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Alberto Fernández preside en Olivos una reunión del Gabinete Económico para destrabar medidas de ayuda

Adrián Escandar

El Gabinete Económico del Gobierno se encuentra reunido en Olivos, para evaluar la marcha de la situación, con un ojo puesto en el esquema de funcionamiento bancario con el que esperan a partir de hoy superar el desastre ocurrido ayer a raíz de la aglomeración de jubilados y perceptores de planes sociales para cobrar haberes y beneficios, al cabo de dos semanas en que los bancos estuvieron cerrados al público.

De la reunión participan el presidente, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero y su vice, Cecilia Todesca, además de los ministros de Economía, Martín Guzmán, de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y de Infraestructura, Gabriel Katopodis. En cambio, no participa el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, uno de los que salió dañado, junto al titular de la Anses, Alejandro Vanoli, por el espectáculo de ayer.

Otro punto de atención es la agilización de la línea de crédito al 24% anual de interés dispuesta por el gobierno para que los bancos ayuden a las empresas a afrontar el pago de salarios y a monotributistas a sobrellevar la parálisis inducida de la Economía debido a la cuarentena y la política de “Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio” dispuesta por el gobierno para reducir la propagación del coronavirus.

El presidente -y en particular el Gabinete Económico- deben resolver esta semana qué forma adoptará la “flexibilización” de la cuarentena a partir del lunes 13 de abril, cuando termine la extensión dispuesta al cabo de la primera etapa, que había sido fijada inicialmente hasta el 31 de marzo.

“Se tratarán temas operativos”, dijo lacónicamente un funcionario del gobierno que suele participar de las reuniones del gabinete económico, que tienen regularmente los días sábados, pero están ahora marcadas por un clima de urgencia.

Comité de crisis

El presidente se reunió el viernes con dirigentes de la CGT, la Unión Industrial Argentina y la Cámara Argentina de Comercio y decidió la formación de un “comité de crisis” para definir precisamente de qué modo distintos sectores y actividades podrán salir, al menos parcialmente, de la cuarentena. Ese comité también estará integrado por científicos del área sanitaria, cuyas recomendaciones seguirán teniendo carácter prioritario.

El ministro con mayor injerencia en el tema es el de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, porque es el que tiene mayor información sobre la situación de diferentes sectores de actividad. De él también -paradójicamente- depende en cierta medida la agilización de la línea de crédito al 24% anual para que los bancos faciliten a las empresas afrontar el pago de salarios en un marco de severa caída de sus ingresos.

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero   NA
El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero NA

Créditos a empresas y monotributistas

Por la mañana, el presidente cargó contra los bancos por la demora en el desembolso de esos créditos. Una de las trabas quedó superada precisamente ayer, mediante un acuerdo entre la cartera de Kulfas y el Banco de Inversión y Comercio Exterior, que preside Ignacio de Mendiguren, para extender su Fondo de Garantías (Fogar) a los bancos, incluso para que éstos presten a monotributistas y otros demandantes de fondos considerados de mayor riesgo e incapaces de ofrecer garantías.

Los bancos dicen que en la semana que pasó empezaron a desembolsar los creditos a pymes, pero tenían aprensión en hacerlo también a monotributistas o demandantes considerados técnicamente de muy alto riesgo. Tiene que ver, explican con la responsabilidad patrimonial de los gerentes de sucursal y de crédito que, en definitiva, administran los fondos de los depositantes. Habrá que ver si el acuerdo del ministerio de Desarrollo Productivo y el BICE zanja finalmente la cuestión, que hoy provocó un fuerte cuestionamiento presidencial a los bancos privados a los que acusó de ganar mucho dinero en los cuatro años del gobierno de Mauricio Macri.

La dificultad de balancear el objetivo sanitario de reducir al mínimo la propagación del virus mediante la cuarentena y el “distanciamiento social” y el económico de no dañar de modo irreparable distintos sectores ya fue reconocido por el propio presidente.

Mario Grinman, el secretario de la Cámara de Comercio, una de las ahora integradas al “Comité de Crisis”, señaló recientemente que las actividades de comercio y servicios que se encuentran paralizadas emplean nada menos que tres millones de personas y que “una empresa que no trabaja, en 30 días quiebra”.

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