Últimas Noticias

Chelsea derrotó al Manchester City en un partido intenso y se consagró campeón de la Champions League

var opta_settings = { subscription_id: "0ce911759cb7a972c7849a33fa0ba29d", language: "es_CO", timezone: "user" }; var _optaParams = { custID: "0ce911759cb7a972c7849a33fa0ba29d", language: "es_CO", timezone: -3, callbacks: [OptaCustomv2AfterInitCallback] };

Una batalla entre dos de los mejores clubes ingleses de la actualidad se lleva a cabo en el Estádio do Dragão, donde Manchester City y Chelsea disputan la final de la UEFA Champions League. Es un choque entre dos instituciones que han crecido a pasos agigantados en los últimos años y aspiran a ser campeones de Europa, con un enfrentamiento de grandes matices tácticos entre Pep Guardiola y Thomas Tuchel.

Guardiola sorprendió con su formación para este gran compromiso. No por el esquema porque salió con su tradicional 4-3-3 con ’Falso 9′. Pero sí con la inclusión de varios jugadores de tinte ofensivo como Gündogan, Bernardo, Foden, Mahrez, De Bruyne y Sterling, todos de arranque. Por su parte, Tuchel alineó ese clásico 5-2-3 dinámico con el que dio solidez a los Blues, con Thiago Silva como el único jugador en el once inicial con experiencia en finales de Champions.

Se jugó desde el principio con mucha intensidad y las primeras aproximaciones surgieron principalmente con el juego directo de los Blues. El City pisó el área rival con un pase largo de Ederson a Sterling, pero no logró tener una circulación fluida. Mientras tanto, Chelsea logró ser punzante en ofensiva con pocos toques y fue Timo Werner quien tuvo las primeras posibilidades nítidas de marcar cuando le cayó el balón dentro del área: uno de sus disparos con derecha fue débil y lo atrapó el brasileño Ederson, el otro pegó en el lateral externo de la red.

De cara a la recta final de la etapa inicial, los Citizens empezaron a conectar mejor entre líneas y consiguieron equilibrar el desarrollo del juego. Un cierre extremadamente oportuno de Rüdiger le negó el gol a Phil Foden tras una magnifica combinación de la joven estrella inglesa con De Bruyne y Sterling. Más allá de la falta de goles, el nivel de fútbol era altísimo, con ambos equipos defendiendo a tope y asociándose con éxito al tener el balón. Una partida de ajedrez de alto vuelo.

Kai Havertz eludió a Ederson y definió con el arco libre para poner el 1-0 del Chelsea ante el Manchester City (Foto: REUTERS) (MICHAEL STEELE/)

Después de sufrir un contratiempo, el equipo de Tuchel abrió el marcador. El DT alemán tuvo que sacar a Thiago Silva por lesión (en su lugar entró Christensen) e inmediatamente después su equipo logró anotar el 1-0. En el minuto 41, tras un gran pase Mason Mount entre la defensa abierta rival, Kai Havertz eludió a Ederson en la puerta del área y anotó con el arco vacío. Un tanto vital con el que los Blues capitalizaron su buen desempeño y se marcharon en ventaja al descanso.

De cara al segundo tiempo no hubo modificaciones en ninguno de los dos equipos. Ni Guardiola ni Tuchel han tocado sus piezas. Aunque los Citizens tuvieron que salir más incisivos para intentar igualar el marcador, el cuadro londinense se mostró muy fuerte atrás, apenas concedió espacios. Para colmo, Kevin De Bruyne abandonó el campo de juego en el minuto 59 –ingresó Gabriel Jesús en su lugar– tras recibir un golpe muy fuerte de Rüdiger.

Pese a que el City aplicó a partir de ahí una presión asfixiante y gestionó mucho mejor la posesión en sus ataque, el Chelsea prácticamente no mostró fisuras. La línea defensiva de cinco hombre repeló todos los avances y N’Golo Kante hizo un despliegue fenomenal para recuperar balones en el mediocampo. Los Blues desnaturalizaron a su rival e incluso pudieron ampliar la ventaja en un contraataque que definió Christian Pulisic, pero su tiro se fue ancho.

Ante este panorama, Pep Guardiola le dio ingreso a Kun Agüero (reemplazó a Sterling) para jugar poco más de 10 minutos de partido e intentar consumar el milagro. Empujó con mucho amor propio pero su rival no perdió la compostura, no tuvo puntos débiles y no se vio superado en absoluto. Chelsea se aprovechó de un Manchester City que falló en el plan estratégico inicial y, a puro esfuerzo y disciplina, sostuvo la mínima diferencia que obtuvo al principio para consumar la consagración después de nueve años de su último título continental.

Artículo en desarrollo…

PREVIA

Se espera un aforo limitado de unos 5.000 aficionados de cada uno de estos equipos de la Premier League, que se han posicionado en la cúspide del Viejo Continente impulsados por las grandes inversiones de sus dueños, el Sheikh Mansour bin Zayed Al Nahyan y el empresario ruso Roman Abramovich, y el excelente trabajo de los estrategas de las últimas campañas.

De un lado estará el Chelsea, que alzó la Orejona hace nueve años y que se ilusiona con volver a hacerlo tras el desembarco de un Tuchel que encarriló un equipo con mucha jerarquía individual. Fue el conjunto que más dinero gastó el pasado verano y sumó figuras como Thiago Silva, Hakim Ziyech, Timo Werner, Ben Chilwell, Kai Havertz y Édouard Mendy.

El DT alemán ha perdido solamente cinco de sus 29 partidos en el cargo, imponiéndose incluso al City de Guardiola en dos oportunidades: 1-0 en las semifinales de FA Cup y 1-2 en la Fecha 35 de liga inglesa. Son dos antecedes de las últimas semanas que demuestran que Tuchel sabe cómo poner en aprietos al entrenador catalán.

Es la segunda final de Champions League consecutiva para este DT germano que el año pasado la jugó con el Paris Saint Germain. Y no querrá irse otra vez con las manos vacías como le sucedió cuando se enfrentó al Bayern Múnich. Afortunadamente para él, ha recuperado a N’Golo Kante y a Mendy para este partido trascendental.

Thomas Tuchel y Pep Guardiola, dos grandes entrenadores que estarán cara a cara en la final de la Champions League (Foto: EFE)
Thomas Tuchel y Pep Guardiola, dos grandes entrenadores que estarán cara a cara en la final de la Champions League (Foto: EFE) (Adam Davy / POOL/)

No será fácil porque su rival es Pep Guardiola, quien regresa a una definición de este calibre después de haberse consagrado campeón hace una década con el FC Barcelona. Después de su paso por Alemania y de acumular 10 títulos domésticos –incluidos tres trofeos de la Premier League– en cinco temporadas con los Citizens, ha conseguido llevar al club a la gran final por el ansiado trofeo continental.

Es el partido que tanto esperó Guardiola al llegar a Inglaterra, sabiendo que tiene una oportunidad de oro de quedar en la historia del Manchester City, aunque ya lo hizo al llevarlo por primera vez a esta instancia y con sus récords a nivel nacional. De todas formas, la consagración sería probar el éxito definitivo de su proyecto, al que más tiempo le ha dedicado desde que es DT.

Pep tiene a todo su plantel a disposición, incluso a Ilkay Gündogan, que superó un ligero golpe en la rodilla en uno de los últimos entrenamientos y será titular. El Kun Agüero, por su parte, será uno de los suplentes el que será su último partido con el Manchester City, de donde ya se ha despedido como una leyenda. En el banco de enfrente tendrá a su compatriota Wilfredo Caballero, quien también será uno de los relevos del Chelsea.

El City y Chelsea van a protagonizar una nueva final entre equipos del mismo país en la Champions League. Hubo siete definiciones de este estilo y todas fueron en este siglo, lo que refleja esa centralización del fútbol europeo que desde hace varios años ya ha caído en Inglaterra. Aunque será muy bajo el porcentaje de jugadores británicos sobre el césped y en el banquillo.

Formaciones:

Manchester City: Ederson, Walker, Dias, Stones, Zinchenko, Gundogan, De Bruyne, Bernardo, Mahrez, Sterling y Foden. DT: Pep Guardiola

Chelsea FC: Mendy, Azpilicueta, Thiago Silva, Rüdiger, James, Jorginho, Kanté, Ben Chilwell, Mason Mount, Timo Werner y Kai Havertz. DT: Thomas Tuchel

Árbitro: Mateu Lahoz (ESP)

Estadio: Estádio do Dragão (Porto)

SEGUIR LEYENDO:

La final de la Champions League tendrá un relato para personas con discapacidad visual: cómo hacer para escucharlo

Cambio histórico: la UEFA analiza eliminar la regla que da ventaja al gol de visitante

La frase de Pep Guardiola antes de la final de la Champions League que terminó con la ilusión del Barcelona

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba