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Escepticismo entre los inversores ante el anuncio del Gobierno para renegociar la deuda

Escepticismo de loa inversores antes del anuncio por la deuda

Los inversores tienen bajas expectativas positivas antes del anuncio que formulará el Gobierno esta tarde para renegociar la deuda emitida bajo ley extranjera.

Fuentes del mercado consultadas por Infobae creen que se tratará más de un acto político que de un anuncio concreto, ya que la negociación empezará a partir de mañana o el lunes cuando se conozcan los términos concretos de la oferta.

Mientras tanto, este mediodía los bonos más importantes emitidos bajo ley de Nueva York cotizaban por debajo de los 30 centavos y el riesgo país se ubicaba nuevamente en el umbral de los 4.000 puntos básicos.

El formato del anuncio y los trascendidos sobre la oferta llevan a pensar a los inversores que hay un largo recorrido para pensar en un acuerdo con el Gobierno

La decisión del presidente Alberto Fernández de sumar a los gobernadores al evento le imprime un tinte más político que económico a un anuncio para analizar en detalle, indicó un trader local.

De hecho, el ejecutivo indicó que, si se confirmaran los lineamientos de la oferta que trascendieron hasta ahora, el valor de los bonos se acercaría a los 20 centavos, muy lejos de la posibilidad de un acuerdo.

En este sentido, un informe de Alberto Bernal, el economista del fondo XP Securities, indicó que “los bonos están operando por debajo de 30” e indicó que la oferta presentaría una quita del 60% en el valor presente neto.

“Creemos que la oferta incluirá un fuerte período de gracia en el pago de intereses y amortizaciones, quizás hasta 2024, y ofrecer cupones más bajos. Es posible que haya posibilidades de ofertar por un cupón que no tenga una quita en el valor facial”, opinó.

El experto Alberto Bernal dijo que el Gobierno debe llegar a un rápido acuerdo con sus acreedores para enfrentar mejor el crítico panorama económico
El experto Alberto Bernal dijo que el Gobierno debe llegar a un rápido acuerdo con sus acreedores para enfrentar mejor el crítico panorama económico

“Por las consultas que realizamos, este acuerdo no se concretará si la quita es del 60 por ciento. Creemos que el Gobierno tendrá que ofrecer una quita menor al 50 por ciento, suponiendo una tasa de salida (exit yield) del 10 por ciento si el Gobierno quiere evitar el peor escenario”, advirtió.

De inmediato, aclaró que “la buena noticia es que seguimos pensando que alcanzar un compromiso aceptable no resultará demasiado complicado esta vez”, a diferencia de las negociaciones desarrolladas durante el kirchnerismo.

“Las opciones de ingeniería financiera abundan, y el espacio entre las dos partes no parece ser demasiado amplio”, explicó.

A tono con la mayoría de los economistas, Bernal explicó que “Argentina no tiene un problema de sostenibilidad de la deuda”.

“Si el Gobierno sigue un postura de política fiscal relativamente restrictiva (déficit primario promedio cercano al 0% desde ahora hasta 2025), la economía crece un promedio de 2.4% anual desde ahora hasta 2025, y el tipo de cambio se aprecia algo en términos reales en el futuro (el tipo de cambio oficial con un valor de unos 140 dólares a finales de 2025), la relación deuda-PBI se situaría cerca del 67% a fines de 2025”, detalló.

Esto es, en términos globales, porque si se tomara en cuenta la deuda con el mercado, la relación deuda-PBI actual se acerca al 50%, lejos de los cálculos del Gobierno y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

“La Argentina tiene un problema de liquidez, reputación y acceso al mercado. En nuestra opinión, y creemos que el gobierno reconoce este hecho, tratar a los tenedores de bonos con dureza en este momento podría resultar ser un gran error”, aclaró Bernal.

Esto se debe a que “el acceso al financiamiento voluntario será clave para reconstruir la economía ex post la finalización de la debacle del Covid19, siempre que eso suceda”.

“Llegar a un acuerdo con los tenedores de bonos es urgente, ya que se supone que el país debe pagar un cupón el próximo 22 de abril. Esperamos que Argentina no haga ese pago de cupón y trate de cerrar el trato con los inversores antes de que finalice el período de gracia de 30 días”, indicó.

Para Bernal, “lo más probable es que la economía argentina se contraiga alrededor de un 6% interanual o más este año, pero también es bastante probable que la economía crezca 6-8% en 2021, si la administración Fernández demuestra ser pragmática y evita que el país caiga en otro incumplimiento muy costoso”.

Los analistas esperan que prevalezca el pragmatismo en el gobierno de Alberto Fernández para evitar un default desordenado
Los analistas esperan que prevalezca el pragmatismo en el gobierno de Alberto Fernández para evitar un default desordenado

“Argentina necesita tener al menos algún tipo de estabilidad financiera para enfrentar esta debacle de salud pública. Patear la mesa probaría ser una opción ridícula bajo el estado actual de los asuntos mundiales”, opinó.

Bernal recordó que “más de 50 países ya se han acercado al FMI para obtener opciones de financiamiento y bajo la actual situación, Argentina es solo otro país de ingresos relativamente altos en busca de ayuda”.

Si el Gobierno tratara de forzar una oferta demasiado agresiva, no lograría ayuda alguna.

Los analistas y traders ven que la deuda con los bonistas y con el FMI van de la mano y que la Argentina, al final del camino, deberá recurrir al organismo multilateral para enfrentar su aguda crisis económica.

Además de la posibilidad de que se amplíen los derechos especiales de giro para todos los países, no descartan que el Gobierno cambie de opinión y pida parte de los USD 13 mil millones que están pendientes del stand by firmado en 2018.

Pronunciamiento de ex presidentes

Al respecto, un grupo de importantes ex presidentes y economistas que pasaron por la función pública afirmaron que el FMI y los bancos multilaterales deben tener la flexibilidad suficiente para prestarle a los países de la región en forma rápida y con muchos recursos.

Los ex presidentes Ricardo Lagos de Chile, Fernando Henrique Cardoso de Brasil, Ernesto Zedillo de México y Juan Manuel Santos de Colombia se sumaron a un pronunciamiento de un importante grupo de economistas, que incluye al ex presidente del Banco Central Federico Sturzenegger y al decano de la escuela de gobierno de la Universidad Di Tella Eduardo Levy Yeyati.

Fernando Henrique Cardoso, uno de los ex presidentes que pidieron más asistencia del FMI a los países de la región
Fernando Henrique Cardoso, uno de los ex presidentes que pidieron más asistencia del FMI a los países de la región

También figuran en la lista otros ex presidentes de bancos centrales, como Ilan Goldfajn de Brasil y José De Gregorio de Chile, además de los ex ministros Mauricio Cárdenas de Colombia, Rodrigo Valdes y Andrés Velasco de Chile, Ricardo Hausmann de Venezuela y Roberto Chang de Perú.

A partir del diálogo habitual que mantienen estos economistas, los ex presidentes decidieron sumarse a este pronunciamiento sobre los “Imperativos éticos y económicos de la lucha contra el Covid”, por iniciativa de Santos y en el contexto de la asamblea de primavera del FMI y el Banco Mundial.

En el texto, indicaron que “el FMI tiene un papel esencial que desempeñar, tanto para abordar las necesidades fiscales y cambiarias de los países en el corto plazo como para seguir apoyando a las economías en el futuro, a través de una crisis de duración incierta”.

“El FMI necesita más recursos y la capacidad de desembolsarlos rápidamente. Los gobiernos latinoamericanos deberían exigir una nueva emisión de un billón de DEG. Y si bien estos DEG se asignan a los países miembros de acuerdo con sus respectivas cuotas, se podría facilitar una asignación no proporcional a través de un fondo que acelere el apoyo fiscal a los gobiernos más necesitados”, declararon.

Además, consideraron que el Fondo podría duplicar los Nuevos Acuerdos para la obtención de Préstamos (NAP) para “atender la demanda urgente de préstamos que se avecina”.

Por otro lado, “dado que los programas con alto acceso son lentos de aprobación para las actuales urgencias, el FMI debería aumentar en forma significativa el acceso a sus facilidades de desembolsos rápidos y condicionalidad leve, o crear una nueva para la pandemia”.

Por otra parte, afirmaron que “los bancos centrales que emiten monedas de reserva pueden contribuir a reducir la iliquidez cambiaria global, ampliando sus swaps de moneda con otros bancos centrales”.

“Esto puede hacerse de manera directa entre bancos o, indirectamente, a través de la intervención del FMI o del Banco de Pagos Internacionales (BPI) como intermediarios de la liquidez”, expresaron.

En cada país, “los bancos centrales deben utilizar todos los instrumentos a su alcance, innovando cuando sea necesario, para inyectar liquidez a los mercados financieros y a la economía”.

Federico Sturzenegger, primer presidente del BCRA de la gestión Cambiemos, fue uno de los que trabajó en el documento que pide flexibilidad a los organismos de crédito y mayor cooperación entre los bancos centrales
Federico Sturzenegger, primer presidente del BCRA de la gestión Cambiemos, fue uno de los que trabajó en el documento que pide flexibilidad a los organismos de crédito y mayor cooperación entre los bancos centrales (Sturzenegger/)

Finalmente, expresaron que el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y CAF “deberían duplicar la cantidad de préstamos netos a la región para apoyo presupuestario con condicionalidad muy reducida, aprovechando la gran liquidez de los mercados globales de capital”.

“En circunstancias excepcionales y en países sin acceso a los mercados, la suspensión del servicio de deuda podría complementar estos préstamos oficiales”, afirmaron.

Los ex mandatarios y los economistas expresaron que “en la lucha contra la pandemia, no hay tiempo que perder. El desafío planteado no tiene paralelo en la historia reciente. El mundo, y América Latina y el Caribe, no pueden permitirse respuestas tardías o inadecuadas”.

A la vez, consideraron que “la confianza mutua, la transparencia y la razón, no el populismo o la demagogia, siguen siendo las mejores guías en estos tiempos inciertos”.

“La crisis no puede ser excusa para debilitar nuestras democracias, ganadas con tanto esfuerzo; por el contrario, es la oportunidad para demostrar que la democracia está en condiciones de responder a desafíos extremos, cumpliendo con justicia con sus ciudadanos”, subrayaron.

“Para muchas economías de la región, un apoyo externo oficial mucho mayor será la única forma de hacer frente a esta combinación inédita de shocks adverso”, aclararon. Esto lleva al punto inicial: más allá del trato que pueda conseguir el Gobierno, le resultará difícil eludir el camino de un nuevo desembolso del Fondo Monetario.

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