Cypress Hill: “Todos quieren ser Jay-Z, pero nadie tiene ese nivel”


Eric Bobo, B-Real y Sen Dog (de izquierda a derecha), de Cypress Hill.

Cypress Hill es, antes que cualquier otra cosa, una banda divertida. Su hip hop grave y cansino, que encarna la latinidad de sus integrantes sin convertirla en bandera, traduce el letargo de su querido cannabis y no fuerza el personaje gangsta ni cae en la tentación de frivolizarse. Interesa a especialistas pero también seduce a outsiders. Con más de un cuarto de siglo en la ruta (su debut homónimo celebró bodas de plata este año), el grupo trascendió el nicho del rap y encajó perfectamente en una lógica festivalera que -por ejemplo- hoy le permite compartir cartel con No Te Va Gustar y The Kooks en la segunda fecha del Personal Fest (domingo 23 en GEBA). Sen Dog, MC fundador, cuenta cómo se construyó disco tras disco este ente que no se parece a nada más que a sí mismo, al tiempo que habla de su herencia y su futuro inmediato.

Desde principios de año se está hablando de Elephants on Acid, su nuevo álbum. ¿Siguen trabajando en él? ¿Tiene fecha de lanzamiento?

Ya está hecho y lo están mezclando. No tiene fecha de salida todavía. Se suponía que ya tendría que haber salido pero hubo algunas demoras así que calculamos que estará saliendo el año que viene.

Se dice que suena parecido a lo que hicieron en los 90, ¿es verdad?

No sé si se parece a lo que hicimos en los 90 pero sí que tiene un estilo Cypress Hill muy orgánico. Yo no lo compararía con "Insane in the Brain" o "How I Could Just Kill A Man". Es diferente, pero es un disco grabado por los miembros originales y el productor original [DJ Muggs], así que tiene una onda Cypress Hill muy fuerte.

Alguna vez dijiste que no son un grupo de hip hop latino, pero a la vez tenés muy presente tu herencia. ¿En qué se nota tu impronta latina en Cypress Hill?

Creo que la influencia latina se puede notar con sólo escuchar mi voz, je. Te das cuenta de que hay una presencia latina ahí. Cuando empezamos gente como Mellow Man Ace [miembro original de Cypress Hill que se fue antes del primer disco] o Kid Frost estaban haciendo cosas latinas muy fuertes y teniendo mucho éxito con eso, así que intentamos a propósito no ir para ese lado con nuestra música, porque queríamos sobresalir. Sobre el final de las sesiones de grabación del primer disco hicimos "Latin Lingo" y nos quedó bueno y decidimos que con eso estaba bien como muestra de lo latino en nuestra música, pero en la mayor parte del disco intentamos hacer hip hop de raíz ortodoxo. No nos importaba si la gente sabía que éramos cubanos o mexicanos. Yo quería ser exitoso, nada más. Igualmente entendemos la importancia de representar tu cultura y tu herencia, quién sos y de dónde venís. Por eso con el tiempo fuimos incorporando más elementos latinos en nuestra música.

Viendo el acercamiento diplomático reciente, ¿les gustaría tocar en Cuba?

Eso sería especial, sería buenísimo. Veremos si pasa, si nos invitan a tocar. Pero la verdad es que la primera vez que vaya a Cuba, quiero que sea una cosa familiar y ver a gente que no veo desde hace tantos años. Para mí en este punto eso es más importante que ir y dar un concierto. Pero si se da, estaremos felices de tocar en Cuba. Sería un sueño hecho realidad.

¿Creciste escuchando son, bolero y salsa? ¿Y cómo llegó el hip hop a tu vida?

Sí, mi mamá y mi papá escuchaban salsa, merengue, cumbia. Les gustaba Celia Cruz, Tito Puente, El Gran Combo. Mi padre era músico y cuando agarraba un nuevo instrumento aprendía solo a tocarlo, y mi mamá cantaba en la iglesia, en fiestas, en casamientos, cosas así. Así que tuve influencias latinas muy fuertes en casa. Y mi primer recuerdo con el hip hop es de cuando tendría 13 o 14 años. Me gustó, me pareció diferente, pero no me hizo querer dedicarme a eso. Era Kurtis Blow o algo así. Pero cuando tenía 17 o 18 años vi a Run DMC en Soul Train con sus sombreros, sus zapatillas, su cuero, y me volví loco. Dije "qué carajo es eso, por dios, quiénes son". Era lo más cool que había visto en mi vida. Así que hice mis primeros rapeos poco después basados en haber visto a Run DMC en televisión. Me cambió tanto la vida que quise ser como ellos.

¿En qué momento el hip hop dejó de ser un estilo con mensaje fuerte y se volvió algo sobre guita y minas?

Yo diría que a fines de los 90 el hip hop se volvió más popular y los artistas empezaron a hablar de sus autos, de sus casas, de cuántas minas tenían y cosas así. Y mucha gente que consume eso no puede vivir así y termina viviendo a través de videos de rap. Ponés un tema y ves autos y casa y minas alrededor todo el día, y no se trata de eso. Es un sueño, una fantasía. Le das la impresión a la gente de que hay que vivir así, y los que compran la música o ven los videos no pueden vivir así. Viven a través de los videos y por eso se vuelven tan exitosos. Y así se vuelve todo muy materialista. Yo vengo de la época en la que el hip hop tenía un mensaje, que era "levantemos la cultura del hip hop, hagámosla más fuerte, más inteligente". Ese rap materialista la hizo más tonta. Yo no me meto en esas cosas, pero a medida que se vuelve más y más grande, más gente intenta imitar ese estilo de vida y termina vendiendo drogas y cosas así porque es lo que puede hacer para tener autos y casas. Todos quieren ser Jay Z o Kanye, pero nadie está a ese nivel, y van a tener que obtener su dinero de algún otro lado, je. Ese es un aspecto negativo de ese tipo de música: el efecto que tiene sobre la gente joven que la escucha.

Al mismo tiempo el hip hop parece haber colonizado al resto de la música: casi todo el pop mainstream tiene algo de rap ahora. ¿Eso es bueno o malo?

Creo que es algo bueno porque hace que se vea más el hip hop. Lo expande. Cuando veo eso me hace sentir orgulloso de la comunidad del hip hop porque ahora está por todo el mundo y lo adoptaron artistas del country, el rock, el metal y más. Se volvió uno de los estilos más poderosos del mundo.

¿Están tocando con DJ o banda full? ¿Qué disfrutás más?

Ahora estamos haciendo el set de hip hop, con DJ y Eric Bobo en la percusión. Antes tocamos con banda en vivo y me divertí mucho, pero ocupa mucho lugar en el escenario. No nos podemos mover mucho. Con el DJ hay más lugar, y además es la forma original del hip hop. Así empezamos: dos raperos y un DJ. Nos sentimos muy fuertes así. Pero en el futuro quizás hagamos algo más con banda.

Cuando se habla de Cypress Hill la gente piensa en música, pero también en marihuana. ¿Te llevás bien con eso?

Estoy muy bien con eso. Desde muy jóvenes somos creyentes en el poder del cannabis, en sus cualidades médicas, creemos que debería ser legalizada y ahora, de grandes, lo seguimos creyendo. Si la gente piensa en marihuana cuando piensa en Cypress Hill: sí, perfecto, gracias.

¿Y nunca les dio miedo de que los encasillaran en el lugar del rapero latino fumón?

Sí, pero si esperan que sea así todo bien, porque eso soy. No voy a cambiar lo que soy. Soy un rapero latino fumón y no me avergüenza.