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El espectacular try que sentenció la final, los festejos con un particular invitado y el primer capitán negro en levantar la copa: las perlitas que dejó el título de Sudáfrica en el Mundial de rugby

Los Springboks festejaron con el Príncipe Harry de Inglaterra en el vestuario (Shutterstock)
Los Springboks festejaron con el Príncipe Harry de Inglaterra en el vestuario (Shutterstock)

Después de 12 años y sin llegar como uno de los grandes candidatos al Mundial en Japón, Sudáfrica se hizo dueño de la definición y, por tercera vez en su historia, se consagró como el mejor seleccionado de rugby del planeta, igualando en cantidad de títulos a los All Blacks.

Inglaterra era el favorito para quedarse con la Copa del Mundo. Llegó invicto a la definición en el estadio de Yokohama, y en las semifinales neutralizó a Nueva Zelanda para avanzar a la final del torneo. Del otro lado, los Springboks hicieron valer porque son considerados como la potencia física más importante del mundo en este deporte: prevalecieron en el juego de contacto y quebraron el partido con un try para la historia.

En las dos ediciones anteriores que Sudáfrica festejó el título -su primero, como local en 1995, y el último, en Francia 2007-, la selección del hemisferio sur había ganado el último partido del Mundial sin llegar al in goal rival. Pero en su tercera participación, la racha se quebró a los 26 minutos de la segunda etapa: con Inglaterra en partido, luego de un penal convertido por Owen Farrell que achicó las distancias en el resultado parcial (18-12), una jugada fantástica protagonizada por Makazole Mapimpi definió el duelo a favor de los sudafricanos.

El try de Makazole Mapimpi definió el duelo a favor de los sudafricanos (Pedro Kablan/Infobae)

En pleno ataque por el costado izquierdo de la defensa inglesa, el wing de los Springboks tuvo un gran gesto técnico: con una patada, dejó en el camino a Watson y después intercambió pases con su compañero Am para convertirse en el primer tryman sudafricano en una final de un Mundial de rugby. A los pocos minutos, Cheslin Kolbe volvió a pisar el in goal inglés para poner cifras definitivas en el juego (32-12).

Otra de las escenas que recorrió el mundo fue el momento de la coronación para Sudáfrica. Es que después que François Pienaar recibió la copa de campeón en 1995 en manos de Nelson Mandela, y la imagen de un Jean de Villiers lesionado en 2007, Siya Kolisi se transformó en el primer capitán de raza negra en levantar el trofeo Webb Ellis en la historia del rugby sudafricano.

“Este triunfo es de todos los sudafricanos. Nunca había visto a Sudáfrica así. Estábamos jugando para toda la gente que nos veía desde casa. Podemos lograr cualquier cosa si trabajamos como una unidad”, dijo el ala de los Springboks una vez que finalizó el partido ante Inglaterra.

Tras la segregación racial que generó el Apartheid en Sudáfrica, el rugby y aquel título logrado en casa hace 24 años comenzaron a cambiar la mentalidad en el país. En el plantel del 95, el único negro fue Chester Williams, mientras que 12 años más tarde, en el equipo que celebró el segundo título en la historia para los sudafricanos, fueron Bryan Habana y Pietersen los únicos dos jugadores de raza negra.

Así festejaron los Springboks en el vestuario (Pedro Kablan/Infobae)

Para esta Copa del Mundo, la historia fue diferente. La llegada a la presidencia de Cyril Ramaphosa provocó un acuerdo entre el líder del gobierno sudafricano con la unión del rugby: se estableció que el plantel mundialista debería estar integrado en partes iguales por jugadores de raza blanca y negra. A pesar que no se llegó a ese número -finalmente fueron 12 de 31 para un 30 por ciento-, Siya Kolisi remarcó el valor del título para la unión de todos los sudafricanos.

"Sólo estoy contento de ser el capitán, por el inmenso privilegio que representa, pero ser el primer capitán negro no es algo en lo que piense. Vengan de mi comunidad o de otra, quiero representar a la gente", dijo el tercera línea de los Springboks.

Después de festejar en el césped de Yokohama, la fiesta de los sudafricanos siguió en el vestuario: con pizza para comer y cerveza para tomar, los jugadores llenaron de líquido la copa Webb Ellis y empezaron a repartirse el trofeo, en un ritual clásico de los ganadores.

El Príncipe Harry saludó a los campeones mundiales en el vestuario (Shutterstock)
El Príncipe Harry saludó a los campeones mundiales en el vestuario (Shutterstock)

Unas de las celebridades que pasó a saludar a los nuevos campeones mundiales fue el Príncipe Harry, de Inglaterra: el menor de los hijos de Carlos, príncipe de Gales y Diana, princesa de Gales, felicitó a los jugadores sudafricanos.

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