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Cómo hicieron los países para sustituir una moneda que perdió su rol de reserva de valor

La inflación a ritmo de dos dígitos al año deprecia aceleradamente el poder de compra del peso (Adrián Escandar)

La función primaria del Banco Central de la República Argentina es preservar el valor de la moneda. Además, debe desarrollar una política monetaria y financiera dirigida a salvaguardar las funciones del dinero como reserva de valor, unidad de cuenta e instrumento de pago para cancelar obligaciones monetarias. Si se analiza el desempeño del organismo sin dudas todos coinciden en que no ha alcanzado los objetivos.

El valor de un peso frente a un dólar ha variado desde la paridad del 1 a 1 entre 1991 y 2001 hasta hoy en que cayó a menos de 1,4 centavos de dólar para el comercio exterior, y 0,8 centavos de dólar al cambio blue. Una pérdida del 98,6% a 99,2% de poder adquisitivo en moneda dura, respectivamente. Para ponerlo en un ejemplo bien gráfico. Si en el 2001 con $100 se podía comprar 1.000 caramelos, en el 2020 apenas alcanza para 14, alrededor de la centésima parte. De ahí que los devaluados pesos lejos están de ser una reserva de valor.

A pesar de los intentos publicitarios, como las reiteradas frases de varios presidentes y ministros advirtiendo que quien apueste al dólar pierde, o de las alquimias de los tomadores seriales de deuda externa para mantener artificialmente sobrevaluada la moneda, cada vez son menos los argentinos que consideran la cualidad de reserva de valor al peso.

El valor de un peso frente a un dólar ha variado desde la paridad del 1 a 1 entre 1991 y 2001 hasta hoy en que cayó a menos de 1,4 centavos de dólar para el comercio exterior, y 0,8 centavos de dólar al cambio blue

Tampoco cumple en la práctica su rol como unidad de cuenta, pues si bien existen obligaciones legales para que sea utilizada como tal, los bienes y servicios que se ofrecen en el mercado tienen siempre como referencia directa o indirecta al dólar; o cuentan con mecanismos o fórmulas de ajuste que permitan preservar el valor del dinero en el tiempo.

La función primaria del Banco Central de la República Argentina es preservar el valor de la moneda. Además, debe desarrollar una política monetaria y financiera dirigida a salvaguardar las funciones del dinero como reserva de valor, unidad de cuenta e instrumento de pago para cancelar obligaciones monetarias (Reuters)
La función primaria del Banco Central de la República Argentina es preservar el valor de la moneda. Además, debe desarrollar una política monetaria y financiera dirigida a salvaguardar las funciones del dinero como reserva de valor, unidad de cuenta e instrumento de pago para cancelar obligaciones monetarias (Reuters) (Enrique Marcarian/)

La misma suerte corre su funcionalidad como instrumento de pago para cancelar obligaciones monetarias, basta con observar en los contratos a largo plazo la cantidad de cláusulas y procedimientos que buscan orientar el poder cancelatorio a otras referencias, dólares, índices, mix de productos, etc., dejando abierto el hecho cancelatorio al ajuste posterior al pago del importe original.

El BCRA fracasó en su objetivo principal

La combinación de la pérdida de autarquía de la entidad y la falta de justicia que acomodó la interpretación de las normas en virtud de las crisis y los gobiernos de turno debilitaron el poder de compra de la moneda sistemáticamente. Se puede afirmar que la política monetaria ha destrozado a su herramienta por excelencia “la moneda”.

La combinación de la pérdida de autarquía de la entidad y la falta de justicia que acomodó la interpretación de las normas en virtud de las crisis y los gobiernos de turno debilitaron el poder de compra de la moneda

La comunidad argentina no es la única que ha pasado por estas circunstancias. A lo largo de la historia y aun en estos días existen experiencias exitosas sobre la implementación de monedas paralelas o alternativas a la principal, con el objeto de dar previsibilidad su valor en el tiempo. Algunas de ellas:

1) WIR, es una moneda que se utiliza en Suiza desde 1934. Surgió como respuesta a la falta de dinero, francos suizos durante la crisis económica del año 30 y su uso perdura hasta nuestros días. Actualmente cuenta con más de 50,000 negocios asociados con ingresos anuales de un aproximado de 1,5 billones de Euros.

2) La pêche es creada en 2014 en Montreuil, Francia, con el propósito de estimular la economía real y el intercambio local. Además, escapa de la estructura del mercado financiero internacional, salvando con ello su economía local de paraísos fiscales, especulación, etc. Por cada intercambio de euros en pêches el 97% del depósito se resguarda en un fondo de la Nef (New Economics Foundation), organismo que financia únicamente proyectos éticos y solidarios, y el 3% restante se puede dirigir a la asociación de su elección.

3) Chiemgauer, lanzada en 2003 en Baviera, Alemania, con valor de un Euro, creado con los siguientes objetivos: Creación de empleo, promoción de actividades culturales, educativas y medioambientales; promoción de sostenibilidad; fortalecimiento de la solidaridad; estímulo de la economía local.

Chiemgauer, Alemania billete
Eta moneda tiene el objetivo de crear empleos, promover actividades culturales, educativas y medioambientales; promoción de sostenibilidad; fortalecimiento de la solidaridad y estímulo de la economía local (Wikipedia)

Al día de hoy es la moneda regional más activa en Alemania y está totalmente respaldada con el Euro. Funciona de la siguiente manera: Los consumidores intercambian por ejemplo 100 euros en Chiemgauer, el 3% de esa suma va dirigida al proyecto social. Después, la emplean en compras a comercios locales; y éstos tienen dos opciones, ir a la oficina de Chiemgauer y convertirlos en euros, pagando el 5% de comisión o, pagar a otros comercios locales con la moneda para evitar la comisión.

4) Eco Iris, moneda local de Bruselas, capital de Bélgica, creada para promover comportamientos medioambientales sostenibles e impulsar la economía en la localidad. Dejó de funcionar en enero de 2015. La manera de recaudar era simple, se tenía que registrar en el sitio web oficial, realizar alguna de las actividades ‘eco friendly’ enumeradas ahí mismo, llevar las pruebas a un centro Eco Iris donde al ser confirmadas se le otorgaba el equivalente a la acción realizada para posteriormente hacer uso en los establecimientos participantes.

5) Bristol Pound, valía una libra por unidad; cuando fue lanzada en septiembre de 2012 en la ciudad de Bristol, Reino Unido, por una empresa sin ánimo de lucro, con el propósito de impulsar el comercio local, evitando de tal manera el consumo de productos y servicios ofrecidos por las grandes empresas que, consideran, no hacen más que extraer el dinero de la ciudad. Ofrece 3 métodos de pago: efectivo, a través de SMS, o digital con una plataforma informática. Las empresas ofrecen descuentos de todo tipo al hacer uno de esta moneda.

Bristol Pound, Reino Unido billete
Ofrece 3 métodos de pago: efectivo, a través de SMS, o digital con una plataforma informática. Las empresas ofrecen descuentos de todo tipo al hacer uno de esta moneda (Shutterstock)

Monedas corrientes

Probablemente sorprenda que casi todos estos ejemplos son actuales y que se encuentran en países desarrollados europeos, Suiza, Francia, Alemania, Bruselas y el Reino Unido. Esto demuestra que la política monetaria llevada por el Banco Central Europeo con el Euro queda reservada a su interés de mantener el valor sin perjuicio de ello, existen jurisdicciones dentro de la Comunidad Económica Europea que generan sus propias políticas de desarrollo y protección de intereses a través de unidades monetarias locales, en algunos casos convertibles.

La política monetaria llevada por el Banco Central Europeo con el Euro queda reservada a su interés de mantener el valor sin perjuicio de ello, existen jurisdicciones dentro de la Comunidad Económica Europea que generan sus propias políticas de desarrollo y protección de intereses

También existen experiencias exitosas en América, en países como México, Perú, Costa Rica, pero sin dudas el continente en el que mayor impacto tiene y tendrá la implementación de este tipo de soluciones monetarias alternativas es en África. Incluso en las comunidades más pobres, las personas tienen bienes y servicios para ofrecerse mutuamente, pero carecen del dinero para comerciar.

Al abrir la puerta a la creación de crédito, las comunidades ya no tienen que depender de la ayuda de los donantes para tener un medio de intercambio. Se ha visto un apalancamiento de hasta 20 veces en la financiación inicial que respalda la creación de crédito local.

En la Argentina se desarrolló la plataforma digital Smart Money de intercambio sobre Blockchain, de “moneda de inclusión comunitaria” que permite asignar a través de los documentos de identidad de los beneficiarios de programas de asistencia social cuentas electrónicas de créditos para consumo de manera automática e inmediata, permitiendo que el poder de compra fluya hacia el destinatario. Por otro lado, vía web los comercios seleccionados pueden realizar la validación de identidad del beneficiario; la verificación del crédito disponible; la transacción comercial; emisión de factura electrónica; y administración de inventario. El administrador del sistema podrá determinar en tiempo real qué productos pueden adquirirse, a qué precio y dónde.

De esta forma la herramienta de asignación de subsidios se complementa con un gestor de pagos y un auditor en tiempo real de consumos, permitiendo de esta forma convertirse también en herramienta para el desarrollo.

Soluciones como las descriptas permiten preservar el valor del dinero soberano de una nación, reservándose los atributos indelegables de unidad de cuenta, reserva de valor e instrumento de pago sólido para compromisos, tanto de corto como de largo plazo, sin que esto implique resignar políticas monetarias expansivas como demanda la Argentina en la actualidad.

El autor es director en Fundación Iberoamericana de Telemedicina. Esta columna fue publicada en el blog Fin.Gurú

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