Último momento

Los curas villeros, en contra del aborto: “Cuando se niega el derecho a vivir, todos los derechos humanos quedan colgados de un hilo”

Los curas villeros, en contra del aborto: “Cuando se niega el derecho a vivir, todos los derechos humanos quedan colgados de un hilo”
Los curas villeros, en contra del aborto: “Cuando se niega el derecho a vivir, todos los derechos humanos quedan colgados de un hilo”

El equipo de Curas de Villas y Barrios Populares de la Capital Federal y Provincia de Buenos Aires emitió un documento en el que expresaron su rechazo a la legalización del aborto, al considerar que “no está en las prioridades de los más pobres". Desde la parroquia Virgen de Caacupe de la villa 21-24, en Barracas, los sacerdotes expresaron en ese sentido “su compromiso con la lucha por la Cultura de la Vida” y la “valoración de la vida de las mujeres pobres”.

Bajo el título “Cuidando la Vida construimos nuestros barrios. Algunas consideraciones sobre el drama del “aborto”, los curas villeros sostienen en el documento que “cuando se niega el derecho a vivir (…) todos los derechos humanos quedan colgados de un hilo". Si bien admiten que el aborto es una problemática que existe para las mujeres, creen que la interrupción del embarazo “no es camino de solución a los profundos problemas que sufren”.

Aseguran que entienden a quienes abordan el tema como una cuestión de salud pública, pero consideran que “estos argumentos conciben a la salud desde un enfoque aislado, como si lo seres humanos no fuéramos relación, vínculos, espíritu”. Al respecto, agregaron: “Comprendemos que está en juego la salud, pero también comprendemos que no se puede alcanzar la salud descartando a otro ser humano. Por eso, para las mujeres de nuestros barrios, el aborto es vivido como un drama existencial, personal y comunitario”.

Señalan también en el documento que “a las mamás que sufren situaciones dramáticas hay que acompañarlas y poder ayudarlas con su embarazo, como hacen muchas vecinas que ayudan en situaciones difíciles, cuando no hay nadie más que ellas". En otro segmento del documento, los curas apuntaron contra los organismos internacionales que prestan dinero a la Argentina, ya que “sugieren políticas de control de crecimiento de la población", aunque no ofrecieron datos concretos que sostuvieran esta afirmación. “Esto apunta directamente a nuestras villas y barrios donde en vez de reducir la pobreza se reduciría la cantidad de pobres”, agregaron. Criticaron “la cultura del descarte” que -dicen- promueve deshacerse de todas aquellas personas que “molestan” y se interponen en lograr la comodidad y el confort.

“El papa Francisco ha denunciado innumerables veces la cultura del descarte de nuestras sociedades: los viejos, los inmigrantes, las personas con discapacidad, los pobres y los niños por nacer molestan, nos piden atención, nos piden cuidado, nos ‘quitan’ comodidades y privilegios; entonces hay una fuerte tendencia a descartarlos, a quitarles el derecho a la existencia. Los proyectos individuales, el nivel de consumo, el bienestar y el confort, por sobre todas las cosas, son los que mandan”, sostienen. “Si aparece alguna excusa para eliminar una vida humana inocente, siempre aparecerán razones para excluir de este mundo a algunos seres humanos que molesten”, añadieron.

A lo largo del documento, los sacerdotes se refirieron a la situación de las mujeres pobres que defienden el derecho a la vida y que a pesar de su situación llevan adelante su tarea como madres. “Queremos hacer notar, una vez más, el compromiso y valoración de la vida de las mujeres pobres. Las mujeres de nuestros barrios son profundamente progresistas. No se dejan seducir por el individualismo y asumen en sus decisiones los valores de la comunidad. Muchas veces son madres de sus hijos y de los del pasillo. El testimonio cotidiano de las mujeres de los barrios populares nos permite descubrir un paradigma de pensamiento profundamente ligado a la vida, una vida encarnada en ellas y dada a luz con tremendo amor y ternura, una vida que se amamanta y se lleva en los brazos, una vida frágil que se cuida y se acompaña a crecer”, expresaron.

“Muchas veces miramos a los países poderosos y ‘desarrollados’ de nuestro mundo. En muchos de ellos está legalizado el aborto. Y en muchos casos se descarta así a los niños que van a nacer con Síndrome de Down. La lógica de los poderosos, de los fuertes, que deciden sobre los que menos posibilidades tienen, es la lógica dominante en nuestro mundo de hoy. Y esto también, de alguna manera, se traslada al tema de la niña o niño por nacer”, platearon el documento.

Finalmente, el grupo de curas indicó que no alcanza con respetar la vida del niño por nacer sino que hay que trabajar aún más para que tengan una vida digna. “Es obvio, la propuesta de una vida digna no acaba con el nacimiento de la niña o el niño. Estos necesitan calor de familia-comunidad, necesitan nutrirse bien, necesitan jardín y escuela, necesitan acceder a la atención médica adecuada, necesitan que los clubes sean espacios sanos y dichosos donde desplegar sus potencialidades, etc. Y si en nuestra patria la mayoría de los pobres son niños y adolescentes, ellos deben ser los privilegiados”, concluyeron.

Seguí leyendo

Alberto Fernández visitó a los curas villeros y les prometió trabajar juntos para combatir el hambre y la droga

En el Día del Pontífice, los curas villeros pidieron “dejar de manipular” la figura del papa Francisco con fines políticos