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Hallaron un paquete sospechoso en el Paseo del Bajo: lo detonaron y volaron billetes

Imágenes del falso explosivo encontrado en el Paseo del Bajo
Imágenes del falso explosivo encontrado en el Paseo del Bajo

El Paseo del Bajo es una autovía de 7,1 kilómetros de extensión que une las autopistas Illia y Buenos Aires-La Plata. Atraviesa la zona de Puerto Madero y fue diseñado para separar el tránsito pesado del liviano. Camiones y colectivos de larga distancia tienen carriles diferentes a los de los autos livianos. Conecta el norte con el sur de la Ciudad de Buenos Aires. En algunos lugares del Paseo del Bajo los vehículos viajan a nivel y en otros en trinchera.

El jueves por la mañana en el Paseo del Bajo a la altura de la avenida Belgrano un oficial de la Policía de la Ciudad que cumple tareas en la División Seguridad del Transporte, detectó un paquete tirado. Abandonado en un lugar por el que solo pasan camiones y ómnibus de larga distancia. Le llamó la atención.

Cuando se acercó con prudencia, observó que era una caja de cartón envuelta en nylon y que tenía un papel que decía:”AT. DOLOMITA SAIC … remitente Minerales Anhelo”. El oficial avisó por radio de lo sucedido y se acercaron al lugar policías en motos de la División Destacamentos y Autopistas y otros de la que patrulla el Paseo del Bajo.

Fue entonces cuando se puso en marcha el protocolo habitual en los casos en que aparece un paquete que resulta sospechoso. Ello implicó que se cortara el acceso al Paseo del Bajo a media mañana y en ambos sentidos. Hay menos tránsito que en épocas normales por la pandemia de coronavirus.

Minutos después llegó el Escuadrón Anti Bombas de la Policía de la Ciudad. Luego de estudiar la situación se decidió realizar una “detonación controlada” del paquete. Las 10 de la mañana se escuchó una explosión. Y el contenido del paquete voló por los aires.

No era una bomba. Cuando se provocó el estallido de la caja salieron decenas de billetes. Fue así que varios yaguaretés y ballenas francas volaron por el Paseo del Bajo. Billetes de 100, 200, 500 y 1000 pesos quedaron tirados en la autopista luego de la detonación.

Los policías contaron el dinero y llegaron a la cifra final de 51.170 pesos. Hallaron un billete de $20, uno de $50, 155 de 100, 58 de 200, 38 de 500, 5 de 1000 y un cheque por 18.232 pesos. Algunos de los billetes estaban intactos, otros habían quedado destrozados. Dos testigos presenciaron el conteo del dinero que fue secuestrado y quedó a disposición del juzgado federal a cargo de Ariel Lijo.

El remitente de la caja que fue detonada por la división Explosivos de la Policía de la Ciudad fue la firma Minerales Anhelo, situada en Pablo Podestá, una localidad del partido de Tres de febrero, provincia de Buenos Aires. Según explica su página web es una “empresa familiar” que provee a grandes y pequeñas empresas. Entre los productos que comercializa se encuentran “carbonatos de calcio y magnesio, marmolina, talco, silicato, tiza, carbonato de calcio precipitado, granulados ultra finos, dolomita”.

La destinataria de la encomienda era la firma “Dolomita SAIC”, situada en Alta Gracia, provincia de Córdoba. En su página web la empresa de triturado de minerales cordobesa que debía recibir el paquete que voló por los aires en el Paseo del Bajo se presenta así: “Dolomita SAIC comenzó sus actividades industriales en Alta Gracia, Córdoba en Enero de 1948, y desde entonces las serranías cordobesas han servido de marco para que la empresa iniciara con vigor una trayectoria que lleva más de 60 años produciendo una amplia gama de productos minerales para la industria”.

La empresa cordobesa lleva el nombre de un mineral compuesto de carbonato de calcio y magnesio que se utiliza en la industria metalúrgica, para elaborar cerámica, pinturas y como componente para fabricar el vidrio.

La encomienda iba hacia Córdoba por el carril del Paseo del Bajo que se dirige hacia el norte. Probablemente se haya caído del camión que la llevaba. Nunca llegó a destino. Los billetes que tenía ahora están en la caja fuerte de un juzgado federal. Alguno enteros, otros un poco rotos.