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Preocupación de las autoridades por la suba de contagios de coronavirus entre las fuerzas de seguridad del área metropolitana

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Control de la Policía Bonaerense (@MunicipioLdeZ)

En línea con el aumento de casos general por coronavirus, que obligó a la Casa Rosada y a las administraciones porteña y bonaerense a implementar, a partir de este miércoles, una vuelta a una cuarentena más estricta, los contagios en las fuerzas de seguridad, en especial en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, comienzan a ser mirados con atención por las autoridades políticas.

En las fuerzas federales, la situación por ahora no presenta particular relevancia. Según el registro interno, que data de la semana pasada, entre la Prefectura, la Policía Federal, la Gendarmería y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) había solo 198 casos positivos y 85 recuperados con alta epidemiológica. Los tres contabilizados de la PSA en el registro, en tanto, ya habían sido dados de alta.

En el caso de la Policía de la Ciudad y la bonaerense, sin embargo, el aumento de contagios, aunque bajo en relación al número total de agentes, empieza a ser mucho más tenido en cuenta por las autoridades, con dos adicionales: la instrumentación de la nueva fase del confinamiento, que requiere mayor presencia policial, y lo que empieza a trascender de fuentes oficiales como una suerte de estabilización del delito, que había mermado allá por marzo con la implementación de la cuarentena.

En la provincia de Buenos Aires, como publicó este medio en su momento, la Procuración había registrado 7.100 nuevos expedientes cuando empezó el aislamiento contra 18 mil de la semana anterior a que se decretara el encierro. Quilmes, por ejemplo, un distrito caliente, había registrado antes del inicio del confinamiento cinco casos de homicidio, 360 robos, 160 hurtos y 134 causas por estupefacientes. La primera semana de cuarentena hubo dos homicidios en total, 81 casos de robo. No hay, por el momento, nuevas cifras oficiales.

Policías realizan controles este lunes en un ingreso a la ciudad de Buenos Aires (foto EFE/Juan Ignacio Roncoroni)
Policías realizan controles este lunes en un ingreso a la ciudad de Buenos Aires (foto EFE/Juan Ignacio Roncoroni)
(Juan Ignacio Roncoroni/)

Durante la cuarentena, las causas por delitos en la Provincia habían bajado un 60% por una obvia razón: la drástica merma en la movilidad que, en los últimos tiempos, empezó a incrementarse nuevamente.

“Los casos positivos van creciendo. Se van complicando determinadas zonas. Vas aislando y vas reincorporando. Lo vamos manejando”, aseguraron desde el Ministerio de Seguridad bonaerense. El aislamiento es uno de los principales problemas de las fuerzas de seguridad: por cada contagio, por la dinámica del trabajo, se tiene que confinar preventivamente a otros tantos.

La semana pasada, Sergio Berni introdujo además una problemática adicional: dijo que a veces no tenía fondos para llenar el tanque de los patrulleros.

Al último fin de semana, por caso, según las estadísticas a las que accedió este medio, había casi 250 agentes positivos, unos 30 recuperados con alta epidemiológica y casi 450 aislados de la Policía de la provincia de Buenos Aires. La bonaerense cuenta con 65 mil efectivos de uniforme de los 90 mil. Se suman, además, los agentes licenciados por encontrarse dentro del universo de riesgo.

A mediados de junio, Infobae publicó una radiografía de la nueva violencia criminal en el Conurbano, con casos de inusitada violencia en plena cuarentena, y con foco en Berazategui y Moreno, al sur y al oeste del Gran Buenos Aires. En las últimas semanas, la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, avisó ante autoridades provinciales que a esta altura le preocupaba tanto el coronavirus como la inseguridad: aseguró, según confiaron fuentes bonaerenses, que había un crecimiento notable del delito en su jurisdicción.

“El territorio cruje”, plantearon desde el despacho de un intendente opositor del Conurbano, preocupados por la situación social.

Controles circulacion en Cuarentena puente pueyrredon
Control en el Puente Pueyrredón (Maximiliano Luna)

En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, según pudo reconstruir este medio, al domingo había poco más de 800 efectivos –agentes de la policía y bomberos– entre contagiados y sospechosos de COVID alojados en hoteles, en sus domicilios o internados, sin contar a los licenciados por tratarse de pacientes de riesgo. La Policía de la Ciudad cuenta con 28 mil agentes. En las últimas dos semanas, los casos diarios aumentaron en forma sostenida.

Es que la circulación del virus en el Área Metropolitana sube en forma sostenida. Hay inquietud entre el personal que, para colmo, en un buen número, reside en el Gran Buenos Aires.

Desde el Ministerio de Seguridad porteño evitaron dar precisiones sobre el impacto del COVID-19 en la fuerza local ante la consulta de Infobae. Pero sí fuentes policiales explicaron que uno de los problemas radicaba en el aislamiento de los contactos estrechos, por ejemplo, cuando un agente de una comisaría resulta positivo de coronavirus: obliga a confinar a buena parte de sus compañeros.

Fuentes de la administración porteña resaltaron además que para la instrumentación de los operativos en los accesos a la Ciudad se empezaron a implementar cambios en los turnos: la idea es evitar la rotación de efectivos. Ante la detección de un caso positivo se achica el margen de contactos con otros agentes.

En el caso de los agentes de tránsito, por ahora se registran solo unas dos docenas de contagios entre los alrededor de 2 mil trabajadores.

En tanto, desde el Ministerio de Seguridad porteño empezaron a notar, en paralelo, un aumento de los hechos delictivos. Los grupos virtuales de vecinos organizados que estuvieron en silencio en estos meses volvieron a sonar con insistencia en las últimas semanas, según remarcaron desde la cúpula del Gobierno, con sede en Uspallata.

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