Último momento

Un sistema de precios con liberación paulatina de actividades es más eficiente que uno condicionado y controlado

Una verdulería y frutería porteña (REUTERS/Agustín Marcarian) (AGUSTIN MARCARIAN/)

“El verdadero precio de todo, lo que todo realmente le cuesta al hombre que quiere adquirirlo, es el esfuerzo y la complicación de adquirirlo”, dijo Adam Smith en el Siglo XVIII.

En la economía los precios se forman a lo largo de una cadena de producción, distribución y comercialización en un mercado en competencia. El aislamiento social y preventivo ha generado un choque sobre el sistema de formación de precios tanto si lo miramos desde la teoría objetiva de valor como en la subjetiva.

Expliquemos estos conceptos en forma sencilla. Dentro de los factores de producción, el aislamiento social generó cambios en los sistemas de producción. Uno de los sectores donde se observa un aumento promedio de hasta 30 % en los precios es el caso de verdulerías, una actividad económica esencial en el actual contexto.

Los controles de precios que se pretenden hacer no pueden eludir que la evaluación del sistema de precios se da frente a la ruptura tradicional de los mercados en competencia tal cual lo conocemos

En la producción de origen, por ejemplo, los trabajadores tienen un alto nivel de informalidad y están restringidos para realizar su actividad por que no cuentan con permisos de circulación lo cual afecta la tarea de levantar cosecha y distribuir lo producido. También se generan inconvenientes de circulación al cerrarse las fronteras internas entre provincias.

Por su parte, el área de economías regionales de la CAME informa que otro de los problemas de las producciones regionales es la falta de efectivo para poder pagar los sueldos de los trabajadores temporales que no están bancarizados.

Dentro de la distribución también se han evidenciado casos de incrementos de costos por no poder optimizar el sistema. Había casos de frutas y verduras que venían del interior con carga y volvían con otra carga (cemento, materiales, insumos, materias primas), haciendo más rentable la operación logística. Esta alternativa no existe y quizás al incorporarse está última semana materiales de la construcción como actividad esencial pueda mejorar este punto.

Hasta acá la teoría objetiva del valor también se ve distorsionada. Con aislamiento social el valor de un bien no solo tampoco es social ni cada persona le puede dar un valor diferente a cada bien (teoría subjetiva del valor) sino que las necesidades de la sociedad mutaron de lo sanitario como prioritario dejando en segunda instancia y con grandes limitaciones las económicas.

Matías Kulfas, Santiago Cafiero y la secretaria de Comercio, Paula Español, en el relanzamiento del Programa Precios Cuidados
Matías Kulfas, Santiago Cafiero y la secretaria de Comercio, Paula Español, en el relanzamiento del Programa Precios Cuidados (fede.mellado/)

Si en este momento mientras leen está nota sacan al aire desde el balcón de su casa un drone para ver la cantidad de verdulerías que hay en cualquier urbe del país observaran casi un mercado de competencia perfecto. Hay una verdulería en promedio en 400 metros cuadrados a la redonda. Pero nosotros no podemos elegir a que verdulería ir para hacer más eficiente nuestra toma de decisión y que el mercado en competencia defina el sistema de precios y el valor que le damos a cada una de nuestras decisiones. Esto implica que las verdulerías tengan clientes cautivos y sin posibilidad de elección. Cuando un kilo de bananas cuesta $80 en el Mercado Central, hemos relevado a través de Focus Market precios de entre $120 y 200 en punto de venta final por este producto.

También se rompió la posibilidad de evaluar en la web los precios para compararlos con los puntos de venta físicos. La elección del consumidor está confinada al aislamiento. Sin embargo, a través de la aplicación Súper en Casa (dirigida justamente a autoservicios chinos, nacionales, comercio de cercanía), se observó que el ticket promedio de la venta online alcanza $2.850 por compra de 27 al 30 de marzo; este valor es 5 veces mayor al ticket en punto de venta físico. Casi una compra mayorista a nivel minorista. Este tipo de prácticas permitirían abrir un poco más la competencia. La app Súper en casa ya representa en los locales activos un 4,5% del total de los tickets emitidos. Es decir que casi se duplicó desde que estamos en cuarentena la venta online de consumo masivo. Una buena medida además de controlar sería informar y sugerir herramientas como estas para abrir la competencia y mejorar el sistema de elección por parte de los consumidores en contexto de aislamiento social.

Los participantes de mercado se comunican vía precios. Cuando la comunicación tiene ruido, como en el actual contexto, lo más eficiente es disminuir el nivel de ruido que mostramos con datos en esta nota

Los controles de precios que se pretenden hacer no pueden eludir que la evaluación del sistema de precios se da frente a la ruptura tradicional de los mercados en competencia tal cual lo conocemos. Por su parte, es importante tener en consideración que una almacén de barrio, verdulería, granja no puede estar sujeta a precios máximos. Esta práctica funciona bien en las grandes superficies comerciales (hipermercados y supermercados de grandes cadenas). Los volúmenes de compra de estos últimos les permiten acceder a precios más bajos que los de un pequeño comercio que nunca podrá respetar un precio único. A su vez, si el precio máximo sugerido y a controlar es el mismo para una almacén de la Ciudad de Buenos Aires que para uno de Púan, en la Provincia de Buenos Aires; en Charata, en Chaco; o en Pico Truncado, en Santa Cruz, eso no solo es imposible controlar sino también de objetivar en un listado de precios máximos.

Los participantes de mercado se comunican vía precios. Cuando la comunicación tiene ruido, como en el actual contexto, lo más eficiente es disminuir el nivel de ruido que mostramos con datos en esta nota. Los condicionamientos para la formación de precios tradicional en un mercado en competencia son evidentes.

‘El mercado es la asignación más eficiente de los recursos de la sociedad que cualquier diseño pueda lograr’, decía Von Hayek. Pero hoy no existe ese mercado libre de oferta y demanda como lo conocemos. Cualquier rediseño puede llegar a ser un invento con resultados inesperados

Friedrich Von Hayek sostenía que las economías son creadoras de un orden espontáneo. Ese orden se rompió a nivel mundial con el coronavirus. Un tercio del mundo está aislado en sus casas en este momento y el Banco Mundial estima que las pérdidas económicas podrían ascender al 4,8% del PBI mundial. “El mercado es la asignación más eficiente de los recursos de la sociedad que cualquier diseño pueda lograr”, también manifestaba Von Hayek. Pero hoy no existe ese mercado libre de oferta y demanda como lo conocemos. Cualquier rediseño puede llegar a ser un invento con resultados inesperados. Quizás hacer que funcione mejor con las herramientas disponibles para que la oferta y demanda se acerquen en forma más eficiente sobre el canal minorista tradicional. como se explica más arriba, sería una alternativa a la que los “mercados coronials aislados”, o los mercados cerrados por la pandemia, aplican en el mundo con mejor resultado.

El pensador y escritor británico Roger Scruton (fallecido en enero de este año) decía que “el conocimiento económico que se contiene en los precios vive en el sistema, es generado por la libre acción de los múltiples actores y no puede convertirse en una serie de propuestas o premisas con que alimentar un aparato que resuelva todos los problemas”

Busquemos la mejor solución a partir del 13 de abril con la liberación de actividades económicas en forma paulatina, gradual y con nuevos protocolos, como manifestó el Presidente de la Nación. Será ese esquema más eficiente que cualquier otro que podamos pensar.

El autor es analista económico y Director de Focus Market