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De Raúl Alfonsín a Alberto Fernández: cuánto duraron los discursos de apertura de sesiones y qué temas abordó cada Presidente

(Infobae)

Todos los años el Presidente abre las sesiones ordinarias del Congreso con un discurso sobre el estado de la Nación en el cual anuncia sus principales planes, las prioridades y los lineamientos de su gobierno. A partir del segundo año, también suele incluir los resultados de las políticas que se implementaron durante el período anterior. Se trata de un mecanismo de rendición de cuentas que permite medir la efectividad de las políticas públicas y refuerza la transparencia.

Desde la reforma constitucional de 1994, las sesiones ordinarias comienzan el 1 de marzo. Si bien no existen normas que definan con precisión cuáles debe ser los contenidos del informe, la mayoría de los mandatarios utilizaron su primera apertura de sesiones ordinarias para detallar la situación socioeconómica del país y fijar la agenda legislativa del año. Por lo general, el primer informe de su gestión es el más corto dado que todavía no tiene resultados para exponer.

Alberto Fernández, 1 de marzo de 2020 – 79 minutos

El líder del Frente de Todos hizo un pormenorizado detalle de las situación económica que dejó el gobierno de Mauricio Macri que incluyó datos sobre pobreza, inflación y desocupación. También dedicó una buena parte de su discurso al problema de la deuda externa: destacó que el FMI reconoció la inviabilidad de la deuda y enumeró los países que manifestaron su apoyo a la renegociación. En el plano local, instó a que “nunca más” el país caiga preso del endeudamiento insostenible".

El presidente Alberto Fernández y su vice Cristina Kirchner
El presidente Alberto Fernández y su vice Cristina Kirchner (ALEJANDRO PAGNI/)

Los anuncios más importantes fueron el pronto envío al Congreso de un proyecto para legalizar el aborto y la reforma de la Justicia Federal para “evitar el cajoneo o la activación de expedientes en función de los tiempos políticos”, impedir “la construcción de falsas causas” y acabar “con la arbitrariedad en materia de detenciones”.

Mauricio Macri, 1 de marzo de 2016 – 62 minutos

Tras una campaña electoral marcada por la polarización, Mauricio Macri hizo un fuerte llamado a la unidad de los argentinos, anunció el envío de proyectos sociales para avanzar en la meta de pobreza cero y fijó el objetivo de resolver en cuatro años el problema de la inflación.

En total, Macri anunció 15 medidas concretas, como la eliminación del IVA en la canasta básica para los sectores más vulnerables y el aumento del mínimo no imponible de Ganancias.

Mauricio Macri aseguró que combatir la pobreza y la inflación serían las dos prioridades de su gobierno
Mauricio Macri aseguró que combatir la pobreza y la inflación serían las dos prioridades de su gobierno

El Presidente empleó la primera parte de su discurso para señalar la situación en que encontró al país al 10 de diciembre. Dijo que encontró un Estado “desordenado y mal gestionado, con sus instrumentos de navegación rotos”.

“Según el último informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica, el 29% de los argentinos está en la pobreza y el 6% vive en la indigencia”, informó.

Macri resumió que “los tres grandes desafíos” de su gobierno serían: pobreza cero, combate al narcotráfico y unión de los argentinos.

Cristina Kirchner, 1 de marzo de 2012 – 192 minutos

Fue uno de sus discursos más largos. A lo largo de más de tres horas, Cristina Kirchner hizo un pormenorizado repaso por todas las áreas de su primer gobierno, con el respaldo de cifras y datos estadísticos.

También hizo varias alusiones, directas e indirectas, a su fallecido esposo Néstor Kirchner. La militancia presente en el recinto aplaudió en cada oportunidad.

En promedio, los discursos de Cristina Kirchner fueron los más largos desde el retorno de la democracia
En promedio, los discursos de Cristina Kirchner fueron los más largos desde el retorno de la democracia

Entre los 10 anuncios de medidas concretas que hizo se destacó el envío de un proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central. Además, adelantó que no le “temblaría la mano” para tomar medidas una vez que se conocieran los resultados de las pericias sobre la Tragedia de Once. La sesión había comenzado con un minuto de silencio en honor a las 51 víctimas fatales del accidente ferroviario.

Cristina Kirchner también hizo varias críticas al por entonces jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri en relación al traspaso del subte. “Me quisieron devolver los subtes por conferencia de prensa”, dijo con ironía y calificó de “bochornoso” todo el conflicto.

Cristina sesiones ordinarias congreso (Pedro Kablan/Infobae)

“Vamos a tomar todas las medidas que siempre hemos tomado para asegurar el abastecimiento a los argentinos”, fue una de las frases que cobraría sentido apenas dos meses después con la estatización de YPF.

Cristina Kirchner, 1 de marzo de 2008 – 73 minutos

La Presidenta comenzó por plantear una suerte de pacto sobre el modelo de país al que bautizó “acuerdo del Bicentenario”. Invitó a todos los sectores a sumarse para así lograr reducir la pobreza y la desocupación. Propuso como objetivo primordial reducir la primera a un dígito y la segunda al 5%.

“Por primera vez en cien años tuvimos cinco de crecimiento económico ininterrumpido”, dijo en referencia a la gestión de su esposo Néstor Kirchner. Luego, confirmó que continuaría con el “modelo de acumulación con inclusión social, con un fuerte sesgo exportador”. Y agregó que “los pilares básicos del modelo son los superávit gemelos, el superávit fiscal y comercial”. También hubo fuertes críticas para la banca privada: destacó sus “altísimos” niveles de rentabilidad y los instó a reorientar sus créditos a la inversión productiva.

En el plano internacional, criticó a Brasil por el déficit de la balanza comercial y ratificó la alianza con la Venezuela de Hugo Chávez: “Es clave para cerrar la ecuación energética. No es una cuestión de simpatías personales o amiguismos políticos”.

“Los argentinos deben saber cómo son las cadenas de valor porque tienen derecho a la racionalidad de los precios y a saber lo que están pagando”, dijo en medio de la batalla por contener los precios.

Néstor Kirchner, 1 de marzo de 2004 – 70 minutos

En el marco de una dura negociación con el FMI y con los acreedores privados, Néstor Kirchner puso un fuerte énfasis en aclarar que la “deuda interna” tendría prioridad sobre la “deuda externa”.

Néstor Kirchner criticó a los acreedores internacionales y a los organismos multilaterales por su rol en el endeudamiento del país (Infobae)

El endeudamiento ocupó el lugar central del discurso. Kirchner criticó a los organismos internacionales de crédito y a los acreedores a quienes acusó de haber contribuido en la generación del problema. A todos les pidió que asuman su cuota de responsabilidad.

El líder del Frente para la Victoria había jurado como presidente el 25 de mayo de 2003, por lo que su primera apertura de sesiones se dio cuando ya llevaba nueve meses de gobierno. Apenas anunció cinco medidas concretas.

“El punto de partida de esa construcción no puede ser otro que el reconocimiento del punto exacto donde nos encontramos. Hemos dicho que estamos en el peor de los mundos, en el propio infierno, y que la mejora que percibimos es sólo el ascenso del primer escalón”, dijo. La analogía bíblica sería retomada posteriormente por otros mandatarios.

Eduardo Duhalde, 1 de marzo de 2002 – 47 minutos

El ex gobernador bonaerense, designado como presidente por la Asamblea Legislativa tras el vacío de poder generado con la caída de Fernando De la Rúa, hizo constantes alusiones a la crisis económica, criticó el modelo económico anterior (la convertibilidad) y defendió la decisión de haber devaluado fuertemente la moneda.

Duhalde señaló que la única alternativa a la dolarización era la implementación de un modelo orientado al desarrollo sustentable basado en “una alianza entre los sectores productivos y del trabajo”.

Eduardo Duhalde defendió la implementación de un modelo basado en la producción y el mercado interno
Eduardo Duhalde defendió la implementación de un modelo basado en la producción y el mercado interno

Ante un recinto que no estaba lleno debido a la ausencia de opositores del Frente Grande, el menemismo y la izquierda, el Presidente también hizo varias referencias a la justicia social y ratificó los planes sociales para ayudar a los sectores más vulnerables.

“La dolarización significaba el triunfo definitivo de un proyecto económico, social, político y cultural cuyos cimientos fueron impuestos a sangre y fuego en marzo de 1976”, afirmó.

Fernando De la Rúa, 1 de marzo de 2000 – 43 minutos

En un breve discurso, el líder de la Alianza prometió bajar los impuestos y pidió apoyo a la oposición para poder implementar sus medidas.

En cuanto a la economía, aseguró que su plan era sencillo: “Crecer, crecer y crecer”. En esa línea, destacó la falta competitividad de las empresas argentinas y reclamó la aprobación de la ley de reforma laboral (luego conocida como Ley Banelco).

“La ley de reforma laboral ya tiene media sanción en el Congreso y estoy convencido, señores senadores, que merezco la oportunidad que el pueblo me dio en las urnas de implementar mi plan para superar la crisis”, argumentó.

Fernando De la Rúa adelantó que su plan económico sería "crecer, crecer y crecer" (Pedro Kablan/Infobae)

De la Rúa se declaró enemigo de los narcotraficantes y repitió uno de sus eslóganes más conocidos: “Maldita cocaína”. “Les declaro la guerra a los narcotraficantes y les extiendo mi mano a los adictos”, concluyó.

A pesar del poco tiempo que llevaba al frente del gobierno, De la Rúa cerró con algunos de los “logros” que ya había alcanzado: “El camino del equilibrio fiscal, la reducción del gasto público, el acuerdo con las provincias, el saneamiento del PAMI, la Ley de Empleo, el acuerdo con FMI, la reactivación económica, la reestructuración de la SIDE”.

Carlos Menem, 1 de marzo de 1996 – 52 minutos

Luego de haber encarado profundas reformas en el Estado y la economía, Menem comenzó su segundo mandato con una fuerte defensa de la convertibilidad. Destacó como logros “el mantenimiento a rajatabla de la estabilidad”, el “control de la situación fiscal”, la acumulación de reservas, la reducción del riesgo país y el “crecimiento espectacular de las exportaciones”.

También reafirmó el rumbo en materia de política exterior y destacó la “normalización” de la relación con el Reino Unido, “sin renunciar” al reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.

Durante la apertura de sesiones de 1991, Carlos Menem anunció su ambicioso plan de reforma del Estado (Pedro Kablan/Infobae)

En materia económica, reconoció una asignatura pendiente: el crecimiento con justicia social.

“No nos asustan las utopías porque las hemos venido realizando. Desde un Estado dadivoso prebendario sobredimensionado benefactor que nadie se animaba a tocar y que nos llevó al caos construimos la utopía de obtener una moneda fuerte instituciones ordenadas y un resurgimiento general de la confianza pública”, dijo.

Carlos Menem, 1 de mayo de 1990 – 65 minutos

Debido a la salida anticipada de Alfonsín, Menem llevaba casi diez meses en el gobierno cuando dio su primer discurso sobre el Estado de la Nación. En 65 minutos, presentó su plan de reforma del Estado, que incluiría una fuerte política de privatización de servicios públicos, y prometió “mejores reglas de competencia, una optimización de los gastos públicos en materia social y educativa, la modernización de la legislación laboral, y todo lo que haga a una profunda transformación del Estado y la Nación”.

El presidente peronista hizo referencia a los más de 14 años sin crecimiento económico que arrastraba el país. “Nosotros pusimos sobre la mesa las cartas de las peores contradicciones de la República. La estructura de un sistema del fracaso y del atraso. A toda esta situación, mi gobierno le dijo basta”, afirmó.

Carlos Menem defendió la política de privatizaciones y la reforma del Estado
Carlos Menem defendió la política de privatizaciones y la reforma del Estado

En ese sentido, prometió “un capitalismo de verdad”: “decente, eficiente, competitivo”; y adelantó que se acabaría “la época de los enriquecimientos vertiginosos, al amparo de la especulación financiera” y al igual que “la época de los privilegios irritantes, al amparo de un Estado quebrado”.

Explicó que su principal objetivo fue terminar con la hiperinflación debido a que esta imposibilita “el cálculo económico privado y público”, y por lo tanto frena la rentabilidad y la inversión.

“Que nadie se equivoque. Que nadie se llame a engaño. La transformación del Estado, la venta de empresas públicas, la eliminación de regulaciones, la racionalización administrativa, el saneamiento de sus cuentas fiscales, la apertura al mundo y la ausencia de controles innecesarios, no constituyen un mecanismo para ponerle una bandera de remate a nuestro Estado nacional", dijo el mandatario riojano.

Raúl Alfonsín, 1 de mayo de 1984 – 50 minutos

Raúl Alfonsín abrió el período de sesiones ordinarias del Congreso el 1º de mayo de 1984. Hacía medio año que estaba al frente del gobierno y la difícil situación económica que dejó la dictadura militar limitaba su severamente su rango de acción. “El desafío es gigantesco: debemos reactivar la economía, incrementar el salario real y contener la inflación”, dijo ante la Asamblea.

Raul Alfonsín llamó a la reconciliación nacional tras la dictadura militar y el terrorismo de Estado (Infobae)

El líder radical hizo un fuerte llamado al diálogo y a la reconciliación durante poco menos de una hora. Destacó que encontró un Estado ineficiente y un aparato productivo diezmado. La enorme deuda contraída por los militares era uno de los tantos problemas impostergables que jaqueaban su gobierno, por eso entre otras medidas anunció que solicitaría al Fondo Monetario Internacional una refinanciación de los vencimientos.

“Al asumir el gobierno también asumimos una deuda externa contraída, en su gran dimensión, por el régimen autoritario. La deuda, externa argentina era, en junio de 1966, de 2.673 millones de dólares. En diciembrede 1975 había crecido hasta 7.875 millones de dólares, mientras que en diciembre de 1983 esta cifra estimada superaba los 42.600 millones de esa moneda. En el lapso de ocho años la deuda se quintuplicó, sin que tal incremento haya sido utilizado en realizaciones concretas para el desarrollo del país y el mejoramiento de las condiciones de vida del pueblo. Además, el escalonamiento de la deuda se acumula de tal manera que en el presente año los vencimientos suman aproximadamente 20.000 millones de dólares, lo que crea enormes dificultades para la refinanciación de los mismos”, dijo.

Haciendo uso de su gran capacidad oratoria, Alfonsín llamó a la reconciliación sin dejar de reclamar que se conozca todo lo ocurrido durante el terrorismo de estado: “La represión, el terror y la violación sistemática de los derechos humanos fueron los elementos constitutivos de un proyecto político, social autoritario, regresivo y elitista que depredó la República. Con el objetivo de corregir este panorama y otorgar viabilidad al deseo de cambio de los argentinos hemos iniciado, en estos 140 días de gobierno, la reversión de ese proceso a través de distintas medidas”.

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