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Sorpresa en el Ministerio de Trabajo: un “tapado” que no responde a los sindicatos será viceministro

Alberto Fernández durante su visita a la CGT
Alberto Fernández durante su visita a la CGT (maximiliano Luna/)

La expectativa del mundo laboral y sindical era cómo se iba a integrar el gabinete de Claudio Moroni en el Ministerio de Trabajo. Con el regreso del peronismo al poder, los sindicatos pugnaban por ubicar en esa grilla a abogados o dirigentes de su confianza, pero finalmente se supo que el viceministro de Trabajo será Marcelo Bellotti, un “tapado” que no responde al gremialismo y que consolida la línea de autonomía de Moroni respecto de los distintos sectores en que se divide el movimiento obrero.

El elegido para ocupar el cargo de secretario de Trabajo tiene antecedentes académicos (es coordinador de la asignatura “Derecho Administrativo y Procesal Laboral” de la Licenciatura en Relaciones del Trabajo en la UNAJ) y una férrea labor como apoderado del Partido de la Victoria, miembro del Frente de Todos, en la ciudad de La Plata.

Con una relación personal con Moroni, el virtual viceministro del área será clave en la gestión diaria de la cartera laboral, en particular de la resolución de conflictos y los cierres de las principales paritarias.

Además, en el equipo de asesores de Moroni se conoció que Leonardo Di Pietro será el jefe de gabinete. Di Pietro, un abogado que actualmente se desempeñaba como gerente de Prevención de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, ya tiene experiencia en otras áreas de gobierno vinculadas con temas sociales: en la gestión duhaldista fue secretario de Políticas Sociales del ministerio de Desarrollo Social y durante la primera época del kirchnerismo fue jefe de Gabinete del Ministerio de Salud que conducía Ginés González García (que volvió a encabezar la misma cartera).

Ahora, la atención está puesta en el resto del elenco ministerial de Moroni. El sitio infogremiales.com.ar publicó que en la Secretaría de Empleo sería designado Raúl Pérez, un diputado nacional del massismo que también sonaba como el posible ministro de Transporte de Alberto Fernández, cargo que finalmente recayó en Mario Meoni, otro hombre del Frente Renovador.

El mismo sitio sostiene que en otra área laboral clave, la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, podría ser ratificada la abogada Gabriela Marcelló, un cuadro profesional que fue designada durante la gestión de Dante Sica en la cartera de Producción y Trabajo.

Mónica Rissotto, abogada del sindicato de los taxistas que lidera Jorge Omar Viviani, sería la titular de la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales, un lugar estratégico porque allí se deciden los conflictos de encuadramiento, las inspecciones a sindicatos y el otorgamiento (o no) de personerías gremiales o de simple inscripción a organizaciones nuevas.

Hugo Moyano pretendía ubicar allí a un hombre propio, pero nadie lo consideraba posible: hubiera significado un poder inmenso que podría afectar las relaciones con otros sindicatos, ya que el líder camionero mantiene permanentes conflictos de encuadramiento para quedarse con afiliados de otro gremios (por ejemplo, Comercio, Alimentación o Carga y Descarga).

Moroni hace esfuerzos por integrar un gabinete que se mantenga equidistante de los distintos sectores sindicales, aunque fuentes confiables anticiparon a Infobae que Alberto Tomassone, el abogado del Sindicato de Comercio, que lidera Armando Cavalieri, sería asesor del ministro de Trabajo. El mismo cargo tendría Miguel Angel De Virgiliis, un destacado abogado laboralista que ya trabajó con Moroni en la AFIP y en la SIgen durante el último gobierno kirchnerista.

Fuera del Ministerio de Trabajo, Moyano habría logrado la designación de su protegido Guillermo López del Punta en el Ministerio de Transporte, aunque al parecer no secundaría al ministro Meoni y sería subsecretario de algún área específica, algo que molestaría al dirigente camionero porque aspira a algún cargo más importante para su experto en logística y transporte.