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Carlos Rodríguez analizó la economía y sugiere políticas para evitar la hiperinflación y el default

"Me cabe la gran duda sobre qué va a pasar el lunes tras el resultado de las elecciones" (Adrian Escandar/)

La economía llega a las elecciones presidenciales con varios frentes abiertos que exigen comenzar a cerrar para poder revertir 2 años en recesión y que, según las proyecciones del FMI, se extenderá por otro año más; control de cambios; caída singular de la demanda de dinero y profundización de la dolarización; caída de reservas en el Banco Central, default selectivo de la deuda pública que puede extenderse al total si no se encuentra un ordenamiento rápido; y creciente deuda del Banco Central, a través de la emisión de Leliq para contener el tipo de cambio.

La campaña electoral poco ha contribuido a emitir señales sobre cómo cada candidato prevé encarar esos problemas para y lograr la normalización de la economía, para poder recuperar la senda de la baja de la inflación y el crecimiento.

Con ese escenario, y a la espera del desarrollo de los comicios, Infobae entrevistó a Carlos Rodríguez, ex viceministro de Economía y ex rector de la Universidad del CEMA, para conocer su visión sobre la economía que viene a partir de mañana, o desde el 10 de diciembre.

– ¿Cómo cree que el nuevo gobierno va a encarar el problema de la concentración de vencimientos de la deuda pública, sea por parte de Alberto Fernández, o, si resultare reelecto Mauricio Macri?

– Me cabe la gran duda sobre qué va a pasar el lunes sobre la reacción de los mercados y de la gente. Ahora, veo un problema serio: ¿a quién le explota la bomba de las Leliq?; si es antes de diciembre, o después, y condiciona las primeras medidas para estabilizar la economía.

– ¿La bomba no explotó con el salto del dólar contado con liqui; el default selectivo; la caída de reservas y depósitos; parálisis de la economía y la aceleración de la inflación?

– Es poco, fíjese que el contado con liqui se negoció al cierre de la semana a más de $80 por dólar, en medio de una situación de impasse total en el mercado financiero, que está paralizado a la espera de ver qué va a pasar materia de la reestructuración de la deuda externa. Hay un cepo cambiario extraño, diferente al de Cristina Kirchner entre fines de 2011 y 2015; nadie sabe si el contado con liqui está bien visto o no; si las empresas podrán mandar sus dividendos a los accionistas del exterior; los exportadores no están liquidando; o sea es un contado con liqui con ansiedad local. Esto quiere decir que no está prácticamente en funcionamiento el mercado local; lo mismo que el Rofex; y el extranjero está parado, la franja del credit default swaps, por acuerdo de los operadores internacionales, y por eso prácticamente no hay precios de referencia. El mercado inmobiliario está congelado y nadie va a entrar un dólar que se lo cambian a $60 y lo debe recomprar a cerca de 80 pesos.

– ¿A qué llama explotar la bomba en este escenario?

– A la bola de nieve de las Leliq, porque las veo como la inflación no controlada, y a que los mercados financieros locales no están en equilibrio. De eso y de las colocaciones a plazo fijo en los bancos no se habla.

Las Leliq son una bomba, porque las veo como la inflación no controlada, y a que los mercados financieros locales no están en equilibrio. De eso y de las colocaciones a plazo fijo en los bancos no se habla

– ¿Usted cree que eso terminará en una suerte de Plan Bonex, como en 1989, cuando se convirtieron compulsivamente ahorros en bancos a 7 días en bonos en dólares a 10 años de plazo, o puede haber una transición ordenada, porque la contrapartida de las Leliq son las colocaciones de pesos a plazo fijo?

– No sé qué pueden hacer, pero es un tema a solucionar. ¿Qué va a hacer la gente si se le baja la tasa de su depósito a plazo fijo al nivel del control de precios que van a poner a través de un acuerdo?. Ese es un dato, qué van a controlar o acordar los productos de la canasta básica o todos los precios y salarios, como ocurrió en 1985 con el Plan Austral, cuando también se bajaron las tasas de interés. Y ahí cabe la pregunta, qué harán los tenedores de plazo fijo, se quedan o salen del sistema y compran dólares en el mercado paralelo.

– En aquel momento la mayor parte se quedaron con los plazos fijos…

– No estábamos tan dolarizados como ahora, todo el mundo sabe que una política de ese tipo no es duradera. En aquel momento no lo sabía.

– ¿Cuál sería su propuesta?

– He escrito una propuesta en twitter, la cual ha circulado bastante, que es simplemente ir a un régimen cambiario dual: un dólar comercial a $60 o algo más según la inflación de septiembre y octubre (unos $66), que es un buen nivel para el comercio exterior, y luego indexado para mantener una paridad real estable de manera que los exportadores liquiden sus cosechas; y uno financiero, totalmente libre, sin intervención del Banco Central.

"Mi propuesta es ir a un régimen cambiario dual: un dólar comercial a $66, que es un buen nivel para el comercio exterior, indexado porque la inflación se mantiene alta; para que los exportadores liquiden sus cosechas; y uno financiero, totalmente libre, sin intervención del Banco Central"
"Mi propuesta es ir a un régimen cambiario dual: un dólar comercial a $66, que es un buen nivel para el comercio exterior, indexado porque la inflación se mantiene alta; para que los exportadores liquiden sus cosechas; y uno financiero, totalmente libre, sin intervención del Banco Central" (Adrian Escandar/)

– ¿Para eso se necesita un cambio de política, o simplemente generar confianza, para comenzar a estabilizar las variables macroeconómicas?

– Estas cosas se arreglan con acciones. Lo digo seriamente, hay quienes piensan que esto se soluciona con saliva: hablando con los acreedores; hablando con los agentes económicos formadores de precios; de salarios; hablando con los sindicatos; con todos los grupos representantes corporativos. Y entre todos vamos a hablar y a poner los precios de la economía; la distribución del ingreso; la inversión, el ahorro…

– Eso nunca ocurrió en la Argentina, aunque se lo intentó algunas veces…

– Exacto, los que no saben de economía tratan de hacer eso.

Esta propuesta que puse el 21 de Septiembre de 2018 es lo que salio hoy en Ambito Financiero. Esta mas detallada. Mirenla de nuevo. No hay nada nuevo bajo el sol. Es una alternativa mas de Segundo Mejor. pic.twitter.com/EfCceWIJYv

— Carlos Rodriguez (@carod2015) October 24, 2019

– ¿Y entonces, tendremos recesión para rato?

– Entonces tendremos la paz de los cementerios. Fíjese lo que es hoy el planeta. Si alguien cree que estará a salvo de las revoluciones populares está confundido. Creo que hay que tener cuidado, porque la juventud no entiende los mismos principios de peronistas y radicales.

Creo que hay que tener cuidado, porque la juventud no entiende los mismos principios de peronistas y radicales

– No le voy a pedir que haga futurología, pero sí ¿cuál cree que es el camino que debe recorrer la Argentina para superar esta crisis de deuda y de crecimiento, y no caer en un escenario hiperinflacionario?

– Creo que debe implementar un Plan Bonex para la deuda interna, que incluye a las Letes y a las colocaciones a plazo fijo. En este último caso, como se hizo a fines de 1989 habrá que distinguir entre los montos grandes y los chicos. La pena es que cuando empecé a hablar de esto había reservas, mi idea era dolarizar, pero ahora sólo hay dólares para rescatar los depósitos más chicos, y el resto estirar plazos.

– ¿Ve viable que el Tesoro de los EEUU acceda a otorgar un crédito para dolarizar los depósitos del sector privado?

– Hoy lo veo totalmente impensable, pero las cosas pasan. Más aún con la gran incertidumbre que se observa en la economía internacional, y se quisiera proteger a la Argentina, para que no sea otro caso de los países grandes. Pero dependerá de quién sea el canciller y de la capacidad que tenga para negociar, con diplomacia, pero también con conocimiento de la economía. Será muy importante solucionar el problema de la deuda interna y aliviar la externa, no podemos defaultear los Bonos Discount, del canje de la cesación de pagos de 2005 y 2010; y el AY24 los emitió Cristina Kirchner, para pagarle a Repsol las acciones de YPF. Mientras que los bonos que emitió Mauricio Macri, el 2046 y el 2117 se pagan al vencimiento, no requieren reestructuración de plazos, y tienen tasas de 7% anual, que hoy son imposibles de obtener. Por eso será clave aclarar las cosas, porque el problema está concentrado en los vencimientos del próximo año. Jamás destruiría el sistema dólar, es lo único que funciona. Los argentinos tienen centenares de miles de millones de dólares, pero no están circulando.

"Será clave aclarar las cosas, porque el problema está concentrado en los vencimientos del próximo año. Jamás destruiría el sistema dólar, es lo único que funciona. Los argentinos tienen centenares de miles de millones de dólares, pero no están circulando"
"Será clave aclarar las cosas, porque el problema está concentrado en los vencimientos del próximo año. Jamás destruiría el sistema dólar, es lo único que funciona. Los argentinos tienen centenares de miles de millones de dólares, pero no están circulando" (Adrian Escandar/)

– ¿Dolarizar sería bueno para la Argentina, no implicaría perpetuarse en los actuales niveles de pobreza porque el país no está en condiciones de alcanzar la productividad de la economía de los EEUU, para atraer inversiones y mejorar el salario real?

– No ha habido una cosa más dañina y monstruosa que la creación del Banco Central en 1935, porque el peso es el pagaré no pagable, no veo cuál es la ventaja de preservar el peso. Fue una maldición el peso, siempre!.

– ¿Solucionado el tema financiero, cuál cree que sería la segunda medida para que la economía comience a avanzar?

– A lo mejor, en un primer momento, aclaro que no voy a ser, ni quiero, ni pienso en ser el ministro organizador de la economía, pero me parece necesario un tipo de cambio dual al principio, para estabilizar el sector externo, con una cotización del dólar comercial indexado, tal vez no sólo a precios, sino con una mezcla de precios, salarios y con un rezago de un mes, por lo menos, para que no se retroalimente; y los salarios ya tiene siempre un poco de lag, pero no usar jamás, ni por casualidad, el atraso cambiario como instrumento para anclar la inflación; y un dólar financiero plenamente libre en busca de su nivel, pero que todos los argentinos sepan que pueden sacar sus dólares del colchón, depositarlos en el banco y sacarlo al tipo financiero. Y después empezar a trabajar en el flanco fiscal, el ancla será la reducción del déficit financiero de las finanzas públicas.

Me parece necesario un tipo de cambio dual al principio, para estabilizar el sector externo, con una cotización del dólar comercial indexado, tal vez no sólo a precios, sino con una mezcla de precios, salarios y con un rezago de un mes, por lo menos, para que no se retroalimente; y los salarios ya tiene siempre un poco de lag, pero no usar jamás, ni por casualidad, el atraso cambiario

– ¿Y después?

– Si se logra la estabilidad cambiaria, y los exportadores comienzan a liquidar sus divisas; y se está dispuesto a homologar una paritaria razonable que implique aceptar un poco de inflación, se podrá comenzar a recaudar el impuesto inflacionario y no pagar más Leliq. Somos el único país del planeta que vamos a tener una tasa de inflación del 60% anual y no cobra el impuesto inflacionario, sino que, por el contrario, lo paga con la renta de las Leliq. Con mi propuesta eso se acabó, porque está el peligro de que los ahorristas las quieran cambiar, llegó a representar más del 100% de la base monetaria y recién en la última semana bajó, pero a un 80%. Estas son medidas para restablecer la confianza, no saliva, es decir palabras, con eso no se restablece la credibilidad. Y, si quiere, para darle más confianza a la gente, propondría darle curso legal al dólar.

– ¿Una suerte de regreso a la Convertibilidad, pero a una paridad flotante, no fija con el peso?

– Sí, al tipo de cambio financiero.

– ¿La dualidad del tipo de cambio, cómo afectaría a la tasa de inflación, porque están los que dicen que los precios se determinan por el cambio comercial, y los que creen que se guían por el financiero, por eso cuando Alfonso Prat-Gay unifica el mercado de cambios a mediados de 2015 se dispararon los precios?

– Cuando los dos mercados cambiarios, comercial y financiero son legales, los precios se guían por el primero.

– ¿En ese caso, en cuánto tiempo cree que se recuperará la confianza?

– Con la Convertibilidad, al comienzos de 1991, y con un gobierno peronista se recuperó en menos de 3 meses. Y Domingo Cavallo en ese momento no tenía buena fama, se lo recordaba por la estatización de las deudas privadas en 1982, no era Roberto Lavagna que todos lo adoran. Y sin embargo, tomó buenas medidas y la sociedad lo aprobó. De todas formas, esto que propongo de un mercado cambiario dual no es lo mejor, es lo necesario en el escenario actual.

– ¿Es para la transición, hasta que se normalice de la economía?

– Así es. Es simplemente pasar de 4 tipos de cambio (minorista sin cepo hasta USD 10.000 por mes; mayorista para el comercio exterior; MEP y contado con liqui) a 2. Se lo está diciendo un liberal!, si pudiera establecería la Convertibilidad, una dolarización de una vez, pero hoy no se puede con el bajo nivel de reservas de divisas de libre disponibilidad por parte del Banco Central; y de acá a fin de año no va a haber nada. Tampoco se puede pesificar cuando la gente no quiere tener un peso y tiene todos los dólares en el colchón. Por eso creo que hay que ser prácticos.

– ¿Cómo ve la renegociación de la deuda con el FMI?

– Ese es el paso 3, después de reestructurar la deuda interna, y simplificado el mercado de cambios, habrá que ir a un acuerdo de facilidades extendidas con el Fondo, por los USD 45.000 millones, y los USD 8.000 millones de deuda con los extranjeros, que vencen el año que viene, porque eso toca a nuestra reputación internacional al tener cláusula de cross default (cláusula de incumplimiento cruzado que exige el repago total de la deuda) y surgieron de la reestructuración de la cesación de pagos anterior. Eso hay que pagarlo sí o sí, porque de lo contrario la economía no podrá vivir de la exportación, y quedará totalmente aislada.

Fotos: Adrián Escándar