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La libertad tiene un precio: cómo funciona la cláusula de rescisión que ejecutó Antoine Griezmann para llegar al Barcelona

Antoine Griezmann finalmente se enfundará la camiseta del Barcelona y jugará para el equipo culé en la temporada 2019-2020. El francés, que tenía tres años de contrato por delante con el Atlético de Madrid, tomó una drástica decisión y se marchó del cuadro colchonero. Una determinación que "le costó" 120 millones de euros; el precio de su libertad.

Cada vez se pone más de moda el hecho de pagar una cláusula de rescisión en el fútbol español. El caso más resonante fue el de Neymar, por quien el Barcelona obtuvo 222 millones de dólares, pese a que seguramente hubieran preferido que el brasileño continúe con ellos antes que esa millonaria cifra.

Las cláusulas están activas en España desde finales de los noventa y son un método de seguridad tanto para el jugador como para el equipo del que es parte. Mientras que el club la utiliza para proteger al futbolista de un posible comprador, el deportista cuenta con ella para entender que no está atado hasta el final del contrato y que, en el caso de estar insatisfecho, podría marcharse.

El PSG pagó 222 millones de euros al Barcelona (Shutterstock)
El PSG pagó 222 millones de euros al Barcelona (Shutterstock)

"Es una figura jurídica de protección para los clubes, cuya liberación está a cargo del jugador, y en caso de que quiera dar por terminado su contrato durante la vigencia del mismo para poder salir del club y poderse contratar libremente", explicó Ricardo de Buen, abogado en derecho deportivo y miembro del Tribunal de Arbitraje Deportivo, al portal "El economista".

Un valor que se acuerda entre el jugador y el club a la hora de firmar el contrato con el que se intenta blindar a las estrellas. En la actualidad Karim Benzema es el futbolista con el valor en la cláusula de rescisión más alto: mil millones de euros.

Ese inalcanzable número tiene un por qué. Los directivos no pueden elegir un precio al azar para sellar la cláusula. Todo depende del sueldo que perciba el jugador, la duración del contrato a la hora de firmarlo y las oportunidades de crecimiento salarial, entre otros factores. El Barcelona pagó 35 millones de euros (precio de la cláusula) al Sevilla para hacerse con el defensor francés Clement Lenglet (siempre y en todos los casos con el consentimiento del jugador, sino no habría trato).

El Barcelona pagó la cláusula de Lenglet al Sevilla (Reuters)
El Barcelona pagó la cláusula de Lenglet al Sevilla (Reuters)

Que el club sea el que pague es algo habitual pero no lo normal, según se explica el Real Decreto 1006/1985 (Concretamente, el artículo 16.1). Es por eso que, en el caso de Antoine Griezmann, su abogado Sevan Karian se presentó ante La Liga de Fútbol Profesional (No en el Atlético Madrid) para depositar los 120 millones de euros libres de impuestos.

Por más de que la institución culé le haya transferido esa cantidad al futbolista en una primera instancia, el jugador (a través de sus representantes) es siempre el que debe presentarse en la competición en la que está participando, en este caso la LFP.

Las cláusulas de rescisión no rigen en toda Europa. En Inglaterra, por ejemplo, utilizan otro recurso llamado "Transfer Request" en donde el jugador presenta por escrito una petición formal para abandonar su equipo actual y firmar por otro.

ALGUNAS CLÁUSULAS DE RESCISIÓN DE LAS ESTRELLAS:

Karim Benzema: 1000 millones de euros

Lionel Messi: 700 millones de euros

Isco Alarcón: 700 millones de euros

Marco Asensio: 700 millones de euros

Gerard Piqué: 500 millones de euros

Gareth Bale: 500 millones de euros

Sergio Busquets: 500 millones de euros