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Un empleado de un banco suizo confirmó que la familia Báez tuvo varias cuentas y reveló que se reunió con Fabián Rossi

Lázaro Báez
Lázaro Báez (Gustavo Gavotti/)

Un empleado del banco suizo J. Safra, Alex Mauro, confirmó hoy en el juicio por la ruta del dinero K que la familia Báez abrió varias cuentas en esa entidad para resguardar parte de su fortuna en el exterior. Su declaración, por videoconferencia desde Ginebra, complicó la situación de Lázaro Báez, el abogado Jorge Chueco, Daniel Pérez Gadín y Fabián Rossi.

Mauro relató que la relación arrancó en junio de 2012 con una reunión en Suiza de la que participaron el abogado Jorge Chueco, el contador Daniel Pérez Gadín y Martín Báez. La primera cuenta fue a nombre de la Fundación Kinsky, que habría acumulado 25 millones de dólares.

La declaración se hizo en francés, con un traductor de por medio. Por pedido de Suiza, el TOF 4 pidió desalojar la sala de audiencias y autorizó a permanecer solo a las partes.

En julio de ese año, hubo un segundo encuentro en Buenos Aires. “Fue en el despacho de Pérez Gadín. La cuenta de Kinsky ya estaba abierta. Era una oportunidad para comprobar el papel que tenía Pérez Gadín y Chueco en la familia Báez”, relató Mauro.

(Fabián Ramella)
(Fabián Ramella)

Mauro, de origen italiano, reveló que mantuvo una reunión con Fabián Rossi en Buenos Aires por pedido de Pérez Gadín. “Me entrevisté con Rossi, me explicó sus actividades, quería abrir una cuenta”, se limitó a contar. Más tarde, ante una pregunta de los abogados de la Unidad de Información Financiera (UIF), no pudo recordar si había otras personas en ese encuentro, que derivó en la apertura de las cuentas de SGI Argentina y Marketing and Logistic Management. “No me acuerdo si había otras personas. Si había, no tenían un papel importante”, contestó.

Luego de ese encuentro, se abrieron cuentas a nombre de SGI Argentina y Marketing and Logistic Management. Poco tiempo después se sumaron las cuentas a nombre de las empresas “Tyndall Limited lnc” y “Fromental Corp”. “Me dieron una explicación coherente, eran parte de la estructura patrimonial de Báez. Los beneficiarios eran los mismos", dijo Mauro.

Todas las cuentas tenían como beneficiarios finales a los cuatro hijos de Báez: Martín, Leandro, Melina y Luciana, aunque según el testimonio de Mauro los últimos tres nunca estuvieron en el banco. Las cuentas estuvieron bloqueadas un año y medio apenas estalló el escándalo público de la ruta del dinero K.

Los datos de las cuentas ya habían sido aportados por Suiza al juez Sebastián Casanello en 2017.

El empleado de J. Safra también confirmó que en ese banco se abrieron cuentas a nombre de las empresas “Wodson International SA” y “Helvetic Services Group SA” luego de una nueva reunión en Ginebra con Martín Báez, Pérez Gadín y Chueco.