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A 55 años de la primera gira de un equipo argentino por Israel: Atlanta con el Loco Gatti

No es un matrimonio sólido, ni siquiera un romance sostenido. Se trata de una historia del tipo "El año que viene a la misma hora". O, en este caso, "nos vemos antes de la Copa del Mundo". Así es la relación entre el fútbol de Israel y de la Argentina, que tendrá un nuevo capítulo el 9 de junio cuando el seleccionado liderado por Lionel Messi venga a jugar aquí pocos días antes del Mundial de Rusia, pero de cuyo primer episodio se acaban de cumplir 55 años.

El combinado nacional argentino disputará un amistoso con su similar israelí en el Teddy Stadium en Jerusalén. Será una nueva edición de una cábala que comenzó en 1986 con el seleccionado dirigido por Carlos Bilardo que poco después se coronaría campeón mundial en México. La cábala siguió en 1990, 1994 y 1998.

Aquel encuentro de 1986, que se cerró con una goleada argentina de 7-2, se disputó en el estadio de Ramat Gan, en Tel Aviv. El mismo adonde llegó, para disputar un amistoso en abril de 1963, el primer equipo del club Atlanta, de Buenos Aires.

En aquellos años, Atlanta estaba lejos de su melancólica actualidad de Primera B, la tercera categoría del fútbol argentino. El equipo entrenado por Osvaldo Zubeldía se tuteaba en primera división con los equipos grandes y contaba con varias joyas en su plantel.

La crónica del partido que se disputó en el estadio de Ramat Gan

Según cuenta el blog partidario Sentimiento Bohemio, la invitación para la gira provino del propio gobierno israelí, que se hizo cargo de los gastos de traslado y estadía, además de un pago de 3.000 dólares.

La conexión entre el entonces joven país medioriental, creado pocos años antes, en 1948, y el club porteño era obvia: Atlanta es parte vital de Villa Crespo, uno de los barrios de mayor presencia de la colectividad judía en la capital argentina.

Atlanta estaba entonces presidida por un destacado personaje de esa colectividad, León Kolbowsky, quien encabezó la delegación del club. El equipo estaba pasando un buen momento deportivo, y parecía la ocasión ideal para una aventura de este tipo, la primera expedición de Atlanta fuera del continente americano y la primera visita de un equipo argentino a Israel.

El equipo ya había hecho otros tours, por países de América Latina, y a Kolbowsky le pareció que no estaba mal visitar la Tierra Prometida y, de paso, recolectar algunos dólares para el club.

Además, si bien la gira por Tel Aviv se realizó en un momento de crecientes tensiones entre Israel y la Unión Soviética, eso no llegó a provocar resistencia por parte de los muchos judíos comunistas que se contaban entre los simpatizantes y directivos de Atlanta, según cuenta el profesor israelí Raanan Rein en su libro "Los Bohemios de Villa Crespo: judíos y fútbol en la Argentina".

La prensa deportiva de Israel en la década del sesenta

Solamente quedaba tomarse el avión en Ezeiza. Y así lo hicieron el 7 de abril de 1963. Tres días después, el miércoles 10, Atlanta enfrentó a la selección de Israel, que venía de perder sus dos amistosos anteriores, como local, 0-4 contra Suecia y 0-2 contra Turquía, en noviembre de 1962.

Tal vez para ahorrarse otra afrenta, los dirigentes israelíes decidieron que el equipo que jugaría con Atlanta se llamase "selectivo de la Liga" (así se anunció en los diarios y en los carteles callejeros) y no "selección nacional". Una mala idea de cara al partido con el equipo argentino, que terminarían ganando, y que de nada serviría si se tiene en cuenta el otro amistoso que jugó en 1963, que terminó 0-5 frente a Brasil en el Ramat Gan.

Como la televisión llegó a Israel recién en 1966, la presentación en aquel entonces de un equipo argentino fue una gran noticia.

"¡Claro que me acuerdo! En especial del arquero de Atlanta, Hugo Gatti, al que llamaban 'El Loco'", cuenta el periodista Asher Goldberg, uno de los más conocidos historiadores del fútbol israelí.

En diálogo con Infobae en las gradas del estadio de Ramat Gan, Goldberg rememora: "Fue una celebración que viniera un equipo como Atlanta, se habló mucho en ese momento" de la visita. "Fue mucho antes de Diego Maradona o de Mario Kempes, eran viejos tiempos del fútbol, sabíamos que la Selección venía de malos mundiales en Suecia y en Chile, pero Argentina es siempre Argentina", afirma.

Asher Goldberg, referente del fútbol de Israel

Goldberg recuerda que, en el primer partido, contra el combinado nacional israelí disfrazado de "selectivo de la Liga", Atlanta jugó mucho mejor y no mereció perder. "Pero es que el partido fue muy amistoso", y los israelíes terminaron ganando con un gol de Shimon Cohen.

Los diarios locales del día siguiente hablaron de una "buena victoria para levantar la moral" del seleccionado, que estaba disputando entonces la clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. Pero el empujón no sirvió de mucho, ya que Israel perdería la ronda con el representativo de la entonces Vietnam del Sur (ganó 1-0 en casa pero cayó 0-2 de visitante).

En el blog Sentimiento Bohemio, el "atlantólogo" Edgardo Imas reconstruye un poco más la historia de aquel primer partido de Atlanta en Tel Aviv. "Parecía que (Israel) iba a resultar un rival fácil para el equipo argentino. Incluso, algunos de sus mejores valores estuvieron ausentes en este encuentro por lesiones, sin embargo, el cansancio del viaje y la velocidad y el ímpetu de los locales le dieron fundamento al sorpresivo triunfo israelí".

Las tribunas del estadio donde se disputó el encuentro entre Israel y Atlanta

El encuentro, continúa Imas, "comenzó con un rápido gol de (Norberto) Conde a los 9′, anulado por offside por el juez griego", George Plomis. Luego, "Atlanta tuvo el control del balón, pero sin llegada. Aún así (José Luis) Luna desperdició dos buenas situaciones de gol. Más tarde, a los 72′, el juvenil Shimon Cohen convirtió para la escuadra israelí".

En su cobertura del partido, el periódico deportivo Hadashot HaSport se permitió jugar con la fotografía que capturó el momento del gol y sobre la cual apareció escrito "Jag sameaj Shímele", felices fiestas Shímele, el cariñoso diminutivo de Shimon: algún editor bromista le estaba deseando públicamente a Cohen que tuviera un lindo Pesaj, la Pascua judía que había arrancado un día antes.

La suerte de Atlanta cambió el 15 de abril, cuando jugó contra Maccabi Tel Aviv, equipo del cual es fanático Goldberg. "Yo tenía 17 años y fui una de las 12.000 personas que presenciaron el partido, un día de semana en el estadio Bloomfield", también en Tel Aviv, cuenta el periodista.

Los arqueros de los dos equipos "eran excelentes -sigue Goldberg-. Gatti jugó como un 'loco', y el de Maccabi, Haim Levin, fue otro 'loco'", evoca con una sonrisa. El partido terminó 3 a 1 en favor de los argentinos, con goles de Luna, Conde y Juan Carlos Carone, pero si no hubiera sido por el arquero de Maccabi, Atlanta podría haber hecho diez", reconoce.

Además de Gatti, Mandi y Zubeldía, otros "próceres" del fútbol estuvieron en el verde césped del Ramat Gan el 10 de abril de 1963. Por el lado argentino, en el mediocampo de Atlanta jugó Carlos Timoteo Griguol, quien a principios de los '80 llevaría a Ferro Carril Oeste a lograr sus dos campeonatos, marcando una época del fútbol local.

Según las crónicas, Atlanta arrancó los dos partidos jugando con Gatti, Oscar Clariá y Julio Alberto Nuin, Rodolfo Bettinotti, Griguol y Mario Bonczuk, Luna, Conde, Jorge Fernández, Juan Alberto Castro y Carone.

Algunas semanas después, el 19 de mayo, Brasil sin Pelé aplastó al seleccionado israelí. En distintas épocas, los fanáticos israelíes pudieron ver también a Boca Juniors, Independiente, Corinthians o Cruzeiro, entre otros.

Pero ya no vienen conjuntos sudamericanos por Israel. "Ahora es todo plata en el fútbol", dice Goldberg al intentar explicar el gran negocio en que se convirtió el fútbol, tan distinto del de los '60. "Juegan muchos partidos por año, están muy ocupados y muy lejos", justifica el historiador.

El estadio tiene una capacidad para 41.583 espectadores

Con un realismo similar, el periodista deportivo Yehuda Snapiri, entiende que "tiene que haber una razón" para que un equipo se decida a venir a jugar a este costado del mundo. En ese sentido, Snapiri cree que los jugadores "aprecian visitar Jerusalén y todo lo que esté conectado con la Tierra Santa, pero no creo que quieran venir a jugar fútbol acá, porque los equipos israelíes no tienen un nivel alto, no se comparan con los de Alemania o Inglaterra, por ejemplo".

Algo de eso "presagió" uno de los jugadores de Atlanta en una entrevista con Sentimiento Bohemio sobre la gira por Israel. "La gira fue linda por todo lo que conocimos, ya que casi ninguno había tenido la posibilidad de hacer un viaje similar", contó en aquella nota "Pocho" Bettinotti.

"Conocimos mucho en Israel -continuó el defensor-. Fuimos a Jerusalén y a la parte de los árabes, comimos esas galletas árabes con cebolla".

Ahora, 55 años después, lo esperan de nuevo a Messi. Para jugar al fútbol, hacer alguna presentación comercial y por qué no un poco de turismo.

Le Loco Gatti se luce con una atajada extraordinaria para evitar el gol de Israel

"En una de esas hace un gol" en el partido contra la selección de Israel, "igual que hizo Maradona, por partida doble en 1986 y en 1990", se esperanza Rein, el historiador que escribe sobre América Latina, el peronismo, la Guerra Civil Española… Y sobre Atlanta.

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