Último momento

Con el mercado cerrado, el Gobierno ahora recurre a los bancos para conseguir financiamiento en pesos

Sin financiamiento de mercado, el Tesoro encontró la forma de atraer dinero que los bancos tienen encajado a tasa cero

No sólo con la deuda en dólares pasa malos ratos el ministro de Economía, Martín Guzmán. El funcionario está teniendo que recurrir a estrategias financieras menos que poco ortodoxas para conseguir financiamiento en pesos y ayudar así a cerrar la brecha entre ingresos y gastos. Con el mercado cerrado tras el reperfilamiento del Bono Dual, la cartera tuvo que recurrir a los encajes de los bancos para conseguir financiamiento a tasas razonables.

En el primer mes del año el Tesoro registró déficit primario por primera vez en 5 años. Enero tiende a ser un mes con superávit, pero esta vez no pudo ser. A eso se le suma que a principios del mes pasado Guzmán decidió postergar a septiembre el pago del Bono Dual, ante la posibilidad de refinanciarlo a una tasa baja. El resultado fue que el fisco se quedó sin la posibilidad de tomar deuda en pesos en el mercado local y debió recurrir a emisión monetaria para financiarse.

Con vencimientos en pesos abultados a la vuelta de la esquina, y mientras espera cerrar la negociación por la deuda en moneda extranjera, ahora fue por una opción más creativa. En busca de cajas a las que recurrir, Hacienda puso el ojo esta vez en los encajes que los bancos hacen en el Banco Central.

El Tesoro pagó una tasa del 19% por financiamiento a junio, una tasa muy por debajo del mercado. No le costó convencer a los bancos, ya que tomó dinero que tenían que tener inmovilizado a tasa 0% por norma del Banco Central

Los encajes son una porción de los depósitos de los ahorristas que los bancos están obligados a inmovilizar en el Banco Central como medida de seguridad ante retiros masivos por parte de sus clientes. Ese “efectivo mínimo”, además, es usado para regular la cantidad de dinero en circulación, ya que aunque forma parte de la base monetaria no es dinero circulante. De esa manera, varias administraciones usaron los encajes como forma de sacar pesos de la calle con la mirada puesta en frenar a la inflación y al dólar.

Ahora, Guzmán y su secretario de Finanzas, Diego Bastourre, miran ese dinero con ojos muy distintos. Lo ven como una fuente de financiamiento en un momento de particular sequía. Desde que el 13 de febrero se incumplió el pago del Bono Dual (unos $100.000 millones), el mercado no está dispuesto a prestarle a las tasas bajas que pretenden, con lo cual las soluciones creativas son más bienvenidas que nunca.

Argentina's Economy Minister Martin Guzman attends a news conference in Buenos Aires, Argentina December 11, 2019. REUTERS/Mariana Greif
Argentina's Economy Minister Martin Guzman attends a news conference in Buenos Aires, Argentina December 11, 2019. REUTERS/Mariana Greif (MARIANA GREIF/)

En la licitación de deuda de corto plazo de esta semana, entonces, diseñaron un método para que ese dinero pueda empezar a fluir a las arcas públicas en reemplazo de los pesos que el resto del mercado no está dispuesto a prestar. Además de colocar una letra Lebad a 5 meses por la que consiguió unos $12.300 millones, salió a ofrecer Bonos del Tesoro a tasa fija en pesos 2020 (Bonte 2020) que vencen en junio.

Es un título emitido por el Gobierno anterior cuya particularidad es que, tal como está diseñada la normativa de encajes, se puede utilizar para “integrar efectivo mínimo”. Esto es: en lugar de inmovilizar pesos, los bancos pueden poner el mismo monto en esos bonos.

De esa manera, Guzmán se garantizó cerrar una tasa muy baja por la operación, pagó apenas 19% anual. Los bancos no fueron difíciles de convencer y colocaron más de $23.100 millones en ese bono a una tasa tan baja. La clave está en que los pesos que tenían encajados y ahora le prestaron al fisco estaban obteniendo un rendimiento 0%, con lo cual la tasa de casi 20% puede estar bien por debajo de la expectativas de inflación, pero le gana por mucho a un rendimiento nulo".

Tomar dinero de encajes era la única manera que tenían de contar con demanda segura

El interés fue tanto que la emisión debió ser prorrateada, ya que ofrecieron más de lo que Hacienda estaba dispuesta a tomar. Por cada $100 que trataron de colocar los bancos, Hacienda les tomó prestados $71.

En febrero los encajes bancarios promediaron $748.000 millones, los $23.000 que tomó el Tesoro por esta vía son sólo una fracción ínfima. La reducción de encajes ya es una de las principales estrategias de Pesce para impulsar al crédito: ya premia con reducciones de encajes a quienes prestan en Ahora 12 y también a quienes dan crédito pyme. Ahora, también es un recurso para generar crédito para el Estado.

“Era el único instrumento en el que tenían demanda segura”, dijo Juan Manuel Pazos de TPCG. “Desde el punto de vista monetario es casi neutro, aunque al salir de encajes y transformarse en depósitos del Tesoro tiende a aumentar la oferta de dinero, pero más que nada es una necesidad fiscal”, agregó.

Seguí leyendo:

Guzmán, el Fondo, y un encuentro con bonistas privados con el pedido de que contribuyan

Los mercados globales descreen de la baja de tasas de la Fed, pero suben los ADR y cede el Riesgo País

La Justicia rechazó el amparo colectivo contra el decreto de aumento de las jubilaciones