, lo veo como condición necesaria, ineludible, sin eso no se puede crecer. Eso es lo que enfatizamos en este nuevo documento “Exportar para Crecer”, en el que consideramos que el Banco Central debería tener entre sus objetivos. Los chilenos llaman la sostenibilidad de las cuentas externas, que fue la forma que tuvieron a fines de los 80 en la transición entre el gobierno de Augusto Pinochet y la Concertación de que el Banco Central, dado que tenía un problema de deuda externa muy pesado, se garantizara a través de la autoridad monetaria un tipo de cambio elevado y estable, para que justamente la oferta de bienes transables pudiera hacer su trabajo de generar los dólares que estaba necesitando la economía y que iba a seguir necesitando. Pero también me parece que una política de aumento de las exportaciones requiere más que eso, necesita más acciones sobre la microeconomía, que este Gobierno le ha prestado más atención, como todo lo que tiene que ver con la simplificación de trámites; diligencia comercial; apertura de mercados; certificación de calidad; financiamiento, que son muy importantes. Y lo que la experiencia muestra también -hay un trabajo del Departamento de Investigadores del Fondo Monetario Internacional cuyo título se puede traducir: “el éxito de la política no debe ser mencionada”, que cuando se sigue una política industrial, sectorial, que tiene una meta y una temporalidad de los incentivos, por un tiempo y con exigencias de cumplimiento, funciona.- En la Argentina nunca estuvo vigente un régimen de incentivos a las exportaciones con multas por incumplimiento, y nunca se planteó en esos términos…- Creo que la clave está en cómo se diseña esa política. El tipo de cambio es muy importante; las acciones microeconómicas, como mencionaba antes, también, como las propuestas de la UIA, pero es clave cómo se instrumenta, para que no termine en un regalo de plata, como ha sucedido repetidamente en América latina, y en la Argentina en particular. Y creo que sería muy pernicioso para las políticas públicas no mostrar estos matices, porque hay muchos casos en lo que han sido exitosas para el desarrollo económico.- ¿Ve a los industriales dispuestos a hacer una transformación para convertirse en generadores netos y permanentes de divisas, o son más “mercado internistas” y piensan más en pedidos de protección frente a un mundo globalizado?- El problema es definir si son los dirigentes empresarios industriales que no tienen vocación exportadora, con algunas excepciones, o es que, por la interacción social, por la forma en que trabajamos los argentinos en general, da un resultado que determina que la mejor estrategia para un industrial es hacer eso. Pero si se le pone otro contexto y otra política macroeconómica que tienda a la estabilidad, es muy probable que cambie.- ¿No hay otra forma de superar el escollo que esperar a que la macroeconomía se estabilice, es decir a partir de un tipo de cambio alto, competitivo?- Creo que eso es fundamental. Pero también creo que es importante tener algún tipo de acuerdo, de institucionalidad, sobre el desarrollo exportador. Esto es lo que plantea el nuevo documento de Cippec, con muchísima humildad y como un aporte a la conversación para la cristalización de la institucionalización de una política de Estado, a través de una Agencia de Desarrollo Exportador. La frase que me gusta usar, ahora que se habla tanto de la necesidad de un amplio Pacto Social, es que el Acuerdo Económico y Social debe tener un Pacto de Desarrollo Exportador. Eso me parece central, porque tenemos que entender que la Argentina es el campeón mundial de las recesiones: 16 en los últimos 70 años, lo pasa al Congo. Es decir, sabemos que el país es un caso excepcional de interrupción del crecimiento, cada 2 o 3 años, que ocurren porque nos quedamos sin dólares; y sabemos también que esas interrupciones no son neutras, afectan el ritmo de crecimiento de largo plazo. Y si se quiere crecer más rápido, tiene que hacerlo de forma sostenida, y eso requiere generar dólares. Por el trabajo se titula: “Exportar para crecer”.También sabemos mucho los que estudiamos la historia económica de la Argentina que cuando el país crece se desbordan las cuentas fiscales. Y ahora hay una urgencia en las finanzas públicas. Por eso creo que una de las cosas que debería hacer el próximo gobierno, cualquiera que resultare electo, tener alguna regla o ley de equilibrio fiscal.La frase que me gusta usar, ahora que se habla tanto de la necesidad de un amplio Pacto Social, es que el Acuerdo Económico y Social debe tener un Pacto de Desarrollo Exportador. Eso me parece central- En las últimas décadas se ensayaron pactos y compromisos fiscales con las provincias, para tender al equilibrio presupuestario, pero no han tenido buenos resultados. ¿Por qué ocurre que en las etapas de corto crecimiento, donde el consumo aumenta, y las ganancias de las empresas también, sube la recaudación, se desbordan las finanzas públicas?- Creo que hay dos períodos históricos hasta el desempate de la dictadura militar la Argentina tenía un problema fiscal clarísimo, que no necesariamente afectó tanto del crecimiento, porque si se mira la tasa de variación del PBI crecimiento de esa etapa fue bastante mejor que la que se registró después. El gran problema del país es su inserción a la globalización financiera que comienza a mediados de los 70. Y se observa la dificultad de un enorme endeudamiento externo. Si se no mira lo que pasa con el golpe militar es un enorme problema endeudamiento externo público y privado, y, obviamente, cuando eso ocurre el gobierno tiene que hacer un “bailout” de las empresas y bancos, que se constituyó en un peso que no le permitió crecer a la economía en los 80, la cual se bautizó “la década perdida”.En los 90, cuando los países emergentes acceden al financiamiento externo, ocurren dos cosas: hay una corrección fiscal donde los déficits virtualmente se eliminan, en los primeros años de la Convertibilidad, y el desequilibrio posterior no fue tan alto. Pero el problema fue que persistió el gran peso de la deuda, que quedó enmascarado en un brutal atraso cambiario, porque eso “inflaba” el PBI medido en dólares y la hacía aparecer como que era baja. Y cuando vino la devaluación, la deuda en dólares siguió siendo la misma, pero el PBI se desinfló. A eso se sumó las emisiones de títulos públicos. "El gran problema del país es su inserción a la globalización financiera que comienza a mediados de los 70. Y se observa la dificultad de un enorme endeudamiento externo"- Hay economistas, no muchos, que cuestionan la medición de las finanzas públicas en base caja, esto es lo efectivamente pagado del total de gastos, y no el devengado, porque oculta el efecto del crecimiento de la deuda pública para cubrir los desvíos respecto del total de los ingresos…- Sí, correcto. Pero el punto que enfatizo es el de la deuda de arrastre, porque si se la medía con un PBI en dólares a tipo de cambio constante, se podía ver que en los 80 era mucho más alta de lo que parecía al tipo de cambio corriente, como se demostró en un trabajo del Cedes, junto con Mario Damil y Roberto Frenkel: “La deuda argentina; historia, default y reestructuración”. Y en los 2000 hubo una limpieza de deuda impresionante que mejoró la hoja de balance del sector público con la reestructuración de 2005 y 2010.- ¿Ahora pasó lo mismo? ¿Se dejó atrasar el tipo de cambio como ancla de la inflación, y cuando se produjo la devaluación, tras el resultado de las PASO, saltó la relación deuda-PBI y el Gobierno tuvo que caer en default selectivo de corto plazo y proponer el reperfilamiento de los vencimientos a largo plazo?- Por eso también no soy tan terrible en la crítica, porque si se mide la relación deuda/PBI a un tipo de cambio real constante resulta mucho más baja, y con el sector privado exclusivamente es de un 30% del PBI. Obviamente, es un tema a resolver, pero también por eso es muy difícil para un economista resolver cuando se está frente a un problema de liquidez y cuando de solvencia fiscal. Sinceramente creo que en otras condiciones de mercado, con otra sucesión de eventos políticos, hoy tendríamos más un problema más de liquidez que de solvencia.Lo terrible de esta historia es que no necesariamente uno piensa que el gobernante argentino tiene una propensión a gastar de más, sino que lo exótico fue como realmente se descontroló lo fiscal sobre los finales 2000. Cuando el Gobierno habla de los 12 años previos, creo que hizo un mala lectura histórica, desde el punto de vista macroeconómico, porque hasta 2010 había una economía más o menos ordenada, había superávit gemelos, fiscal y externo; si había problemas, como el energético; el Indec; y otros.Es muy difícil para un economista resolver cuando se está frente a un problema de liquidez y cuando de solvencia fiscal. Sinceramente creo que en otras condiciones de mercado, con otra sucesión de eventos políticos, hoy tendríamos más un problema más de liquidez que de solvencia- ¿El cepo cambiario de fines de 2011 le hizo daño a la economía?- Creo que el cepo fue una decisión de un mal diagnóstico de la política económica, porque lo que pasó es lo que Miguel Bein llama “el macrocidio”, porque entre 2010 y 2011 los salarios venían creciendo al 30% anual; la inflación subiendo al 25% y el tipo cambio al 5%, es decir, los salarios estaban aumentando a un ritmo de 19% anual en dólares. Eso era insostenible, y no era un problema externo. Y nadie devalúa antes de una elección, pero era inevitable, por eso todo el mundo se anticipa y compra dólares, y caen las reservas.- ¿Eso le pasó al Gobierno en los meses previos a las PASO, pensando que si atrasaba el tipo de cambio con eso mantenía la inflación en un techo y no un piso, y con eso llegaba al 11 de agosto con la situación controlada, pero al perder la elección ocurre la devaluación y la inflación pasó a ser un piso y la recesión se agudizó?- Eso es sorprendente, porque la literatura académica internacional enseña que donde se ve la tentación política del gasto público todo el mundo mira que el Banco Central no tenga que financiar al Tesoro. Es decir, que sea independiente para que cuando llega la elección la autoridad monetaria ni financie, ni baje la tasa de interés. Pero lo que nadie dice es que todo lo que hacen los presidentes del Banco Central en la Argentina no tiene nada de independiente y lo que hacen, junto con todos los políticos, es atrasar el tipo de cambio antes de las elecciones. Es la principal forma de hacer populismo. Es lo que Adolfo Canitrot llamaba “populismo cambiario”."La literatura académica internacional enseña que donde se ve la tentación política del gasto público todo el mundo mira que el Banco Central no tenga que financiar al Tesoro. Es decir, que sea independiente para que cuando llega la elección la autoridad monetaria ni financie, ni baje la tasa de interés"- ¿En un nuevo escenario, con la alta probabilidad de un cambio de giro hacia la vuelta del Populismo, ve a Alberto Fernández con una orientación más orientada a impulsar el mercado externo y la inversión, como expresan varios economistas de su entorno, para después fomentar el consumo, o cree que las presiones internas le van a poner un freno? ¿Lo ve con grados de libertad para llevar a cabo de una estrategia de ese tipo? - Es una respuesta que puede dar más un político que yo. Lo que le puedo decir son dos cosas: primero que Alberto Fernández es una persona cuando estuvo en el gobierno, la política macroeconómica de la Argentina fue muy sólida, había superávits gemelos; segundo conozco a varios de los economistas cercanos a él y me parecen que entienden bastante bien cuáles son los problemas, Matías Kulfas habló de la necesidad de impulsar las exportaciones. Por eso veo que hay una conciencia bastante clara. Pero siempre el peronismo cobija elementos muy heterogéneos, por eso siempre es muy difícil predecir para dónde van a ir. Le podría definir al gobierno de Carlos Menem como de ortodoxia económica; el de Néstor Kirchner de desarrollismo económico y el de Cristina Fernández de Kirchner de nacionalismo popular económico. Son todos distintos. Ciertamente me imagino al interior de la coalición del Frente de Todos conviven esas tres visiones. Y permítame decirle que no existe Hugo Chávez con el petróleo a USD 30 el barril. Quiero decir, está en la imaginación de gente que piensa que no se puede ir a una economía expansiva, porque hay muchos problemas.Siempre el peronismo cobija elementos muy heterogéneos, por eso siempre es muy difícil predecir para dónde van a ir. Le podría definir al gobierno de Carlos Menem como de ortodoxia económica; el de Néstor Kirchner de desarrollismo económico y el de Cristina Fernández de Kirchner de nacionalismo popular económico. Son todos distintos- La soja no cotiza más a USD 500 la tonelada, sino que está en USD 336… - Exacto.- El presidente de la UIA, Miguel Acevedo, dijo después de un encuentro con Alberto Fernández: “Ve la reforma laboral como algo posible”, pero uno de los economistas más cercanos al candidato por el frente de Todos, Matías Kulfas, dijo que eso no estaba en los planes. ¿Cree que se puede impulsar las exportaciones sin un cambio en la Ley de Contrato de Trabajo? - Es interesante, acaba de salir las últimas estimaciones del WEO (World Economic Outlook) del FMI, y tiene un capítulo sobre reformas, donde los investigadores analizan evidencias, no es un dogma, estudian muchos casos, y lo que dicen es que las reformas de este tipo hay que hacerlas cuando la economía está en crecimiento. Es una fantasía pensar que se puede hacer una reforma laboral y tributaria en el actual contexto de la economía argentina y que después despega, porque sería más recesivo, no expansivo. Si en un mercado laboral apremiante, donde no hay demanda, se flexibilizan las condiciones de contratación, lo que se produce son despidos no aumento del empleo. Lo han dicho estudios de Luis Beccaria y Roxana Maurizio en un informe sobre “Mercado de trabajo y la distribución del ingreso: lo sucedido en los 2000 y sus contrastes con los noventa”, y los investigadores del FMI ahora."Desde un think tank como es el Cippec, que hay que pensar que hay formas sencillas para salir de la situación actual de estanflación, y que el otro, no es sencillo, necesita una fina articulación, porque lo que viene, lo que necesita Argentina en el corto plazo es un programa integral de estabilización macroeconómica"- ¿Qué otra restricción ve hacia adelante?- Son varias, pero me parece muy importante pasar como 2 mensajes, desde un think tank como es el Cippec, que hay que pensar que hay formas sencillas para salir de la situación actual de estanflación, y que el otro, no es sencillo, necesita una fina articulación, porque lo que viene, lo que necesita Argentina en el corto plazo es un programa integral de estabilización macroeconómica, el cual tiene que tener los siguientes puntos:1. Un programa para desinflar la economía, porque no se puede crecer con inflación al 60% al año. A mucha gente le molesta que diga esto, porque hay mucha experiencia, y los datos son bastante claros, sobre que la inflación no es un gran problema para el crecimiento cuando los precios suben a un ritmo de 20% hasta 30% al año. Hay que ir a algo parecido a lo que hicieron los israelíes y otros países a mediados de los 80, se movieron rápidamente hacia una inflación de 20% al año. Por eso creo que se necesita desinflar rápido el año que viene, porque después es más difícil, y luego seguir en esa línea, gradualmente, porque no se necesita sacrificar el tipo de cambio, ni ningún precio.El problema de bajar de ese rango rápido es requiere sacrificar algún precio, atrasar alguno, pero luego se viene como un búmeran, cuando se deba corregir. Y eso no se puede hacer sólo con un Acuerdo de Precios y Salarios, porque está recontra demostrado que dura poco y se vuelve a la situación inicial. Pero también está muy estudiado, como lo hizo Miguel Kiguel, que aquellos planes que combinan elementos ortodoxos: consolidación fiscal y financiero, porque hay que pagar la deuda; coordinación fiscal y monetaria, que el Banco Central no sea la fuente de financiamiento del Tesoro; política cambiaria, porque la paridad la tendrá que usar como algún tipo de ancla; y política de ingresos: Pacto Económico y Social, sirve.- ¿El segundo punto, o parte del programa?- 2. El ajuste fiscal. Aunque dado el momento electoral no quiero detallar mucho lo que pienso, se lo cuento en un mes. Pero creo que hay que corregir el déficit, se ha hecho un gran sacrificio hasta acá, pero no habría que malograr lo que se hizo e ir a un déficit primario cero, con las medidas que sean necesarias, a través del aumento de la recaudación y de bajar algún gasto.Hay que corregir el déficit, se ha hecho un gran sacrificio hasta acá, pero no habría que malograr lo que se hizo e ir a un déficit primario cero, con las medidas que sean necesarias, a través del aumento de la recaudación y de bajar algún gastoA partir de ahí aparecen los puntos 3 y 4: Hay que mantener el acuerdo con el FMI, el cual debería tener un aporte adicional de fondos para poder llevar a cabo el reperfilamiento de la deuda con el sector privado, para que garantice, en base a los puntos anteriores, el pago de los nuevos vencimientos.- ¿Y el quinto punto?- 5. Una reforma estructural, necesaria, a partir de 2021, de contar con una Ley que establezca una regla fiscal, en la que se defina cómo debería ser la trayectoria de superávit fiscal primario. Es decir, como se va a ir generando el excedente de recursos tributarios para poder pagar los intereses de la deuda pública. Eso requiere un ejercicio de consistencia macroeconómica.Si se logra todo eso, creo que los primeros 4 puntos pueden ser de rápido cumplimiento, probablemente desde el 28 de octubre se pueda trabajar sobre eso, me imagino que sobre el fin del 2020 la economía podría comenzar a despegar. Y, se me olvidó un sexto punto, que es junto con desinflar, tener un Acuerdo Económico y Social que incluya un Plan de Exportar para Crecer, porque la economía necesita generar excedentes de dólares de modo permanente, para dar espacio a la inversión y el aumento del empleo.Fotos: Matías Arbotto

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Qué va a pasar ahora con el proceso del Brexit

Una foto muestra el Palacio de Westminster que alberga las Casas del Parlamento en el centro de Londres el 19 de octubre de 2019. (AFP) (ISABEL INFANTES/)El Gobierno británico ha dejado en suspenso el voto sobre el acuerdo del “brexit” que había convocado hoy, aunque prevé reactivar el proceso de ratificación esta misma semana. El Parlamento ha aprobado una enmienda que emplaza al Ejecutivo a pedir una extensión del plazo de salida de la Unión Europea (UE).Esa cláusula está diseñada como un mecanismo de seguridad para evitar un “brexit” sin acuerdo el 31 de octubre en cualquier circunstancia. El nuevo escenario complica los planes del primer ministro británico, Boris Johnson, que se ha comprometido a romper con la UE antes de que termine este mes, aunque no cierra la puerta por completo a que los cumpla.El Reino Unido todavía podría ejecutar el "brexit" a tiempo si Johnson logra el respaldo del Parlamento a toda la legislación necesaria para una salida ordenada antes de esa fecha.¿ESTÁ OBLIGADO JOHNSON A PEDIR UNA EXTENSIÓN?La ley obliga al primer ministro a solicitar una prórroga de la salida del bloque comunitario hasta el 31 de enero antes de las 22.00 GMT horas de hoy. Bruselas puede, por su parte, aceptar esa petición, rechazarla, o bien establecer un plazo distinto.Johnson asegura que no tiene intención de “negociar” una prórroga. Un portavoz de Downing Street, su despacho oficial, ha avanzado, sin embargo, que “el Gobierno cumplirá con la ley”. Esa fuente no ha detallado si el Ejecutivo planea enviar la misiva con una firma distinta a la del primer ministro.En caso de que el Gobierno no envíe la carta requerida, los tribunales podrían obligarlo a hacerlo.Boris Johnson (AFP) (JESSICA TAYLOR/)¿PUEDE EJECUTARSE EL ‘BREXIT’ ANTES DE QUE TERMINE LA EXTENSIÓN?El artículo 50 del Tratado de Lisboa establece que un Estado abandonará el bloque a partir de la fecha en que “entre en vigor el acuerdo de salida”. La prórroga que eventualmente concedería Bruselas sería por lo tanto el plazo máximo que podría permanecer el Reino Unido en la UE, pero Londres podría ejecutar en cualquier momento el “brexit” si aprueba las leyes necesarias.¿QUÉ PASOS DARÁ AHORA JOHNSON?La tramitación parlamentaria del acuerdo del "brexit" tiene dos fases. La primera, que estaba prevista hoy, consiste en que los diputados den su consentimiento a los términos del pacto. En la segunda, el Gobierno debe trasladar a la legislación británica los detalles acordados.La enmienda que ha aprobado la Cámara de los Comunes este sábado obliga al Gobierno a superar esos dos trámites antes de poder abandonar la UE.Hasta ahora, Johnson solo necesitaba el primer visto bueno de la cámara para poner en marcha la ruptura, lo que dejaba la puerta abierta a un "brexit" abrupto si por cualquier circunstancia no se llegaba a aprobar la ley asociada.El Gobierno prevé comenzar a tramitar la ley del "brexit" esta semana, y puede decidir unir los dos trámites en uno solo para acelerar el proceso, o bien mantenerlos separados.El paso de la legislación por la Cámara de los Comunes y la Cámara de los Lores puede ser costoso si la oposición presenta enmiendas y trata de alargar los plazos.Johnson ha centrado su mensaje político en las últimas semanas en ejecutar el "brexit" el 31 de octubre, por lo que la oposición podría ver como una activo para ellos retrasar la aprobación de la ley más allá de esa fecha.Los partidarios de la UE sostienen una pancarta durante una marcha mientras el parlamento discutía el acuerdo con la UE (Reuters) (HENRY NICHOLLS/)¿TIENE JOHNSON LOS APOYOS NECESARIOS?La suspensión de la votación de este sábado ha impedido conocer si el primer ministro contaba con el respaldo suficiente para ratificar el pacto al que llegó en Bruselas el jueves.El grupo de 28 diputados euroescépticos del Partido Conservador, una de las facciones clave en la votación, declaró que está a favor del texto, lo que incrementa las opciones de que Johnson logre su objetivo.El norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP), sin embargo, mantiene su negativa, por lo que el Gobierno todavía necesita que algunos diputados laboristas e independientes voten por el acuerdo.Con información de EFEMÁS SOBRE ESTE TEMA:El Parlamento británico postergó su decisión sobre el Brexit y aplazó la salida de la UEMiles de personas se manifiestan en Londres para pedir un segundo referéndum sobre el Brexit

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Agenda: 28 de octubre, la urgencia de la renegociación de la deuda

Lamentablemente volvemos a una situación conocida dada nuestra falta de disciplina fiscal: continuamos gastando por encima de nuestras posibilidades y la diferencia la pedimos prestada. Los mercados tarde o temprano se cansan de ver que no ordenamos nuestras cuentas y se retiran, cerrando la puerta a toda posibilidad de refinanciar los compromisos de deuda.Quedamos en un absoluto aislamiento, algo que le pasa a muy pocos países del mundo. Todas las naciones refinancian su duda a tasas razonables. Nosotros venimos cancelando pasivos con reservas, endeudándonos con el mercado o pidiendo ayuda al Fondo Monetario Internacional. Este proceso es insostenible en el tiempo.Argentina pronto deberá avanzar con un tema delicado: cómo resuelve el problema de su deuda pública, un tema que se ha acelerado desde la devaluación de abril del 2018 y sobre todo por el elevado grado de dolarización que posee. Ha perdido el acceso a los mercados voluntarios de deuda hace más de un año y ha consumido ahorros en cancelar vencimientos.La Argentina ha perdido el acceso a los mercados voluntarios de deuda hace más de un año y ha consumido ahorros en cancelar vencimientosLa única puerta que quedaba abierta, el FMI, ahora se está cerrando con la interrupción de su programa de desembolsos, a la espera de las elecciones del 27 de octubre y las definiciones económicas de quien resulte victorioso. Los últimos números que presentó el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, muestran una deuda soberana de USD 310.000 millones con abultados vencimientos en lo que resta del 2019.Según cifras oficiales del Gobierno nacional, antes del 31 de diciembre, la Argentina tiene compromisos con sus acreedores de Títulos Públicos por USD 6.130 millones, con Organismos Internacionales por USD 1.034 millones y con otros acreedores por USD 7.042 millones. Es cierto que de este último grupo, hay compromisos con el BCRA por USD 5.831 millones que no impactarían en la cuenta global.Argentina: Deuda pública soberana (en USD millones), Secretaría de FinanzasEl Gobierno también teñía USD 8.810 millones en vencimientos de Letes antes de fin de año, pero gran parte de estas fueron reperfiladas hasta el primer trimestre de 2020.Con reservas en el BCRA por debajo de USD 47.500 millones, pero con una estimación de liquidez de solo USD 12.000 millones, la situación es crítica. Según datos oficiales del Ministerio de Hacienda a junio de 2019, el perfil de vencimientos de capital e intereses que enfrenta el país en 2020, 2021 y 2022 es de USD 158.157 millones. Esta cifra incluye títulos públicos (USD 110.364 millones), Letras del Tesoro (USD 4.484 millones), Préstamos de Organismos Internacionales (USD 36.936 millones) y Adelantos Transitorios del BCRA por USD 5.410 millones.Puntos claves de la renegociaciónPara empezar a solucionar el problema es necesario concretar dos puntos fundamentales.El primero es contar con un acuerdo macro que incluya a todos los actores económicos. Argentina debe transmitir al mundo que el Gobierno, el Congreso, el sector empresario, los sindicatos y por qué no, la población, entienden la importancia detrás de negociar con nuestros acreedores de una manera ordenada. Un plan que permita mostrar la sustentabilidad del país y cómo se repagaría a los acreedores en caso de lograr un reperfilamiento rápido.Y el segundo, nos guste o no, es contar con el apoyo del FMI. Sin acuerdo con el Fondo no hay reperfilamiento o reestructuración de deuda posible. El organismo de créedito multilateral es acreedor privilegiado y seguirán siéndolo por mucho tiempo más. Todavía tiene pendiente desembolsos por USD 13.000 millones que serán claves para lograr una negociación ordenada con los bonistas internacionales.Recordemos que mientras se negocia con los acreedores, la Argentina debe seguir cumpliendo con los vencimientos de deuda próximos. Cuánto más se prolonguen las negociaciones, más compromisos de deuda habrá que cancelar y la ayuda del FMI es clave.Mientras se negocia con los acreedores, la Argentina debe seguir cumpliendo con los vencimientos de deuda próximos. Cuánto más se prolonguen las negociaciones, más compromisos de deuda habrá que cancelar y la ayuda del FMI es clave (EFE)A esta altura todos entienden que la situación de la deuda argentina es crítica y debaten cuál es la mejor alternativa. Reperfilar, la estrategia elegida por el Gobierno, es una forma relativamente suave de extender el plazo de los vencimientos de los pasivos de un país, pero el pago de intereses y el pago del capital invertido, en general, no se reducen. Postergar vencimientos permite a un Gobierno poner en orden sus cuentas, lograr sustentabilidad fiscal y así recuperar la capacidad de pago a los acreedores en su totalidad. Es más rápido y le permitiria al Gobierno volver al mercado voluntario en un corto plazo, aunque sea para un manejo ordenado de deuda.Acumulación de crisis económicasSin embargo, la Argentina nunca ha ordenado sus cuentas. Muy pocos países han visto un deterioro económico tan espectacular en los últimos 100 años como lo ha hecho Argentina. El país comenzó el siglo XX como uno de los más ricos del mundo, pero las crisis económicas recurrentes, a menudo atribuibles a la mala gestión del gobierno y al contagio de declives económicos en países considerados emergentes, lo han sumergido en una profunda crisis de gasto público y deuda de los cuales nunca pudo salir. Endeudarse siempre ha sido el plan de los gobiernos argentinos, postergando el “poner la casa en orden”.Endeudarse siempre ha sido el plan de los gobiernos argentinos, postergando el “poner la casa en orden”Esta semana, el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, instó a una renegociación rápida y voluntaria de la deuda. A pocos días de las elecciones presidenciales, es altamente improbable un acuerdo entre los contendientes para una acción coordinada sobre la deuda, especialmente con un Presidente haciendo las veces de administrador del país y candidato. Hoy existen varios análisis sobre el posible impacto de una supuesta extensión de plazos de vencimientos de deuda o quitas de capital. Un reporte publicado por XP Securities, nos dice que una oferta agresiva que incluya una quita de capital del 50% a la deuda emitida bajo ley extranjera, sólo tendría un impacto de 10 puntos porcentuales del total de deuda sobre PBI. Luego de la caída del PBI medido en dólares, esa relación se estima en 92%. El tipo de cambio también impacta los cálculos: a mayor depreciación, mayor será la participación de la deuda sobre PBI.Según el informe de marras, si el dólar llegara a valer $87 en 2020, la deuda llegaría a 100% del PBI. Y si el tipo de cambio llegara a $108, el ratio daría 116%. Esto asumiendo inflación del 45% y déficit fiscal del 4% total.Quién asuma el próximo 10 de diciembre, debería apurar una propuesta y tener un preacuerdo para marzo. La pregunta es: ¿El próximo Gobierno cuenta con tres meses de paz con el manejo de su deuda? Cuánto más se prolonguen las negociaciones con los acreedores, más cerca estará Argentina de un nuevo default. El drenaje de las reservas ya es crítico y sin un acuerdo, se intensificará el cepo.* Director de Research for Traders. Especialista en mercados de capitales. MBA Universidad de Michigan.

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Venta de propiedades: se consolida una baja en los precios en el último tramo del año

Marcelo RegaladoLa venta de propiedades atraviesa uno de sus peores años en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: si no hay cambios de tendencia, las operaciones cerrarán el año con su nivel más bajo de los últimas dos décadas. Aunque este desplome histórico en las ventas no coincidió con una caída significativa en los valores de los inmuebles —incluso a pesar de las sucesivas la devaluaciones—, a partir de marzo de 2019, se inició un período de estancamiento o leve descenso en los precios que se seguirá consolidando en los últimos meses del año.Según el análisis de los datos de la plataforma online Zonaprop, en agosto el precio promedio de un departamento en la ciudad registró una caída de 0,4% con respecto al mes anterior. Fue el sexto mes consecutivo de retroceso, con una caída acumulada de 1,3% desde marzo de este año.En la actualidad, de acuerdo con la plataforma, el 75% de los barrios experimenta una disminución en sus cotizaciones. Sin embargo, se trata solo del precios de publicación de las propiedades —el valor que pretende el propietario— y no el valor final del cierre de la operación, donde el comprador puede haber negociado una baja.El 75% de los barrios experimenta una disminución en sus cotizaciones. Sin embargo, se trata solo del precios de publicación de las propiedades -el valor que pretende el propietario- y no el valor final del cierre de la operación, donde el comprador puede haber negociado una baja“La tendencia de los precios sigue siendo a la baja. Pero si por mes se hacen 2.500 ventas sobre una oferta de 128.000 propiedades publicadas, hay que hablar de valores de cierre y no de lista. Si los compradores negocian una baja, eso impacta solo sobre los precios de los 2.500 que se venden”, explicó Santiago Magnin, de la inmobiliaria del mismo nombre. Según los datos de los sistemas de gestión inmobiliaria, que no son completos porque los precios finales no siempre quedan registrados, actualmente las propiedades se negocian con una baja de entre 5% y 10%, en promedio. Pero mucho mayores en los casos donde los valores están muy desfasados con respecto al mercado.“Vamos a cerrar el peor año de la historia, de lo que tenemos registrado. Pero por estacionalidad, el último trimestre debería ser mejor que los anteriores. Siempre, en años normales, octubre, noviembre y diciembre son los meses de más venta. Hoy lo que vendemos es lo que su publica más barato que los valores de lista de la zona", agregó el corredor inmobiliario.De acuerdo a la información de la consultora especializada Reporte Inmobiliario, entre agosto de 2019 y el mismo mes del año pasado, los valores de las propiedades tuvieron una baja de 2,5% en promedio, en el rango de los departamentos usados de calidad media estándar (sin amenities). “En la medida que no mejore la actividad económica general será difícil imaginar una recuperación del mercado”, indicó José Rozados, titular de la consultora.Mientras que para la plataforma Mercado Libre Inmuebles, durante el trimestre de julio, agosto y septiembre el valor del metro cuadrado para los departamentos en la ciudad de Buenos Aires atravesó su tercer período consecutivo de caída de precios, con una baja leve de un 2% anual.Panorama barrial heterogéneoEn agosto, de acuerdo a los datos de Zonaprop, los barrios donde se registró una mayor baja interanual —siempre en los precios publicados— fueron Parque Chas 4%, La Boca 6% y Núñez 6 por ciento. Por el contrario, subieron en Liniers y Paternal 5% y San Nicolás 4%, junto con la zona suroeste de la ciudad, son los barrios que más se resisten a la baja de precios.Los barrios no sólo se diferencian por el valor del metro cuadrado, sino también de la variación mensual y acumulada en el añoEn promedio, un departamento de dos ambientes y 50 metros cuadrados en CABA está valuado hoy en unos USD 132.000, mientras que uno de tres ambientes y 70 metros cuadrados alcanza a USD 185.000. El barrio más caro es Puerto Madero, con USD 5.757 por metro cuadrado, seguido por Palermo (USD 3.502) y Las Cañitas (USD 3.497).Ariel Champanier, de la inmobiliaria Remax Premium, detalló que las ventas se están cerrando con valores un 15% por debajo -en dólares- en comparación con el comienzo del año. “Hay que ver qué pasa después de octubre, pero creo 2020 va a ser un año similar e incluso puede ser un poquito mejor porque hay mucha demanda contraída. Hay mucha gente que va a tomar la decisión de comprar o vender en función de las elecciones”, adelantó.El barrio más caro es Puerto Madero, con USD 5.757 por metro cuadrado, seguido por Palermo (USD 3.502) y Las Cañitas (USD 3.497)Desde Altgelt Negocios Inmobiliarios, en tanto, señalaron que sugieren a los propietarios que quieren vender que realicen una rebaja de 10% en el precio pretendido. “El que no tiene la necesidad puede patear el problema para más adelante o poner la propiedad en alquiler. El que tiene que vender, sabe que no le queda otra opción que bajar los precios”, afirmó Francisco Altgelt.Para el próximo año, con casi nulo acceso al crédito hipotecario, el sector inmobiliario seguirá complicado. Desde las inmobiliarias temen que algunas medidas —como subas del tipo de cambio o la profundización de las restricciones para la compra de dólares— puedan incluso empeorar el escenario actual. “Hoy hay mucho encadenamiento entre el que vende y el que compra. Y creo que el año que viene va a ser igual. Van a comprar los que tengan los dólares y van a vender solo los que lo necesitan”, agregó Altgelt.Seguí leyendo:Se amplía la brecha del dólar: el “contado con liqui” marca un récord y roza los 75 pesosAún sin conocer su plan, el establishment apuesta a una recuperación lenta con Alberto Fernández como presidente

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